Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas

¡Qué gozada de verano!


Gloucester: "Ahora el invierno de nuestro descontento se vuelve verano con este sol de York."
Ricardo III


William Shakespeare. 
Acto primero, escena primera


Como bien decía la canción interpretada por el dúo Dinámico, el final del verano llegó y nos ha vuelto a dejar en nuestros corazones un poso amargo.
Amargura generalizada dentro de uno al saber que nuevamente se terminó el tostarse ante un sol de justicia, plus añadido el momento en el que sientes esa cálida arena bajo los pies, el disfrute de adquirir bebidas bajo un precio desorbitado, conducir durante interminables minutos bajo el sol envolvente en pos del aparcamiento perdido y sobre todo ese regocijo que te invade ante la visión del blockbuster veraniego de turno y que tanto esperaste...y que finalmente decepcionó.

Siempre me da pena ver los Roxy así...
Sí amigos míos, aunque no fuese como el (desastroso) año pasado o los primeros años de los noventa donde  verdaderamente sufrimos la ira de los dioses del séptimo arte, éste dos mil diecisiete ha sido un año "flojo" para aquellos que aún disfrutan con el noble pasatiempo de resguardarse del calor en una sala de cine. Por supuesto, éste verano también nos ha dado películas que obtuvieron el beneplácito tanto de la crítica como del público, incluso hay casos en los que para sorpresa del respetable, ambos mundos alcanzaban un insólito entendimiento, aunque no nos engañemos; la realidad es que la calidad de los films estivales ha sido tan baja que nos ha dejado una sensación tan amarga como el tostarse ante un sol de justicia, comprar bebidas caras y conducir un coche calentado a fuego lento.
Sólo queda decir:
Por favor verano, vuelve pronto...y  por favor, tráenos alegrías.


ESPECIAL VERANO. DÍA 33: "Silly shymphonies. Summer" (1930) de Ub Iwerks.

Para aquellos que siguen religiosamente todo lo que se publica en esta santa casa –que digo yo que algún loco habrá-, recordareis el Especial Navidad en Diciembre. En uno de esos días ya hablé de las llamadas Silly Shymphonies, las sinfonías gilipollicas, que ponían en los cines cuando el mundo era en blanco y negro y Hitler se peinaba con el pelo de punta. Para los que no os acordéis, mardisión gitana.
Sin más miramientos ni subnormalidades, paso a presentar el cortometraje seleccionado para el día de hoy –suena profesional y todo-: “Walt Disney's Silly Symphony: Summer” de Ub Iwerks.

El corto en cuestión, forma parte de una serie ambientada en cada estación del año donde tenemos una coreografía de plantas y animales mientras suena una tonada de fondo. Vamos, lo de siempre en las Silly Symphonies.
En esta como es el Verano vemos a todos los insectos y bichos atareados. Tenemos a unos escarabajos con sus pelotillas, las mariposas liba que te liba, los gusanos saliendo de los capullos… incluso una mariquita un poco toca narices.



En cuanto al maestro de orquesta, no en vano es una sinfonía, es el mencionado Ub Iwerks. Un nombre importantísimo para la animación, ya que fue oficialmente el primer empleado de la Disney, contratado por Walt por ser tanto un dibujante rapidísimo como uno de sus más cercanos amigos.
De sus lápices y cerebro surgieron clásicos de la animación como “Steamboat Willie”, “La cenicienta” o “La leyenda de Sleepy Hollow”. Y sobretodo destacar su contribución a la animación con personajes reales, siendo uno de los pioneros en la utilización del mathé para ello – la pantalla verde de entonces-, siendo encargado de supervisar escenas que aunaban animación con actores en cintas tan importantes como “Los tres caballeros”, “20000 leguas de viaje submarino” o “Los pájaros”.




En definitiva, una tonterieta con mucho encanto. ¿Que queréis que os diga?, a mi estas orquestaciones y bailes tontolines –en su justa medida- los disfruto como un niño pequeño. Así, que si no tenéis prejuicio por los dibujos en blanco y negro: ¡Adelante!.

ESPECIAL VERANO. DÍA 32: "Piñata. Survival Island" (2002) de David y Scott Hillenbrand.


Si sois asiduos a la serie B –incluso Z- de género fantástico y de terror, de seguro que habéis sido testigos de los muñecos y demás ninots extraños que hacen de malos en este tipo de cintas: muñecos de jengibre asesinos, muñecos de nieve con sed de sangre… incluso Pinocho. Pero en la cinta de hoy, la cosa aún se va más de madre; ya que la peli que os traigo no es otra que: “Piñata. Survival Island” de David y Scott Hillenbrand.



