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"Creep" (2014) de Patrick Brice.


Aún y el título homónimo no estamos ante la película protagonizada por Franka Potente y dirigida por el británico Christopher Smith en 2004 (muy recomendable por otra parte), si no de una cinta estrenada este mismo año y dirigida por el semi-novato Patrick Brice.

El film usa la técnica found footage para crear una cinta de suspense minimalista en la cual tendremos durante gran parte del metraje a tan solo dos personajes. Puede que así de pronto, suene a algo visto mil veces. Y aunque es cierto que no nos ofrece muchas novedades, no le cerréis la puerta tan rápido a la cinta que os traigo.
Regresando rápidamente al argumento, la película empieza siguiendo a un tío que ha sido contratado por un segundo para filmarlo en su casa de las montañas. En teoría este hombre sufre un cáncer terminal y quiere filmar un videodiarío para su hijo no-nato en caso de que él no supere dicho cáncer. Pero como bien sabemos, las cosas no son siempre lo que parecen a simple vista.



Lo primero que nos hace levantar la ceja es su protagonista. El señor que quiere hacer el videodiario no es otro que el actor Mark Duplass (encargado también del guión junto al director). Puede que de primeras no te diga nada, pero si digo la palabra mumblecore… ¿Tampoco? Pues son esas cintas de corte independientes que pretenden ser comedias, pero que pocas veces consiguen sacarte más que una sonrisa y se caracterizan por personajes que no declaman, si no que balbucean –vamos, como Mario Casas-.  Pues este señor es como el Tom Cruise del subgénero.
En la cinta de hoy el señor Duplass, se marca una buena actuación, pareciendo un personaje que parece sacado de películas suyas como “The one I love” o “Humpday”, un pobre diablo solitario que hará todo lo posible para que el camarógrafo no lo deje al final del día. Además, todo un acierto por parte de la dupla de guionistas el querer crear un personaje franquicia en un subgénero como es el terror found footage. Porque si, como si fueran James Cameron, Duplass y Brice han anunciado que tendremos trilogía de “Creep”… A ver que tal se les da.

Otro punto a favor es su tono. Es cierto que estamos ante una cinta de suspense de libro, con un personaje misterioso del que poco a poco vamos descubriendo secretos cada vez más turbios. Pero ciertamente nos veremos desubicados más de una vez al escapársenos alguna risilla debido al tono patetista cercano a las cintas de Jared Hess –otra estrella del mumblecore- que tienen algunas secuencias.







En definitiva, una cinta que no entusiasmará al espectador medio, pero si eres de los que gusta de un found footage con cierto sentido narrativo y quieres presenciar una pequeña vuelta de tuerca al estilo de metraje encontrado, sin duda este “Creep” se te tornará un plato de buen gusto.

"Digging up the marrow" (2014) de Adam Green.




Nada mejor para volver de las vacaciones de Semana Santa que merendarse un found footage y compartirlo con todos vosotros. En el día de hoy os traigo uno de los que podríamos catalogar como enteramente disfrutable.  “Digging Up the Marrow” de Adam Green


La película nos situa junto al director Adam Green, un tio simpaticón que nos ha ofrecido películas de género bastante divertidas, como la trilogía de “Hatchet”  o la más que estimable “Frozen” –no confundir con la de Disney… Aunque una revisión de Adam Green de la misma no estaría nada mal-.  El interfecto en cuestión está realizando un documental sobre su día a día y la preparación de futuros proyectos, para lo que no duda en hacer cierto autobombo de su serie “Holliston”. Lo que parece ser más un diario de producción que otra cosa, se gira completamente con la aparición en escena de William Dekker. Aquí es donde  para seguirle el juego a Green debemos introducirnos en lo que se conoce como suspensión de la realidad ya que Dekker está interpretado  de manera muy acertada por Ray Wise. Este Dekker contacta con Green contándole que en ciertos lugares del país hay puertas que llevan a ciudades infestadas por monstruos –cosa que puede recordarnos al “Cabal” de Clive Barker-. Y Green no puede aguantarse y va a encontrarse con Dekker, por supuesto granbándolo todo para regocijo del respetable.



Lo primero que debería resaltar del film son sus ganas de contar la historia. El amor a lo que se hace exuda por los cuatro costados. En los primeros compases se nos muestra a Adam Green como  un entusiasta de lo que hace. Y no hay nada que dé más buen rollo que alguien disfrutando con su trabajo. Puede que la historia comience a hacer aguas a partir de los cincuenta minutos, pero da lo mismo, Adam Green respira cine y esto le da alas a toda la cinta.

No puede tampoco dejar de nombrar la actuación de Ray Wise. Este señor con una cara de loco tan particular, da vida al mentado Dekker. Un tipo en apariencia bastante zumbado, pero que tratará de convencer al cineasta que de noche los monstruos aparecen.




No obstante, esta película tiene un pero muy grande. Este es su final. Como en muchos de los found footage que empiezan bastante bien y mantienen el tipo durante los primeros 50 minutos, vuelve a quedar en evidencia el hecho que los 90 minutos standard son en la mayoría de los casos demasiado largos para este tipo de films. Y esté “Diggin up the marrow” no es una excepción. Con 60-70 minutos sería un producto muy bueno, pero los últimos 20 minutos y el hecho de querer cerrar la historia por parte de Green dejan la película un pelín falta de lustre.


En definitiva, una película muy simpática que a buen seguro no defraudará a los aficionados al género –ya sea found footage o mockumentary- o a Ray Wise, que seguro existen varios. Subíos a la moto que nos ofrece Adam Green, aunque haya algún bache el camino es disfrutable.

CONTRACRÍTICA: "REC 4" de Jaume Balagueró.



Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid o lo que es lo mismo, que “REC 4” ha sido estrenada en el Reino Unido; me he liado la manta a la cabeza para hacer la reseña de la última de Balagueró. Ya se que en la web tenemos una reseña de la peli en cuestión, realizada por un enviado especial a Sitges. Pero en mi opinión es una película digna de contracrítica, asi que… ¡Allá vamos!

