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En serie: "Curb your enthusiasm" de Larry David (2000 - actualidad)


Hoy tenemos serie. Una de esas que tantos nos gustan a nosotros, con gente que dice las cosas como son, sobre personas de orden que se viste por los pies. Una serie que junto con “Sexo en Nueva York” sentó las bases de la comedia HBO a principios del nuevo milenio. Nada más y nada menos que “Curb your enthusiasm” o como se tituló en España “El show de Larry David”.



¿Quién es Larry David? Es  la mente detrás de “Seinfeld”. En España puede que no sea muy conocido, pero en USA es una de las series más reverenciadas. Y esta serie con sus continuas reprogramaciones por cadenas alrededor del mundo le reportaron a Larry David unos dineros más que importantes.
Pero aún con la fama y el dinero, Larry sigue siendo un tío bastante normal, un neoyorkino de clase media: Le gusta llevar ropa cómoda, conduce un coche normalito… Aunque también tiene sus caprichitos: una casa grande, jugar al golf de manera continuada….

Pero lo importante de esta serie no es el exterior, sino el interior. Es el carácter del personaje de Larry David el que da vida a la serie. Porque  Larry es, como mínimo, especial. Es un tío inteligente y culto, con un sarcasmo a prueba de bombas, una lengua muy afilada y la mala suerte de estar siempre en el sitio menos adecuado en el peor momento.

Las primeras temporadas (cada una de ellas con unos 10 episodios) no tienen mucha continuidad y suelen cerrar sus tramas en cada uno de los episodios. Son episodios autoconclusivos sobre el día a día de Larry: Un día en la playa, la preparación de una cena… Pero con el paso de las temporadas sí que tratan de crear un hilo conductor para toda la temporada.
Otro punto interesante es ver como realidad y ficción es mezclan. Por ejemplo, aparecerán como personajes Ben Stiller, Ted Danson, los protagonistas de “Seinfeld”… Incluso el divorcio en la vida real de Larry David se volvió parte de la trama. Aunque, también es cierto que añade tramas basadas en la ficción, como la adopción de la familia Black.



El estilo de “Curb your enthusiam” podemos decir que es cercano al falso documental. Por ejemplo, en los viajes en coche la mayoría de veces la cámara está en los laterales en vez de en de rodas de frente. Además, la iluminación y sonorización es natural, por lo que hace más cercanos a unos personajes que a primera vista pueden resultas distantes.


Una de las razones que puedan tirarte para atrás a la hora de seguir la serie es irónicamente el propio Larry David. Si entras en su juego te lo pasaras en grande, pero si pasados un par de capitulos no puedes aguantarlo… hazte un favor y deja la serie. Porque Larry siempre será como Larry, un bocazas cabezón con el que muchas veces te sentirás identificado. Y eso, sí que da miedo.  

En Serie: Temporada 8 de Doctor Who

Retorna Miriamelle Sa Vinitta a los pantanosos terrenos de Marty McFly no era un gallina esta vez a nuestro apartado dedicado a las series. Le toca el turno a la octava temporada de Doctor Who. Disfruten.



¿Pues qué decir sin entrar en Spoilers? (eso que tanto gusta de pronunciar al señor Menor) Una presentación de Capaldi como la nueva primera encarnación de un ciclo de 12, recordemos que los ciclos de reencarnación de cada Timelord son 12, ni una más, uni una menos… Tras abandonarnos Matt Smith como el 11º (realmente el 12º si recuperamos al señor Hurt) en un momento muy emotivo tras liberar Gallifrey del éxtasis temporal en que éste se encontraba y despedirse de Amy Pond (Su companion muy a pesar de Clara), Capaldi nos muestra, como predije, un Doctor mucho más oscuro, lóbrego y gruñón que sus predecesores, aunque también mucho más serio y más "humano" (si eso puede decirse de un Timelord) que sus predecesores, también carga un aire más dramático, más melancólico y atormentado, si bien el 11º intentaba olvidar, este nuevo 1º, técnicamente 13º Doctor parece buscar una ¿Redención?

Tiene guiños a temporadas previas, bastantes, pero también a la serie clásica, la progresión del a temporada ha ido más o menos estable, he disfrutado TANTO de cada capítulo que me costaría bastante decir que me han gustado mucho más, sería mentir, aunque sí que reconozco que el primer capítulo; "Deep breath" fue una introducción a Capaldi realmente, ¿Cómo expresarlo? Sublime, también nos introdujeron a un extraño personaje que ya hacía aparición sin vérsele en la temporada previa, Missy, oh Missy, a la cual nos han ido desgranando, pero sin explicarnos quién era hasta el penúltimo capítulo; Dark Water, momento de quedarse con cara de gilipollas y el culo torcido (Literalmente) y quedándome con la pregunta; ¿Pero no se supone que…? Sin llegarnos a explicar cómo ha llegado Ese personaje ahí, ni siquiera cómo es posible que siquiera viva, aunque he de reconocer, volviendo a los capítulos, que el titulado; Into the Dalek también me impactó, y nos dejó una frase del robótico genocida; "He visto oscuridad" (no especifico para no me tachen de spoileadora).