La cinta comienza explicándonos como una tribu indeterminada usa las piñatas para meter allí a los demonios y que no les toquen las narices. Pero por supuesto, uno de ellos se escapará.
Cientos de años después, el Cinco de Mayo –si, sé que técnicamente no es Verano, pero hay una playa tropical, chicas en biquini y ¡Qué narices¡ Es mi lista de pelis, y esta tiene que estar- llegará a dicha isla un grupo de universitarios de diversas fraternidades en una especie de juegos como los de “La revancha de los novatos”, pero con 8 personas porque no hay presupuesto para más bocatas de mortadela.
En este grupo destacan Tina y Kyle, la otrora pareja perfecta, pero que están inmersos en una crisis de pareja de aúpa. Aún y todo deberán unir fuerzas cuando el demonio salga de la piñata y vaya a matarlos a todos, porque en el fondo de eso va la película.

Entre los integrantes de la sangría vemos algunos rostros televisivos. Jaime Pressly –“Me llamo Earl”-, Nicolas Brendon –“Buffy Cazavampiros”- , Garret Wang –“Star Trek: Voyager”- o Nate Richert –“Sabrina, cosas de brujas”-.
Ninguno está en esta cinta para ganar ningún premio. Y bien que lo saben. Ya que aunque no dan ningún recital, se nota que se lo pasan bien. Y sobre todo se aprovecha la vis cómica de Pressly y Brendon para sacar alguna que otra sonrisa al personal.


Entre otros nombres a destacar, quizás el más importante sea el de los hermanos Chiodo. Estos son los creadores de una cinta ochentera, de esas que tanto nos gustan “Payasos asesinos del espacio exterior”. Lamentablemente por razones de temática no la tendremos en este especial.
También lamentablemente, los Chiodo, tras su peli de payasos –y la previa creación de los “Critters”- cayeron en la serie Z más chusca, siendo su creación de la piñata el monstruo más cutre que alguien creó para una cinta de monstruitos. ¿Os acordáis del Jack Frost del Especial Navidad? Un prodigio al lado de este cagallón con patas y cuernos. Un monstruo que en principio iba a ser un señor con un disfraz –cosa que sabemos que los Chiodo saben hacer-, pero creyeron que no daba el suficiente miedo. Por ello crearon un bicho CGI cutrísimo que más que miedo da ascopena. Un bicho digno de morar en la peor de vuestras pesadillas

En cuanto a los directores de la cinta –los hermanos Hillenbrand-, poco se puede decir. Fueron a crear una peli de miedo con cuatro pesetas… Y lo consiguieron – el acabar la película, no que fuera de miedo-. Tras esta “Piñata. Survival Island”, continuaron con el mismo tonillo coñero compadre en cintas que no me he atrevido a visionar como “Escuela de novatos” o “Transylmania”… Tengo demasiado apego a mi cordura.



Uno de los puntos  a favor de la cinta, es que es conocedora de su naturaleza. Sabe que con una piñata no va a dar sustos en 2002, así que decide tirar por el cachondeo. Y ese tonillo, esa banda sonora –de esas que, como dice el gran Paco Fox, se lo cree más que la película-  y esas situaciones y comportamientos que desafían a la lógica son su mejor baza para darle al espectador lo que puede esperar de esta cinta: una película mala –porque no nos engañemos, es peor que enviar a la abuela a por tabaco- pero que gracias al tono de coña verbenera no llega a ser una peli de castigo.


En definitiva, una cinta de serie Z directa a DVD. Que no cumple su función ni de dar miedo ni de hacer reír. Pero si lo que buscáis es una peli de fondo, mientras jugáis al Ocalimocho, este “Piñata. Survival Island” os servirá.

ESPECIAL VERANO. DÍA 31: "Trampa infernal" (1989) de Pedro Galindo III



Siempre se ha hablado que el trono de reyes de la copia y del batiburrillo estaría entre italianos, filipinos, turcos, chinos y demás filmografías asiáticas. Pero casi nunca se habla de México, y mal que se hace. Porque ya desde los años 40, con la saga de los Rene Cardona, los mexicanos comenzaron a forjarse una industria de entretenimiento de serie B basada en readaptar los títulos que gustaban al otro lado del Río Grande. Y que hasta el día de hoy continúa en plena forma con las llamadas narco películas, de títulos tan llamativos como “Les cortaron las cabezas por culeros”, “El papá de los pollitos” o “El señor de las Hammer”.
Y un ejemplo de esta copia/pega, de esta batidora de elementos es la cinta que tenemos hoy “Trampa infernal” de Pedro Galindo III.