Esta “REC 4” debería ser la que respondiese a todas las preguntas que se planteaban en las tres primeras entregas. Cierto es que responde algunas, pero quizás no son las que el espectador espera: Por ejemplo, nos responde a la duda de quién tiene el talento del tándem Balagueró – Plaza. Aún y que el catalán es el que se ha metido a la crítica en el bolsillo, a resultas de lo visto en esta cinta y comparándolo con “REC 3”, realizada en solitario por Paco Plaza, podemos decir que el valenciano es en este caso el que pone talento a la saga. Balagueró es la cara bonita y Plaza el currito.




Aún y todo, este “REC 4” no nos proporciona todas las respuestas, ya que incluso crea algunas preguntas nuevas que quedan sin responder, siendo la más importante: ¿Lo que hemos visto es una película seria o es un homenaje? En la tercera entrega, Paco Plaza realizaba un claro homenaje a películas como “Braindead” o “Evil Dead” - Y se notaba que al realizador valenciano no le importaba que la gente se diera cuenta de ello, porque es lo que deseaba mostrar, sin tapujos, realizar una peli de zombis muy divertida-.  Pero esta cuarta parte ¿No es la película que tratamos hoy un homenaje a las pelis de terror de los 80 y principios 90? En más de una secuencia hay claras referencias a “Day of the dead” - Ese médico que busca desesperadamente una cura- o incluso a las pelis chuscas de Fulci -objetos punzantes por todos lados o esos soldados tan planos y marciales-. Pero la diferencia en el homenaje radica en que al contrario de Paco Plaza, parece que a Jaume Balagueró se avergüence de estos referentes, tratando de camuflarlos bajo una cámara con Parkinson y una fotografía oscura, y hasta un tanto quemada. No hay que olvidar que Balagueró es el niño bonito de la crítica de género, y para estos sesudos puede que homenajear a Polanski –como pudimos ver en “Mientras duermes”- o basarse en el universo lovecraftiano – “Darkness”, sin ir más lejos- es una práctica más que aceptable; pero mentar a Bruno Mattei  y a demás caspa italiana es algo imperdonable.

Aún y los palos a Balaguero, hay algo que no podemos negarle: Ha sabido no repetirse. Si la primera entrega era la epítome de la cámara al hombro, la segunda introducía las nuevas tecnologías y el inicio de la tercera era el típico video de bodas, aquí se torna en una realización tópica que tan solo usa el found footage a través de las cámaras de seguridad, cosa que recuerda alarmantemente a uno de los episodios de “Resident Evil 6”, que incluso ocurre en el laboratorio de un barco, con zombies…La pregunta sin respuesta vuelve a sobrevolar: ¿Homenaje?.





En cuanto al guión, es sota, caballo, rey. Donde desde el principio sabes quién va a vivir, quien morirá y casi en qué orden. Nada sorprende, y cuando Balagueró trata de hacerlo nos regala el final más estúpido que he visto en una peli de zombis seria ¿O es un homenaje?. Por favor Balagueró, manifiéstate.
En cuanto a las actuaciones destaca, entre tanta cara de palo y estereotipo, una vez más Manuela Velasco en un cambio de registro acercándose más a la Alice de la saga de “Resident Evil” que a la desvalida Angela Vidal de anteriores entregas.


En definitiva, si vemos este “REC 4” como una película independiente a la saga estamos ante una aceptable película de serie B, que no se aleja mucho de las chorrocientas “….of de dead” que aparecen como churros desde hace una década en VOD. Pero si la vemos como la culminación de la saga, se queda como un producto a medio gas, la peor de las cuatro y una mancha en el hasta ahora más que notable expediente de Jaume Balagueró… ¿O ha sido todo un homenaje?.


The houses October Built (2014) de Bobby Roe.





Hoy estamos ante el claro ejemplo de una película que sabe venderse: Tiene un buen poster, un documental precedente, un premio en un festival importante - Midnight X-Treme en el Festival de Sitges de este año- y un tráiler que te mete el gusanillo en el cuerpo.  ¿Da todo lo que promete? No nos adelantemos todavía.






La película nos presenta a un grupo de veintemuchoañeros que van todos en comandita –con la excusa que uno de ellos va a grabar un documental- visitando atracciones de Halloween por el Sur de USA. Para empezar no está mal, estos sitios están muy currados y pueden dar bastante mal rollo. Pero –primer susto- es un found footage!!! Si, otro metraje encontrado… ya cansa tanta camarita al hombro, tanto documentalista frustrado y tanta nieve en cámaras HD. Y como en todo found footage, lo primero que se hace es presentarnos a los muchachos peterpanescos que van a visitar estas casas encantadas. Y la verdad, por una vez, y sin que sirva de precedente; caen bien. No son los típicos universitarios gilipollas. Son gente corriente, que tiene una semana libre y decide ir en busca de la atracción más terrorífica. Pero esto conlleva un problema. En la mayoría de filmes de este estilo los protagonistas suelen ser dos – “Paranormal Activity”- o tres –“El proyecto de la Bruja de Blair”-  para intentar equilibrar el tiempo en pantalla de los personajes, empatices con ellos y demás. Pero aquí tenemos hasta cinco personajes durante la mayor parte de los 90 minutos del metraje. Esto hace que te quedes con la chica –por que es la única que aparece-, el barbacas –ya que tiene las mejores líneas de diálogo- y como mucho el personaje que realiza el propio director –que como es el director, se queda con el personaje con dos dedos de frente-. Los otros dos quedan tan desdibujados que hay momentos que tienes que parar y recontarlos para asegurarte que no se ha perdido ninguno.
La historia sigue, y van yendo por atracciones de segunda hasta que encuentran la pista de una atracción extrema en la cual te aseguran que experimentarás cosas sin igual… Recordemos el termino suspensión de la incredulidad y que en teoría en el mundo de estos personajes no existen películas como “Hostel”, “La última casa a la izquierda”, “La matanza de Texas” o en definitiva, todo el cine de género de los últimos 50 años. O eso, o es que –al contrario de lo que decía en el párrafo anterior- son unos gilipollas que merecen ser parte del espectáculo sangriento que desean presenciar.






