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The Hillz (2004) de Saran Barnun

Aviso: Paris Hilton no es lo peor.

Algunas veces me pregunto por qué me hago éstas cosas y acabo dándole al play a estos subproductos que harían levantarse de la butaca y abandonar la sala con indignación al mismísimo Tommy Wiseau. Sí, lo que habéis leido; os aseguro que esta película  esto es peor que The Room la (mal) llamada Peor película de la historia. Y es que este producto, en teoría hecho a mayor gloria de Paris Hilton, es de esa clase de películas malas de castigo.

Un pandilla de chavales con claras carencias de sopapos en la cara, viven en una idílica existencia en las colinas de los Ángeles. Su existencia de niños ricos cambia cuando porque sí deciden matar a sangre fría a todo aquel que les contraríe. Pasa un año y la vuelta de uno de ellos tras la universidad es el inicio de un fin marcado por revanchas, los amoríos, las drogas y las pésimas actuaciones.

Intentando (creo) ser una película generacional como lo fueron en su día, y salvando las distancias, American Graffiti, Rebelde sin causa o la patria Historias del Kronen, The Hillz muestra a la chavalada pija, salida y drogadicta que pulula por Los Ángeles yendo de fiesta en fiesta esperando un día morir de coma etílico o un balazo, lo que llegue antes. Vamos, o eso expone durante su hora y media, en la que asistimos atónitos ante la ciudad sin ley que debe ser ese sitio en el que ni las muertes son investigadas - hay como veinte muertos a balazos, uno de ellos de la policía, y las fuerzas del orden no asoman ni para saludar - y las armas de fuego y todo tipo de drogaína proliferan como coliflores. Incluso para estar ambientada en Estados Unidos ésto resulta excesivo. ¿Crítica a un sistema corrupto o simplemente que se les fue de las manos el guión? Emmm...¿he dicho ya que sale la pequeña de los Hilton, verdad? Pues eso.

Hablando de Paris Hilton, aunque mas sosa que el arroz integral, no acaba siendo lo peor dentro del surtido panel de treintañeros con cuerpos bonitos y cero seso que interpretan a los héroes de la historia, unos adolescentes. Hay una escena en la que el protagonista, haciendo gala de una moralidad un poco discutible, va a matar al novio del personaje de Hilton, pues bien, al tipo le dá un ataque de nervios y no puede haciendo que su colega tenga que ejecutarlo. Es una escena que en cualquier otra película hubiera dado matices a la personalidad de los personajes, pero que aquí mis cojones 33 y tenemos a carapalo haciendo que vomita por la ventanilla del coche y a otra cosa mariposa. Nefastos es decir poco.
Ah, sí, se me olvidaba, sale a modo de cameo James DeBello, conocido sobre todo por sus papeles en Cero en conducta y Cabin fever. Para lo que has quedado pollito.

Dirigida por Saran Braun, quien ha producido otros productos directos a vídeo y que aquí se lanzaba a la dirección como su última aportación al cine.

Voy a decir algo que de verdad me va a doler: si os dan a elegir entre esta o Mentiras y gordas quedáos con la segunda.

A Ghost Story (2017) de David Lowery

Fantasmikos a mí.

Es escuchar A Ghost Story y venirme a la cabeza una tarta.
Así es. 
Una tarta.
Tal cual.
Una tarta enorme de chocolate, de aspecto impecable que empiezas a comer con ganas, pero que poco a poco te va saturando su sabor hasta que finalmente has de dejar de comerla porque si no la vomitarás.
Para mí eso es A Ghost Story.

Una pareja vive feliz y sin apenas problemas en una pequeña casa de la cual se van a mudar dentro de poco, hasta que un fortuito accidente de automóvil acaba con la vida del chico quien acaba convertido en un fantasmiko con sábana y todo. Su paso por el tiempo, inapreciable dada su forma actual, hará que pasado, presente y futuro se entrelacen.

Una de las cosas que más gracia me hizo durante el pasado Festival de Sitges fue un día que al coger el diario del festival leí una critica donde se hablaba de A Gosht Story. Esta alababa la maestría de la dirección, la potencia de sus imágenes...y la magistral interpretación de Casey Affleck, la mejor de su carrera. Espera. ¿¡Qué!? Luego a posteriori vi muchas otras que señalaban lo mismo... A ver. Mira que me cae simpático el pequeño Affleck, pero decir que aquí, en esta película realiza la mejor interpretación de su carrera no sólo sería una mentira sino que demuestra que mucha de la llamada crítica especializada NO ve las películas que reseña: Affleck pasa la mitad del film tapado con una sábana- siendo este el mejor recurso de todo el film -, en silencio, bagando de aquí para allá, haciendo cosas de fantasmas - la mejor escena: el momento Poltergeist con los hispanos - y ya. Vale que los primeros minutos le podemos ver, y la verdad que no lo hace mal (aunque para nada destacable), pero de ahí a decir que sea la mejor interpretación de su carrera es pasarse y mucho. Por otro lado, Rooney Mara lo hace bastante bien, sobretodo en la mentada escena de la tarta donde se pega un atracón, pero lo dicho, tampoco me parece nada sorprendente.

Dirige David Lowery, director, guionista y editor estadounidense quien anteriormente había trabajado con Mara en Un lugar sin ley (2013) y que en 2015 fue contratado por Disney para dirigir el remake de Peter y el dragón, la cual me parece uno de los mejores films de imagen real facturados por la empresa del ratón Mickey hasta la fecha. Por cierto, en A Ghost Story se reutiliza parte de los Fx creados para esta última. Aquí demuestra su estilo pausado y contemplativo, pero en esta ocasión se me antoja más aburrido y falto de material que otra cosa, bordeando por momentos de manera peligrosa la fina línea que separa el minimalismo de la pedantez. Cierto que trata temas interesantes, como son la perpetuidad, el paso del tiempo y el legado que deja uno tras su muerte - la charla pseudo filosófica a mitad de film, aunque ¿quién habla de eso durante una fiesta con tanto alcohol? - pero no sé, quizás si hubiesen estado mejor narrados en vez de irlos lanzando sin ton ni son hubiese entrado más en la historia.

Entre las curiosidades, las más destacables son que la cantante y ocasional actriz Kesha interpreta al fantasma de la casa vecina y que Lowey grabó el film en (un falso) 16 mm ¿Para qué? Pues ni idea.

Como podéis ver la película no me ha emocionado demasiado. Quizás no he comprendido dónde se encuentra esa bella historia de amor que todo el mundo menta o la magnífica metáfora del paso del tiempo, pero con esto no os disuado de verla. Como siempre digo, dadle una oportunidad y echarle un ojo porque seguramente saquéis más de lo que saqué yo.

What is it? (2005) de Crispin "Hellion" Glover

No, en serio ¿¡QUÉ COÑO ES ESTO!?