Y ya con el director comienza la copia. Si con la saga de los Rene Cardona teníamos al abuelo al hijo y el nieto –el inefable Rene Cardona III- , aquí Pedro Galindo se inventa su propia saga al ponerse el III delante… comenzamos bien.
Y ¿Qué decir de este Pedro Galindo? La verdad es que no mucho, salvo que es un tipo capaz de hacerte tan solo en el año 1984 la friolera de siete películas. Y de títulos y géneros tan dispares como westerns –“Gatilleros del Río Bravo”-, comedias –“El padre trampitas”- o cintas de acción pura y dura – “Siete en la mira”-. Lo que se ha llamado de toda la vida un currito. Pero, tras el desastre de “Trampa infernal”, ¿Quién tiene relaños de verlas?.

Y la peli comienza perfecta, con unos títulos de créditos que copia descaradamente a “Viernes 13” –incluso en la banda sonora-. Luego vemos a un grupo ya de treintañeros machacados que por una apuesta –aunque no está bien explicado- deciden irse a un bosque a hacer puñetas a cazar a un oso… Esto promete.
Mientras tanto tenemos de todo: peleas de enamorados, coches con una docena de persona, típicos personajes de slasher, ostias porque si, el pueblerino que te alerta del peligro del bosque y unos mullets que te dejaran picuetos.
Pero al llegar, el mayor problema no serán los osos, sino que hay un asesino –mezcla estética entre Michael Meyers y Rafaela Carrá pero con la técnica de Rambo y las armas de Freddie Kruguer- que matará a todos, ya que es un veterano de la guerra del Vietnam… tócate los cataplines.

Con todo esto pensareis: Mira estos mexicanos, que simpáticos, como se apuntaron al carro de los slashers de principios de los ochenta. Pero es cuando investigas un poquito sobre esta cinta… es que es de 1989 y no se estrenó hasta 1990. En vez de hacer como los italianos, que intentaban adelantarse a los americanos, Pedro Galindo III realizó su película más famosa cuando la moda del slasher estaba muerta y enterrada y, otras modas como la de los muñequitos asesinos estaba más a la orden del día. ¡Ay, Pedro Galindo III! Hasta lo que copias lo haces mal y tarde.



Una cosa si hay que darle a la película, conserva el espíritu del slasher: es un soberano coñazo hasta que el malo mata a alguien. Entonces se transforma en un soberano coñazo del que te ríes por la cutrez de las muertes.
Además, se nota que no tiene nada que contar, ya que Pedro Galindo III –en este momento mi segundo nombre preferido en el mundo entero, tras Cameron Poe- no para de mostrar largos planos de gente andando. Y la cinta se hace larguísima, y eso que dura 77 minutos.


En definitiva, una rareza, una extravagancia. Pero que no lo es tanto para aguantar la hora y cuarto que dura. Quiere ser una slasher, pero no hay tetas y la sangre es poca y cutre. Quiere tener un malo para el recuerdo, y cierto es que no se te olvidará -¿No parece que la máscara del malo sea una copia de la cara de Peter Weller?-. No quiere ser una mierda pinchada en un palo, y al final eso es lo que es.

ESPECIAL VERANO. DÍA 27: "Campamento Flipy" (2010) de Rafa Parbus.


Bienvenidos al campamento. Bienvenidos al egotrip. Porque en España también se hacen películas de campamentos. Pero ¿Se hacen bien?. La respuesta la voy a dejar a elección del respetable. Lo que si puedo asegurarte es que si ves esta cinta, no te quedarás indiferente. Y, ¿Cuál es la peli en cuestión?. Nada más y nada menos que “Campamento Flipy” de Rafa Parbus.



La película, ¿Cómo empezar?, nos sitúa en un futuro estilo “Supersónicos” con Flipy como dibujo animado que nos empieza a soltar un rollo que no se entiende –por la dicción más que nada- y que tiene fragmentos de sus monólogos. De repente, estamos en la actualidad donde Flipy es un chaval. Nos presentan a su amigo Jeremías, que es la versión manchega de Alvaro Vitali. Y también a su profesora, por la que está colado.
También aparecerá Don Carcajón, un cómico venido a menos, que hace un campamento al cuál todos los chavales de la clase de Flipy irán. Por su parte, el padre de Flipy, que es inventor, le dará una pócima para que crezca. Y voilá, al día siguiente ya es el desgarbado con gafas que todos conocemos.
Ah! Y esto en los primeros 15 minutos… Que aún no han llegado al campamento que es donde comienza la trama… y nuestra pesadilla.

