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What is it? (2005) de Crispin "Hellion" Glover

No, en serio ¿¡QUÉ COÑO ES ESTO!?

Tras lo acontecido este fin de semana en el panorama cinematográfico - lo otro no, lo otro me da repelús - usease, la Concha de Oro del Festival de San Sebastián otorgado a James Franco por su trabajo en The Dissaster Artist, pues me ha dado por pensar en la carrera del Gran y anabolizado actor, guionista y cineasta Tommy Wiseau. Pero como hacer una crítica de The Room sería tan rastrero como oportunista - eso lo dejaré para cuando se estrene la película de Franco, lo cual es más oportunista - he preferido analizar cuando otro actor que, al igual que Wiseau, arriesgó todo en su (a)puesta como director y por el camino perdió todo el sentido que pudiese tener. Me refiero a ni más ni menos que a Crispin "Hellion" Glover en su ópera prima What is it?

Un joven con síndrome de Down se dedica a machacar las conchas de caracoles y luego pegarlas mientras de manera eventual es asaltado por una pandilla de jóvenes maleantes, también con síndrome de Down. También viajamos a un mundo colorido y adornado con attrezzo de los chinos, habitado únicamente por mujeres desnudas  enmascaradas, un Crispin Glover con el pelo a lo Príncipe de Beukelaer y...¡personas con síndrome de Down! El resto de la trama como podéis imaginar es un delirio pocas veces visto en una pantalla de cine - tanto es así que la única copia que circula por ahí es el ripeo de una copia para festival con los logos censurados y una calidad paupérrima -, coronado por un final que seguramente os haga gritar a viva voz el título del film. O romper a hachazos el DVD, según os de.

Como curiosidad decir que Glover la concibió en un primer momento como un corto de apenas unos minutos, donde el protagonista era el joven Michael Blevis que pasa su vida machando caracoles ¿Os suena? Pues bien, el bueno de Crispin ni corto ni perezoso, y quizás con mucho tiempo libre, fue rodando escena tras escena durante 9 años hasta que decidió convertirlo en un largo. Richard Linklater, no inventaste nada.

No sé si fue por hacer la gracia, pero ganó en 2005 sendos premios: Carnet Joven Midnight X-Treme en el Festival de Sitges y el premio a mejor ¿¡Narrativa!? en el Festival de Ann Arbor ...bueno, pensándolo bien me imagino que sí, fue por hacer la gracia.

En realidad más que grimosa se trata de una película aburrida. Glover se casca cine una dosis desmedida de cine experimental, haciendo que sus setenta y siete minutos se hagan pesados como una losa de hormigón. Ya os aviso que existen muy pocos alicientes que no os hagan verla sin hacer pausas o abusar del botón rec, pero adelante todos aquellos que querráis probar cosas nuevas.

ESPECIAL VERANO. DIA 4: "Fin de curso" (2005) de Miguel Martí.



El viaje de fin de curso es otro de esos momentos que dan inicio a la temporada estival. El desenfreno, el estar lejos de los padres, el intentar pillar cacho… todos esto anhelos se consuman con dicho viaje. Y todo esto tratará de plasmarlo el director Miguel Martí en nuestra peli de hoy: “Fin de curso”.



La cinta trata de un chaval español que se mudará a Lisboa matriculándose en el último curso del Liceo Español. Los estudiantes de este curso tendrán que decidir dónde ir de fin de curso  si a los museos de Paris o a las playas de Benidorm. La votación resulta un empate técnico y de lo que este chaval decida dependerá el destino del viaje. En principio será fácil porque el chaval solo quiere arrimar cebolleta a la popular –que quiere ir a Paris-, pero al tiempo también siente algo por la chica alternativa con rastas –que vota por Benidorm-… El drama –que no la comedia- está servido.

Pero lo que se las prometía una comedia desenfrenada, pero con cierto estilo como “Eurotrip” o “Amercian Pie” se torna en una cinta deleznable, con muchos chistes guarros sin ton ni son y con unas actuaciones de espanto. Tan solo destacar a Jordi Vilches, pero con esa cara y ese acento poco tiene que hacer para que caiga cuanto menos simpático.




La dirección de Miguel Martí es completamente impersonal, algo que mejoraría con su siguiente largo “Sexykiller”. En cuanto al guión de Juan Carlos Rubio, para comenzar es tramposo. Te quieren hacer creer que la cinta va a estar ambientada en el viaje en sí, pero este tan solo aparece en el último fotograma. Y como he dicho antes, los chistes de mal gusto campan a sus anchas, pero son chistes sin punch ni garra; tan solo están porque era lo que se llevaba en aquella época.