No voy a desgranar todos y cada uno de los capítulos, pero si decir que en varios El Doctor ha tirado por el ecologismo (Kill the moon y The forest of the Night), así como también nos ha hecho recordar miedos de nuestra infancia (Listen), Nos ha hecho recordar a "viejos conocidos" (Le grand finales, vamos los dos últimos capítulos) en resumen, Moffat, al que mucha gente decía que se retirase de los guiones de esta serie, se ha vuelto a superar, el final ha sido agridulce (más o menos el mismo sabor que me dejó el libro de El señor de los anillos, no así las películas), ahora toca esperar al especial de navidad a ver si ese amargor se nos permuta en un sabor menos desapacible… 

En Serie: "American Horror Stoy: Freakshow"

Como cada año, desde hace cuatro, por estas fechas previas a Halloween se estrena la serie –o miniserie, dependiendo de cómo esté la competencia a la hora de ganar premios Emmy o Globos de Oro- de “American Horror Story”, a partir de ahora AHS. Para quien no las conozca, cada año realizan una historia cerrada –aunque repita la mayoría del reparto-, usando como escenarios espacios comunes de las historias de miedo norteamericanas, por ahora: una casa encantada, un manicomio o un aquelarre de brujas. Y en esta ocasión algo tan sumamente americano como un circo de fenómenos.
Tal y como ocurrió en la reseña de “Gotham” – si no la has leído ya tardas-, voy a centrarme tan solo en lo que se ha visto del primer capítulo, sin aventurarme a que nos puede dar esta serie. Lo que si es cierto, es que esta vez si podemos predecir más ya que tenemos las tres temporadas previas para comparar.
Respecto a esta saga, recuerdo con agrado el visionado de la primera. Era algo, no nuevo, pero interesante y sobretodo rodado con mucha maña y oficio. La segunda, comenzó por todo lo alto, con los aliens, el asesino enmascarado… pero cuando metieron a los nazis por el medio, eso parecía más una peli mala de Lucio Fulci que una decente continuación de la primera temporada. Y de la tercera poco puedo decir, ya que estoy todavía a medio visionado, pero por ahora me parece mejor que la segunda, pero sin llegar a las cotas de la primera.





Y, ¿Qué nos ofrece esta nueva temporada? En pocas palabras, más de lo mismo. Puede que para algunos sea una buena noticia, aunque para otros puede no serlo tanto. ¿Por qué digo que nos ofrece lo mismo? Por un lado tenemos dentro del circo el estilo mal rollista del manicomio de “AHS: Asylum”, junto a un montón de personajes de pasado oscuro que iremos descubriendo, tenemos el que podría llamarse personaje carismático de la temporada –del que hablaré posteriormente- y sobretodo tenemos el mismo reparto.
Por un lado tenemos como siempre a Jessica Lange, haciendo de la dueña del circo. La Lange lo hace bien, como siempre, pero parece que cada temporada que pasa su interpretación se torna más caricaturesca siendo en este episodio algo ya alarmante. La actriz ya ha anunciado que, no importa lo bien que vaya la serie, no estará en una supuesta quinta temporada… A veces una retirada a tiempo  es una victoria. Junto a Lange tenemos a uno de los personajes que origina la acción de la serie, como es el –doble- papel interpretado por Sarah Paulson. Esta actriz ya me pareció lo peor del reparto de “AHS: Asylum” y por ahora me está pareciendo también la que peor actúa en “AHS: Coven”. Y en este “AHS: Freakshow” parece que seguimos igual. Su cara de palo me acompañará en mis pesadillas más aburridas. Como contrapunto masculino tenemos a Evan Peters, haciendo aquí de hijo del personaje de Lange. La verdad, se nota que el tiempo ha pasado desde el primer “AHS: Murder House”, ya que si en la primera temporada me parecía un actor bastante flojillo, poco a poco se ha visto como el chaval se lo va trabajando y ya no es un caricato más, si no que puede con personajes profundos con diversos matices. Junto a estos tenemos una serie de secundarios, donde destacaría por un lado a Frances Conroy como una señora de interesada en el circo y por otro lado a Kathy Bates como la mujer barbuda, un personaje que puede dar mucho juego.
Esto en cuanto a los circenses… Pero junto a ellos hay otro personaje, el personaje carismático del que hablaba, –que aún no te dicen si es parte de la troupe- como es el payaso (adjunto foto para que os acojonéis). Si hay algo que me va a hacer engancharme a esta temporada es este personaje. Hacía tiempo que algo tan sencillo como una máscara me producía un mal rollo tal. Espero que le den bastante cancha a su historia y que no ocurra como el asesino enmascarado de “AHS: Asylum” que al principio parece que va a ser importante, pero luego se olvidan de él hasta casi el final de la temporada.




En definitiva, y porque no merece la pena alargarse más, esta nueva temporada de “American Horror Story” nos ofrece más de lo mismo: mal rollo, personajes de trágico pasado, casquería… Si eso es lo que buscas, ¡¡¡Bienvenido seas al circo!!!

Sean bienvenidos a este circo del absurdo

Desvelada la cabecera de AHS: Freak Show.
Y sí, como siempre será muy, pero que muy enferma...

AVISO: INTRO NO RECOMENDADA PARA GENTE CON FOBIA A LOS PAYASOS.

En serie: "Gotham". Episodio piloto.

Ya está aquí. Ya ha llegado. Tenemos ante nosotros la serie más esperada de la temporada otoñal, – con permiso de “Constantine”- “Gotham”. Mucho se ha hablado, mucho más se ha especulado y todo el mundo ha opinado antes de tiempo. Ahora ya podemos ver el primer capítulo y sacar conclusiones precipitadas, porque recordémoslo; estamos ante una serie que tiene previsto durar varias temporadas y se basa en un universo riquísimo, por lo que cualquier conclusión que saquemos hoy tendrá la misma consistencia que el papel cebolla.
Debido a esto, este artículo no va a ser una predicción de Nostradamus sobre si la serie va a molar o va a ser un refrito para hacer algo de ruido ante la próxima película-acontecimiento de DC o si por el contrario va a ser el no va más y la televisión no volverá a ser lo mismo. Tan solo va a ser una mera reseña del capítulo, que nos ofrece y un poco las expectativas que levanta, como episodio en sí. Una vez que acabe la temporada ya nos meteremos en harina y le sacaremos jugo al asunto.