Porque la cinta aguanta bastante bien el tirón los primeros 20 minutos. Comienza de una forma tan anárquica que casi te entran ganas de seguir la trama. Además aparecen los chanantes, lo que hace que tus expectativas crezcan. Y tienen un par de chistes muy buenos con Pedro Reyes.
Pero es llegar al campo y la peli comienza a hacer aguas por todos los lados. Personajes que aparecen y desparecen sin venir a cuento. Tramas que un  momento son muy importantes, pero segundos después a nadie le importan. Referencias cuñao a cascoporro. Y sobretodo, un sopor que invita más a reclinarse en el sofá a echarse la siesta que a continuar viendo la película.

Y eso que como he dicho antes, delante de la cámara tenemos gente con suficiente talento como para que por lo menos no caigamos en la desidia. En el 90% de los planos tenemos a Flipy, que si bien como showman es un poco cargante, como monologuista en sus principios tenía su gracia. También Carlos Areces, un tipo que a dosis pequeñas –ese bonico del tó- es tronchante pero que como coprotagonista no aguanta, además de ser un personaje desagradable. Ernesto Sevilla, en un remedo de su Claudio de “La hora chanante” es el único que aguanta un poco entre tanto desbarajuste. Y Pablo Carbonell, aunque los primeros momentos que aparece dan hasta gracias, al final se torna un malo de opereta que parece que no se lo crea ni él.



Pero el problema mayor, lo veo en el tono de la cinta. Es un claro ejemplo de cinta que no sabe a que público va dirigido. Podríamos creer que en principio busca a los chavales y preadolescentes que les molan los experimentos de Flipy en “El hormiguero”, con esos dibujos animados y que haya personajes jovencillos. Pero luego tenemos una serie de chistes bastante guarros y  que hasta incomodan si lo que crees que estás viendo es una peli de niños.


En definitiva, un intento de hacer unos albóndigas a la española. Pero debido a un director manazas –Rafa Parbús, del que no voy a decir nada más- y al inmenso ego de Flipy –el cual hace todo: escribe, produce, protagoniza, dobla, canta…Vamos, un hombre del Renacimiento- , se torna en una sucesión de gags y situaciones ilógicas sin mucha gracia. No llega al concepto de peli de castigo, pero hay que armarse de paciencia. Sobretodo si  alguien como Flipy te parece un tío de lo más cargante. ¡Que si Flipy! Sabemos que creciste en los ochenta. Y que estudiaste en la EGB. Pero por lo que se refleja en esta peli pareces de esos que repitieron quinto tres veces. 

ESPECIAL VERANO. DÍA 18: "Boat trip" (2003) de Mort Nathan.


Y volvemos a los cruceros. Pero esta vez no hay ni bomba, ni  Willem Dafoe ni mucho menos Sandra Bullock… Si no que tenemos a Cuba Gooding Jr., Horatio Sanz y un barco lleno de homosexuales. ¿El título de la cinta? “Boat trip” de Mort Nathan.



El comienzo de la peli nos presenta a Jerry, un tío al cual su novia le deja el día que este a va pedirle matrimonio. Su amigo Nick, tras verle durante meses muy bajo de moral decide embarcarle en un crucero, porque según éste pillan seguro. Pero al ir a la agencia de viajes, tienen un encontronazo con el tipo de la misma y en venganza les inscribirá en un crucero gay.

La cinta trata de venderse a través de su dúo protagonista. Por un lado tenemos a Cuba Gooding Jr el cual es el mejor ejemplo de la maldición del Oscar. Tras alzarse con  “Jerry Maguire”, no hizo otra cosa que trabajar en subproductos como el de hoy o “Aventuras en Alaska”.
Como colega tenemos a Horatio Sanz. Un cómico no muy conocido en España, pero con un nombre en USA por sus interpretaciones en “Saturday Nigth Live”. Y que sin duda, lleva el peso de los chistes en la cinta.

Por lo demás, una cinta que basa su comicidad en chistes de maricas y equívocos varios. El punto a favor es que al tener uno de estos chistes cada treinta segundos, por pura aritmética hay alguno que otro que pueda resultar cuanto menos divertido.


El director de todo este tinglado responde al nombre de Mort Nathan y aparte de esta cinta y la secuela de “Van Wilder” poco ha hecho. Y con razón, ya que sin duda la dirección no es algo que destaque en ninguna de las dos cintas.