Tras lo acontecido este fin de semana en el panorama cinematográfico - lo otro no, lo otro me da repelús - usease, la Concha de Oro del Festival de San Sebastián otorgado a James Franco por su trabajo en The Dissaster Artist, pues me ha dado por pensar en la carrera del Gran y anabolizado actor, guionista y cineasta Tommy Wiseau. Pero como hacer una crítica de The Room sería tan rastrero como oportunista - eso lo dejaré para cuando se estrene la película de Franco, lo cual es más oportunista - he preferido analizar cuando otro actor que, al igual que Wiseau, arriesgó todo en su (a)puesta como director y por el camino perdió todo el sentido que pudiese tener. Me refiero a ni más ni menos que a Crispin "Hellion" Glover en su ópera prima What is it?

Un joven con síndrome de Down se dedica a machacar las conchas de caracoles y luego pegarlas mientras de manera eventual es asaltado por una pandilla de jóvenes maleantes, también con síndrome de Down. También viajamos a un mundo colorido y adornado con attrezzo de los chinos, habitado únicamente por mujeres desnudas  enmascaradas, un Crispin Glover con el pelo a lo Príncipe de Beukelaer y...¡personas con síndrome de Down! El resto de la trama como podéis imaginar es un delirio pocas veces visto en una pantalla de cine - tanto es así que la única copia que circula por ahí es el ripeo de una copia para festival con los logos censurados y una calidad paupérrima -, coronado por un final que seguramente os haga gritar a viva voz el título del film. O romper a hachazos el DVD, según os de.

Como curiosidad decir que Glover la concibió en un primer momento como un corto de apenas unos minutos, donde el protagonista era el joven Michael Blevis que pasa su vida machando caracoles ¿Os suena? Pues bien, el bueno de Crispin ni corto ni perezoso, y quizás con mucho tiempo libre, fue rodando escena tras escena durante 9 años hasta que decidió convertirlo en un largo. Richard Linklater, no inventaste nada.

No sé si fue por hacer la gracia, pero ganó en 2005 sendos premios: Carnet Joven Midnight X-Treme en el Festival de Sitges y el premio a mejor ¿¡Narrativa!? en el Festival de Ann Arbor ...bueno, pensándolo bien me imagino que sí, fue por hacer la gracia.

En realidad más que grimosa se trata de una película aburrida. Glover se casca cine una dosis desmedida de cine experimental, haciendo que sus setenta y siete minutos se hagan pesados como una losa de hormigón. Ya os aviso que existen muy pocos alicientes que no os hagan verla sin hacer pausas o abusar del botón rec, pero adelante todos aquellos que querráis probar cosas nuevas.

Viaje a las tinieblas (2004) de Mick Garris

Viaje a la mente de King.


Un chaval recibe una llamada del hospital: su madre internada desde hace tiempo ha sufrido un ataque al corazón y se teme por su vida. Rápidamente decide hacer autostop y recorrer los 100 km que le separan del hospital en una noche llena de situaciones que podrán al límite sus sentidos.

No podría decir que Stephen King sea uno de mis autores favoritos, más bien diría que es uno de los que menos he leído pese a la fama que arrastra. Quizás sea por prejuicios o quizás sea que nunca me acabaron de enganchar sus llamadas obras cumbre ya que en suma la mayoría me resultaron demasiado densas. Sirva de ejemplo que las novelas Apocalipsis o El resplandor las cuales nunca las he acabado de leer - creo que la última vez me quedé en la parte del avispero - y la referencial It me costó mucho trabajo llegar a acabarla, pero cosas de la vida sus llamados relatos cortos sí que han conseguido engancharme, sirva el ejemplo de La larga marcha, Cujo, La zona muerta o en este caso Montando la bala, como se llama originalmente esta Viaje a las tinieblas, la cual en un principio solamente se publicó por internet. Siempre dije que era un tipo raro.

Dirige de manera correcta Mick Garris (Sonámbulos), el amiguete de King y de todos los directores de terror conocidos - míticas son sus reuniones anuales -, que aquí, como la mayor parte de su filmografía, adapta de manera bastante fiel al escritor, aunque he de decir que en esta ocasión, dadas las dimensiones del libro, no se te hace nada pesado al resolverla en 98 minutos los cuales pasan volados por ir directo al grano y no tener el formato mini serie, que, joder, te deja el culo carpeta. Es cierto también que se hace algo pesada tantas conversaciones entre el protagonista y su "otra mitad" siendo lo más flojo tanto del libro como de la película, por tanto no es más culpa de Garris como culpa de King.

Entre los actores vemos a ciertas estrellas del género como son Barbara Hershey (El ente) y Cliff Robertson (Spiderman), recayendo el peso de la trama en Jonathan Jackson (serie Nashville) quien simplemente cumple, pero tiene una cara de soso que asusta el pobrecico.

Pero sin duda quien se lleva la función es el campeón de la WWE David Arquette el cual interpreta con poca mesura a George Staub, el fantasma / mensajero fiestero pasado de vueltas que lleva al protagonista hacia su destino en un  Plymouth Fury rojo - un coche sospechosamente similar a Christine -. En serio, sus escenas son de lo mejor de todo film donde Garris supongo que se limitaría a dejar la cámara puesta y que este se puso a recitar sus líneas de la forma que le salió de su soberana rabadilla. Lo cierto es que, y es algo que me di cuenta cuando la he vuelto a ver, su personaje en líneas generales no tiene repercusión dentro de la historia, más o menos como Indiana  Jones en El arca perdida (¡Sí!) que si se cambiase o se quitase no pasaría nada de nada. Creo que King querría meter el componente sobrenatural a toda costa e ingenió al personaje de Staub, pero como su presencia acaban por eclipsarte el resto que, bueno, te acaba dando igual.

Entretenida de ver.

Plauto, recuerdo distorsionado de un tonto eventual (2004) de David Gordon

Decadencia no tan decadente.

Tras una masacre en el Circo de las Alegrías, el payaso Plauto, único superviviente de la compañía, da su versión de los hechos acaecidos donde la droga, las envidias y los ajustes de cuentas tendrán mucho que ver.

Por dónde empezar...
Corría el verano de 2003 (madre mía, lo que ha llovido) cuando entre los programas y revistas del corazón se anunció a bombo y platillo que dos de sus figuras más representativas (o no), Ricardo Bofil Jr. y Coto Matamoros, se iban a lanzar a dirigir (es un decir) sendas películas comerciales. El primero se encargaría de una comedia con tintes psicotrópicos-surrealistas llamada Hot Milk y el segundo un drama con toques de thriller, usease, esta Plauto. También el sosainas de Cárdenas hizo "algo" pero prefiero no incordiar. Finalmente Matamoros se vio incapaz de llevar el proyecto a buen término, así que decidió relegar la silla de director a un David Gordon recién salido del programa El séptimo de caballería, y él únicamente saldría acreditado como guionista. Una cosa buena puedo decir del tal Gordon: sabe manejar tras la cámara. Es cierto que se permite en muchas ocasiones dejar la cámara fija y los actores a su aire, pero en ocasiones Gordon se atreve con picados, contrapicados y planos secuencia con los que, quizás de manera inconsciente, acaba dotando a la película de un ritmo endiablado sin apenas puntos muertos haciéndola harto divertida.