Ya con la idea de encontrar esta atracción increíble, empiezan a pasar cosas que no tiene explicación –y que para decepción del espectador- no la tendrá al final del metraje:  Hackean un cámara de video , aparece una niña con una careta malrollera, parece que haya una conspiración en su contra… Lo que en otro artículo bauticé como cosas que pasan, relleno, relleno y relleno para llegar a los 90 minutos de rigor. El punto a favor es que está bien dirigida –por el antiguo jugador de baseball Bobby Roe- por lo que los giros, mareos o la falta de luz son casi testimoniales.


Ahora si: ¿Da lo que promete? El tráiler, poster etc… prometen una cinta con sustos por todos los lados, que te pondrá un nudo en la garganta durante todo su metraje. Y lamentablemente eso no es lo que nos da. Aquí tenemos un ritmo medianamente decente, algún momento malrollero –pero curiosamente fuera de las casas encantadas- y sobretodo una premisa fallida. Lo que podría haber sido un remedo más realista de “La casa de los mil cadáveres” o una translación cinematográfica del juego “Outlast” se queda en una cinta a medio gas, pero que tendrá sus fans. No la voy a poner a caldo, pero por supuesto no la voy a recomendar. 

VHS: Viral (2014) Varios directores.



Venía anunciándose desde hacía bastantes meses con su hype, avances, tráiler… Todo parecía anunciar un producto de gran calidad como las dos primeras cintas de la saga VHS… Pero la espera en verdad, no ha valido tanto la pena. Podemos decir que estamos ante una cinta descompensada. Aunque en honor a la verdad, esto es lo primero que viene a la cabeza con las llamadas películas por episodios. Desde “Las tres caras del miedo”, “Fantasia” o “El más allá” hasta las más modernas “Animatrix”, “Creepshow” o “Los tres chiflados”.  Pero lo que en estas cintas es a veces una historia que es la oveja negra que desengalana el resto o un par de historias que no tienen todo el lustre de las anteriores, en esta son cuatro historias muy diferenciadas en cuanto a calidad, tanto que hasta parecen pertenecer a películas diferentes. Pero… vayamos por partes.



La primera sección de la que se debe hablar es la  historia que hace de hilo conductor de la cinta. Su título es “Vicious Circles” y su director es Marcel Sarmiento, autor de la deleznable “Deadgirl”. En esta historia tenemos una persecución policial a un coche de helados que secuestra a la novia de un capullo, y que irá en su búsqueda. Esta es sin duda la peor de las historias conductoras de la saga VHS. No hay ningún susto, ningún momento de suspense. Tan solo tenemos las trampas típicas de estas películas: errores de tracking en una cámara digital, nieve en una cinta HD… Y tan solo resaltar algún momento gore, pero por supuesto hecho por CGI.
La primera historia completa que nos mostrarán es “Dante the great”, dirigida por Gregg Bishop director de la reivindicable y divertidísima “Dance of the dead”. La historia –que bien hubiera podido dar para un largo- es tal como sigue: Dante es un redneck que se entretiene haciendo trucos de manos, cosa que no se le da nada bien.  Pero, un día encuentra una capa que según él perteneció a Harry Houdini y que le ayuda a convertirse en el mejor ilusionista del mundo. Pero esta capa oculta un oscuro secreto. Esta es sin duda la más redonda de las historias que  nos ofrece el film. Una historia muy profunda –si se pilla el doble sentido lovecraftiano- con algún susto que otro. Las actuaciones son más que correctas, destacando a Justin Welborn – “The signal” “Destino final 4”- como el mago del título.
Tras esta, tenemos “Parallel monsters” de Nacho Vigalondo. Me encantaría odiar este episodio, ya que el de Cabezón de la Sal me parece un idiota supino. Pero por alguna extraña razón ha creado una historia más que correcta. Aún y todo existe un pero muy grande y es que mientras la veía no dejaba de tener la sensación que esta historia podría haber sido una de las grandes de la saga, a la altura de la de la vampira de “VHS” o la secta de “VHS 2”. Pero el director cántabro debía de aderezar una historia de portales interdimensionales con su asqueroso sentido del humor –muestras del mismo es la escena del jacuzzi o el mismo final-, que hace que un corto que podría haber sido sobresaliente se quede tan solo en bueno.




La tercera historia –y por suerte última, por que como espectadores aún nos queda por ver el final de “Vicious Circles”- se titula “Bonestorm”, pero bien podría haberse titulado “Patinadores gilipollas van a Tijuana”. Está dirigida por Justin Benson y Aaron Moorhead, realizadores que hasta el momento no habían hecho nada digno de mención, y que siguen en la misma tesitura. La historia es de lo más estúpida. Tenemos a una panda de idiotas en monopatín a los que no les deseas nada salvo que algo malo y doloroso les ocurra. Aparecerá de la nada un tío que han contratado para hacer un video con sus saltos y demás chorradas. Estos están en California pero deciden ir a Tijuana a patinar… lo más normal del mundo… si eres un retrasado mental. Y claro, llegarán e irán justamente al lugar donde unos locales están haciendo un ritual pagano que hará que aparezcan esqueletos en hábitos que harían que Amando de Ossorio se revolviera en su tumba. Y estos idiotas se defenderán con petardos y sus patines de la legión de esqueletos más manazas que se ha visto en una pantalla. Ojala hubiera aparecido Ash con su escoba de fuego y se los hubiera cargado… a los esqueletos también.
En definitiva, estamos ante una película que tan solo tendrá cierta repercusión por tener el las letras VHS en su título, pero que le hacen un flaco favor a una franquicia que nos regaló momentos de buen cine de género.



