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ESPECIAL VERANO. DIA 10: "American Pie 2" (2001) de J.B. Rogers



Y volvemos a las sagas, pero no nos alejamos de las comedias juveniles. Hoy os traigo la secuela de la cinta que lo cambió todo a fines del milenio pasado en cuanto a comedias desmadradas se refiere: “American Pie 2” de J.B. Rogers.



Esta cinta nos lleva al año siguiente de la primera entrega. Tras el primer año en la universidad, los cuatro amigos –Oz, Jim, Kevin y Finch- deciden pasar el Verano juntos, yéndose a la playa, buscándose un currillo, ahorrar cuatro duros y como no, arrimar la cebolla. Pero el presupuesto de los chavales es escaso, y para poder permitirse alquilar una casa deberán de invitar al quinto en discordia: Stifler. Como no, tendrán un Verano movidito.

Tras las cámaras tenemos a un señor que responde al nombre de J.B. Rogers. Este buen hombre ya tenía una cinta a sus espaldas –la más que simpática “Dime que no es verdad”-, cuando se puso a los mandos de esta secuela. No obstante, ya tenía callo de ser ayudante de dirección de las comedias noventeras de los hermanos Farrelly y como no, de la primigenia “American Pie”. Todo un valor seguro, que si bien se desenvuelve como pez en el agua en la cinta que hoy nos toca, en el futuro no tuvo la carrera que seguramente creía que le iba a tocar debido al enorme éxito de este “American Pie 2”.



Delante de las cámaras vemos a la misma tropa que hacía el canelo primera. Y al conocerlos ya, tenemos media película ganada; ya que los chavales no hacen otra cosa que alzarse –o tratar de hacerlo- durante los 105 minutos que duran la cinta. Puede esta duración ser considerada excesiva, pero si tenemos en cuenta que esto parece un capítulo de “Aquí no hay quien viva” y hay que cerrar tramas para una docena de personajes, el resultado final no está nada mal.
Porque si hay una cosa cierta en esta película, es que no cesan de ocurrir cosas. Durante la mencionada hora y tres cuartos tenemos un no parar de situaciones absurdas, pero que hacen que te rías como un idiota: la escena con las supuestas lesbianas en la casa que están pintando, Jim haciéndose pasar por un chaval con ciertas dificultades, los intentos de alzarse del hermano de Stifler, Eugene Levy –otra vez-, Jim con la cinta VHS y Alien Ant Farm de fondo…
Y ya que hablamos de la banda sonora, esta sin duda era la banda sonora del Verano para mí: los mencionados Alien Ant Farm, American Hi-Fi, The Offspring, Weezer y Sum 41… Todos ellos hacen que vengan a mi cabeza momentos de piscina, bebida fría, Sol y amigos. Esta película si da nostalgia y no los puñeteros Goonies.


En definitiva, la mejor comedia juvenil en lo que llevamos de siglo. Con un montón de personajes a los que amar y a los que odiar, pero que siempre te sacaran una sonrisa… Porque, ¿Quién no se puede reír al ver a Sean William Scott ser meado –sin que él lo sepa y creyendo que es champán- mientras dice que siente las burbujitas?.

ESPECIAL VERANO. DIA 8: "Piraña 3DD" (2012) de John Gulager.



Durante esta semana ya hemos tenido campamentos, cruceros, playas… pero hay algo que es muy veraniego y que aún no hemos tratado. Nada más y nada menos que los parques acuáticos, y eso lo tratamos hoy en una cinta tan denostada como “Piraña 3DD” de John Gulager.
Que si, que seguro que entre todos podríamos sacar en cinco minutos muchas mejores películas sobre este tema. Pero ocurren dos cosas, la primera es que esta esta es mi lista y segundo, os aseguro que ninguna de ellas acontece en su totalidad en un parque de estos.