En definitiva, una cinta bastante floja. No llega al nivel de aborto cinematográfico, ya que contiene algunos chistes con los que sin duda sonreirás, aparte de  un Roger Moore pasado de rosca y un pivón talaverano como Victoria Silvstedt. Pero el guión facilón y la penosa actuación de Gooding Jr rebajan el nivel de la cinta y no la hacen para paladares un poquito exigentes.

ESPECIAL VERANO. DÍA 13: "Los invitados" (1987) de Víctor Alcázar.



Hasta el día de hoy, para  la mayoría de los protagonistas de estas cintas el Verano era sinónimo de descanso o de vacaciones. Pero para los integrantes de la película que os traigo, Verano es momento de trabajo y de vendimia. Bienvenidos al campo andaluz en la cinta “Los invitados” de Víctor Alcázar.




El inicio de la cinta nos lleva a Londres, donde vemos como la mafia envía al Sur de España a un tipo bastante siniestro, para buscar lugares y aliados para plantar marihuana y comenzar a exportarla por toda Europa, saltándose así el concurrido paso del Estrecho de Gibraltar. Por otro lado, en un cortijo cercano a Sevilla, el capataz está hasta las narices de su mujer, y trata por todos los medios de fugarse con su amante.
Esta “Los invitados” está basada en la novela homónima de Alfonso Grosso, que a su vez se basó en el crimen cometido en la finca Los Galindos en 1975. En este lugar fueron asesinadas cinco personas, en un crimen atroz que nunca se resolvió dando lugar a explicaciones más que peregrinas. Esta cinta se acerca a una de ellas en las cuales une la dura situación en el campo con el tráfico de drogas europeo y vendettas mafiosas.

Algo que podemos destacar en este thriller rural es su reparto. Destaca en primer lugar ver a Pablo Carbonell como el inglés al cual la mafia envía al Sur de España. El actor, al cual estamos acostumbrados a verlo en papeles cómicos, se marca en esta cinta un gran papel dramático; casi de galán pero con un oscuro secreto.
También hablar de Raúl Fraire, en el papel del severo capataz que pactará con el inglés una alianza para poder así sacar algo de dinero y mandárselo a su hija, para que la vida de esta mejore y de paso, poder irse con la querida. Como su mujer tenemos a Lola Flores, perfecta como la sufrida –y cornuda- esposa del capataz, una mujer que aunque se queda al margen en algunos momentos, sabe sacar el carácter cuando es necesario.
En otros papeles secundarios podemos ver al finado Pedro Reyes como el mecánico o a Amparo Muñoz como la novia de este y amante del capataz.
En general, un casting muy bien escogido, donde ninguno desentona; cosa que ayuda a empatizar con estos personajes que tan solo buscan mejorar su vida en un entorno a todas luces hostil.



Por su parte, Víctor Alcázar –director que no tuvo mucha suerte tras este film, en cuanto su carrera se refiere- realiza una tarea funcional, muy cercana a los capítulos de “La huella del crimen”.  Pero también sabe mostrarnos el calor seco del campo andaluz, con esos personajes sudorosos, con las sombras como lugares alegres y de reposo en contraste con la dureza y aridez del abrasador Sol.


En definitiva, un thriller a la española realizado con oficio. Sin muchos alardes técnicos o narrativos, pero que sabe mantener el pulso hasta un final anunciado desde un principio. Una cinta curiosa, que no defraudará a aquel que se acerque a ella durante esta tórrida Ola de Calor. 

ESPECIAL VERANO. DIA 11: "Wet hot american summer" (2001) de David Wain.



Volvemos al campamento. Ya os aviso que durante este Verano nos iremos a pasar unos días en medio de la naturaleza más de una o dos veces. Pero si el otro día os traía una cinta tan conocida como “Los incorregibles albóndigas”, hoy os traigo una bastante desconocida y que, sin duda merecía mejor suerte: “Wet hot American summer” de David Wain.


La cinta nos traslada al última día de campamento en 1981. Hasta el día de hoy el campamento no ha ido mal: Han habido deportes, trabajos manuales, mala comida… Es decir, lo típico. Pero los que hemos ido a estos lugares sabemos que el último día siempre es día de cagaprisas, de querer solucionar todo lo que durante las semanas previas no has hecho y con las vistas puestas en las despedidas del día siguiente.
Pero en este campamento, no vamos a fijarnos en los campistas, si no en los monitores. Estos jóvenes han dejado unos temas sin terminar de perfilar hasta el último día y como no, estos temas están relacionados con el frote. Desde la directora, que conoce a un interesante científico, hasta el tímido que se muere por estar con la pijita… Todos tendrán 24 horas para solucionar la situación ya que al día siguiente tienen que volver a la realidad y despedirse del campamento.