En definitiva, la primera película castigo del Especial Verano. Tiene lo peor que puede tener una comedia, ser aburrida. Si te la encuentras en un CEX quizás la puedas usar para calzar esa butaca de playa que baila cuando estás tumbado al Sol.




ESPECIAL NAVIDAD. DIA 13: "Cuento de Navidad" (2005) de Paco Plaza.

DIA 13: Tigretón repuntado.



¡Se acabó! Llevamos más de una semana de especial y aún no habíamos tratado cine patrio. Y vamos a seguir igual, ya que aunque estemos ante un producto español, este entra en el campo del mediometraje, ya que estamos ante uno de los capítulos de las “Películas para no dormir” creadas por los gerifaltes de Filmax y Chicho Ibañez Serrador. En esta ocasión tenemos “Cuento de Navidad” dirigido por el valenciano Paco Plaza.
La historia nos sitúa en las vacaciones de Navidad de 1985 en un pueblecito de la Costa Brava. Tenemos a cinco preadolescente estilo libro Enid Blyton que un día se encontraran a una mujer vestida de Papa Noel atrapada dentro de un pozo. Mientras unos tratan de sacarla, otro chico de la panda irá a la Policía. Pero por azares del guión, descubrirá que es una fugitiva que ha robado un banco. El chaval volverá corriendo al pozo para detener a sus amigos y convencerles de retener a la Mama Noel hasta que les diga donde ha escondido el dinero del botín.


El primer problema, empezamos bien, no es un problema de la película per se, si no de la sociedad actual. Me explico, cuando se estrenó el mediometraje en 2005 la nostalgia ochentera no era algo muy manido. Pero tras numerosos podcast, libros y artículos de personajes a  los que Jose Viruete bautizó como mitoplastas todas las referencias que hay en el film –canciones, películas, juegos, series…- parecen a día de hoy sobadísimas y dignas del cuñado más pesado en Nochevieja.
Habiendo hecho este disclaimer, vamos a meternos en harina. En cuanto a la dirección, tenemos a Paco Plaza que realiza un trabajo que  no destaca ni por arriba ni por abajo en cuanto a la peli en sí. Porque tenemos una peli dentro de la peli –protagonizada por Elsa Pataki y Loquillo, y que tiene una vital importancia en la trama del mediometraje- que traslada perfectamente el aspecto y el tono de los remakes italianos de mediados de los ochenta.



El guión sería uno de los aspectos que destacaría. Aunque los diálogos a veces parecen que estén metidos con calzador, lo que se dice en ellos está escrito con mucha naturalidad. Lo que más destacaría del libreto es su tempo, que se adapta perfectamente a los setenta minutos del formato.
Las interpretaciones sería otro punto a destacar. Por un lado tenemos a Maru Valdivieso como la Mama Noel. La actriz realiza una interpretación muy física, sabiendo por un lado expresar el dolor físico de alguien con un montón de huesos rotos que pasa varios días en un pozo. Y por otro lado nos muestra un potente registro monstruoso hacia el último tercio de la cinta, que no detallaré más para no entrar en terreno spoiler. Y junto a ella tenemos al quinteto de chavales. Estos interpretan a unos personajes un tanto estereotipados –la chica, el prota, el rebelde, el geek y el líder wannabe- pero que con soltura y desparpajos hacen suyos, haciendo que se les coja cierto cariño.
El mayor problema que le veo, junto a la nostalgia mal entendida antes explicada, es el tono. Parece que estemos ante “Una pandilla alucinante” dirigida por Michael Haneke, pero escrita por Spielberg. Por un lado tenemos la trama cruda de cinco chavales a los que que les da igual dejar morir a una persona con tal de quedarse con la pasta. Y por otro lado tenemos demasiadas escenas alegres en las cuales este grupo de chavales hace cosas normales de chicos de su edad (entonces): Ir con la bici, jugar en las recreativas, contarse películas…Es decir, tenemos unos conceptos demasiados sórdidos para el marco en los que  estos se adscriben. Para hacerme más claro, sería como si en “A la caza” tenemos por la noche al personaje de Pacino a la búsqueda del asesino con su pañuelito en el trasero, mientras que durante el día el que ocupe su puesto es el Frank Drebin de “Agarralo como puedas”. Demasiado sórdido todo para que el buenrollismo no cojee en la cinta.

En resumidas cuentas, una buena muestra de que también podemos hacer algo parecido a “Master´s of Horror” y demostrar que no hace falta realizar una película de fantasmas para que se pueda hacer suspense español de –cierta- calidad. Una buena opción para poder ver una cinta de terror navideña que contente a la mayoría, tarea harto complicada. 

Especial Navidad. DIA 3: "El leon, la bruja y el armario" (2005) de Andrew Adamson.

DIA 3: Bombón de delicia turca.