La cinta nos presenta a Maddy que es la accionista, junto a su padrastro Chet, de un parque acuático llamado “Wilderness Waters”. Este quiere focalizar el parque en tetas y cerveza, mientras que Maddy busca un ocio más familiar. Y junto a este intenso drama tenemos a las pirañas de la cinta primigenia, que logran acceder a la fuente de agua del parque… la carnicería está servida.
El guión está realizado por Marcus Dunstan y Patrick Melton. Unos tipos que sin duda no saben atar una historia, pero que tienen cierto talento crear momentos como bien muestran sus trabajos en las sagas de Saw y The Collector. Y aquí consiguen crear escenas que hacen que merezca la pena el visionado, todas relacionadas eso si con las pirañas y partes íntimas humanas.

En la silla del director tenemos sin duda al tipo adecuado para tratar de manejar este parque: John Gulager. Un realizador acostumbrado a tener repartos corales, bichos, sangre y mezclar la comedia con algún sobresalto. Una prueba de ella es la trilogía de “Feast”. En serio, si tienes cuatro horitas libres este Verano, échale un vistazo a las tres cintas; no te defraudará.



Y enfrentándose a los peces con dientes tenemos a un buen grupo de jóvenes actores venidos de la tele, apoyados por un puñado de veteranos curtidos en numerosas producciones de serie B.
En el primer grupo tenemos como Maddy a Dannielle Panabaker cuyo mayor acto hasta ahora ha sido enfrentarse a Jason en la última secuela de Viernes 13. Como su mejor amiga tenemos a Katrina Bowden, que es una de las actrices más guapas pero a la vez más gafes del cine de género actual, ya que las cintas que protagoniza o ni se estrenan en España o lo hacen con mucho retraso –“ Nurse 3D” o “Tucker y Dale contra el mal”-. También podemos ver a Chris Zylka – visto en las nuevas cintas de “Spiderman”- como el aprovechado novio de Maddy.
En el segundo grupo nos encontramos a veteranos que ya aparecieron en la primera cinta como Christopher Lloyd en el papel de científico o Vingh Rhames como el agente de la ley que perdió sus piernas en el primer ataque. Junto a estos tenemos caras conocidas como David Koechner – de la saga “Anchorman”- como Chet, el nuevo dueño del parque, o Gary Busey –“Arma letal”- como el redneck que abre la película. Y por encima de todos, el rey de la función; David Hasselhoff como él mismo en plena decadencia, yendo a la inauguración de “Wilderness Waters”.


En definitiva, una cinta que funciona mejor como sketches separados que como una historia coherente. Pero si tienes el día cachondo y lo único que quieres es tirarte en el sofá con algo fresco durante una hora mientras el Sol funde la acera, esta “Piraña 3DD” es sin duda una opción más que recomendable.

CONTRACRÍTICA: "REC 4" de Jaume Balagueró.



Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid o lo que es lo mismo, que “REC 4” ha sido estrenada en el Reino Unido; me he liado la manta a la cabeza para hacer la reseña de la última de Balagueró. Ya se que en la web tenemos una reseña de la peli en cuestión, realizada por un enviado especial a Sitges. Pero en mi opinión es una película digna de contracrítica, asi que… ¡Allá vamos!

Esta “REC 4” debería ser la que respondiese a todas las preguntas que se planteaban en las tres primeras entregas. Cierto es que responde algunas, pero quizás no son las que el espectador espera: Por ejemplo, nos responde a la duda de quién tiene el talento del tándem Balagueró – Plaza. Aún y que el catalán es el que se ha metido a la crítica en el bolsillo, a resultas de lo visto en esta cinta y comparándolo con “REC 3”, realizada en solitario por Paco Plaza, podemos decir que el valenciano es en este caso el que pone talento a la saga. Balagueró es la cara bonita y Plaza el currito.