Destacar antes que nada su reparto. Sin duda, los encargados de casting tuvieron mucho ojo para fichar talentos que estaban comenzando a despuntar y que a día de hoy son estrellas del cine y la televisión: Paul Rudd como el chulo Andy, Elizabeth Banks como la sueltecita Lindsay, Amy Poehler como la insoportable Susie, Bradley Cooper como su amigo Ben, Janeane Garofalo como Beth la directora del campamento o David Hyde Pierce interpretando al científico del cual Beth se enamora. Un reparto de campanillas que casan perfectamente con los personajes a los cuales interpretan.



Y como cabezas pensantes del invento tenemos a David Wain como director y guionista y a Michael Showalter como guionista y uno de los protas. La pista de ambos podemos seguirla tanto en cine como en televisión, donde han llevado varios proyectos a cuatro manos. En cuanto al primer medio, podemos ver tanto episodios de “MadTv” como la aclamada serie “Childrens hospital”. En la pantalla grande por su parte, hemos podido verlos en cintas tan simpáticas como “Mal ejemplo” o “Sácame del paraíso”.


En definitiva, una cinta muy divertida que compagina el tono amable inicial, con algunas situaciones más que incómodas: niños que se ahogan y posteriormente son lanzados a cunetas o ver al cocinero montándoselo con el frigorífico. Y si os gusta, he aquí una grandísima noticia: Netflix estrena a final de este mes de Julio la serie basada en la cinta. Y por supuesto, tendrá un apartado en nuestro largo especial veraniego, porque un Verano sin campamento no sería un Verano completo. 

ESPECIAL VERANO. DIA 10: "American Pie 2" (2001) de J.B. Rogers



Y volvemos a las sagas, pero no nos alejamos de las comedias juveniles. Hoy os traigo la secuela de la cinta que lo cambió todo a fines del milenio pasado en cuanto a comedias desmadradas se refiere: “American Pie 2” de J.B. Rogers.



Esta cinta nos lleva al año siguiente de la primera entrega. Tras el primer año en la universidad, los cuatro amigos –Oz, Jim, Kevin y Finch- deciden pasar el Verano juntos, yéndose a la playa, buscándose un currillo, ahorrar cuatro duros y como no, arrimar la cebolla. Pero el presupuesto de los chavales es escaso, y para poder permitirse alquilar una casa deberán de invitar al quinto en discordia: Stifler. Como no, tendrán un Verano movidito.

Tras las cámaras tenemos a un señor que responde al nombre de J.B. Rogers. Este buen hombre ya tenía una cinta a sus espaldas –la más que simpática “Dime que no es verdad”-, cuando se puso a los mandos de esta secuela. No obstante, ya tenía callo de ser ayudante de dirección de las comedias noventeras de los hermanos Farrelly y como no, de la primigenia “American Pie”. Todo un valor seguro, que si bien se desenvuelve como pez en el agua en la cinta que hoy nos toca, en el futuro no tuvo la carrera que seguramente creía que le iba a tocar debido al enorme éxito de este “American Pie 2”.



Delante de las cámaras vemos a la misma tropa que hacía el canelo primera. Y al conocerlos ya, tenemos media película ganada; ya que los chavales no hacen otra cosa que alzarse –o tratar de hacerlo- durante los 105 minutos que duran la cinta. Puede esta duración ser considerada excesiva, pero si tenemos en cuenta que esto parece un capítulo de “Aquí no hay quien viva” y hay que cerrar tramas para una docena de personajes, el resultado final no está nada mal.
Porque si hay una cosa cierta en esta película, es que no cesan de ocurrir cosas. Durante la mencionada hora y tres cuartos tenemos un no parar de situaciones absurdas, pero que hacen que te rías como un idiota: la escena con las supuestas lesbianas en la casa que están pintando, Jim haciéndose pasar por un chaval con ciertas dificultades, los intentos de alzarse del hermano de Stifler, Eugene Levy –otra vez-, Jim con la cinta VHS y Alien Ant Farm de fondo…
Y ya que hablamos de la banda sonora, esta sin duda era la banda sonora del Verano para mí: los mencionados Alien Ant Farm, American Hi-Fi, The Offspring, Weezer y Sum 41… Todos ellos hacen que vengan a mi cabeza momentos de piscina, bebida fría, Sol y amigos. Esta película si da nostalgia y no los puñeteros Goonies.