Lo primero que nos ofrece el capítulo es movimiento. Aparece una chica, enfundada en negro, morena, con movimientos felinos… ¿Demasiado obvio?. Por supuesto estamos hablando de Selina Kyle –interpretada por la casi novata Camren Bicondova- que será testigo del asesinato de los Wayne. Lo primero que llama la atención es la profusión de sangre y violencia. Estamos en una Gotham que sangra y daña, y eso es un buen comienzo.
Tras esta escena tenemos la presentación de personaje de Jim Gordon –interpretado por un convincente Ben McKenzie-  Es interesante, que aunque Gordon aún está comenzando a hacerse un nombre en el cuerpo de policía de Gotham, no es el típico novato despistado y metepatas que yo mismo esperaba si no que es un tipo con más recursos de los que parece a simple vista. Por azar del guión, Gordon llegará a la escena del crimen, prometiendo a Bruce Wayne que encontrará al responsable.
Aprovechando la situación se nos presentan a otros personajes como Alfred el mayordomo de los Wayne –rol llevado a cabo por un secundario con carácter como Sean Pertwee- o Carmine Falcone –interpretado por otro monstruo televisivo como John Doman-.
Y llegando a los malos icónicos, tenemos a Ed Nygma haciendo de equivalente policial del Q de las pelis de James Bond. También tenemos a Chester Cobblepot… el futuro Pingüino. Y por supuesto tenemos a una niña que será la futura Poison Ivy. Y… ¿Aparece Joker? Mirad al cómico que actúa para Fish –Jada Pinkett Smith- y sacad conclusiones.
También se podría decir que Gotham es otro personaje, ya que aparece como un ente vivo y que corrompe a casi todos los que la habitan. Parece que nadie es quien dice ser dentro de los límites de la ciudad. Mucho cuidado con eso Detective Gordon.

Como puede verse, es un capítulo de presentaciones. Los creadores – donde destacaría a Bruno Heller, creador de “Roma”- quiere, por un lado satisfacer a los conocedores del material sacando a la luz a todos los personajes citados, y por otro atraer al público poniendo sobre la mesa a todos los personajes antes de profundizar en la trama.
A rasgos generales, no es un capítulo que entusiasme, pero que nos deja con ganas de más. Por un lado, ganas de saber quién está detrás del asesinato de los Wayne, y por otro, ganas de que todos los malos icónicos se manifiesten y que este  - a primera vista- procedimental se transforme en un “Batman Arkham City”. ¿En qué acabará? Tiempo al tiempo.


10 años ya

Perdidos, la afamada serie de J.J. Abrahams, cumple diez años.

Hace diez años comenzó la serie que fue insignia de una generación, como en su día fueron (o son) Twin Peaks, Friends Los Soprano, series aún vigentes pero con la que me quedaría sin dudar serían con las desventuras de una serie de modernos "Robinsones" atrapados en una isla misteriosa.

Lo cierto es que no podría quedarme con un capítulo de sus seis temporadas, quizás estaría repartido con La Constante, el piloto y el final de la tercera temporada (en ese orden), pero todos ellos, incluso los capítulos donde se veían más perdidos a los guionistas - esa última temporada... -  son una parte importante de la historia de la televisión. Y es que más que una serie, muchos podemos decir que Perdidos supuso un cambio en nosotros, en nuestra forma de ver la denominada caja boba y que nos hizo exigirla mucho más que a otra serie anterior. Cierto que algunas veces sus tramas secundarias, que de complejas o poco explicadas eran un constante desafío a nuestra paciencia, algunos personajes no llegaron a calar tanto en nosotros o ese final tan denostado que contrasta con su trama principal (la Isla) o sus personajes icónicos,  los verdaderos ejes de la narración como eran Locke o Ben, pero pensad que si de vez en cuando os encontráis repasando lo números, recordando osos polares o cuando viajáis esperáis no ver a un calvo en silla de ruedas, pues a lo mejor sus creadores tan mal no lo hicieron, ¿no?

Algún día de estos me dedicaré a desglosar la serie, pero con tiempo y muchos, muchísimos párrafos. No en vano es la serie que más he respetado, odiado y amado (todo a la vez).

Hasta que llegue ese momento, solamente me queda añadir...


¡Felicidades!

En Serie: "True Detective" 2014

Como ya dije en el anterior artículo, mi relación con las series ha sido de amor-odio, de altibajos. Momentos en los que seguía cerca de veinte y momentos en los que no seguía ninguna. Cuando comencé a ver “True Detective” estaba en esta última posición. Y gracias a los buenos momentos que me ha hecho pasar, me ha vuelto a morder el gusanillo seriefilo.
También es de recibo decir que esta serie la vi cuando ya estaba completa y el run run boca-oreja explicando todos los parabienes de esta serie copaban Internet. Así que, por un lado ya iba predispuesto a ver algo de calidad y por otro, pude disfrutar esta serie de la forma en que fue concebida, verla sin interrupciones y sin esperas semanales –no en vano, los cliffhangers son casi inexistentes-.


Pero antes que nada: ¿De que va “True Detective”?. La premisa es sencilla: En un pueblo de Luisiana se encuentra a una chica asesinada y se envían a dos inspectores; Rust Cohle (Matthew McConaughey) y Martin Hart (Woody Harrelson). Este podemos decir que es el eje central, ya que la trama se divide en 3 arcos temporales: 1995, 2002 y 2010. Y para no entrar en spoilers ni destripar nada, no voy a contar nada más de la trama.
Ahora bien, es posible que la trama nos recuerde a “Twin Peaks”. No en vano, tiene algunos paralelismos: una chica muerta, un pueblo perdido, investigadores foráneos, habitantes cuanto menos extraños. Pero si en la serie de David Lynch teníamos algunos alivios cómicos ante tanta sordidez – me viene a la mente Andy, el ayudante del sheriff-, en este “True Detective” no hay estos respiros. Todo es malsano y sórdido… no hay nada que se escape de los pérfidos brazos del Yellow Ki…. Ups perdón… Me callo ya.