FOUND FOOTAGE: Una presentación

En esta nueva década el slasher ha muerto. Ya no hay películas en las cuales hay un asesino al cual hay que desenmascarar mientras los actores van muriendo en un trasunto de “Diez negritos”. Las películas de monstruos dentro del terror también han muerto. Ya no hay cintas –que den miedo- con tiburones, cocodrilos, dinosaurios… ahora todo es referencial y motivo de cachondeo. Lo que ahora prima en el cine de terror es el found foutage, o metraje encontrado.
Y, ¿Cuáles son las razones para que ahora 8 de cada 10 películas de terror sean de metraje encontrado?  La primera, es una razón económica. Es mucho más barato hacer un Paranormal Entity que una Pesadilla en Elm Street. Para hacer la primera necesitas un par de cámaras, una localización y un grupo de actores –cuanto más desconocidos mejor- que hagan algo delante de las cámaras.  Mientras que para el segundo necesitas muchas localizaciones, actores con más registros y un diseño de producción mucho más costoso. La segunda razón, sería la distribución. Por un lado, una película de terror de presupuesto amplio como  “La noche de las bestias”, pinta mejor en una pantalla grande que en una televisión en el salón de casa. Pero un found foutage, al ser un film en un formato digital y que no tiene porque tener una calidad visual superior, puede cumplir su función de asustar al ser visto en DVD o pase televisivo. Debido a esto, la distribución en formato domestico –DVD, Blu-Ray, PPV…- puede aportar generosos beneficios. Y la tercera razón, la podríamos calificar de cultural. A día de hoy los monstruos no dan miedo, tampoco los asesinos enmascarados. Somos hijos de nuestro tiempo, y hoy día todo el mundo tiene a su alcance teléfonos móviles que pueden grabar, ordenadores con videocámara… y esto hace que estemos más expuestos a ser grabados. Y por ello empatizamos con esas personas normales que protagonizan los found footages y que podríamos ser nosotros mismos envueltos en una situación extraordinaria que rompe la cotidianidad que caracterizan las cintas de metraje encontrado.




El problema viene, cuando el género se pervierte –cosa que no es nueva, ya pasó a mediado de los 80 o finales de los 90 con el slasher, pero las gafas de la nostalgia no nos dejan ver el bosque- y productores sin escrúpulos ven que con un presupuesto minúsculo, un tráiler con las mejores escenas y un poster currado pueden sacar un alto rendimiento; aunque en el fondo la película en cuestión sea una mierda pinchada en un palo, como muchas veces ocurre. Por eso desde fines de la década de 2000, he sufrido títulos atroces como “The borderlands”, “Apollo 18”, “Unaware” o “Devil´s Pass”. Aunque no todo es malo, ya que también he podido pasar grandes momentos, ya sean de terror “Paranormal Activity”, acción “Chronicle” o tensión “Cloverfield”.


Dentro de esta sección trataré un poco de historia de este género que parece nuevo pero lleva tiempo dando guerra y películas englobadas en el metraje encontrado –aunque la mayoría que trataré serán en el plano del suspense/terror-, y por supuesto aparecerán alabanzas para las que a mi parecer lo merecen, y el mayor de los desprecios para aquellas mierdas que osen entrar en mi reproductor de DVD sin ser invitadas. 

Skinwalker Ranch (2013) de Devin McGinn




Tras, al parecer, no salir lo suficiente escaldado del visionado de “The borderlands”, vuelvo con otro found foutage. Pero para alegría mía, este “Skinwalker ranch” se distancia en muchos aspectos del filme escocés, quedando un producto más que digno de un visionado por parte del aficionado.

La película comienza con una entradilla que en principio tiraría para atrás, advirtiéndonos que lo que vamos a  ver está basado en hechos reales y que las imágenes que vamos a ver pueden turbarnos. En verdad, todo esto es  bastante patraña, ya que se nota que la gente que aparece en pantalla son actores y la película no da tanto miedo como nos quieren hacer creer.
Tras esto, la película comienza fuerte –punto a su favor-. Y esto en un producto found footage que pierden la primera parte de metraje en presentar a los personajes sin que pase nada, siempre es un plus.  Aquí vemos como un niño desaparece, mientras es filmado por sus padres.
Tras esto nos metemos en los llamados terrenos comunes del found footage: entrevistas con lugareños, presentación de los típicos personajes –el IT geek, el creyente, el descreído, el científico…-. Pero todo esto está rodado con bastante soltura y ninguno de los personajes nos cae lo suficiente mal para odiar su sola presencia.



En general, toda la película está bien rodada y sobretodo muy bien planificada, con sus sustos en segundo plano, las cámaras –testigos mudos de lo que ocurre en el rancho- en la posición precisa en los lugares donde pasa la acción, no hay necesidad de los típicos contrapicados mareones para dar la sensación de movimiento…

En cuanto a los actores y sus actuaciones, la mayoría son del montón. Pero destacaría el personaje de Hoyt, interpretado por Jon Gries – que para mí siempre será el tío Rico de “Napoleon Dynamite”- haciendo del padre del niño desaparecido.
Esta es una cinta que busca más el suspense que el miedo de susto fácil, y esto es otro punto a favor de ella. Y aunque la película tiene los típicos momentos donde pasan cosas, a estos momentos se les ha intentado dar una coherencia argumental y las acciones de los personajes tienen razón de ser y consecuencias lógicas es decir, que tienen arco de personaje. Algo que no siempre pasa en los found footage.
Aunque estoy todo el rato diciendo que la película es un found footage, también es cierto que tiene influencias de falso documental. Y esta unión de géneros ayuda a que la cinta tenga más verosimilitud que si tan solo se hubiera cerrado al típico hilo argumental de cinta encontrada.
Es interesante el hecho que no es la típica cinta de “hay un problema y vamos a centrarnos en este”, si no que el hecho de la desaparición del niño va más allá de los extraterrestres que creíamos que estaban detrás, estamos ante algo más grande. Durante la primera hora esta narrativa no cae en el batiburrillo o en la casualidad, si no que el guionista va tirando del hilo con cierto empaque. Pero como suele ocurrir, el que mucho abarca poco aprieta, y el tercer acto vuelve a lo rutinario y sin mucha explicación. Dejándote con más preguntas que respuestas.





En definitiva, una cinta de consumo rápido -70 minutillos escasos- , con algún susto y no mucho mareo. Interesante para aquellos que quieran acercarse al found footage de Serie B.