Es posible que muchos de vosotros penséis: “Ya se ha colado… Buf solo tres días ha tardado en meter la pata”. Pero cuidado, cierto es que esta no es una película navideña perse, ni siquiera Papa Noel es el protagonista, pero nadie podrá negar que tiene un papel fundamental en el desarrollo de la historia de los cuatro hermanos Pevensie.
Si os acordáis de la película –o del libro-, en Narnia siempre es invierno pero nunca Navidad. Esto es debido a un potente hechizo de la Bruja Blanca, que crea nieve perpetua y –en pocas palabras- prohíbe la entrada a alguien poderoso como Papa Noel. Pero la llegada de los cuatro hermanos Pevensie, conforme a una antigua profecía, hace que el poder de la bruja se vaya debilitando, permitiendo el acceso a Narnia de personajes que hasta entonces tenían el acceso vetado, como Papa Noel –o Father Christmas en el original de C.S. Lewis-.



Este personaje –en el que nos vamos a centrar, ya dejaremos la saga para otro día- está interpretado por uno de esos llamados secundarios de lujo: James Cosmo. Podemos considerar al actor escocés como un habitual en las pelis de época con profusión de escenas de acción. No en vano interpretó al padre del personaje de Brendan Gleeson en “Braveheart”, también luce espada como Glaucus en el “Troya” de Wolfgang Petersen o –como casi todo actor de las Islas Británicas que se precie- en “Juego de Tronos” donde interpreta a Jeor Mormont. Y en esta ocasión nos ofrece un Papa Noel de imponente estatura pero con todo el candor que debe tener este personaje. Cosmo crea uno de esos aliados inesperados, en la liga de personajes como Radagast en la saga “El hobbit” o el Stephen de “Braveheart”; que no los esperabas pero ahí están para salvar el día. Podemos decir que es un papel que le viene a Cosmo como anillo al dedo, no en vano a lo largo de su carrera lo ha interpretado en hasta tres ocasiones.
Metiendo un poco la nariz en territorio spoiler, tan solo comentar que Santa Claus es el que les dará a los hermanos las armas necesarias para cumplir la profecía y salvar a Narnia de la Bruja Blanca. Unas armas, la verdad, que a día de hoy desentonarían en un libro dirigido a un público juvenil. Pero esa es una de las sellas de identidad de las obras de Narnia, no toman al lector como a un niño idiota si no como a un niño que ha acudido al libro a pasárselo bien, a vivir aventuras y a convertirse en una suerte de quinto hermano Pevensie.



Aún y volviendo a decir que no es una típica película de fiestas, si que es una de esas que da gusto verlas durante esas largas tardes de post comida hipercalórica. Peli de mantita, estufa y sal de frutas. Incluso sus casi dos horas y media se hacen cortas ante el apabullante espectáculo que ofrece la película de Andrew Adamson. Aunque, como siempre, si le podéis echar un vistazo al libro os puedo asegurar que no os arrepentiréis.

En resumidas cuentas, estamos ante una película que no es 100% navideña, pero nadie dudara en que resulte divertido ver a un Papa Noel que no deja a los niños balones o muñecas si no una espada para descabezar a la autoproclamada reina de Narnia. Eso sí que es un regalo útil y no la XBOX One.

Musas: Melissa George


Nombre: Melissa Suzanne George

Edad: 38 años

Nacionalidad: Australiana

Debut: Home and Away (Serie TV, 1993)

Descubrimiento: La Morada del Miedo (2005)

Conocida mundialmente por... 30 Días de Oscuridad (2007)

Última aparición en pantallas: Hunted (Serie de TV, 2012)

Musas: Rachel Nichols


Nombre: Rachel Emily Nichols

Edad: 34 años

Nacionalidad: Estadounidense

Debut: Otoño en Nueva York (2000)

Descubrimiento: Alias (Serie TV, 2005)

Conocida mundialmente por... Parking 2 (2007)

Última aparición en pantallas: Tokarev (2014)

Cómo conocí a vuestra madre: Last Forever.


Y se acabó.
Tras nueve años en antena, "Cómo conocí a vuestra madre" se despide como sólo esta serie sabe hacer: con mucha comedia, mucho drama, jugando al despiste durante sus cuarenta y cinco minutos de capítulo y rematar con un final que a muchos os dejará boquiabiertos...para bien o para mal. No amiguitas y amiguitos, ya os digo que este no es el final perfecto por el cual clamábamos desde hace nueve años (¿ya?), al contrario, dista mucho de nuestras previsiones y a más de uno le habrá fastidiado la quiniela. Más adelante me hablaré largo y tendido sobre él, pero una cosa sí he de admitir:
Ni yo ni nadie hubiera escrito un final más acorde con el espíritu de esta serie.
Porque esto es "Last Forever", el fin para una serie tan perfectamente imperfecta como la vida.
Así que preparaos para una ración doble de risas, lágrimas, cabos atados, paraguas que unen parejas, personajes que cierran el círculo mientras otros que maduran, la vuelta del McLarens para celebrar esta gran despedida, ah, y por fin sabréis como se llama el personaje de Cristin Milioti , aunque eso ya nos de igual. Ella siempre será "La Mother".