Aún y todo, este “REC 4” no nos proporciona todas las respuestas, ya que incluso crea algunas preguntas nuevas que quedan sin responder, siendo la más importante: ¿Lo que hemos visto es una película seria o es un homenaje? En la tercera entrega, Paco Plaza realizaba un claro homenaje a películas como “Braindead” o “Evil Dead” - Y se notaba que al realizador valenciano no le importaba que la gente se diera cuenta de ello, porque es lo que deseaba mostrar, sin tapujos, realizar una peli de zombis muy divertida-.  Pero esta cuarta parte ¿No es la película que tratamos hoy un homenaje a las pelis de terror de los 80 y principios 90? En más de una secuencia hay claras referencias a “Day of the dead” - Ese médico que busca desesperadamente una cura- o incluso a las pelis chuscas de Fulci -objetos punzantes por todos lados o esos soldados tan planos y marciales-. Pero la diferencia en el homenaje radica en que al contrario de Paco Plaza, parece que a Jaume Balagueró se avergüence de estos referentes, tratando de camuflarlos bajo una cámara con Parkinson y una fotografía oscura, y hasta un tanto quemada. No hay que olvidar que Balagueró es el niño bonito de la crítica de género, y para estos sesudos puede que homenajear a Polanski –como pudimos ver en “Mientras duermes”- o basarse en el universo lovecraftiano – “Darkness”, sin ir más lejos- es una práctica más que aceptable; pero mentar a Bruno Mattei  y a demás caspa italiana es algo imperdonable.

Aún y los palos a Balaguero, hay algo que no podemos negarle: Ha sabido no repetirse. Si la primera entrega era la epítome de la cámara al hombro, la segunda introducía las nuevas tecnologías y el inicio de la tercera era el típico video de bodas, aquí se torna en una realización tópica que tan solo usa el found footage a través de las cámaras de seguridad, cosa que recuerda alarmantemente a uno de los episodios de “Resident Evil 6”, que incluso ocurre en el laboratorio de un barco, con zombies…La pregunta sin respuesta vuelve a sobrevolar: ¿Homenaje?.





En cuanto al guión, es sota, caballo, rey. Donde desde el principio sabes quién va a vivir, quien morirá y casi en qué orden. Nada sorprende, y cuando Balagueró trata de hacerlo nos regala el final más estúpido que he visto en una peli de zombis seria ¿O es un homenaje?. Por favor Balagueró, manifiéstate.
En cuanto a las actuaciones destaca, entre tanta cara de palo y estereotipo, una vez más Manuela Velasco en un cambio de registro acercándose más a la Alice de la saga de “Resident Evil” que a la desvalida Angela Vidal de anteriores entregas.


En definitiva, si vemos este “REC 4” como una película independiente a la saga estamos ante una aceptable película de serie B, que no se aleja mucho de las chorrocientas “….of de dead” que aparecen como churros desde hace una década en VOD. Pero si la vemos como la culminación de la saga, se queda como un producto a medio gas, la peor de las cuatro y una mancha en el hasta ahora más que notable expediente de Jaume Balagueró… ¿O ha sido todo un homenaje?.


VHS: Viral (2014) Varios directores.



Venía anunciándose desde hacía bastantes meses con su hype, avances, tráiler… Todo parecía anunciar un producto de gran calidad como las dos primeras cintas de la saga VHS… Pero la espera en verdad, no ha valido tanto la pena. Podemos decir que estamos ante una cinta descompensada. Aunque en honor a la verdad, esto es lo primero que viene a la cabeza con las llamadas películas por episodios. Desde “Las tres caras del miedo”, “Fantasia” o “El más allá” hasta las más modernas “Animatrix”, “Creepshow” o “Los tres chiflados”.  Pero lo que en estas cintas es a veces una historia que es la oveja negra que desengalana el resto o un par de historias que no tienen todo el lustre de las anteriores, en esta son cuatro historias muy diferenciadas en cuanto a calidad, tanto que hasta parecen pertenecer a películas diferentes. Pero… vayamos por partes.