El nivel del guión de Coto Matamoros digamos simplemente que la cosa se disfruta por lo bizarro (sí, bizarro) que acaba resultando. Sin duda estamos en un refrito de las películas de Tarantino, Rodríguez o de Guy Ritchie (tanto monta, monta tanto) con la "sutil" diferencia de estar pasada por la caspa patria, cosa que te recuerda constantemente por la elección de sus actores (Nuria Bermúdez reniega de su papel, y no es para menos) la mayoría de ellos amateur a la par que totalmente sobreactuados, aunque es raro, ya la mayoría de ellos se interpretan a sí mismos. Los diálogos y las situaciones del film estarán sacados de una buena curda en el Bar los Suspiros, así que ya os imagináis el panorama; casi todos rayan la vergüenza ajena, pero es cierto que la mayoría de sus escenas son tan políticamente incorrectas que acaban siendo maravillosas. Valga de ejemplo la escena en el puticlub, donde un Dioni desatado parte un palo de billar en la espalda de una mujer (¡!) - pero ¿qué se esperaban viniendo de donde viene?

Entre toda esta caterva de escombros que contrató Matamoros a cambio de una gran pila de cocaína se entiende, encontramos a un actor de la talla de José "Pepe" Carabias, un sempiterno roba escenas, y que aquí, lógicamente, acaba siendo el mejor y lo mejor del film con su brutal composición del payaso triste Plauto. Aunque su papel no deja de ser casi el de secundario en su propia película, sus minutos en pantalla son de un saber estar encomiable. Los comediantes Jaime Ortiz y Javier Cifrián, que a finales de los dos miles despuntarían con directores como Fernando Colombo y Álex de la Iglesia, y que aquí simplemente hacen lo que pueden, cumpliendo al menos. Ya en roles secundarios tenemos a Octavi Pujades, Pepe Frías, Duna Santos - los tres recién salidos "(ja) de Al salir de clase -, Víctor Rivas y la ahora directora Amparo Climent.

Plauto posiblemente deje la sensación de que en otras manos mucho más expertas el resultado final hubiese sido mejor, de eso no hay duda. Pero al menos en mi opinión, si se dejan de lado las nefastas interpretaciones de algunos de sus "actores", considero que no es la basura infecta que debía de haber sido. Sorprendentemente contiene una cantidad de detalles que la hacen muy entretenida de ver.

Enamorarse (1984) de Ulu Grosbard

No lo llames amor, llámalo idiotez.

Oficinas de Paramount. Jueves 12 de mayo 1983. 12:08 PM.

- Eh, Mick (Michael Eisner) mira qué día es hoy.
- Sí Mike (Michael Cristofer). Tenemos que ir apretando, que dentro de nada es temporada de premios y necesitamos una película que haga correr ríos de orgasmos entre los críticos...
- ...y espectadores.
- Y espectadores, claro está. ¡El yate no se paga solo!
- Pues mira, hace un tiempo escribí este guión que me rechazaron los de Fox y Warner, pero tiene bastante potencial...
- ¡Las brujas de Eastwick! ¡Buena idea! Se lo ofreceremos al de Mad Max.
- No, ese mejor cuando nos de el visto bueno Cher. El de abajo.
- ¿Enamorarse? ¿De qué va?
- Pues de dos personas que intercambian por error unos libros y poco después descubren que viajan en el mismo metro. Poco a poco irán enamorándose.
- Amm...¿pelín visto ese punto de partida, no?
- Lo que no te he dicho es (agárrate) ¡Ambos están casados!
- Me recuerda a Breve encuentro...
- ¡No! Es decir, se parece...pero no lo es.
- ...es decir, habla sobre el adulterio.
- Bueno, sí pero no, ambos se enamoran como te he dicho.
- Unos cuernos son unos cuernos.
- Sí, pero...
- Calma, aunque no haya escenas de folleteo, me has convencido.
- Bien (arranca una hoja del guión).
- ¡Haremos de Enamorarse una de las sensaciones de la temporada! A ver... ¿A quién tenemos en nómina para dirigirla?

- Pues deja que mire la agenda ... ¿Alan Alda? ¿James Bridges? ¿James L. Brooks? ¿Sidney Lumet? ¿Robert Redford? ¿Woody Allen? Uy, ese último mejor que no.
- Nah, muy caros todos ellos. Necesitamos a alguien que nos haya conseguido un taquillazo y a la vez sea asequible.
- Pues déjame pensar...¿Ulu Grosbard?
- ¿Quién?
- El de Confesiones verdaderas.
- ¡Ah! Pero ese tío es muy "especialito". Estoy seguro que no querrá dirigirla y si la dirige seguro que luego está once años sin dirigir nada más.
- Entonces le ofreceremos un reparto de los buenos. Lo que no gastamos en director lo gastamos en actores, total, estamos en los 80 y todavía los actores atraen a las masas.
- Cierto, cierto ¿En quién habías pensado?
- De Niro.
- Ese italiano...
- Calma, calma... Se lo enseñé y flipó con el primer borrador. Se ha preparado a conciencia el papel. ¡Hasta se ha hecho tarjetas de visita con el nombre de su personaje!
- Ok, pero las tarjetas no las quiero.
- Vale. Ahora el rol femenino...
- (A la vez) Meryl Streep. Oscar asegurado (risas).
- Entonces decidido; Meryl y Bob en los principales, además metemos de secundarios a Harvey Keitel y a Dianne Wiest. Incluso puedo convencer a todos de que se bajen el salario y así rodar en Nueva York.
- Conforme. Eso sí, quiero que en el cartel los nombres de esos dos sean más grades que los del propio título.
- Menudo melocotonazo tenemos entre manos.
- Lo sé. Lo sé.


Oficinas de Paramount. Martes 2 de febrero 1985.


- ¡No nos hemos comido ni un torrao!
- Calma Mick, suelta ese extintor.
- Te voy a machacar...¡Potencial! Me dijiste que tenía potencial! Masacrados por la crítica y por el público ¡Y lo peor de todo es que ni nos han nominado en los Oscars!
- Pe...pero Mery ganó el Donatello a mejor actriz y Robert el Sant Jordi a mejor actor...
- ¡Y vienes a recordarme eso!
- ¡¡SOCORRO!!

Sesión triple: Abracadabra (2017) de Pablo Berger




Terminamos ésta sesión triple con uno de los platos fuertes de la temporada cinematográfica a lo que cine español se refiere, y yo, como romántico que soy, aún conservo la esperanza de ver una buena película nacional éste verano...que no encontré en Abracadabra. Y mira que tenía ciertas expectativas con el tercer largo de Pablo Berger, director del clon de combate de The Artist (Michel Hazanavicius, 2011) ,  Blancanieves (2012) - film que, ojo cuidado, me gustó bastante, pero cuando Berger realizó unas declaraciones donde desmentía lo obvio, me cabreó en extremo, con lo orgulloso que podría sentirse de haber hecho una película bastante digna pese a ser claramente lo que era - además de esa oda la caspa que nos alegró las Navidades hace tres años, ya que prometía ser una vuelta al microcosmos de esa familia de clase media/baja española-cañí que tan bien supo recrear en la simpática Torremolinos 73 (2003). Pero ay amigos, aquí estamos lejos de ese film caricaturesco pero veraz donde una pareja tiene que recurrir al porno para salir de su miseria económica, y nos planta un esperpento camuflado como una comedia disparatada de enredo cuando se trata de un drama con grandes dosis de ... terror y fantástico (¿¡E!?).

