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En serie: "Curb your enthusiasm" de Larry David (2000 - actualidad)


Hoy tenemos serie. Una de esas que tantos nos gustan a nosotros, con gente que dice las cosas como son, sobre personas de orden que se viste por los pies. Una serie que junto con “Sexo en Nueva York” sentó las bases de la comedia HBO a principios del nuevo milenio. Nada más y nada menos que “Curb your enthusiasm” o como se tituló en España “El show de Larry David”.



¿Quién es Larry David? Es  la mente detrás de “Seinfeld”. En España puede que no sea muy conocido, pero en USA es una de las series más reverenciadas. Y esta serie con sus continuas reprogramaciones por cadenas alrededor del mundo le reportaron a Larry David unos dineros más que importantes.
Pero aún con la fama y el dinero, Larry sigue siendo un tío bastante normal, un neoyorkino de clase media: Le gusta llevar ropa cómoda, conduce un coche normalito… Aunque también tiene sus caprichitos: una casa grande, jugar al golf de manera continuada….

Pero lo importante de esta serie no es el exterior, sino el interior. Es el carácter del personaje de Larry David el que da vida a la serie. Porque  Larry es, como mínimo, especial. Es un tío inteligente y culto, con un sarcasmo a prueba de bombas, una lengua muy afilada y la mala suerte de estar siempre en el sitio menos adecuado en el peor momento.

Las primeras temporadas (cada una de ellas con unos 10 episodios) no tienen mucha continuidad y suelen cerrar sus tramas en cada uno de los episodios. Son episodios autoconclusivos sobre el día a día de Larry: Un día en la playa, la preparación de una cena… Pero con el paso de las temporadas sí que tratan de crear un hilo conductor para toda la temporada.
Otro punto interesante es ver como realidad y ficción es mezclan. Por ejemplo, aparecerán como personajes Ben Stiller, Ted Danson, los protagonistas de “Seinfeld”… Incluso el divorcio en la vida real de Larry David se volvió parte de la trama. Aunque, también es cierto que añade tramas basadas en la ficción, como la adopción de la familia Black.



El estilo de “Curb your enthusiam” podemos decir que es cercano al falso documental. Por ejemplo, en los viajes en coche la mayoría de veces la cámara está en los laterales en vez de en de rodas de frente. Además, la iluminación y sonorización es natural, por lo que hace más cercanos a unos personajes que a primera vista pueden resultas distantes.


Una de las razones que puedan tirarte para atrás a la hora de seguir la serie es irónicamente el propio Larry David. Si entras en su juego te lo pasaras en grande, pero si pasados un par de capitulos no puedes aguantarlo… hazte un favor y deja la serie. Porque Larry siempre será como Larry, un bocazas cabezón con el que muchas veces te sentirás identificado. Y eso, sí que da miedo.  

ESPECIAL VERANO. DÍA 29: "Scream bloody murder" (2000) de Ralph Portillo.


El género de campamentos –que como estamos viendo, da para escribir todo un libro o incluso más de uno- fue uno de los más proclives a la explotation. Como ya dije otro día, es sencillo tener los ingredientes para una peli de campamentos: un paraje, una serie de personas –no tienen ni porque se actores de verdad- y una cámara.
Y aunque los ochenta fueron la época dorada de las explotaciones camperas, tanto con comedias –“Movida en el campamento” y “Loco campamento. Ligar o morir”- como cintas de terror –“ La quema”  o “Animadoras asesinas”-, con el cambio de siglo y las nuevas tecnologías fue incluso más fácil –por la sencillez técnica de la filmación y el precio- realizar este tipo de cintas. Podría haber elegido entre más de una docena, pero elijo la de hoy porque es la primera que vi, una de las primeras cintas que bajé con Emule –aunque para los legalistas, al final la acabé comprando en DVD- y porque es uno de los primeros filmes que me puso sobre la pista del nuevo cine slasher barato de principio de milenio. La película no es otra que “Scream Bloody Murder” de Ralph Portillo.



La película, conocida en España con el aséptico título de “Campamento sangriento”, comienza como un calco de “Viernes 13” esa película de la que tanto he hablado pero aún no ha sido destripada por aquí. Tenemos a un grupo de jóvenes que van a la naturaleza a ser monitores, pero llegan un par de días antes para prepararlo todo. Pero no están solos, un asesino llamado Trevor Moorehouse vive cerca del lago –el puñetero lago de siempre- y no le gusta la compañía.

Como vemos, visitamos lugares comunes de este tipo de cine: la multietnicidad, los picores, el guardés trastornado, el asesino de la careta, los falsos sustos que terminan siendo bromas… Todo muy trillado. Pero parece ser que el nombrado Ralph Portillo creía que la gente no se acordaba de este tipo de cintas –hemos de recordar que durante los años noventa  las cintas de terror de este estilo casi ni se dieron- y que en vez de una revisión irónica –en la órbita de “Scream” o “The Faculty”- necesitaban un nuevo asesino de los bosques para un nuevo milenio. Y resulta que el director se toma la película en serio. Y eso es lo mejor. Me dan ganas de ir al pueblo donde vive Portillo y darle un abrazo… ¡Por bonico!
Porque la película ni se acerca a dar miedo. Aún más, tenemos un montón de escenas que se acercan más a la risa que al grito: Esa aparición de Moorehouse con la sierra mecánica apagada mientras que nosotros la oímos encendida, esos monitores que gustan de esconderse detrás de árboles para con el dedito asustar, los efectos especiales de chichinabo.