Sin duda, lo mejor de la serie es su dúo protagonista. Aún a riesgo de no ser original, voy a alabar las interpretaciones, tanto de McConaughey, como de Harrelson. Lo del primero ya es digno de estudio. Para mí, siempre fue el idiota que me amargó un viaje en tren Valencia-Madrid con “Sahara”. Pero ahora parece que la maldición gitana que tenía el tejano se ha disipado y el llamado tiempo a el nuevo Paul Newman, ha superado al actor de los ojos azules en tan solo tres años. Desde su papel en “Kill Joe” de William Friedkin, McConaughey ha encadenado grandes intrepretaciones; destacando sus 10 minutos en “El lobo de Wall Street” –donde se come con patatas a un DiCaprio en estado de gracia- y su papel oscarizado en “Dallas Buyers Club”. Y ahora se desata como un camaleón en la piel de esta Rust durante los 17 años de horquilla temporal que tiene la serie. Su actuación es simplemente magistral y llena de matices: esa forma de abrir su enorme libreta, la manera en la cual se queda con la mirada fija en ventanas, el arrastre de las palabras con su fuerte –pero entendible- acento tejano… No he visto “Breaking Bad”, pero para que Bryan Cranston le haya ganado premios interpretativos a McConaughey estoy  seguro que su Walter White debe ser legendario. Y luego tenemos a Harrelson. Sin duda es el más mal parado de los dos. No por el hecho que lo haga peor que McConaughey, si no todo lo contrario, ya que tiene momentos para el recuerdo –como la escena de los guantes y los dos chavales en el calabozo-, pero en mi opinión el personaje de Rust Cohle es más agradecido que el que Harrelson interpreta. No obstante el también tejano Harrelson nos regala una interpretación de altura. Espero que continúe por esta senda, ya que durante los últimos diez años ha tenido interpretaciones más que solventes – “The Messenger”, Transsiberian”- y otras en las que realiza papales de secundarios caricatos no faltos de carisma –“Los juegos del hambre”, “2012”- Pero vamos, todos tenemos que comer.
Tras esto vienen un grupo de secundarios con muchas menos presencia ya que Harrelson y MCConaughey son los protagonistas absolutos de la función. Resaltarían Michelle Monaghan como la sufrida esposa de Marty Hart, Michael Potts y Tory Kittles como los agentes que reabren el caso. Y ¿Cómo dejar de lado a Alexandra Daddario?, que aunque ya la había descubierto en la saga de Percy Jackson aquí aborda un personaje que no olvidaremos en mucho tiempo.




En cuanto a la creación de la serie, hay dos nombres: el escritor Nic Pizzolato y el director Cary Fukunaga. En cuanto al primero, es un escritor y guionista casi novato y que escribe con un estilo muy particular y amoldándose a un numero de capítulos atípicos para la televisión americana -8 capítulos-, crea un universo al que por un lado no puedes dejar y por otro nunca querrías estar allí. Y sobretodo destacar como trata la evolución de los personajes. Como ya he dicho, tenemos 3 líneas temporales, pero en ningún momento aparece el típico cartelito indicando el cambio de fecha. Los encargados de resaltar estos cambios, por un lado son los interpretes con sus cambios físicos –melenas, barbas, barrigas…- pero también las conversaciones que tienen. No ocurre como en otras ficciones que usan líneas temporales, si hay una conversación en 1995, esta no es intercambiable por una de 2012 ni viceversa.
En cuanto a Fukunaga, otro casi novato, decir que hace un trabajo encomiable. Aunque es de recibo añadir que tiene sus momentos de marcapaquete. Es decir, realiza grandes angulares o planos secuencias que no aportan mucho a la cámara, si no por puro lucimiento. Pero estos momentos fardones –que seguro que tendrán sus seguidores- son pocos y en ningún momento deslucen el conjunto.
Un aspecto destacable de la serie sería su ritmo: Es deliberadamente lento. Está lleno de planos secuencia, viajes en coche, grandes angulares con gente andado. Si uno va sobre aviso no le molestará –y esta lentitud se ve recompensada a partir del tercer capítulo- pero si esperas algo estilo “Seven” puede que la serie te tiras hacia atrás.
Otro aspecto destacable es su narrativa. Se juego a nivel narrativo a dos bandas: por un lado tenemos el caso en sí, y por otro lado las relaciones entre los detectives y el mundo interior que le rodea. El peso de la trama va fluctuando de una banda a otra de forma magistral, ya que cuando comienza a darte muchos datos e incógnitas respecto al caso, la trama cambia a una escena doméstica para que puedas digerir el aluvión de datos dados minutos antes.


En resumidas cuentas –y sin entrar en territorios de spoiler, cosa que haría de esta reseña algo muy largo de leer-. Una serie que hay que ver. Quizás no estamos ante la obra maestra que va a cambiar la televisión que nos quieren vender, pero sin duda estamos ante un producto con empaque, magistralmente interpretado y con el que pasarás 8 horas de tensión y con ganas de más… Que no es decir poco.

Mundo Retro: Animaniacs

¿Preparados para el reto del agua?

A ver niños, juego de la mañana, ¿alguno de vosotros sabría decirme la Intro de Animaniacs? Bien, bien, ahora ¿Pinky y Cerebro? Estupendo...¿a que era cojonuda esta serie?

Animaniacs fue una popular serie de dibujos animados creada por Tom Ruegger, distribuida por Warner Bros. y producida por la compañía de Steven Spielberg, Amblin Entertainment a principios de los noventa. Las dos compañías crearon una serie contenedor que nos mostraba las desventuras de tres hermanos ¿perrunos?, más locos que una caja de cencerros, y que viven en los estudios de la Warner. También se dejaban asomar por ahí un grupo de ratones alterados genéticamente, unos palomos pasivos-agresivos, un perro que servía de niñera para un bambino horripile y una tropa de personajes mentalmente inestables, pero que hacían mearte de la risa...literalmente.
Lo más gracioso de esta serie (o lo menos para los padres) es su políticamente incorrecto sentido del humor, cargado con referencias a la cultura popular y un marcado humor adulto que los chavales de la época apenas podíamos entrever, ya que estábamos entretenidos viendo como un yunque aplastaban a una panda de ratones. 