La primera sección de la que se debe hablar es la  historia que hace de hilo conductor de la cinta. Su título es “Vicious Circles” y su director es Marcel Sarmiento, autor de la deleznable “Deadgirl”. En esta historia tenemos una persecución policial a un coche de helados que secuestra a la novia de un capullo, y que irá en su búsqueda. Esta es sin duda la peor de las historias conductoras de la saga VHS. No hay ningún susto, ningún momento de suspense. Tan solo tenemos las trampas típicas de estas películas: errores de tracking en una cámara digital, nieve en una cinta HD… Y tan solo resaltar algún momento gore, pero por supuesto hecho por CGI.
La primera historia completa que nos mostrarán es “Dante the great”, dirigida por Gregg Bishop director de la reivindicable y divertidísima “Dance of the dead”. La historia –que bien hubiera podido dar para un largo- es tal como sigue: Dante es un redneck que se entretiene haciendo trucos de manos, cosa que no se le da nada bien.  Pero, un día encuentra una capa que según él perteneció a Harry Houdini y que le ayuda a convertirse en el mejor ilusionista del mundo. Pero esta capa oculta un oscuro secreto. Esta es sin duda la más redonda de las historias que  nos ofrece el film. Una historia muy profunda –si se pilla el doble sentido lovecraftiano- con algún susto que otro. Las actuaciones son más que correctas, destacando a Justin Welborn – “The signal” “Destino final 4”- como el mago del título.
Tras esta, tenemos “Parallel monsters” de Nacho Vigalondo. Me encantaría odiar este episodio, ya que el de Cabezón de la Sal me parece un idiota supino. Pero por alguna extraña razón ha creado una historia más que correcta. Aún y todo existe un pero muy grande y es que mientras la veía no dejaba de tener la sensación que esta historia podría haber sido una de las grandes de la saga, a la altura de la de la vampira de “VHS” o la secta de “VHS 2”. Pero el director cántabro debía de aderezar una historia de portales interdimensionales con su asqueroso sentido del humor –muestras del mismo es la escena del jacuzzi o el mismo final-, que hace que un corto que podría haber sido sobresaliente se quede tan solo en bueno.




La tercera historia –y por suerte última, por que como espectadores aún nos queda por ver el final de “Vicious Circles”- se titula “Bonestorm”, pero bien podría haberse titulado “Patinadores gilipollas van a Tijuana”. Está dirigida por Justin Benson y Aaron Moorhead, realizadores que hasta el momento no habían hecho nada digno de mención, y que siguen en la misma tesitura. La historia es de lo más estúpida. Tenemos a una panda de idiotas en monopatín a los que no les deseas nada salvo que algo malo y doloroso les ocurra. Aparecerá de la nada un tío que han contratado para hacer un video con sus saltos y demás chorradas. Estos están en California pero deciden ir a Tijuana a patinar… lo más normal del mundo… si eres un retrasado mental. Y claro, llegarán e irán justamente al lugar donde unos locales están haciendo un ritual pagano que hará que aparezcan esqueletos en hábitos que harían que Amando de Ossorio se revolviera en su tumba. Y estos idiotas se defenderán con petardos y sus patines de la legión de esqueletos más manazas que se ha visto en una pantalla. Ojala hubiera aparecido Ash con su escoba de fuego y se los hubiera cargado… a los esqueletos también.
En definitiva, estamos ante una película que tan solo tendrá cierta repercusión por tener el las letras VHS en su título, pero que le hacen un flaco favor a una franquicia que nos regaló momentos de buen cine de género.



Sospechosos habituales: Chucky



Alias: El estrangulador de Lake Shore.

Nombre auténtico: Charles Lee Ray

Crimen: Muñeco diabólico (1988) de Tom Holland.


Otros antecedentes:

Muñeco diabólico 2 (1990)

Muñeco diabólico 3 (1991)

La novia de Chucky (1998)

La semilla de Chucky (2004)

Retrocrítica: Saga Destino Final.