Carlos (Antonio de la Torre), es el típico garrulo de barrio de extrarradio el cual sólo tiene un objetivo en la vida: criar una imponente barriga cervecera ante la televisión. Carmen (Maribel Verdú) es su sufridora esposa, quien aguanta sus constantes desplantes viéndose arrastrada junto a su hija (Priscilla Delgado) a una vida rutinaria, pero todo ésto cambia el día de la boda de su sobrino, en la cual, mientras están asistiendo en el convite a un espectáculo de hipnotismo orquestado por el primo de ella, Pepe (José Mota), es poseído por el espíritu de un antiguo camarero del salón donde se encuentran (Quim Gutiérrez). Los efectos pronto se hacen notar, y el otrora saco de carne es ahora un marido atento y un padre ejemplar...eventualmente, porque la personalidad de Carlos se niega a irse, creando confusas situaciones llenas de (supuesta) hilaridad, que harán que Carmen busque el origen de esta extraña posesión y, a ser posible, recuperar al 100% a su marido. Y os estaréis preguntando ¿pa´qué quiere traer a un amargas existencias de ese calibre? Pues porque el espíritu es un homicida en potencia...y bailón.

El principal problema de Abracadabra no se encuentra en la fusión de géneros, incluso eso se le puede ver como un acierto - la escena que mejor funciona es cuando el clavo inmobiliario (Julián Villagrán) cuenta en penumbra la historia de la casa que trata de vender -, sino más bien su falta de cohesión dentro de un guión que hace aguas nada más ponerse en materia, por no decir que éste nunca termina de pillar el tono ni en la comedia ni en el drama, haciendo que todo se convierta por instantes en una maraña sin sentido. Sirva de ejemplo la escena en la que Verdú, Mota y Josep Maria Pou (el mejor personaje de la historia y el actor que mejor se lo pasa), embutidos en ropas de enfermeros, tratan de "matar" al ente encerrándolo en el cuerpo de un moribundo hospitalizado (cameo de Saturnino García). Bien. A priori la escena tendría que estar enmarcada en el terreno del drama, pero Berger rueda la escena de una manera tan confusa, añadiendo unos chascarrillos sonrojantes como son esos calzoncillos de Superman (pose de Saturnino incluida). Además, esta escena es
contradicción dentro de la personalidad del personaje de Carmen, quien en el último segundo se apiada del espíritu (quien es un homicida recordemos, debe dar unos masajes de puta madre), salvándole en el último momento de ser expulsado del cuerpo de su marido ¿Confundidos? Pues agarraos donde podáis, porque todavía tenemos el final, donde monos, matanzas , cuchillos nupciales y números de magia casposa se dan cita en un aquí vale todo para dar punto y final a la historia.

Pese a éste barullo argumental, se pueden sacar momentos verdaderamente interesantes a la película, que entroncarían dentro del terreno del fantástico o terror, es decir, lo que mola: El vídeo de ¡Informe Semanal! donde relatan los hechos acaecidos treinta años atrás y que involucran a la entidad, no sé si estará rodado con una cámara MiniDv pero da el pego y ante todo impacta; la escena del dentista-médium; el baile entre Maribel Verdú y Antonio de la Torre al ritmo de (como no) la canción compuesta por Steve Miller o la alucinación donde el personaje de de la Torre cree que - y ésto no es coña - un mono ha matado a todo el equipo de catering de una boda. Además, salvo casos puntuales - Mota sobreactuando a más no poder, algo normal - el caso es que no me chirrían mucho la interpretación de los actores quienes se defienden bastante bien en sus roles. Al menos se les entiende al hablar.

Para terminar, decir que éste film es uno de los tres seleccionados para representar a España en Eurovisión la ceremonia de los Oscars del año que viene junto a 1898. Los últimos de Filipinas (Salvador Calvo, 2016) y Verano 1993 (Carla Simón, 2017), y donde seguramente, como viene siendo tónica general durante los últimos años, no nos comeremos ni un rosco.

Nota: 5

ESPECIAL VERANO: ¡Comenzamos!




¡Buenos días chavales! Ya hacía unas semanas que no publicaba nada por aquí. Pero había una buena razón detrás: El Verano. No significa que estuviera de vacaciones –aunque quien las cogiera- si no que estaba preparando el… ¡Especial Verano!.



Tal y como hubo un Especial Navidad donde cada día del mes de Diciembre os mostrábamos una película de temática festiva, desde el próximo día 21 de Junio –y hasta el final de la estación- tendréis en esta santa casa un nuevo film de temática estival a diario.
Como siempre tocaremos todo tipo de géneros: comedia, acción, terror, aventuras, algún drama que otro… pero todo con el Verano, las vacaciones y el caloret como telón de fondo.


Así que ya sabéis, todos los días tenéis una cita en nuestro cine de Verano particular, donde como siempre está permitido fumar, beber y traerse el bocata de casa.

Men, Women & Children (2014) de Jason Reitman

Añadir leyenda

 Cuidado: Internet suelto.

Salgo en estos momentos de ver la que en teoría iba a ser la película que me reconciliase con el otrora gran director Jason Reitman, tras la chunga (pero que muy chunga) Una vida en tres días, cinta que me hizo salir del cine y buscar consuelo en una cerveza bien fría, aunque visto el resultado de esta Hombres, mujeres y niños, poco me ha faltado para seguir el mismo camino.

Basada en la novela de Chad Kultgen, la cual imagino/espero no sea tan blandurria como su versión en pantalla grande, y adaptada por el mismo Reitman, nos cuenta los esfuerzos de un grupo de padres por comprender, y finalmente comunicarse con sus hijos en esta era de la información, donde todo es tan, en principio, fácil, pero que finalmente lo complica todo.

En el lado positivo, que lo hay, encontramos a una serie de actores que, si bien algunos están mejor que otros, soportan este chaparrón con bastante dignidad, dando en ocasiones unos recitales interpretativos, pero a los que acompañan a unos personajes que desgraciadamente no terminan por dar la talla. Desde un Adam Sandler y una Rosemarie DeWitt que dan una lección de profesionalidad al interpretar a dos patanes - Sandler es para un servidor un actor desaprovechado en comedias y dramas insustanciales, al cual ruego le diesen más papeles como el de Embriagado de amor Hazme de reír -, unos como siempre estupendos Judy Greer y Dean Norris, y los jóvenes Anael Elgort y Kaitlyn Beltmeyer, los cuales consiguen destacar más que sus mayores. Carga eso sí la voz en off de la narradora Emma Thompson, que es totalmente prescindible.