The Borderlands (2013) de Elliot Goldner

El found foutage es un género por el que últimamente siento predilección. A día de hoy es una de las pocas formas que tengo de pasar miedo entre tanta película de susto barato y guionistas y directores sin imaginación. Hay varios ejemplos de películas found foutage que me han puesto el miedo en el cuerpo: desde la primera parte de “REC”, hasta los Paranormal Activities de Oren Peli o la reciente “The Sacrement “ de Ti West. Aunque también es cierto queaA veces, tampoco pretenden dar tanto miedo, pero aun y todo son divertidas, como “Chernobil Diaries”, “Cloverfield” o “Frankenstein Army”.

Pero como todas las modas cinematográficas, todo cansa y la gran mayoría de gente con una cámara HD ve en el found foutage una forma de sacar dinero rápido sin mucha inversión. Pero se olvidan uno de los factores más importantes para que esto triunfe: el talento. Ya que al realizar una película de este estilo, hay una línea fina –muy fina de hecho- que puede separar una escena terrorífica de una escena chusca.

Por otro lado, este film también se puede catalogar bajo el epígrafe de “terror campestre”. Estas  películas ambientadas en el campo escocés  dentro del campo del terror que suelen ser buenas, o como mínimos apreciables, como“ The wicker man” (1973) , “The Descent” (2005) o “Witchfinder General” (1968). Pero este “The Borderlands” no debe estar en esta lista.


Todo comienza con un buen cartel. Ciertamente, el cartel de esta película está muy bien estudiado. Tienes en el centro del mismo un edificio amenazante que se recorta contra un cielo amenazante. Y rodeando este edificio, un montón de one-liners y críticas que ponen la película por las nubes, pero cuyos autores son completamente desconocidos –tiene pinta de amigo de, o primo de-. Este es el principal cebo para el espectador despistado, como fui yo en ese momento.




La película comienza con un corto y desconcertante –porque no te enteras de nada- prólogo donde se ve una iglesia y varios policías hablando italiano. Vamos, que se lo podían haber ahorrado.
Luego se nos presentan a dos personas que llegan a una casa de campo y comienzan a poner cámaras en paredes, muebles y hasta en ellos mismos –cosa que según vemos a posteriori carece de sentido, y no es más que un pretexto del director para usar el found foutage en esta localización-.  Aunque en teoría deben esperar al jefe del equipo –ya que resultan ser un grupo de investigación paranormal enviado por el Vaticano-  deciden por que sí ir directamente a la iglesia que han ido a investigar y donde en teoría ha ocurrido un milagro que ellos vienen a catalogar como real o ilusión.

Todo esto ocurre entre el mayor de los tedios –algo que se espera en estas cintas, pero lo que ocurre aquí es digno de siesta de pijama y orinal-, ya que hasta los 25 minutos no ocurre nada digno de mención, que es una oveja que sufre una combustión espontánea.
A partir de este momento, la película nos lleva por lugares típicos: choque de personalidades entre un creyente y escéptico, sustos de chichinabo por parte del mental del grupo, largos periodos en los que no pasa nada –pero nada es nada-, personajes que se comportan de forma extraña sin ningún motivo…

Tras algunas investigaciones que ocurren en la película –y de la que no te enteras de nada- volvemos a los lugares típicos: conversaciones sobre el pasado de los personajes que no llevan a ningún sitio. Son al found foutage lo que las ecenas de despachos en las pelis de monstruos de Asylum.
Y volvemos a otros largos momentos en los que no pasa absolutamente nada. Pero aún peor que no pase nada, es que no se vea nada. Pero literalmente, no estoy hablando de la típica cámara que de repente se pone mareante y se desenfoca. Si no, a falta de imaginación –y posiblemente medios- el director opta por quitar toda iluminación posible de la película, quedando unos cinco minutos en total durante los cuales se oye hablar a los personajes pero sin ninguna imagen en la pantalla.




Y para llegar a los 92 minutos –porque este director (llamado Elliot Goldner) los tiene tan cuadrados que no va a quedarse en los  80 minutos de “Paranormal Activity” o los 70 de “Willow Creek”,  si no que tiene que llegar al estándar de una película normal, porque el director cree que está haciendo algo serio-  el realizador nos deleita con gente haciendo cosas sin sentido: Quedarse a dormir en la iglesia aparentemente encantada, cambiar las cosas de lugar, pegar ostias como panes a chavales que pasaban por allí.  Se puede parecer al video aquel de Rajoy donde decía “los catalanes hacen cosas”. Aquí podríamos decir “los escoceses hacen cosas”.

Tras todo este tedio, parece ser que al director le llegó un watsapp de los productores “Niño, que nos quedamos sin presupuesto”. Y aquí comienza un final precipitado en la que la máxima parecía ser ahorrar hasta el último penny: Dejad los trípodes y vamos a grabar cámara en mano, nada de iluminación, salimos y si hay Luna bien y si no a oscuras.
Y todo acaba con un final abrupto que no voy a explicar, pero no por los spoilers si no porque no me enteré de nada: ¿Esta la iglesia encantada? ¿Está la gente del pueblo haciendo una engañifa? ¿Son los investigadores unos gilipollas? No tengo respuesta para estas preguntas, salvo para la última; que es un sí como Escocia de grande.
En cuanto a los actores, están fatal. No se salva ninguno. Y como he dicho antes, son todos personajes arquetipos: el creyente, el bufón, el de oscuro pasado, el jefe, el sabio… Mención especial es el personaje del experto en tecnología, es tan solo por él que estas suplicando que por favor ocurra algo –algún monstruo, fantasma o perturbado- para que haga sufrir a este idiota.


En resumidas cuentas, seguro que tienes otras cosas más agradables de hacer que ver esta basura como arrancarte las uñas de los pies con unas pinzas, ayudar en una mudanza o ver el especial de la biografía de Paquirrin en bucle. Avisados quedáis.