Ese ¡Enfermeeeera!, los juegos de palabras con los melones y las bananas, lo sexualizados que quedaban algunos personajes, chistes con la política de por medio, violencia física (¿y qué dibujos no la tenían hasta que se amariconaron en los dos miles?) y alguna trama más dura como la que incluye a la Parca, mostraron a más de un progenitor (suerte que no todos) que este producto podía resultar más que un entretenimiento, ser un autentico quebradero de cabeza al hacer que nuestras "infantiles" mentes absorbieran datos no acordes con nuestra edad.
Ya...claro.
Como podéis ver, las cosas no han cambiado mucho, pero es que antes eran otros tiempos y en España se tenía más manga con estas series, no en vano, también se programaban en ¡horario infantil! a Ren y Stimpy, El rey de la colina, Mega Babies o Rugrats...cosas que yo agradeceré por siempre.
Volviendo a los Animaniacs, sólo queda decir que marcaron el sentido del humor de una generación gracias a sus geniales chascarrillos y a unos personajes que eran tan locos que te dejaban pegados ante la televisión. Una gran serie que debería de ser reivindicada...si no está reivindicada ya.


BONUS TRAK: La intro al completo.



(Zara) Gotham abre sus puertas



Un avance para ir abriendo boca.

Sobra decir que por ahora tiene pintaca, esperemos que no defraude como hizo cierta serie del Hombre de Acero...

Sataembre: American Horror Story (Serie 2011)


Érase una vez...


Sean bienvenidos a este Horror.

El primer contacto que tuve con esta serie fue hará unos años durante una barbacoa que celebró una amiga en su casa con motivo del final (ay) del verano. Tras unas cuantas cervezas y unas raciones de panceta (y chorizo también) decidí ir/tambalearme hacia el salón, donde unos amiguetes estaban viendo la tele. Sentado ya en un sillón, donde el mundo dejó de rotar, conseguí centrar mi mirada y ver como una rubisima Jessica Lange abroncaba a una niña con síndrome de down por haberse colado en la casa de sus vecinos, la cual estaba poseída por unos fantasmas de unos niños pelirrojos que...esperaesperaespera...¿¡Qué!?
Le pregunté a una de las chicas que estaban en el salón, que qué coño era esto, a lo que me respondió con que era una serie llamada American Horror Story, serie que me había recomendado hace unas semanas y que por falta de tiempo (y ganas) no pude empezar a ver.
El ligero achispamiendo se fue disipando gradualmente mientras veía el espectáculo dantesco que desfilaba por la pantalla: un hombre de cuero, MILFs, fantasmas a cada cual más cabrón, asesinatos, sangre, sexo y más sexo...
American Horror Story ¿dónde habías estado toda mi vida?

Terrores de la América profunda

Hacer un resumen de las tres temporadas (por ahora) de la serie, sería más una putada hacia vosotros, y más aún si todavía no la habéis visto. Cada capítulo por muy flojo que sea contiene cientos de detalles que los hacen piezas únicas, por muy independientes en algunos casos (como los especiales de Halloween), pero que sin duda hacen que al espectador le afloren las ganas de continuar viendo la serie, y cuando acabe volver a verla de nuevo. Imágenes tan hipnóticas como, por ejemplo, ver como la sirvienta de la primera temporada pasa de ser una mujer que ronda los setenta a un pivón talaverano, ese guiño alienigena de la segunda o las cabezas cercenadas de la tercera, no sólo hacen más que acrecentar las ganas de ver el siguiente capítulo que nos tendrán preparado estos dos pirados que son Ryan Murphy y Brad Falchuk, creadores de la serie.

No sería descabellado decir que todos los actores están sobresalientes en sus roles. Da igual la duración de su papel, están todos de diez, pero sin duda la que los capitanea, la que de verdad es el alma/timón (y Pumba)/icono de la serie es Jessica Lange. La sexagenaria actriz ha encontrado su sitio con esta serie (o al revés), ya que acaba convirtiéndose en el eje central de las tres temporadas hasta el momento, y siendo uno de los personajes más queridos/odiados de la televisión actual, cosa que saben los guionistas y por ello cada temporada la llevan a más. Desde una madre abnegada que mataría (incluso lo hace) por sólo oír a alguien faltar a sus hijos, una dulce monja demoníaca, y para finalizar una bruja en el amplio y literal sentido de la palabra, Lange demuestra que no hace falta rondar la treintena para despuntar en una producción, si no oficio y muchas tablas.
En resumidas cuentas, una serie que demuestra que la calidad no está reñida con el espectáculo. Pese a sus altos y sus bajos según la temporada, es una gran serie de terror que logra sobrecoger mediante unas imágenes impactantes y un guión de los que marcan a una generación.
De lo mejor que se puede ver hoy en día en la caja boba.

Nota: 666-666

Bonus Track: Pintaca nivel over nain zausan

Cómo debí de terminar con vuestra madre

Marshall... se te van los ojos

Desvelado el final alternativo de la serie Cómo conocí a vuestra madre


A mí me ha gustado más que el que se quedó finalmente, previsible sin duda, pero al menos es un final que deja la trama de Cómo conocí a vuestra madre cerrada.

Robin, tremenda esta mujer.

AVISO DE SPOILERS:


Sataembre: Reaper (Serie TV 2007-2009)


Recados para el demonio.

Ya tardaba en llegar a Sataembre la caja boba. El invento del demonio por antonomasia, tras el porno y los tebeos de Mortadelo, la televisión a conseguido captar una gran cantidad de almas humanas ancladas a una existencia de dependencia casi eterna en la que vivirán entre capítulos de los Simpsons y los anuncios de Antena 3.

 ¿Un infierno? Pues espera a lo que ponen en Telecinco.

Como podéis ver, la televisión y el infierno no distan demasiado, por eso en este Sataembre hemos decidido hablar de la que es el mejor acercamiento que se nos ha dado acerca de la vida infernal:

Reaper
.

Un chaval cualquiera de un pueblo cualquiera de los EEUU, se entera el día de su veintiún cumpleaños (la edad de madurez del estadounidense medio) que su alma pertenece al demonio por culpa de un pacto realizado por sus padres antes de nacer. El diablo le propone un trato para cumplir la deuda de sus padres: cazar a los diablos errantes que se encuentran vagando por la tierra tras escaparse del infierno. El chaval pronto descubrirá a las malas que con el diablo no se juega.