UN PARAGUAS AMARILLO

La trama nos sitúa al final de la boda entre Robin y Barney, con Ted apunto de marcharse para Chicago esperando el tren que le llevará a Nueva York. Ha sido el fin de semana más duro en la vida de nuestro protagonista. Ha tenido que rechazar al amor de su vida, despedirse de sus amigos, y lo peor, la señora que tiene a su lado no para de hablarle del destino y...¿esa que está bajo el paraguas amarillo no es la bajista que tocaba en la boda?
Lo primero que debo decir antes de ponerme en materia con esta crítica es que te ríes durante todo el capítulo. Nada raro, si en algo destacan los guiones de Bays y Thomas es que te ríes a carcajadas durante los veinte minutos de capítulo, cuarenta y cinco en este caso, eso sí, aquellos de lágrima fácil id preparando el pañuelo porque aquí tendréis material suficiente para hacer rica a la compañía Kleenex. Desde el momento en que vemos el ¿último? choque entre Ted y Barney, nos montamos en una montaña rusa emocional en la que vemos los buenos-malos momentos de esta pandilla durante los diez años posteriores a la boda, culminando en un final que...bueno, ya hablaré del final. El principal fallo que le podemos sacar a esto, es lo apresurado que resulta todo al querer mostrarnos diez años en un suspiro, y a penas llegamos a procesar qué cojones está ocurriendo, además, tras un giro de guión que hay cerca de la mitad que nos deja más descolocados si cabe. Yo lo hubiera dividido en tres capítulos, o capítulo de una hora para que los cabos quedasen cerrados sin prisas. El resultado final sería mejor y muchos de los personajes dejarían cerradas sus tramas sin necesidad de una rápida elipsis.
Los actores están como siempre de diez, pero sin duda hoy habría que destacar a Josh Radnor, el PROTAGONISTA de esta serie . Por muchas veces que el inmenso Neil Patrick Harris sea el centro de miradas, Radnor ha sido siempre el motor de la serie, un hombre que sólo busca ser feliz junto a su Mujer Perfecta (aunque la cague por el camino), y que hoy, tras nueve años y más de doscientos capítulos, lo consigue...aunque no de la manera que cabría esperar. Detalles como la forma en que mira a Milioti, nos hace creer que de veras son pareja, a parte, la química entre ellos es inmensa, los toques de humor involuntario e incluso el final, hacen que desde hoy Ted (Evelyn) Mosby sea mi nuevo héroe...y luego Barney.

Y ASÍ ES CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE

Un capítulo final al que le acaba por pasar factura el poco riesgo que sus autores han querido correr. Se nota que Bays y Thomas han reculado tras lo visto en las últimas temporadas, y han optado por coger el camino rápido, haciendo con esto que se acabasen contradiciendo con una trama que en repetidas ocasiones se había negado por activa y por pasiva. Lo que quiero decir, sin caer en el spoiler, es que una serie como esta, experta en sorprendernos, al final haya logrado dejarnos con cara de poker por jugar sobre seguro, pero, ojo cuidao, eso no termina por restarle interés al mensaje que nos llevan dando desde el comienzo de la serie, la vida puede ser injusta pero no hay nada establecido.
No sé qué es peor, si yo ya me lo olía desde hace mucho y creía que no iban a tener los huevos de hacerlo, o en realidad esperase que fuera otra persona la que...¡¡asco esto de no hacer spoilers!!
Como podéis ver, ha sido un final que para muchos ha resultado irregular, cargados de grandes momentos (el capítulo entero es un cariñoso guiño a los fans) que chocan con otros no tan buenos (ese giro a la mitad y el devenir de los acontecimientos), pero como decía al principio de esta reseña, no deja de ser un digno broche final para una serie que, sí, es imperfecta y en ocasiones repetitiva, pero ¿qué importa? Tras estos nueve años, tanto a mí como a muchos de mi generación, esta serie nos ha hecho pasar tan buenos ratos durante nuestra adolescencia, que ya le perdonamos todo.
Para mí, el final que merecía la serie, explicado a toda prisa, sí, pero mágico de principio a fin. Siempre recordare/mos esta épica historia de cómo Ted conoció a los amores de su vida, y eso amiguitos es lo que cuenta.
Ted, Robin, Barney, Lily y Marshall, hasta siempre.

...DARIO!!