En definitiva, la mejor comedia juvenil en lo que llevamos de siglo. Con un montón de personajes a los que amar y a los que odiar, pero que siempre te sacaran una sonrisa… Porque, ¿Quién no se puede reír al ver a Sean William Scott ser meado –sin que él lo sepa y creyendo que es champán- mientras dice que siente las burbujitas?.

ESPECIAL VERANO. DIA 5: "Los incorregibles albóndigas" (1979) de Ivan Reitman.

Are you ready for the summer? Are you ready for the good time?!!! Con esta tonadilla comienza la película del día de hoy: “Los incorregibles albóndigas” de Ivan Reitman. La película que puso de moda en 1979 todo un subgénero veraniego; el de los campamentos.




Debido al éxito de este film, las comedias campistas plagaron las carteleras veraniegas de las dos décadas siguientes. Entre ellas tenemos hasta 3 secuelas de estos Albóndigas, alguna que otra secuela bastarda de la misma, “Camp nowhere”, “Faldas revoltosas” o “Campamento Cucamonga”. Pero lo gordo vendría al año siguiente, en 1980 cuando Sean S. Cunningham encontró la gallina de los huevos de oro al añadir a estas películas a un asesino ávido de sangre. Este giro traería escuela con títulos bastardos como “Madman”, “Sleepaway Camp” o “The burning”. Pero esa es otra historia, que seguro contaremos otro día.

La cinta de hoy nos cuenta, más que la historia, algunos sucesos que ocurren a los campistas y monitores del campamento Estrella Polar, un paraje candiense –si, la cinta es canadiense, como la mayoría de las pelis de campamentos- un tanto cutrongo pero en el que sin duda pasarías un buen Verano. La cinta es un one man show orquestado por Bill Murray, como el peterpanesco jefe de los monitores el cuál trata de llevar el campamento, organizar actividades, educar a algún chaval que otro y, por supuesto arrimar cebolleta. Aquí pondría una señal de alerta: Si no os gusta Murray ni os acerquéis a esta cinta, ya que se encuentra haciendo el payaso, y haciendo chistes malillos y hasta algunos fuera de lugar en  el 90% de la cinta. Pero como esto es lo que me gusta a mí, yo lo goso.



La cinta está dirigida por Ivan Reitman, y aunque sea su primera cinta dirigida para una major vemos los rasgos que marcarán sus próximos trabajos – “El pelotón chiflado” o “Los cazafantasmas”- en las cuales el director presta mucha importancia a los chistes basados en one liners y a sus actores, dejando la acción –y a veces hasta la historia- para momentos clave.


En definitiva, una cinta seminal; que quizás no es todo lo divertida que se cree –o puede que después de 35 años algunos chistes se han quedado viejos-. Pero si eres un fan de Bill Murray no puedes perdértela, y si eres o has sido monitor de campamentos podrás al verla rememorar los buenos momentos pasados en esos lugares.

ESPECIAL VERANO. DIA 4: "Fin de curso" (2005) de Miguel Martí.



El viaje de fin de curso es otro de esos momentos que dan inicio a la temporada estival. El desenfreno, el estar lejos de los padres, el intentar pillar cacho… todos esto anhelos se consuman con dicho viaje. Y todo esto tratará de plasmarlo el director Miguel Martí en nuestra peli de hoy: “Fin de curso”.



La cinta trata de un chaval español que se mudará a Lisboa matriculándose en el último curso del Liceo Español. Los estudiantes de este curso tendrán que decidir dónde ir de fin de curso  si a los museos de Paris o a las playas de Benidorm. La votación resulta un empate técnico y de lo que este chaval decida dependerá el destino del viaje. En principio será fácil porque el chaval solo quiere arrimar cebolleta a la popular –que quiere ir a Paris-, pero al tiempo también siente algo por la chica alternativa con rastas –que vota por Benidorm-… El drama –que no la comedia- está servido.

Pero lo que se las prometía una comedia desenfrenada, pero con cierto estilo como “Eurotrip” o “Amercian Pie” se torna en una cinta deleznable, con muchos chistes guarros sin ton ni son y con unas actuaciones de espanto. Tan solo destacar a Jordi Vilches, pero con esa cara y ese acento poco tiene que hacer para que caiga cuanto menos simpático.