Open Windows (2014)


Talento Experimental


"Open Windows". La nueva y esperada entrega de Nacho Vigalondo, que llega con bastante más retraso del que debería debido a problemas en la post-producción, no pasa nada, mereció la pena. Como todo producto que se pueda catalogar de experimental no puede contentar al completo, para nada. Y como no... como película española de proyección y reparto internacional ya tiene sus detractores que incluso sin verla se atreven a juzgarla. Así es esto. En fin al grano.



Se trata de una auténtica y exótica pieza a reivindicar, un ciber-thriller de secuestros planteado en forma de laberintos multipantalla dirigido con brillantez y por supuesto, ya todos conocemos a su creador, amor por el género. ¿De verdad este film no ha entrado en el Top 10 de taquilla en España durante el fin de semana de su estreno? El que ya nos sorprendió con "Cronocrímenes" (2007) vuelve a la carga tras su desafortunada "Extraterrestre" (2011) y de nuevo con ganas de sorprendernos a todos. 



Sorprendernos pese a que la sensación de "deja vu" es constante durante la película. Imposible es no recordar en su visionado a la reciente "Grand Piano" (2013) que cuenta además en su reparto también con Elijah Wood, del que hablaremos más adelante. A su vez, el film de Mira ya nos recordaba en exceso a "Última Llamada" (2002), ya saben, ambicioso psicótico manipula mediante triquiñuelas varias a una víctima perfecta para llevar a cabo su plan. Aunque para triquiñuelas ya tenemos al verdadero protagonista de la cinta; el montaje. Sobresaliente a todos los niveles en una maraña de pantallas que se van entrelazando con subtramas paralelas que no paran de aparecer durante el desarrollo de su complejo argumento. Todo empieza a ser enrevesado y hay que seguirlo atentamente para no perderse y poder disfrutar del entretenimiento que nos ofrece la cinta y sobre todo pillar su sentido del humor gamberro y surrealista.



A propósito del montaje, comentar además que recuerda en muchos aspectos a la que podríamos considerar su hermana pequeña, la ya mencionada por estos barrios "The Den" (2013), aunque el film de Vigalondo desprende bastante más originalidad que la cinta americana.

Entre sus protagonistas, destaca como no, Elijah Wood, que cumple con creces como ya nos suele tener acostumbrados el de Iowa, desenvolviéndose a la perfección en un papel que parece escrito para el. Mejor que su compañera de fatigas, la ex-actriz porno y algo forzada Sasha Grey, aunque es esta última la que le da cierto encanto singular al largometraje. 



En resumidas cuentas, con un desenlace shockeante, que no te queda otra opción que aceptar, después de que todo el film te haya tenido a su merced, "Open Windows" es una cinta con un mérito inmenso y que salvo algún que otro agujero puede que se trate de la propuesta más acertada de Vigalondo hasta la fecha. Un director casi único y de los pocos que ofrecen a la piel de toro proyectos tan temerarios como innovadores.

NOTA: 7

surfmangorehound.tumblr.com

RINCÓN SURFERO CANÍBAL: Dossier Revolucionando el found-footage

Como ya hemos leído/visto/espiado durante los últimos años, uno de los subgéneros más en alza que el cine de terror nos ha confiado ha sido el found footage. Ya sabe querido lector, el metraje encontrado, el mockumentary.



Denostado por muchos que aluden que este formato les "marea", narra mediante grabaciones caseras o falsos documentales historias sórdidas y tenebrosas que cuentan con la ventaja del realismo cinematográfico y la autenticidad con la que se cuentan las historias reflejadas en estos guiones. 

Todo empezó allá por 1979, cuando la maestra "Holocausto Caníbal" sorprendía al mundo con su perfecta simbiosis de naturalismo y ferocidad que se incrustaban en sus
imágenes. Dos décadas más tarde llegaba esa tramposa película que resultó ser una de las más grandes decepciones en cuanto a cine de horror se refiere: "El Proyecto de la Bruja de Blair" (1999) a la que falsamente muchos aludieron como la responsable de la moda de los films "cámara en mano". Tras algún título suelto que pasó desapercibido para el gran público, llegó el pistoletazo oficial de salida a los found footages: "Paranormal Activity" (2007). Una película que debería estudiarse en empresariales; costó 8.000 dólares y recaudó cerca de 80 millones de ellos. Sin llegar a ser una obra maestra total del género si se instaura por méritos propios entre los diez primeros puestos de
las mejores y más influyentes películas de terror de la última década. 


A partir de aquí nuestras carteleras, videoclubs y ordenadores se vieron bombardeados por títulos que utilizaban el recurso del cinema verité a la hora de rodar sus films de terror; véase "Monstruoso (2008), Rec (2007) o la menos conocida aunque muy pulida "Home Movie" (2008). Lo que en un principio fue un a idea fresca y llena de ingenio, con el tiempo se fue degradando e incluso llegaba a aburrir al espectador más fiel ya que cada vez resultaba más difícil encontrar films con estas características que superasen la media en la que están irremediablemente instaurados. 

A continuación reseño tres que a mi parecer han, por lo menos, intentado ir más allá y han conseguido idear una fórmula para darle frescura al subgénero en cuestión. 



El escalofrío en el celuloide


Aunque parezca que estoy diciendo una barbaridad, ya lejano queda el 2007, y si bien este film no pinta mucho en este artículo ya que pertenece al saco de las que lo comenzaron todo, si que tiene una originalidad latente y muy personal. Me refiero a "The Poghkeepsie Tapes" (2007) cinta de bajo presupuesto y ópera prima de John Erick Dowdle, el tipo al que a la postre le confiaron el muy digno remake de "Rec"; "Quarantine" (2008). Esta especie de "Saw" entregado por fascículos coleccionables es un falso capítulo de "Crímenes Imperfectos" alargado y que consigue poner los pelos de punta en bastantes ocasiones en muchas de sus secuencias.