En su momento muchos "críticos", si bien admitían que era una serie divertida, calificaban la serie como una historia insustancial apenas sujeta un hilo narrativo, es decir, que la historia era un mero pretexto para ir metiendo coñas, además, la dirección de Kevin Smith en el piloto no gustó demasiado, dejando sobre la serie un mal recuerdo.

Ahora, vista con tiempo, pues digo que durante  los primeros capítulos, la historia no es una maravilla - tiene bastantes agujeros argumentales, algún personaje ahorrable (ya sabéis cuál) y no deja de conformarse como serie ligera -, pero ya pasada la presentación de personajes y la exposición de la trama central, pasamos a una mitad de temporada donde los guiones se convirtieron en mucho más maduros, aunque sin olvidarse de la comedia gracias a unos gags aún más trabajados si caben, desembocando todo en una segunda temporada digna de enmarcar.

Tramas como el golpe de estado infernal, la verdadera identidad del protagonista, la "rivalidad" con Morgan o simplemente el papel que juega el Diablo dentro de las tramas, convirtieron a esta serie en un "algo más", un valor añadido que dio al espectador fiel una historia trabajada y llena de giros, y que el espectador casual que tanto criticaba se perdió por no saber esperar.

Desgraciadamente esa subida de calidad llegó tarde y las audiencias seguían siendo bajas, haciendo finalmente que se diese la puntilla a la serie. En 2009 finaliza la serie tras su segunda temporada, con un final más o menos cerrado, pero con el que los guionistas tenían esperanzas de enganchar a mucho más público y poder así hacer una tercera temporada más.

Entre los actores reconocemos ciertos rostros habituales en las series estadounidenses, como son el protagonista Bret Harrison, conocido por entonces por su papel en Aquellos maravillosos 70, la guapa (pero sosa cosa mala) Missy Peregrym (Héroes) y los geniales Tyler Labine (Tuker & Dale vs The Evil), Rick González (Emergo) y Ray Wise (Robocop) como los verdaderos protagonistas involuntarios de la serie. Estos tres últimos en pantalla consiguen que las cotas de diversión toquen el techo, y cuando sale Ray Wise aleccionando sobre el "trabajo" al protagonista, el tío lo eleva al infinito. Los secundarios destacan Ken Marino como el primer demonio homosexual, Lupe Ontiveros como la abuela de Ben, Lucy Davis como Sara y un joven y semidesconocido Armie Hammer como Morgan.

En resumidas cuentas, da rabia que una serie de calidad como Reaper fuera castigada de esta manera tan injusta. Unos guiones imaginativos, unos actores en estado de gracia interpretando a unos personajes carismáticos, un diseño de producción muy trabajado y, ante todo, una serie que es divertida a más no poder, son factores para que la serie hubiera dado algo más que para doss temporadas.
Una lástima, pero que vamos, gozaréis con cada capítulo.

Nota: 666

En Serie: Calentando motores.

Mi historia con las series es de las buenas es decir, de amor-odio. Como cualquier hijo de vecino entré de lleno en el huracán seriéfilo de principios de siglo. Hasta ese momento, las únicas series que había seguido con orden sin pasar por caja –gracias a que estaban bien programadas por Canal Plus- eran comedias como “Friends”, “Frasier” o “Seinfeld”. Pero vino la revolución: la banda ancha. Antes para bajarte una película tardabas días como mínimo, aún recuerdo la primera película que conseguí por estos medios –“Bad Taste”- que tardó una semana en bajarse.  A partir de ese momento tenías una inmensa videoteca al alcance de tu mano. Y por primera vez, muchos pudimos ver series clásicas cuya continuidad había sido vapuleada por programadores sin corazón, flagrante es el caso de “Expediente X” en Telecinco.  
Y no solo era que podías ver series antiguas, si no que habían almas caritativas que subían capítulos de series nuevas unas horas después de haber sido emitidos en su país de origen. Esto era ya la leche. Y la gente comenzó a ver que las series no tenían que ser auto-conclusivas, si no que podían tener tramas que te enganchasen durante una temporada completa. Es de recibo decir que en los centros comerciales comenzaban a vender packs de temporadas de serie, pero los precios prohibitivos – aún recuerdo los 50 pavos por la primera temporada de “Alias”-, hacían que el espectador medio-estudiantil se lanzara a la mula en esos momentos para conseguir hacernos con estas series.
La primera de estas series que comenzó a enganchar al público fuera de la tele, y que nos hacía preguntar a la gente con extrañeza “¿Pero, ves series? ¿Ves capítulos seguidos? ¿Y no te aburre?” podría ser “The Sopranos”.  Yo no entendía que alguien pudiera sentarse a ver cuatro capítulos seguidos de una serie. Yo veía una capítulo de “Buffy cazavámpiros” –por ejemplo- con su monstruo de la semana, y luego no me apetecía ver otro hasta varios días después.
Pero entonces llegó 2005, año en el cual aparecieron Michael Scofield Y Lincoln Burrows con “Prison Break”… y la seriefilia se apoderó de mí. Sé que esta serie tendrá detractores a montones –yo mismo la dejé tras la tomadura de pelo que me pareció la tercera temporada-, pero esas dos primeras temporadas me parecían lo más grande que había visto nunca desde una pantalla de ordenador. Esos cliffhangers que te dejaban con ganas de más, intentando buscar por Internet pistas y entrevistas por si a los actores se les escapaba algún misterio de la trama.
El problema es que esto era como una droga, necesitaba más momentos que te dejaran con suspense al final del capítulo. Y entonces le eché mano a “Lost”, “Carnivale”,”The Wire”, “Alias”, “West Wing”… ¿Y qué pasaba cuando el empacho de acción y suspense era más que suficiente? Pues se cambiaba de registro y pasaba a las comedias: “Scrubs”, “30th Rock”, “How I met your mother”, “The big bang Theory”, “Curb your enthusiasm”…
Y lo mejor era que en esta afición con las series no estaba solo. Todo el mundo la compartía. Entre unos y otros nos hacíamos recomendaciones o advertencias sobre series malas. Y llegados a un momento a finales de 2010´s era normal seguir unas 20 series semanales, era lo bueno de ser universitario en esos momentos. 



