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¡Cartelicos!: Perdida

Ben está mosca. Normal, le han cambiado la bat-señal

Lo mejor:
Fincher de vuelta y al género del suspense. El reparto. La novela en la que se basa.

Lo peor: ¿Tyler Perry? ¡PQC!

Lo que se espera de ella, otro pepinazo de Fincher que no dirigía nada desde su semifallida adaptación de Los hombres que no amaban a las mujeres (película que me gusta mucho, por cierto).

La suma: Adiós pequeña, adiós + Mad City + Crimen Perfecto

Mil maneras de morder el polvo (2014)




A Albert lo abandona su novia cuando lo ve huir despavorido de un tiroteo. Para demostrarle que no es un cobarde, reta a un duelo al nuevo novio de la chica, aprendiendo a disparar con la ayuda de una atractiva pistolera que llega al pueblo.

La historia que nos cuentan es, salvando las distancias, la misma que nos contó hace más de tres décadas  Mel Brooks en Sillas de montar calientes (película estupenda que debéis ver ya mismo), es decir, la desmitificación del género del western  mediante un sentido del humor muy grueso, en la que ahora el director y actor Seth MacFarlane se dedica a lo de siempre: Cargarse toda epicidad tópica que pudieran tener todo género habido y por haber. Más o menos como hizo con Ted en su momento, pero sin una historia de amor cargante de por medio, en favor de un guión más trabajado en donde dar rienda suelta a todas las ideas que se le pasasen por la cabeza gracias a tener un presupuesto más holgado, y por tanto mayor libertad creativa que en su ópera prima. Aparte del guión, esto se nota sobretodo en la labor técnica que es poco más que impecable. Localizaciones, escenarios, música, ropa...todo está calculado al milímetro, y es que el tío ha rodado un western que bien podría pasar por uno de John Ford. Ahí es nada.

Se ha criticado mucho el sentido del humor con el que MacFarlane ha dotado la película, al ser este a veces demasiado escatológico - el duelo entre el protagonista y Foy, resuelto a golpe de laxante - o negro y en el que no encontramos media alguna. Por mi parte, ojo, dicho por una persona que creció las películas de los ZAZ, pues no me parece tan pasado de rosca ni los chistes ni el tono de los mismos. Sólo tenéis que ver un capítulo de Padre de Familia o Padre Made in USA para saber que el director de Ted no se anda chiquitas y a la mínima te va a colar tanto una broma sobre los presupuestos que destina EEUU para los sintecho (aquí indios) como uno sobre los pedos, así que no os sorprenda cuando veáis a una oveja meándose en la cara del protagonista (!¡), porque avisados estabais.

Con los intérpretes casi ha pasado lo mismo que con los chistes. A muchos parece que les ha costado ver a actores de la talla de Charlize Theron, Liam Nesson o Amanda Seyfried en unos papeles alejados de sus roles habituales, en los que los actores directamente se lo están pasando pipa haciendo el cafre, uno de ellos incluso acaba con una flor metida en el culo. Por lo que a mí respeta todos ellos, más Giovanni Ribissi o Sarah Silverman como pareja mal avenida, están magníficos. Incluso Seth MacFarlane que en otros trabajos se me hace pesado, aquí se le ve muy cómodo en el papel protagonista de un cobarde ovejero...aunque nos ha jodido, se lía con Charlize, para no estar cómodo. Por su parte, Neil Patrick Harris, que interpreta a un antepasado de Barney Stinson con traje y bigote, es Diox, y no añado más.
Mención a parte merecen el tema de los cameos, a cada cual mejor, y de los que no desvelaré ninguno porque merece la pena ir viendo como aparecen en pantalla, pero ya os digo que a más de uno se quedará picueto a la cantidad de amiguetes que desfilan ante la pantalla. Aprende Santiago Segura.

En resumidas cuentas, una película zafia, políticamente incorrecta, con mucha verborrea inteligente y una auténtica gozada para los que como yo aún se ríen con los chistes de pedos, ¡además ambientada en el salvaje oeste!. A los Ned Flanders de la vida no pillarán el chiste y les podrá parecer una tontería que abusa demasiado de la escatología y del "cacaculotetapedopis", pero en mi caso la he disfrutado de principio a fin.