Muestra las enfermas grabaciones que se encontraban en varios VHS que la policía de Nueva York encuentra en un inmueble abandonado y entre las que podemos apreciar todo tipo de vejaciones, torturas, sadismo y desmembramientos para nuestro deleite. Entrelazado con imágenes oficiales de la policía y entrevistas a testigos y víctimas varias, el film cuenta y cumple a la perfección con su obligado look noventero, esa imagen rota y fotografía llena de ruido, más incómodo que molesto, al igual que su historia. Aunque pasó desapercibida en nuestro país, como ya digo, intentó llevar al subgénero por otro camino, este más minoritario, desde sus inicios, pero muy pocos siguieron su estela. Quedémonos con que es una espectacular obra a descubrir y una auténtica puesta a punto para el fan del horror moderno. 



Con internet no se juega


Damos un pequeño salto en el tiempo para trasladarnos al 2011, año de producción de "Megan is missing". Por este entonces, el found footage ya se encontraba mucho más trillado y los inteligentes realizadores de esta cinta le dieron una vuelta al asunto de la premisa inicial, para trasladar el 90% de la acción a internet y hacer que veamos a las protagonistas y el desarrollo de la trama a través de webcam. Elemento novedoso en este tipo de producciones.


Brutal, dura, cruel y despiadada, aunque tarde en entrar en materia, la película es una prueba de fuego para los padres que dejan a sus hijas campar a sus anchas por la web sin vigilancia. Trata sobre las consecuencias que puede experimentar una joven valiente que desafía los peligros de internet, como pueden ser conocer y quedar con desconocidos a la temprana edad de 14 años a través de la red. Rachel Quinn es la adolescente encargada de dar vida a Megan, adaptando un supuesto caso real, ya que según los realizadores de la cinta, ésta está basada en hechos reales, pero en estos casos, en fin bueno... ya se sabe.


Terror en Chatroulette


Genera bastante miedo que lo que vemos en películas como "Megan is missing" o "The Den" bien podría ser tranquilamente cierto y real. Ambos films son ampliamente parecidos, tanto en el aspecto técnico, como en el de idea original a desarrollar. En "The Den" vemos prácticamente lo mismo que en "Megan is missing", tan solo que trasladando el territorio protagonista a adultos y levemente mejor llevado y resuelto. Cuenta la historia de Elisabeth, una joven interpretada de manera sutil por Melanie Papalia, (a la que hace poco vimos en "Extraterrestial") que estudia los hábitos de los usuarios que deambulan por un chat con webcam ficticio llamado de la misma manera que el film. Un chatroulette adaptado, que cuenta con un diseño bastante curioso y creado única y originalmente para la película.




Con un montaje hipnótico y sencillamente realizado de forma genial, la cinta innova en el territorio de los found footages gracias aparte de por su fresca realización, por sus ideas bien resueltas y es capaz de dejarte sin aliento en mas de un par de momentos. No diré corta, diré justa de duración ya que se toma su tiempo para narrar lo que tiene que contar sin andarse por las ramas. 
Altamente recomendable.

Tres cintas que no debéis de perderos seáis o no fans del entretenido terror rodado "cámara en mano" y que puede que hayan entreabierto la puerta que nos den a conocer nuevas fórmulas para que el preciado subgénero al cual admiro no agonice cayendo en el aburrimiento o peor, se extinga para siempre.

surfmangorehound.tumblr.com

Nocturna Matinée: "The Apostles" + "Delivery"


Pues llegó y se nos marchó Nocturna en un abrir y cerrar de ojos. El año que viene más y mejor. Nostalgia y felicidad son las sensaciones que experimentaremos en los próximos días hasta que asimilemos que se acabó la mejor semana fantástica que Madrid nos pueda dar. Y para cerrar definitivamente el festival, aunque oficialmente la clausura fuera "The Raid 2", Nocturna nos trajo esta doble sesión matinal a la par con el pase de "Phenomena Experience": "Los Goonies" (1985) e "Invaders from Mars" (1986).


Terror Somnífero Oriental


Si ya de por sí "The Apostles" no es un film recomendable, aún menos lo es verlo a las 10:30 de la mañana de un domingo. Nocturna acogía con esta matinal la premiere europea de esta película que es un quiero y no puedo en todos los sentidos posibles. No se dejen seducir por su engañoso cartel pseudo-satánico, lo que se esconde tras esta producción es un film depresivo, de fácil premisa y trucos baratos que a la mitad de metraje se hunde para no salir a flote jamás. Especialmente incómodo se hace que ciertos diálogos  de la cinta sean acompañados de eco, alguna extraña premisa artística tendrá el director para ello, no me cabe duda, pero a la tercera conversación empieza a ser insoportable.


En resumidas cuentas, film evitable y mil veces visto en producciones similares que hace una década acampaban a sus anchas en los cinebanks de nuestros videoclubes de confianza. Eso sí, si merece la pena ver la película hasta el final es para contemplar sus 2/3 últimos minutos, en los que por mucho que frotéis vuestros ojos, el desenlace no desaparecerá, es así, es real.

NOTA: 2


Los bebés chungos, más de moda que nunca


Lejos queda ya el estupendo film de Roman Polanski "La semilla del diablo" (1968), que ya fue pseudo-remakeado en 2009 por David S. Goyer: "La semilla del mal". En 1974 Larry Cohen realizaba otro clásico, este más underground "¡Estoy Vivo!" al que le siguieron dos secuelas y otro remake. En 1982 el gran LUCIO FULCI dio su aportación con la irregular "Manhattan Baby". A medio camino, en 1990 Alain Robak era el responsable de "Baby Blood" otro film de estas características. Pero aparte, en los últimos años, el temario de embarazos satánicos nos ha traído un buen número de films que sin entrar a valorar su competencia cinematográfica, bien son interesantes. A los ya mencionados remakes de los clásicos se les unen films como "Born. El Embrión del Mal" (2007), "Grace" (2009) o "Proxy" (2013). Otro a mencionar este mismo año es "El Heredero del Diablo" (2014) que guarda muchísimas similitudes con el film que nos ocupa, entre ellas que ambos han pasado por el filtro del found footage. "Delivery" no es un found footage al uso, se trata sobre todo de una recreación televisiva, un reality del tipo que se pueden ver en el canal Divinity (¡!), que sigue a las parejas durante el embarazo y como no, aquí, el embrión de la pobre mamá es poseído por un demonio bastante simpático llamado Alastor, al que aunque respeto, aún mantengo mis dudas de por qué y cuáles eran sus intenciones reales con tal acto (si es que las necesitaba, claro).