Aún y todo había una diferencia, si a principio de siglo las majors televisivas trataban de venderte 1 o 2 series grandes por temporada -con unas cuantas series de relleno-, ahora la cosa cambiaba y te querían meter una media de 10 grandes series de 24 capitulazos y 40 minutos de duración. Ya no se podían seguir todas… y había que hacer la criba. Fue en este momento, finales de Verano, donde hacías recuento de las series que seguías y las que venían y había que decidir las que humanamente podías ver compaginando vida social y trabajo.  Durante esta criba me di cuenta que muchas de las series que seguía lo hacía por puro completismo, por un a ver como acaba. Y la sombra de la decepción del final de “Lost” estaba muy cerca, así que cogí el hacha y dejé de seguir ese tipo de series “Dexter”, “True Blood”, “The shield”…. Ya había perdido el interés por ellas, salvo saber cómo acaba, y las tiré a la Papelera de Reciclaje. Al siguiente año hice lo mismo con las comedias “The big bang theory”, “Glee”, “My name is Earl”… tan solo me quedé dentro de este grupo con “How I met your mother”. La odié durante sus últimas tres temporadas, pero ya la veía por orgullo: Me robaron 6 temporadas, así que por narices iba a terminar de verla.

A día de hoy me he vuelto más selectivo. Seguir al día, salvo algunas serie de comedia –“Modern Family” y “Parks and Recreations”- no sigo ninguna. Las series que veo están o con ciclo cerrado –como la primera temporada de “American Horror Story”- o ya acabadas – “E.R.”-. Y este hecho de no estar hasta arriba de serie me ha hecho apreciarlas más y ser más selectivo –si tras el tercer capítulo no me gusta, a la Papelera de Reciclaje va-. Y este visionado pausado me ha hecho animarme a empezar un nuevo ciclo de artículos donde diseccionaré alguna serie que me haya gustado. Vamos, lo mismo que con las pelis pero en formato serie.

Siento haberos aburrido –sobretodo en lo últimos párrafos- pero me parecía que antes de comenzar esta sección debía de crear una especie de introducción y no empezar saltando al vacío. Un poco de background para que supierais mi relación con las series. Y si has llegado hasta el final y no has enviado este artículo a cagar, intentaré crear en ti un poco de hype, ya que la primera serie que trataré es “True Detective”

¡Cartelicos!: American Horror Story


Lo mejor: El cambio de época y de escenario. El casting, como siempre excelente.

Lo peor: El bajón que supuso Covent.

Lo que se espera de ella, una vuelta de tuerca bastante arriesgada y contundente por parte de sus realizadores. Esperemos que sea una vuelta a lo que significó su segunda temporada.




Musas: Melissa George


Nombre: Melissa Suzanne George

Edad: 38 años

Nacionalidad: Australiana

Debut: Home and Away (Serie TV, 1993)

Descubrimiento: La Morada del Miedo (2005)

Conocida mundialmente por... 30 Días de Oscuridad (2007)

Última aparición en pantallas: Hunted (Serie de TV, 2012)

Juego de (li)tronas

Tomas falsas de Juego de Tronos.

Porque nunca viene mal ver riendo, para variar, a esa panda de bastardos.

Ver al Aznarin danzando mola que te cagas.

¡Pasen y vean, pasen y vean!


Admito que me da cierta cosica esta imagen de Sarah Paulson (con su hermana siamesa), en la que es la primera imagen oficial de American Horror Story: Freak Show mostrada por su creador Ryan Murphy en su cuenta de Twitter.

1950. Jupiter, un pequeño pueblo junto a la playa de Palm Beach, recibe una feria ambulante que tiene un espectáculo freak show, en el que se pueden ver todo tipo de seres con rarezas biológicas. Al frente del show, está una expatriada alemana de fuerte caracter al que dará vida Jessica Lange.

Con tal de que sea mejor que Covent me vale. A lo mejor añadiendo algún enano al reparto...

The Lair (Serie TV)


La amiga Miriamelle vuelve a la carga, y en esta ocasión nos trae una atípica serie de Vampiros, supongo que nacida a rebufo de True Blood, en la que los chupasangres parecen estar poco interesados en los cuellos de doncellas.

Enjoy!

Todo comienza con una serie de asesinatos que se suceden todos los años (o eso hacen entender), el protagonista, un periodista, anda a investigar sobre ello, por lo cual se hace con un confidente, en este caso un tipo cobarde asustadizo que le entrega un medallón que me recuerda a la moneda pirata de "Piratas del caribe", todo gira entorno a "The lair", un garito de sexo entre gays (en este caso la familia En-Cullen al completo, creo haber visto a Edgardo por ahí, digo, Edward)... El novio hiperceloso del protagonista le acusa de cornearle con el cobarde y va al antro en busca de éste, pero allí es atacado por el jefe del coven vampírico, el cual le da por muerto y lo echan en el sitio de siempre... pero no, el novio no la palma y queda medio zombie en el hospital, el protagonista sueña que vuelve a casa y toma, escena de comida de nabo, todo muy bonito, pero es un sueño...

Mientras tanto en el garito frecuentado por la familia En-Cullen, el segundo de a bordo, una mariquita resentida y celosa, conspira por derrocar al jefe, por eso que quiere ser la reinona del garito y la familia... el jefe se da ínfulas de Bella Lugosi, con un aire a lo "Retrato Dorian Gray" con cuadro y todo, que le representa, mostrando la monstruosidad de sus actos, entonces llega el aspirante a Gay-nona Ryder y ale, toda chupadita de polla, mientras piensa para sus adentro cómo se la va a clavar al jefe, acto seguido cabalga como loca sobre el jefe, tragando lo que la sota de bastos. Aquí los vampiros se convierten porque les chupan la sangre y, mediante un hechizo y el talismán que todos llevan al cuello, vamos que son vampiro brujo-gays...