El principal problema que le veo a este film es que a Jason Reitman sigue cabreado por no haber conseguido el Oscar por Up in the air y sigue intentándolo sin importar cómo. Tras el injusto batacazo que supuso Young Adult en dos mil once (tanto a nivel monetario como artístico), Reitman ha ido dando tumbos sin rumbo, componiendo obras sin alma pero sí de las que presupone acabarán por contentar a la academia, buscando para ello su piedra de toque en el drama. Si algo bueno tenía el Reitman de Gracias por fumar, a ratos Juno, Up in the air Young Adult era su capacidad para sacarnos una sonrisa aún cuando la cosa se ponía dramática - los parches de nicotina en Gracias por fumar, la marcha del pueblo del personaje de Charlize Theron en Young Adult -, conjugando con bastante oficio una buena historia y unos buenos actores, cosa que desde hace un tiempo cumple a medias dado que anda más ocupado por demostrar que sabe sacarnos una rastrera lágrima que por contar una historia que no provoque vergüenza ajena. En Men, Women & Children hay un momento en el que el personaje de Sandler habla sobre sus sentimientos con su mujer, en un cuasi monólogo de casi seis minutos en el que se hace una retahíla de palabras cursis y frases hechas que harían sonrojar a un oso amoroso y que culmina con una frase que oiríais más en boca de un prepúber que en la de un adulto. Y no, no me vale eso de que los adultos aquí sin tratados como personas que no saben bien lo que hacen, porque no cuela ya.
Otro tema es como queda reflejado el mundo que rodea internet. Pese a que en principio queda plasmado de manera más o menos fiel, pese a contar con alguna licencia que otra - sexo sobretodo -, el guión de Reitman acaba finalmente tirando todo por la borda, rindiéndose al sensacionalismo digno de revista de cotilleo, optando por la vía fácil y pasando de puntillas, por los temas más delicados, desechando todo el potencial que mostraba en un principio.
Y eso es lo que puede resumir a lo mejor esta película: Buenas ideas con potencial, tiradas a la borda por un exceso de pedantería.

En resumidas cuentas, pese a contar con unos actores más que solventes, es una cinta que hace aguas por todos los lados. 
Bien podría haber engrosado mi lista con lo peor del año. Tal cual.

Nota: 4

ESPECIAL NAVIDAD. DIA 25 "Eduardo Manostijeras" (1990) de Tim Burton.


DIA 25: Turrón bien cortadito.



Nos acercamos ya al final de este especial, siendo esta la última película de nuestro calendario –aunque mañana tendremos traca final-. Y en mi opinión, esta es otra de esas películas navideñas que tienen de todo para poner de acuerdo a todos los miembros de la familia a la hora de elegir película post comilona: “Eduardo Manostijeras” de Tim Burton.
Esta película nos sitúa en un indeterminado pueblo californiano –similar al cual se crió el director- unas semanas antes de Navidad, aunque haga un tiempo envidiable. En este pueblo vive Peg, con su familia. Ella es una vendedora de Avon que un día, harta de no realizar una venta decide ir a la mansión que preside la colina y que según los vecinos está embrujada. Allí encontrará un joven llamado Edward que tiene tijeras en lugar de manos. Ella decidirá llevárselo a su casa, trastocando las vidas de la familia y del resto del pueblo.



Lo primero que llama la atención de esta película eminentemente navideña es su estilo; ya que este film aúna lo mejor y lo peor de Tim Burton. Desde los mismísimos títulos de créditos vemos los pilares fílmicos del director californiano: Un estilo barroco sobrecargado, un contraste entre luces y sombras cercano al cartoon de Tex Avery,  una revisión del american way of life y personajes protoemos que en algún momento que otro pondrán nuestros nervios a prueba.
La historia está contada como un cuento de hadas en el cual la maravillosa música de Danny Elfman –un clásico moderno- casa de manera perfecta con paisajes y situaciones. Una partitura genial que aún sigue sentando cátedra a la hora de crear situaciones oníricas y románticas.
Tras el éxito brutal que supuso su adaptación de Batman, Tim Burton tuvo carta blanca para hacer lo que quisiera. Y es en estas situaciones cuando Burton se luce. Juntando esfuerzos con Caroline Thompson, creó una historia que supuso un salto de gigante para su carrera –que coronaría con “Ed Wood”, su mejor película- y para la de los actores protagonistas.




¿Cómo hablar de “Eduardo Manostijeras” sin nombrar a Johnny Depp? Si en el artículo sobre “La jungla de cristal” decía que Bruce Willis y John McClean eran la misma persona, lo mismo se puede decir de este Eduardo Manostijeras y Johnny Depp…Bueno, hasta la irrupción de Jack Sparrow, pero eso es otra historia. En la cinta que hoy nos ocupa, Depp realiza una muy buena interpretación de una persona -¿artificial?- que no se ha relacionado más allá de la mansión donde nació. Una especie de Kaspar Hauser lleno de inocencia. Acercándose a los actores del expresionismo alemán –las semejanzas de su Edward con el Cesare de Conrad Veidt en “El gabinete del Doctor Caligari” son más que evidentes-, nos regala un personaje central grandioso, mostrándonos como la bondad y la inocencia no tienen cabida en una sociedad corrompida, aunque por fuera parezca impoluta y sin mácula con sus cielos siempre azules y sus perfectos bungalows coloridos.
Y junto a Depp, tenemos a Winona Ryder como Kim, la hija de Peg y amor de Edward. Esta película supuso la entrada en la madurez interpretativa para la actriz de Minnesota y el trampolín para proyectos que le granjearían sendas nominaciones a los Oscar, como sus trabajos en “La edad de la inocencia” y “Mujercitas”. En “Eduardo Manostijeras” nos muestra el talento que tiene para destacar aunque no tenga muchos minutos en pantalla. Un doble papel que sin duda era un caramelito para cualquier actriz de la época.

En definitiva, una de las películas que ayudan a construir el apelativo película bonita con su historia de amor, su música conmovedora, su ritmo in crescendo y su mensaje. En definitiva, la película perfecta para ver junto a un vaso con sal de frutas el día 25.

Sitges 2014: Orígenes (2014) de Mike Cahill



¿Y si hubiese algo más?

El director Mike Cahill, y la actriz/guionista Brit Marling, que ya ne dejaron planchado con su anterior film Otra Tierra vuelven a la carga con ésta fábula de ciencia ficción low cost (no creo que encontrara mejor definición) que se pudo ver este año en el Festival Internacional de Siges, dónde finalmente acabó irguiéndose como ganadora en el apartado de mejor película. Un galardón en el que no solemos coincidir casi nunca (salvo con Rare Exports), y que con esta creo que coincidiría, pero con reservas.

La historia nos sitúa cuando un científico en el campo de la visión - Michael Pitt con su habitual bien hacer -, durante una fiesta de Halloween (a este director le gusta mucho comenzar las películas con fiestas universitarias, ¿no?) conoce a una chica - la bella Astrid Bergès-Frisbey - a la que en principio no ve la cara, pero queda prendado de sus curiosos ojos, de los cuales saca una foto con su réflex, y que se marcha antes de poderle preguntar siquiera su nombre. Cual moderno Príncipe Azul en busca de su Cenicienta, va reuniendo las piezas del rompecabezas, que va formando en torno a los ojos de la chica, hasta que finalmente da con ella gracias a un anuncio publicitario...no me podéis negar que es un rato ingenioso. Los dos empiezan a salir e inmediatamente forman una conexión casi simbiótica en la que uno complementa al otro, pese a su diferente modo de ver la vida - ella es una creyente de lo espiritual, mientras que él cree en lo que pude demostrar -, como si estuvieran realmente hechos el uno para el otro desde siempre...y hasta aquí puedo leer sin caer en el temido SPOILER.