Nota: 8

P.D. Sí, el chiste de Regreso al futuro me hizo derramar una lágrima.

P.D 2 Necesario.


Otro motivo para ver "Mil maneras de morder el polvo"

Sólo es una imagen, pero yo ya estoy palote

Si esta vuelta al wenster de la mano de Seth McFarlane se postula como Pelulaza, más el mojo añadido de tener a... ains... la bella Charlize, se suma este GRAN hombre.

Y sip, es el jodido Doc antes de volver al futuro, supongo. 

Cómo conocí a vuestra madre: Last Forever.


Y se acabó.
Tras nueve años en antena, "Cómo conocí a vuestra madre" se despide como sólo esta serie sabe hacer: con mucha comedia, mucho drama, jugando al despiste durante sus cuarenta y cinco minutos de capítulo y rematar con un final que a muchos os dejará boquiabiertos...para bien o para mal. No amiguitas y amiguitos, ya os digo que este no es el final perfecto por el cual clamábamos desde hace nueve años (¿ya?), al contrario, dista mucho de nuestras previsiones y a más de uno le habrá fastidiado la quiniela. Más adelante me hablaré largo y tendido sobre él, pero una cosa sí he de admitir:
Ni yo ni nadie hubiera escrito un final más acorde con el espíritu de esta serie.
Porque esto es "Last Forever", el fin para una serie tan perfectamente imperfecta como la vida.
Así que preparaos para una ración doble de risas, lágrimas, cabos atados, paraguas que unen parejas, personajes que cierran el círculo mientras otros que maduran, la vuelta del McLarens para celebrar esta gran despedida, ah, y por fin sabréis como se llama el personaje de Cristin Milioti , aunque eso ya nos de igual. Ella siempre será "La Mother".

UN PARAGUAS AMARILLO

La trama nos sitúa al final de la boda entre Robin y Barney, con Ted apunto de marcharse para Chicago esperando el tren que le llevará a Nueva York. Ha sido el fin de semana más duro en la vida de nuestro protagonista. Ha tenido que rechazar al amor de su vida, despedirse de sus amigos, y lo peor, la señora que tiene a su lado no para de hablarle del destino y...¿esa que está bajo el paraguas amarillo no es la bajista que tocaba en la boda?
Lo primero que debo decir antes de ponerme en materia con esta crítica es que te ríes durante todo el capítulo. Nada raro, si en algo destacan los guiones de Bays y Thomas es que te ríes a carcajadas durante los veinte minutos de capítulo, cuarenta y cinco en este caso, eso sí, aquellos de lágrima fácil id preparando el pañuelo porque aquí tendréis material suficiente para hacer rica a la compañía Kleenex. Desde el momento en que vemos el ¿último? choque entre Ted y Barney, nos montamos en una montaña rusa emocional en la que vemos los buenos-malos momentos de esta pandilla durante los diez años posteriores a la boda, culminando en un final que...bueno, ya hablaré del final. El principal fallo que le podemos sacar a esto, es lo apresurado que resulta todo al querer mostrarnos diez años en un suspiro, y a penas llegamos a procesar qué cojones está ocurriendo, además, tras un giro de guión que hay cerca de la mitad que nos deja más descolocados si cabe. Yo lo hubiera dividido en tres capítulos, o capítulo de una hora para que los cabos quedasen cerrados sin prisas. El resultado final sería mejor y muchos de los personajes dejarían cerradas sus tramas sin necesidad de una rápida elipsis.
Los actores están como siempre de diez, pero sin duda hoy habría que destacar a Josh Radnor, el PROTAGONISTA de esta serie . Por muchas veces que el inmenso Neil Patrick Harris sea el centro de miradas, Radnor ha sido siempre el motor de la serie, un hombre que sólo busca ser feliz junto a su Mujer Perfecta (aunque la cague por el camino), y que hoy, tras nueve años y más de doscientos capítulos, lo consigue...aunque no de la manera que cabría esperar. Detalles como la forma en que mira a Milioti, nos hace creer que de veras son pareja, a parte, la química entre ellos es inmensa, los toques de humor involuntario e incluso el final, hacen que desde hoy Ted (Evelyn) Mosby sea mi nuevo héroe...y luego Barney.