¿Sabéis? quiero pensar que esta película, o, mejor dicho, la saga entera, es un precedente del juego Angry Birds, sólo que en vez de morir cerdos verdes, las víctimas son humanos sin media neurona.
En fin, aparcando a un lado mis teorías conspiración/paranoicas, decir que esta saga sobre la parca vengativa - que ya van por la quinta parte - me ha hecho pasar grandes tardes de diversión (su primera parte sigue estando genial), a parte de seguir manteniendo el tipo de cara a la taquilla, donde cada dos años más o menos tenemos una nueva entrega, de la que además emplea un 3D ejemplar, incluso mejor (Furia de titanes) y más cachondo (Jackass 3D) que otros films que se jactan de ser la hostia en bicicleta (Inmortals).Sumarle además que su duración están breve y la acción tan repartida que jamás se te harán largas.

Y todos tan contentos.

Una cosa que agradezco, y que deberían de copiar otras sagas (sí, te digo a ti Saw), es que las películas no tienen más que un leve, pero interesante, argumento tipo que sirve de escusa para iniciar la matanza.
Un grupo de personas (chavales en su mayoría) sufren un accidente mortal en el que muere mucha gente, pero uno de ellos, al tener una visión de lo que va a pasar, los salva en el último segundo. Unos días/meses después, La Muerte (aquí una villana en la sombra) decide cobrarse tal ofensa matándoles de uno en uno de las maneras más crueles y originales posibles,mientras que los desdichados intentan escapar de su negrísimo sino...y ya.
Aquellos que hayan visto todas las entregas sabrá que todo film de esta saga, salvo la primera entrega, es más simple que el mecanismo de un chupete, y el cómo va a acabar es algo que se sabe desde el primer minuto, es decir, que todos la van a palmar de un momento a otro. Eso, que en muchas películas te quitaría el interés, en esta incluso te hace estar más atento en a la pantalla, ya que los minutos de tensión que preceden a las muertes son, en una palabra, acojonantes. Como sí se tratase del juego de la ratonera, la muerte logra eliminar a los personajes con objetos comunes (hornos, tijeras, chinchetas, cuerdas de tender, piedras...) puestos de tal manera que quede en una especie cadena mortal. Por ejemplo, en la segunda parte a un rubio, al que le acaba de tocar la lotería, empieza por estar en casa haciéndose la comida y acaba minutos después con una escalera de emergencia incrustada en el ojo. Desde el principio se ve como la muerte ha dejado encendido el gas, ha hecho que su anillo se cayese al triturador de basura, ha quemado unos papeles y, por ultimo, ha hecho que la escalera acabase por matar al colega, y todo en un momento, pero un momento que te deja k.o. de la tensión.
Lo único que puedo reprochar a esta saga, y no mucho, es la falta de explicaciones que da. Nunca sabremos el motivo de las predicciones de los protagonistas o por qué la muerte decide ajusticiarles uno por uno, simplemente se dice que es por el plan de la muerte y con eso nos tiene que valer (y me vale). Un error argumental que tras la tercera entrega ya nos importa un comino (tanto como al guionista) y sólo queremos ver tanta hemoglobina como en una orgía de vampiros.

Mi favorita de la saga, a parte de la primera, es la quinta, con un inicio en el puente que es de los más salvajes que he visto (la muerte de empalamiento por yate es para mear y no echar gota) además es la que posee mayor sentido del humor, el citado 3D currado y un guión sólido en el que todo va más o menos concordando. Además tiene la mejor muerte de todas, que acontece al final...y
La peor podría decirse que es la cuarta, pero tampoco tanto porque también te lo pasas pipa, pero es cierto que se nota cierto tufillo a serie B de videoclub y unos efectos menos trabajados (la escena de la grúa por ejemplo).
En resumen, una saga que recomiendo mucho, y más el hacerse un maratón con las cinco del tirón.
Ah, y ya se especula que dentro de poco tendremos una sexta entrega ambientada esta vez en alta mar, y que por mi parte la espero con gran avidez.