Y en su sencillez y su escasez de medios –que no cutrez- está su virtud. Ya que no se dedican a mostrar a cámara que no tienen cuartos y a hacer de esto su seña de identidad. Tratan todo el rato de ocultar esta estrechez de presupuesto con fundidos a negro, explicación de hechos en vez de mostrarlo, tratar de acercarse al thriller en vez de al bodycount –al menos en el thriller puedes decir que alguien ha muerto sin necesidad de mostrarlo-… Un intento de mostrar grande lo que es pequeño, pero aunque se le agradece el esfuerzo, era una tarea abocada al fracaso.
Este es el cine malo que se disfruta. El hecho desde el corazón y no desde el bolsillo. Tomad nota directores de VOD que os queréis hacer los cuñaos con remedos de Frankenstein o tiburones mutantes asesinos de diferente pelaje.


En definitiva, una cinta para acercarse al cine barato rodado en video de cambio de siglo. Con un intento frustrado de crear un nuevo malo icónico –aunque tuviera una secuela que mantiene el tipo, y un spin off al que aún no he podido echar el guante-. Cine sin prejuicios, no recomendable para todo el mundo, pero cuanto menos simpático.

ESPECIAL NAVIDAD. DIA 17: "Jack Frost 2: Revenge of the Mutant Killer Snowman" (2000) de Michael Cooney.

DIA 17: Bombón sabor piña colada

Ya os avisé de que aquella mierda llamada “Jack Frost” tenía secuela. Y como si de una maldición india se tratara hoy viene a por vosotros. Y cuidado, porque esta secuela es aún más funesta que la original.
Si tuvisteis las tragaderas de ver la original, recordareis que esta termina con el muñecajo de Jack Frost enterrado con anticongelante. Esta secuela comienza con unos científicos que lo desentierran –en una escena muy parecida a “Muñeco Diabólico 2”- y por un error administran al bloque de hielo que teóricamente es Jack Frost café y este despierta –aunque para la transformación explotan una bolsa de hielo y tiran una bola de nieve (literal) al suelo. Tras esta escena vemos al sheriff y su familia en el aeropuerto internacional (primer aeropuerto del que tenga noticia que tiene puertas de madera) que se van de vacaciones al Caribe para desestresarse durante las vacaciones de Navidad. Jack escapará por el desagüe del laboratorio donde estaba prisionero y a través del océano y la zanahoria que hacía a las veces de su nariz –os prometo que no me invento nada- llega al mismo resort tropical donde está el sheriff.


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Estamos ante una secuela que es muchísimo peor que la original, pero tiene un punto a favor que la hace más aguantable contra todo pronóstico: su tono coñero. Desde el principio se presenta más como una comedia que como un slasher. Hay muchos ejemplos al respecto: Jack Frost trasvasando su alma a un cubito de hielo que una chavala se va a pasar por el pezón, una chica se toma un café helado y los hielos hacen que su cuerpo explote o Jack Frost clavándole a un tío su zanahoria en el ojo… Para mear y no echar gota.
Otro aspecto que salta a la vista es su justísimo presupuesto. Ya la fotografía en sí remite al video más amateur. Y sus llamados defectos especiales son peor que el original. Si en el original hablaba del muñeco de corchopán, aquí este no aparece hasta la media hora y nunca de cuerpo completo. Y hasta entonces tan solo aparece representado por la zanahoria o por estalactitas de CGI hechas con un Pentium 386. Mención especial a los baby Jack Frost… para sacarse los ojos.



Y es que parece que los realizadores –los mismos de la original, no voy a malgastar teclas hablando más de ellos- tenían afición por el CGI. Todo está hecho por ordenador –una frase muy de final del siglo pasado-, incluso las puestas de Sol son más falsas que un euro con la cara de Popeye. Y en cuanto a las muertes, por favor,  sigue como la anterior (plano antes de golpe y contraplano del cuerpo inerte) Pero si en la original trataban de darle algo de verosimilitud con algo de sangre y vísceras aquí son apósitos sin ningún tipo de filigranas… Horrible.


En definitiva, una peli de castigo con todas las de la ley. Genial para aquellos que quieran ver una peli en comandita para descojonarse de ella. O para los que busquen razones para el suicidio.

Musas: Rachel Nichols


Nombre: Rachel Emily Nichols

Edad: 34 años

Nacionalidad: Estadounidense

Debut: Otoño en Nueva York (2000)

Descubrimiento: Alias (Serie TV, 2005)

Conocida mundialmente por... Parking 2 (2007)

Última aparición en pantallas: Tokarev (2014)

¿Matrix original?

Todo lo que Matrix homenajea.
Está claro que la película de los hermanos (y hedmana) Wachowski bebe de muchas fuentes de la cultura popular, que van desde el cine a la literatura, pero también los cómics y los mangas japoneses, cultura que además le debe su estética y la mecánica de la coreografía de sus peleas. Todo esto, y mucho más, conforma 
a mi parecer una película que va más allá del simple film de acción, y es más un reconocimiento solemne a las películas con las que el fandom nos flipábamos de pequeñuelos.

Sin más, aquí os dejo el vídeo donde se muestran todos estos homenajes. Fijo que os sorprenden algunos.