Si en Otra tierra veíamos un film centrado en la culpa y los pasos que se dan para la aceptación de la misma, en Orígenes vemos un retrato fiel de la pérdida de alguien a quien queremos, nuestro esperanzas para que siguiera aquí y que no se marchara nunca de nuestro lado. También se tocan temáticas tan interesantes como son el jugar a ser Diox que tan bien se le da al ser humano, el deseo primigenio de una vida después de la muerte, la religión (o espiritualidad) como ayuda, el control de nuestro destino y, otra vez, asumir la culpa de nuestros actos hasta alcanzar la redención, pero algunos de estos temas pasan tan aprisa por el film que corren el riesgo de pasar desapercibidos si no se presta atención.
Si de algo se criticar a éste film es sin duda sus primera hora, donde se circula a toda prisa y dando tumbos entre la comedia romántica y la ética de baratillo. El amor de la pareja te lo puedes creer gracias a las conversaciones que tienen sobre el destino y de la conexión que tienen previamente, hasta ahí vale, pero se hace tan rápido que a penas te da tiempo a procesar lo que tus ojos ven, más aún cuando hacen acto de aparición unos diálogos que de rebuscados son pretenciosos. Por suerte tras ese bache, la película empieza a coger ritmo, y pese a que siguen los diálogos cursis, son de mayor calado emocional y de menor sensiblería de novela barata.
El plano final, tal y cómo pasó en Otra Tierra, es simple y llanamente una auténtica maravilla.

En resumidas cuentas, pese a una primera mitad que peca de ser demasiado lenta, y que contenga algún que otro momento y diálogo sonrojante, lo cierto es que Orígenes acaba resultando una scifi muy digna. al saberse conjugar drama y fantástico de manera sobresaliente, apoyándose en todo momento con unos actores más que competentes.
Que mereciera o no el galardón a mejor película en el Festival de Sitges, eso es algo que dejo a vuestro criterio.

Nota: 7

Justi&Cia (2014) de Ignacio Estaregui


Menos pensar y más hacer.

El director Ignacio Estaregui con esta película compone una cruda fábula situada en el marco del llamado estado de "bien estar" (aunque sería más adecuado poner delante mal en vez de bien) donde el pueblo, representados por la figura de los vengadores Justi&Cia, - un minero decepcionado por todo y por todos, y un jubilado que aún no ha dicho su última palabra -se toma por fin su merecida revancha contra los verdaderos responsables de sus miserias haciéndoles pasar las de Caín.

Muchos críticos han señalado que pese a ser un film que contiene una dura crítica contra el sistema, esta peca de ser menos directa de lo que debiera, como si el guión se contuviera muchas de las veces y no fuese directo a la yugular del problema. Hombre, opino que esas críticas tienen razón en mayor o menor medida, puesto que nunca vemos a estos dos vengadores urbanos atacando a las cabezas visibles del gobierno, cosa que hubiera estado genial no lo vamos a negar, aunque hay que tener en cuenta que hablamos de una película pequeña, rodada con unos medios técnicos limitados, suplidos por ganas y cojones (de eso no faltan), por lo tanto, Estaregui, de haber sido un poco más ambicioso, no hubiese podido nunca filmar el film, y eso es para considerarlo un valor añadido más que un punto negativo.

No me despido sin dedicarle unas líneas Álex del Angulo, un actorazo como la copa de un pino que por desgracia nos dejó hará unos meses, y que con esta película firma su testamento fílmico. Mientras visionaba el film, no pude hacerlo sin sentir una cierta tristeza al pensar que esta sería la última vez que vería al intérprete leonense. El final no deja de ser un "hasta luego" en imágenes con el que el director hace que de el Angulo pueda despedirse de nosotros.

En resumidas cuentas, de las mejores películas que he visto esta temporada. En serio.
Puede que no resulte todo lo salvaje que todo el mundo quería que fuese, pero su historia, la dirección de Estaregui y las magníficas interpretaciones tanto de Hovick como de el Angulo, bien merece un visionado.

Nota: 9

"Una cuestión de tiempo" (2013) de Richard Curtis.

Hoy os traigo una de esas películas que madres y abuelas catalogarían como una película muy bonita. Y la verdad es que razón no les falta. Que no os tiré para atrás ese poster donde se ven a Rachel McAdams y Domhnall Gleeson chopados y riéndose y que podría pasar por una comedia romántica cualquiera…porque estamos ante una película de fantasía con todas las de la ley.
El argumento es cuanto menos curioso: El día de su 21 cumpleaños a Tim le es revelado el misterio de su familia: Todos los hombres, al cumplir 21 desarrollan la habilidad de viajar en el tiempo. Esta premisa puede sonar casi ridícula, pero Richard Curtis nos muestra lo buen guionista que es al dotar a este argumento de una verosimilitud tal que podrías pensar que el misterio es algo tan normal y corriente como que a las 21 se empiezan a quedar calvos.  Y otro punto a favor de Curtis es que en vez de usar esta premisa para crear una película típica de chico tiene poderes y los usa para hacerse rico y conquistar a la chica, nos muestra como Tim usa esos poderes en su día a día pero sin un fin en sí. Más que proponernos un objetivo que Tim tiene que conseguir, Curtis quiere que viajemos con él y su familia durante toda su adultez.





La película tiene esos momentos que nos ha mostrado Richard Curtis en sus otros films: bodas con música, lluvia y una serie de personajes que parecen enzarzados en una pelea por ver quién se queda con la película. Pero aún y habiendo alabado a Curtis como  guionista, es como director donde flojea estando algunas escenas descompensadas; aún y resolviendo las paradojas temporales con mucho oficio y sin que resulte algo artificioso e inconexo.
Junto con el guión, el otro pilar sobre el que se sustenta el film es su reparto. Como protagonista y viajero temporal novato tenemos a Domhnall Gleeson –hijo de Brendan Gleeson- que nos muestra a un personaje muy inseguro al principio pero que con la ayuda de su padre aprenderá a controlar sus poderes y a cómo usarlos con cabeza. Haciendo de su padre tenemos a Bill Nighy, que en mi opinión es el verdadero robaescenas de la película, además de tener las mejores líneas de diálogo. Cada vez que este actor aparece sabes que algo interesante, divertido o importante va a ocurrir. Es el verdadero motor de la historia. Y como tercera protagonista tenemos a Rachel McAdams como el amor de Tim. Como nota curiosa, esta no es su primera película interpretando a la mujer de un viajero temporal, ya que es la protagonista de “The time traveller´s wife”. Aunque me parece una buena actriz, no me creo que sea una buena decisión de casting, ya que la mayor parte del film hace de veinteañera cuando ya tiene 35 castañas. Aunque pensando en el reemplazo natural de McAdams –Amanda caradelenguado Seyfried-, me quedo de calle con la canadiense.
Y junto a estos tres tenemos a toda una serie de secundarios británicos que ponen el azúcar y la guinda a este gran reparto. Destacaría a Tom Hollander como el compañero de piso neurótico de Tim al mudarse a Londres y a Richard Cordery como el más que despistado tío de Tim.