El periodista habla con su mejor amiga, una chica muy mona a la que el cafre del novio, el típico Rigobertito chulopiscinas cose a hostias en la intimidad y luego pide perdón, y hablan sobre un libro que recoge leyendas y mitos del pueblo y sus alrededores, en el cual insinúa que había un antiguo aquelarre de vampiros y brujas, pero ella dice; "Eso no demuestra que existan vampiros brujo-gays llevando un club de sexo gay en la isla" (frase literal de la serie, ahí he tenido que parar porque me estaba partiendo el culo de risa)... nueva orgía de fontaneros.

El periodista es manipulado por el jefe del coven para que se suicide, pero llega la amiga hetero (creo que la única de la serie, digo mujer) y lo salva. Nueva orgía vampírica, con comidita de... no esta vez no toca polla, sino anilingus (Estos no deben saber que además del sexo se pueden hacer otras cosas, como una conga... vale, mala comparación, un parchís... no tampoco que se comen una y cuentan veinte, la oca... bueno, que hay más cosas que el sexo ¡coño!)... entonces el periodista decide hacer guardia en la habitación del novio en el hospital, no sea que decidan finiquitarlo, el doctor Belmont, junto al sheriff le llaman al despacho del primero, hablan, mientras el jede del coven decide terminar con el bello durmiente, pero cuando lo va a reunir con la mamá de Bambi llega el periodista y lo pilla, este finge ser cardiólogo y se pira...

Total, el jefe vampiro ha creído reconocer en el periodista la reencarnación de su mentor vampírico, un pintor de hace 200 años y cuenta su particular porno-dramón gay sacado de telenovela en el cual se había enamorado de un pintor afrancesado, pero que tras clavarle este la brocha gorda y morderle, él decidió matarle clavándole una estaca (de madera) en el corazón, quedándose con el alma (y el ortal) rotos ¿A quién? al aspirante a Gay-nona Ryder, al cual le da ataque de cuernos, y se va dejando al otro desvariando (y posiblemente haciéndose pajas mentales o no tanto) con el periodista como su amante asesinado por si mismo. Entonces Gay-nona Ryder sigue con si Conspigay plan para derrotar al jefe y le dice al cobarde (que aquí nos enteramos que es humano), que de qué lado se pondrá, este se siente acobardado, pero al final accede a clavársela al jefe.

El Sheriff, un tío rudo y muy varonil, decide pasarse por el garito para saber si puede averiguar algo y ve a uno de los muertos en esta holeada de mordidas en el grupo, el jefe se percata y mientras está disfrutando de una orgía, coge una lanza y se la clava en el corazón, matándolo, luego éste es encontrado en el bosque y el Sheriff pregunta la doctor si realmente está muerto o va a volver a irse de picos pardos, el médico no seguro dice que parece muerto.

El jefe del coven decide "raptar" por inducción psíquica al periodista y lo trae al garito, para intentar convencerlo que es su amante de hace 200 años, como todo va fallando, intenta que con el cuadro que le pintó su amante despierte, pero Gay-nona Ryder se lo ha robado y lo tiene en un almacén a buen recaudo, no sea que se lo roben y así tender la trampa al jefe. Durante lo cual el novio despierta sin acordarse de nada, la amiga de ambos le recoge del hospital y lo lleva a casa. Lo cual aprovecha Gay-nona Ryder para manipularla y que esta lo mate, pero llega el Freddy mazas de su novio, se le pone gallito mientras ella lleva el cuchillo y ella se la clava en todo el corazón, ella recupera la conciencia cuando llega el sheriff y la detiene por matarlo (un personaje que no echaré de menos y que no da aliciente alguno a la serie, vamos que está ahí para matarlo).

Tras escena de, sí, orgía gay (hay una por capítulo), el cobarde le dice al jefe dónde está el cuadro y lo lleva hasta allí, momento en que Gay-nona Ryder le da estacazo en la cabeza y lo empareda vivo, mientras el sheriff ha conseguido orden de registro para el antro. Gay-nona le dice al periodista que va a palmar en nada y se va, pero una fuerza misteriosa le abre la puerta y huye, al rato llega la caballería; el Sheriff, un rockie bastante TONTO y el novio, el Rockie es comido rápido, mientras el periodista ha llamado al doctor y se entera que debe volver al garito, a ver si puede salvar al novio, el sheriff es abatido por el cobarde (que palma, o eso creo) y cuando Gay-nona se escapa convertido en humo, el periodista y el novio miran al sheriff, pero este está muerto, acto seguido el novio le muerde y aquí acaba la primera temporada.

La serie no tiene un argumento especialmente dinámico, sino más bien pausado, un poco más de dinamismo le habría venido mucho mejor, así como unas cuantas subtramas secundarias y algunos personajes son ¿innecesarios? Para ser una serie de vampiros gays en una mazmorra de lujuria y desenfreno, las escenas sexuales no son grotescas, sino más bien tirando a ingenuas, ya que no muestran, al contrario de lo que llegaba a pasar en "Queer as folk". Aunque es de un director tan malo como Fred Olen Ray, no me ha parecido la basura absurda que esperaba, supera con creces a la inefable película de Super Shark, en si es un producto muy mal cuidado, se llega a hacer ameno, pero con un guión más sólido podía haber sido una serie de culto.
Con el final de la temporada me ha quedado ganas de ver cómo seguirá y terminará el periplo de sus personajes.

Musas: Rachel Nichols


Nombre: Rachel Emily Nichols

Edad: 34 años

Nacionalidad: Estadounidense

Debut: Otoño en Nueva York (2000)

Descubrimiento: Alias (Serie TV, 2005)

Conocida mundialmente por... Parking 2 (2007)

Última aparición en pantallas: Tokarev (2014)