Y ASÍ ES CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE

Un capítulo final al que le acaba por pasar factura el poco riesgo que sus autores han querido correr. Se nota que Bays y Thomas han reculado tras lo visto en las últimas temporadas, y han optado por coger el camino rápido, haciendo con esto que se acabasen contradiciendo con una trama que en repetidas ocasiones se había negado por activa y por pasiva. Lo que quiero decir, sin caer en el spoiler, es que una serie como esta, experta en sorprendernos, al final haya logrado dejarnos con cara de poker por jugar sobre seguro, pero, ojo cuidao, eso no termina por restarle interés al mensaje que nos llevan dando desde el comienzo de la serie, la vida puede ser injusta pero no hay nada establecido.
No sé qué es peor, si yo ya me lo olía desde hace mucho y creía que no iban a tener los huevos de hacerlo, o en realidad esperase que fuera otra persona la que...¡¡asco esto de no hacer spoilers!!
Como podéis ver, ha sido un final que para muchos ha resultado irregular, cargados de grandes momentos (el capítulo entero es un cariñoso guiño a los fans) que chocan con otros no tan buenos (ese giro a la mitad y el devenir de los acontecimientos), pero como decía al principio de esta reseña, no deja de ser un digno broche final para una serie que, sí, es imperfecta y en ocasiones repetitiva, pero ¿qué importa? Tras estos nueve años, tanto a mí como a muchos de mi generación, esta serie nos ha hecho pasar tan buenos ratos durante nuestra adolescencia, que ya le perdonamos todo.
Para mí, el final que merecía la serie, explicado a toda prisa, sí, pero mágico de principio a fin. Siempre recordare/mos esta épica historia de cómo Ted conoció a los amores de su vida, y eso amiguitos es lo que cuenta.
Ted, Robin, Barney, Lily y Marshall, hasta siempre.

...DARIO!!

Kids, este es el fin de "Cómo conocí a vuestra madre".



Sí amigas y amigos, ya llegó el final de "Cómo conocía vuestra madre".
Una de las series icónicas de comienzos de siglo, junto a "Perdidos" (2004-2010), "Los Soprano" (1999-2007), "Mujeres desesperadas" (2004-2012) y "The Wire" (2002-2008), echa el cierre en la que es su novena temporada con el capítulo doble titulado "Last Forever", el cual podremos ver hoy treinta y uno de Marzo.
Nueve años, nada mal para una serie que desde el principio le cargaron con el San Benito de ser "La sucesora de Friends", y que, para sorpresa de muchos, como esta, ha acabado siendo la referencia para una generación de veinteañeros, ahora casi treintañeros. Nueve años que también la han cargado con críticas por la gran cantidad de episodios y temporadas relleno, haciendo que muchos espectadores se bajasen del carro cuando la cosa empezó a decaer al comienzo de su cuarta temporada, más o menos. Y yo me pregunto, sea relleno o no ¿habéis dejado de reír en algún capítulo?
Pues eso.

Para el recuerdo nos quedan frases míticas como el "¡Ponte traje!" o "Legendario" de Barney, el amor imposible entre Robin y Ted, la Pareja encarnada por Lily y Marshall, o ya poniéndonos moñones, todo lo grandes que han acabado siendo todos y cada uno de ellos, incluso la siempre presente "Mother", que habrá tardado en verse, pero ha acabado arrasando desde el instante que reclamó su billete su billete para Farhampton.

Eso sí, nos dejan más incógnitas que "Perdidos". ¡Aún quiero saber qué pasó con la piña!

Mañana  tendréis una crítica de este doble capítulo en cuanto lo vea, pero aún así, creo que no nos venga mal un repaso a los que han sido los mejores momentos de esta panda de amigos neoyorkinos, que hoy, para desgracia de algunos, nos dirán "hasta otra".





En mi humilde opinión, sólo podría despedirme de ellos con un Legen...espera...