Podría parecer que con este reparto, premisa y director estamos hablando de una comedia alocada. Pero nada más lejos de la realidad. Aunque tiene muchos momentos divertidos –aunque más de sonrisa que de risa- sobretodo envolviendo a los secundarios anteriormente citados, no debemos olvidar que estamos ante una película con un poso de amargura. Viajar en el tiempo puede parecer divertido al principio: Puedes usarlo para no perder el metro o para tratar de ligarte a Margot Robbie… Pero viajar en el tiempo también tiene sus consecuencias:  El tiempo se acumula, es decir si viajas 3 meses hacia atrás en el tiempo, esos tres meses se sumará a tu tiempo vital; o si tienes un hijo y viajas atrás en el tiempo antes del momento de su concepción al volver, tu hijo no será el mismo… Todo esto puede llegarte a producir a giro por dentro, ya que has estado durante una hora pensado lo genial que sería tener este poder, pero como si de Spiderman se tratara la película nos presenta la lección de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.


En definitiva, estamos ante una película para todos. Una de esas películas de manta, para ver un día de lluvia. Que no os tiren para atrás los prejuicios, si os gusta el cine de fantasía y la comedia británica con toques dramáticos, esta es una muy buena opción. 

¡Cartelicos!: Perdida

Ben está mosca. Normal, le han cambiado la bat-señal

Lo mejor:
Fincher de vuelta y al género del suspense. El reparto. La novela en la que se basa.

Lo peor: ¿Tyler Perry? ¡PQC!

Lo que se espera de ella, otro pepinazo de Fincher que no dirigía nada desde su semifallida adaptación de Los hombres que no amaban a las mujeres (película que me gusta mucho, por cierto).

La suma: Adiós pequeña, adiós + Mad City + Crimen Perfecto

Y el premio Darwin es para..

Muere tras recrear una escena de la novela 50 sombras de Grey.

Una mujer alemana de 28 años de edad murió al intentar imitar con su pareja una de las escenas descritas en el libro “50 sombras de Grey”. 
El suceso ocurrió en Suecia, la mujer fallecida era una fan incondicional del libro y se encontraba en un intercambio académico además de para estar cerca de su pareja.
El novio de la fallecida relata que la amarró en la cama, y luego la golpeó en la cabeza ciento veintitrés veces con un puntero de madera de pizarra (¡!) siempre con el consentimiento de su mujer.
El marido no fue consciente de la gravedad del “juego” hasta que se dio cuenta de que se había sobrepasado al notar que su pareja ya no respiraba. El hombre llamó a los servicios de emergencia y él mismo intentó reanimarla, pero las lesiones en el cuerpo de la chica eran muy graves y el daño irreversible.
El joven sueco será juzgado por homicidio involuntario, a pesar de haber garantizado que su pareja consentía que ambos llevasen a cabo las prácticas detalladas en las páginas de dicho libro. 
La investigación desvela que el agresor había consumido drogas y alcohol previamente al acto.
El ser humano es increíble...mente estúpido.

Lo + Prohibido: Nekromantik (1988) de Jörg Buttgereit


El amor en tiempos de la necrofilia.

Continúa el repaso a las películas que pude disfrutar en el maratón Lo + prohibido que aconteció en el Artistic Metropol de Madrid, y hoy toca la que sin duda fue uno de los platos fuertes de la parrilla de ese día:
Nekromantik.

La película nos narra la historia de amor (sí, amor) de Rob y Betty, unos necrofilicos que sacian sus deseos más bajos gracias a que el primero trabaja en una empresa de limpieza que se dedica mayormente a la retirada de cadáveres. 
Lo que su director y guionista Jörg Buttgereit nos trajo fue el mismo esquema de las películas de amor, incluyendo las escenas de enamoramiento y desamor, sólo que pasadas por el filtro del Gore convirtiéndola en una rara avis dentro del género. Ver la típica escena donde el protagonista es dejado tras una fuerte discusión, puede que todo el mundo recuerde mil y una películas, ¿pero y si os digo que el protagonista, aparte de quedarse hecho un trapo, asesina a un gato, una puta y a un enterrador que pasaba por ahí? Eso ya no, ¿verdad? Y por cierto, no se ahorra en almíbar, como se puede apreciar cuando vemos las escenas oníricas donde Rob pasea por un campo pegando grititos, y que son de una vergüenza ajena impresionantes.
En cuanto al maquillaje y a los efectos gore, decir que aún cumple bastante bien. Es cierto que ya cantan un poco, en especial la escena del accidente del principio, pero lo cierto es que aún ese cadáver descompuesto sigue causando que el estómago te de un vuelco a día de hoy. No podemos decir así de los momentos de recogida de cadáveres, donde se ve a la legua, y más si has estudiado un poco de anatomía, que la mayoría no dejan de ser restos de carnicería.
De los actores sólo decir que son lo peor del film. Todos muestran unas reacciones que de forzadas son graciosas a más no poder, en especial la actriz que hace de Betty es para matarla (además da un ascazo), y solamente demuestran algo de tablas, y de estómago, en las escenas escabrosas donde juegan con el cadáver...y su ojo juguetón.  
El director Jörg Buttgereit, fue uno de los exponentes dentro del ultragore alemán, centrando el grueso de su carrera dentro de los ochenta y principios de los noventa. Destacan en su filmografía  El rey de la muerte, Hot Love o Scharmm: Into the mind of a serial killer, título tras el cual se escondía un exploit bastante apañado de Henrry: Retrato de un asesino. Dos años después, y ya sin los actores de la primera parte, dirigió una secuela con más medios llamada simplemente Nekromantik 2, en donde la protagonista era una enfermera necrofiílica, que es quien desentierra el cadáver de Rob. Tenía algunas escenas durillas - amputaciones mediante - y una mejor factura técnica, pero incluso con eso no consigue ni llegarle a la suela a la primera a nivel de sordidez.

En resumidas cuentas, la recordaba con un poco más dinamismo pero sigue resultando igual de enferma que la primera vez que la vi. 
Para sufrir y disfrutar.

Nota: 6/10

Locke (2013)


Into the car


Rodada antes que "Redención" pero estrenada después. Nos llega la segunda película del británico Steven Knight, un tipo al que le gustan las historias oscuras y atípicas. Con un comienzo algo insípido, a "Locke" se le comienza a coger el gusto a la media hora de metraje aproximadamente, aunque esta sea una sensación poco duradera. Nos plantea una historia en la que el protagonista huye de los aspectos más importantes de su vida; trabajo, familia y hogar, y se nos va desvelando tan temeraria actuación mediante llamadas telefónicas llevadas a cabo desde el interior del coche. 99,9 % del film se desarrolla en el interior del coche, casi siempre con planos cortos y con líneas de diálogo entre dos personajes única y evidentemente. La versión automovilística de "Buried" (2010) y que bien le sirve como hype a la película.