Un film cámara en mano bastante simplista, que rehúsa ideas de films a las que les funcionó y en el que la sensación de deja vú es constante. Aún así consigue entretener e impactar a los más novatos con un final medio shockeante.
En resumidas cuentas,  recomendable únicamente a los fanáticos totales del horror o a los buscadores incansables de mockumentaries.

NOTA: 5


Nocturna Chronicles by Surfman: "The Sacrament" y mucho más


Miércoles de Nocturna, algo así como el miércoles de ceniza pero más molón. Tras varios batacazos y malas críticas generalizadas sobre films aparentemente potentes que nos había traído el festival, este miércoles se presentaba como el gran día salvador. Y para ello la sesión de las 17 de la tarde se convertía en un santuario sectario repleto de gente que ansiaba con ver "The Sacrament" de Ti West y que ya se pudo haber visto anteriormente en el festival de Sitges 2013. Pero antes de nada se nos obsequió con la proyección del cortometraje "Mr. Dentonn" una especie de cuento oscuro sobre un "boogeyman" que secuestra niños para robarles la voz y que pese a que se veía oscuro en exceso resultó ser un agradable visionado para todos los asistentes en general. Hechas las presentaciones tocaba el plato fuerte, pero antes, un poco de historia.


Jonestown, 1979.

El film de Ti West está basado en un hecho real macabro que aconteció en los USA en el ya remoto 1978, cuando los miembros de una secta llamada "El Templo del pueblo" que tenía como líder al reverendo Jim Jones, se suicidaron en masa bajo las órdenes de este, que a continuación se voló la tapa de los sesos con un revolver. Pues bien, la película narra en clave de found footage el reportaje llevado a cabo por unos periodistas el día de la brutal masacre.


Tensión sectaria al rojo vivo


Cambiándole el nombre al lugar de la matanza; "Eden Parish", Ti West filma una angustiosa y solvente película que revela poco a poco los acontecimientos que tuvieron lugar en Jonestown a finales de los setenta. Si bien los acontecimientos suceden muy deprisa (raro en West) y la transformación de los antagonistas es algo veloz, "The Sacrament" consigue lo que hace tiempo no conseguía un found footage, arrancarnos escalofríos sobre todo con su duro final y su condicionamiento realista, que es lo que verdaderamente infunde terror y es un acierto en la cinta. Pero realmente fue así, las cosas se torcieron en la secta del señor Jones de un día para otro. Hablando del señor Jones, las interpretaciones en la cinta son bastante aceptables, pero por encima de todos destaca una, la de "el padre", el líder sectario que adapta a Jim Jones transformado en un orondo mandamás ultra-católico al que en la ficción se le cambia el nombre por el de Charles Anderson Reed. Interpretado por Gene Jones (¿casualidad?) al que pudimos ver siendo intimidado por Javier Bardem en "No es País para Viejos" (2007), acaba siendo el personaje de la película, el salvador al que todos temen y le bastan un par de apariciones con discurso incluido en una de ellas, para darle un giro inmediato al metraje; de la cordialidad al espanto.


Cabe destacar, en el aparatado técnico, el uso de dos cámaras, una de ellas incluso alguna vez soportada por un trípode y con un montaje adecuado, aunque en determinados momentos no sabes con exactitud qué o quién sujeta la cámara en ese momento ni como ha cambiado de posición con tanta rapidez.
Pijerías a parte y en resumidas cuentas, "The Sacrament" digan lo que digan es un film de terror, adecuado, serio y muy muy potente sin la necesitad de explorar el gore hasta muy entrada la cinta. Y como dato curioso, dicen que la realidad siempre supera a la ficción. Y tanto, el número oficial de muertos en Jonestown ascendió a un total de 912, mientras que en el film no aparece ni un cuarto de este número.

NOTA: 8


Gamberrada made in espacio exterior


La segunda sesión de el día fue "Extraterrestrial", (no, no es la de Vigalondo) antes conocida como "The Visitors" se la cambió el título poco antes de comenzar su distribución. ¿Los responsables? Ni más ni menos que The Vicious Brothers, los hermanos que realizaron "Grave Encounters" found footage fantasmal de muy satisfactorio visionado. Antes de el film se proyectó el cortometraje portugués "Dédalo", muy bien filmado y bien producido pero que no cuenta nada en concreto. Una tipa está abandonada en una nave que acaba de ser arrasada e intenta escapar de un alien que anda degustando a una víctima. Parece un extracto de un horror film de ciencia ficción pero que como digo cuenta bien poco. Volviendo a la obra de los Vicious Brothers, se trata de una comedia de terror espacial con clichés bien explotados, (jóvenes, drogas, cabañas en el bosque) que cuenta en su reparto con un heroico Michael Ironside que arrancó en un par de ocasiones los aplausos del respetable público de Nocturna. Los Vicious no olvidan sus inicios y en determinadas secuencias vuelven a hacer uso de la cámara en mano para narrar ciertos momentos que además son importantes en la trama.


En resumidas cuentas y con un final alargado en exceso no dejó de ser una pieza divertida y amena.

NOTA: 6



Ve, disfruta, repite


Y por último, uno de los platos fuertes del festival. La premiere simultánea junto con Londres, París y New York del blockbuster inspirado en el día de la marmota "Al filo del mañana". Con un Tom Cruise que sorprendentemente encaja en el papel y una Emily Blunt impecable, entretenimiento multimillonario de calidad, con una dosis de humor amplia, que siempre es de agradecer y unos efectos especiales alucinantes. Reseñable es además la presencia de Bill Paxton, otro actor de culto que volvió a arrancar aplausos entre los asistentes del pase.



En resumidas cuentas, correcto para pasar el rato sin tener que estrujarte el cerebro lo más mínimo, aunque en determinadas situaciones la trama se enreda por de más.

NOTA: 7

Hasta aquí el día 3 de Nocturna, seguiremos informando...