La dirección de Miguel Martí es completamente impersonal, algo que mejoraría con su siguiente largo “Sexykiller”. En cuanto al guión de Juan Carlos Rubio, para comenzar es tramposo. Te quieren hacer creer que la cinta va a estar ambientada en el viaje en sí, pero este tan solo aparece en el último fotograma. Y como he dicho antes, los chistes de mal gusto campan a sus anchas, pero son chistes sin punch ni garra; tan solo están porque era lo que se llevaba en aquella época.

En definitiva, la primera película castigo del Especial Verano. Tiene lo peor que puede tener una comedia, ser aburrida. Si te la encuentras en un CEX quizás la puedas usar para calzar esa butaca de playa que baila cuando estás tumbado al Sol.




ESPECIAL VERANO. DIA 3: "Juerga tropical" (1987) de Carl Reiner.



Verano siempre ha sido sinónimo de descanso, sobre todo cuando eras estudiante y no tenías que preocuparte por nada hasta que comenzara el otoño. Esto a no ser que… te quedara alguna para Septiembre. Y si te ocurría esto había dos opciones: o te las apañabas por tu cuenta o te tocaba ir a las clases de repaso. Mi asco a las matemáticas me llevo a esto último y es por esto que le tengo cariño a la cinta de hoy: “Juerga tropical” de Carl Reiner.



La cinta – que no tiene nada que ver ni con juergas ni con el trópico, el troll de los títulos españoles ataca de nuevo- se centra en la figura de Freddy Shoop un profe sustituto –otra razón para encariñarme con la dichosa peli- interpretado muy solventemente por el televisivo Mark Harmon, el cual planea pasar el verano en Hawaii con su novia. Pero el profe encargado de dar las clases de repaso veraniegas gana la lotería dejando al subdirector con la tarea en enmierdar a alguien con los repetidores. Este subdirector odia a Shoop por lo que le encasquetara esta misión arruinando sus planes veraniegos.

Como se puede entrever, estamos ante una comedia de instituto ochentera, de las  que tantos buenos ratos nos dieron: “Aquel excitante curso”, “El club de los cinco” o “Todo en un día”. Puede que esta “Juerga tropical” sea un tanto segundona comparándola con las anteriores en cuanto a trama, pero tiene una cosa que muchas pelis desearían; tener tantos personajes carismáticos y con los que conectas desde el minuto uno.
Por un lado tenemos al prota Freddy Shoop, el profe sustituto que es el primero que no quiere estar allí, pero hará todo lo necesario para sacar adelante al grupo de alumnos perdedores que le han tocado. Junto al él tenemos a otra profe-interpretada por Kristie Alley- que se encarga de los alumnos de Matrícula de Honor. Y entre el grupúsculo de alumnos tenemos: una chica embarazada –interpretada por Shawnee Smith-, una rubia enjugazcada –la monilla Courtney Thorne Smith-, una negro enorme con muy mala leche, una estudiante de intercambio que hará hervir las hormonas del personal o los zumbados Chainsaw y Frazier; que sin duda se llevan la mayor parte de las risas de la función. Y como la némesis de todos ellos tenemos al subdirector Phil Gills, ese tipo al que a todos nos gusta odiar en este tipo de pelis, interpretado por Robin Thomas.



En definitiva, una comedia más que correcta. De esas que entran como nada después de comer mientras haces tiempo a que se haga la digestión antes de bajar otra vez a la piscina… a no ser que te haya quedado Geografía para Septiembre. Entonces te toca ir a clase con el Señor Shoop. 

ESPECIAL VERANO: ¡Comenzamos!




¡Buenos días chavales! Ya hacía unas semanas que no publicaba nada por aquí. Pero había una buena razón detrás: El Verano. No significa que estuviera de vacaciones –aunque quien las cogiera- si no que estaba preparando el… ¡Especial Verano!.



Tal y como hubo un Especial Navidad donde cada día del mes de Diciembre os mostrábamos una película de temática festiva, desde el próximo día 21 de Junio –y hasta el final de la estación- tendréis en esta santa casa un nuevo film de temática estival a diario.
Como siempre tocaremos todo tipo de géneros: comedia, acción, terror, aventuras, algún drama que otro… pero todo con el Verano, las vacaciones y el caloret como telón de fondo.


Así que ya sabéis, todos los días tenéis una cita en nuestro cine de Verano particular, donde como siempre está permitido fumar, beber y traerse el bocata de casa.

¡Cartelicos!: En el Ojo de la Tormenta (2014)


Lo mejor: Found footage de desastres naturales

Lo peor: Que los efectos no queden a la altura de la propuesta

Lo que se espera de ella: Raciones altas de entretenimiento y algún que otro momento sobrecogedor