Steven Knight nos enseña un buen ejercicio de dirección y conexión con el actor principal; Tom Hardy, el terrorífico Bane de la última entrega del Batman de Nolan. Hardy, aunque algo estático (normal, todo el film dentro de un coche) es totalmente creíble y crea un gran proceso de actuación para perfilar su personaje en un tipo inteligente y trabajador, que es capaz de conocer el estado de ánimo e intenciones de la gente solo cruzando una pocas palabras por teléfono con ellos y sobre todo deja claro que es un hombre atrevido y de principios.

Una baza que "Locke" despliega a su favor es la facilidad que tiene para jugar con la imaginación del espectador, ya que todas las situaciones que se dan son contadas o narradas, bien por Hardy o bien por una voz telefónica que conversa con él. Es por esto que hay que estar muy atento y seguir muy de cerca su trama para no perderse entre los, por otra parte, bien escritos diálogos. Lo negativo del largometraje llega con el acontecimiento que desencadena toda la trama, un lío de faldas, super de culebrón y super decepcionante y que hace que no logres empatizar con el protagonista de la cinta. Supongo que no es bueno cuando en la película él es el único actor ¿no os parece?


Técnicamente, resaltar la fotografía. Cálida. Con luces cruzadas y estética de neón, que ya apreciamos en el otro film de Knight, "Redención".

En resumidas cuentas, pretenciosa y por momentos aburrida, aunque echarla un ojo no estará de más. Aún así superior a "Buried" aunque infinitamente inferior a "Redención", con Jason Statham a la cabeza.

NOTA: 5 / 10

¿Y no lo tenéis ConSajo?

Teaser-Tráiler de Los Juegos del hambre: Sinsajo, el primer capítulo del final de la saga.

No he visto nada relacionado con esta saga. Ni he leído los libros, ni he visto la película aunque esté protagonizada por mi amor, pero admito que este teaser no pinta mal, al menos promete una distopía en la que abunda la caña.

Algo es.

Dirige Francis Lawrence (Soy leyenda y Constantine, bravo) a partir de un guión de Danny Strong y Peter Craig, y estará protagonizada por Jennifer Lawrence, Julianne Morre y Philip Seymour Hoffman entre otros.


El fucker de Harry

Primer teaser de "Horns", de Alexandre Aja

Si ayer os traíamos el primer póster de la esperada adaptación del libro de Joe Hill (ya sabéis quién es), hoy le toca el turno al teaser donde empezamos a ver cómo se empieza a fraguar la venganza de Ig Perrish contra el mundo.

Como persona que se ha leído el libro he de decir que si bien en un principio era algo precavido ante esta adaptación, sobretodo por el retraso al que se ha visto sometido el film, ahora tras ver este avance puedo decir que Aja (AKA Mr. Remake) puede conseguir su película más redonda hasta la fecha.

En el reparto podemos encontrar en los papeles principales a Daniel Radcliffe, Juno Temple o Max Miguella.

Redención (2013)



Hace unos cuantos meses mantenía una charla animada (gracias, cerveza) con unos amigos tras ver "Parker", protagonizada por Jason Statham. Algunos decían que su carrera había llegado a un punto de no retorno y se había estancado en la serie B de acción como previamente cayeron Van Damme o Sly, otros que alegaban que seguía siendo un actor de clase A que todavía sigue buscando su camino, y que, para ganarse el sustento/masión de tres pisos, decidía aparecer también  producciones divertidas pero de calidad dudosa. En mi caso defendía la teoría que existen dos películas de Statham, las que va con traje y las que va con chándal, y todas son al menos entretenidas. La charla finalizó cuando alguien sacó a colación su aparición en "Collateral", pero la cosa quedó en tablas.
Ahora nos llega esta película, en la que por fin (sí) la crítica reconoce la actuación del actor de "Transporter", y de paso ofrecernos una historia de redención y culpa...y en la que el actor lleva tanto chándal como traje.


Promesas del Norte.

Joey Jones es un ex soldado de las Fuerzas Especiales, vagabundo y atormentado por un trágico pasado. Harto de las injusticias que ve constantemente a su alrededor, los acontecimientos le llevan a convertirle en un “ángel vengador”. Pronto verá como su pasado se mezcla con su turbio presente y cómo sus intentos de forjar una nueva vida comienzan a desmontarse.

El director y guionista Steven Knight crea un guión simple y directo en el que no abundan las tramas secundarias y subtramas de relleno, y si las hay están directamente ligadas al personaje principal, parecido a las películas que se facturaban en los setenta y ochenta, cosa que hace que la película se nos pase como un suspiro al no darnos ni un segundo de descanso. Las calles de Londres se nos muestran como un cruel microuniverso de contrastes, en el que la clase alta viven en un lujo excesivo - el piso donde se cuela el protagonista - y la clase baja sobrevive como puede entre cajas de cartón y con la droga como bien más preciado. Es un retrato quizás demasiado cargado de estereotipos, como el destino de la compañera de Statham, pero que consigue impactar. Lástima que el final no se encuentre al mismo nivel del resto de la película, en parte porque resulta una conclusión demasiado apresurada y con demasiados cavos abiertos, pero deja eso sí unos buenos apuntes sobre la mesa, como su charla final con la monja, en la que se acaba por explicar 
el motivo por el que el protagonista está así de roto.

El pasado flota en el alcohol.

En el apartado actoral nos encontramos con un Statham alejado en parte de su sempiterno hombre de acción camorrero, aunque no demasiado (aquí hay hostias de las dolorosas), mostrándonos que también sabe actuar. Los que le hayáis visto en sus colaboraciones con Guy Ritchie o la magnífica "El robo del siglo", la cual os recomiendo muy mucho,  sabréis que el actor de "Italian Job" no es el típico actor limitado al rol de parte cuellos, como lo es por ejemplo su compañero mercenario Chuck Norris, y que en verdad el tipo, pese a sus limitaciones, si se pone al tema consigue un trabajo digno de elogio, como es en este caso. La evolución que muestra con el paso de las escenas, de primeras un hombre borracho y pastoso para luego ser la máquina de destrucción masiva que todos conocemos, es simple pero resulta efectiva ya que no se queda en el simple en un simple "y ya estoy bien" que nos plantan en ocasiones muchas películas, si no que gradualmente vemos que dicha evolución crea unos conflictos internos con su pasado. Del resto de actores destacar la labor de Agata Buzek, una actriz polaca que no conocía, y que aquí hace una interpretación que sirve de contrapunto perfecto a Statham - el momento cuando cuenta por qué tomó los votos -, eso sí, todavía no me creo ciertos actos que comete, pero bueno, licencias.
 
En resumidas cuentas, con sus altos y sus bajos, esta atípica película de Statham se aleja de la acción si cuartel y nos muestra como un hombre torturado debe vivir con la culpa. Muy recomendable.

Nota: 7