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Feliz día de tu muerte (2017) de Christopher Landon

Feliz, feliz en tu...

Vive. Muere....y vuelve a morir.

Todos coincidimos en que vivimos unos tiempos rarunos en lo que se refiere al cine de terror; las fórmulas se agotan, las historias enganchan cada vez menos, secuelas tardías, muchas películas optan por un menor presupuesto para así sacar mayor rentabilidad dejando la calidad a veces por los suelos y la creatividad de los directores/guionistas están más atadas en corto de lo que llegamos a imaginar. Pero para nuestra suerte, la productora Blumhouse ha sabido dar con la tecla exacta para lograr que al menos haya un empaque de calidad tanto por delante como por detrás de las cámaras, resucitando a viejos iconos del cine de terror (La Noche de Halloween), apostar por las nuevas espadas (Oculus), consiguiendo megaéxitos nivel de taquilla con una facilidad pasmosa y de paso lograr la difícil tarea de colmar las expectativas del siempre “complejo” gran público que demanda su dosis de sangre en taquilla pero que a la vez sirva como un entretenimiento 100% palomitero (en el mejor sentido de la palabra).

Y este es el caso de Feliz día de tu muerte.

Con un comienzo, en teoría, de slasher rutinario conocemos a nuestra protagonista Tree (la en principio odiada y luego amada Jessica Rothe) amaneciendo el día de su cumpleaños tras una noche de borrachera. El problema es que no está en su cama, sino en la del pipiolo Carter (Israel Broussard) quien la acompañó la noche anterior. Rápidamente huye de allí en dirección a su Colegio Mayor topándose en el camino con varias de sus compañeras que la recuerdan una inminente fiesta que habrá por la noche. De camino a la fiesta, Tree se topará con un extraño individuo ataviado con una máscara del equipo local de fútbol americano - una máscara de bebé diseñada por Tony Gardner , quien en los 90 también diseñaría la icónica máscara de la saga Scream - y que la perseguirá hasta finalmente asesinarla...¿o no? Porque nuestra protagonista se despertará de nuevo en la cama de Carter, dudando si lo que ha visto ha sido un mal sueño o la realidad.

Nos encontramos con una cinta que mezcla con bastante ingenio y buen tino el terror y la ciencia ficción con la vista siempre puesta en cierta película de los noventa protagonizada por Bill Murray, la cual es mentada en cierto punto, pero en vez de tener a un fanfarrón presentador de cuarenta tacos tenemos a una pija universitaria de fraternidad a la que un asesino quiere matar. Curiosa mezcla que nunca llega aburrir para nuestra suerte, ya que con cada nuevo deceso de Tree tenemos la oportunidad de ver cómo toma el día de una forma u otra, aportando además de espectáculo visual - las muertes, aunque ligeras de sangre, son muy variadas además de estár bien rodadas - un empaque mayor al conjunto que podía haberse quedado corto.

Dirige Christopher Landon - el hijísimo del recordado Michael - quien a finales de los dos miles se anotase un tanto al escribir mega éxito Disturbia (2007) y que hará unos años dirigiese la mejor entrega de Paranormal Activity: Los Señalados (2014) para encadenar con la divertida Zombie Camp (2015) y que aquí vuelve a demostrar su buen hacer tras la cámara, aunque más comedido en cuanto a nivel de violencia de lo que nos tiene acostumbrados para evitar así la temida calidfR. Cosa lógica por otro lado al tener a Universal detrás, pero bueno, soñar es gratis.

Entre las curiosidades destacar que el guión original de Landon y Scott Lobdell contenía una altísima cantidad de escenas explícitas debido a la cantidad de muertes de Tree a lo largo del film, cosa que se rebajó en una segunda reescritura para evitar la tan espeluznante calificación R, haciendo que Lobdell no acabase muy contento con el resultado final. Otra curiosidad es que durante los primeros pasos de la producción, allá por 2008, la cinta iba a estar producida por Michael Bay e interpretada por...Megan Fox.

Queda decir que, como viene siendo habitual en la Blumhouse, la película fue un absoluto éxito con una recaudación sólo en EE.UU de casi 50 millones de dólares, costando apenas 5 millones de presupuesto. Ahí es nada.

Pese a ser tener una vena más cómica que terrorífica, Feliz día de tu muerte es de las mejores opciones actuales dentro del género y bien seguro que la disfrutaréis de principio a fin.

The Bay (2012) de Barry Levinson



Somos la causa de nuestra desgracia.

Durante el año 2012 tuve lo que se puede llamar una etapa oscura dentro de mi vida. Si bien fue uno de los momentos clave a nivel profesional gracias a la realización de The stairs, mi primer corto en calidad de guionista, la asociación con la productora Mitsfist y la apertura de esta página (que por entonces era un simple blog), en el terreno personal fue sin duda uno de los peores años que puedo recordar, y que no detallaré aquí porque no soy Wallestein.
Supongo que mi nivel de apatía era tan evidente, que el por aquél entonces colega/socio Manuel Barrios decidió presionarme para asistir al Festival de Sitges, evento donde íbamos a presentar el citado corto, y al que me negué por no estar demasiado animado, pero ante la insistencia (desmedida) de mi amigo acabé cediendo para hacer mi primer viaje al Festival de Festivales.
Ya allí, llegamos a las diez de la noche, y pese a no poder conseguir unas entradas para ver Maniac, si pudimos hacernos con unas (todavía no teníamos los pases de exhibición) para la maratón de por la noche, que comprendían los films V/H/S, Area 407 y The Bay. Aunque aguanté como un campeón la primera, principalmente porque es una maravilla, la segunda se me hizo harto pesada (y lo es) y el sueño finalmente me venció antes de llegar a la mitad. Lo siguiente que recuerdo fue entre ver como una señora con llena de úlceras por el cuerpo gritaba en pantalla...espera..¿qué? Mágicamente mi cuerpo se espabiló de golpe y las ganas de ver la película en cuestión fueron más que las pocas horas de sueño que tenía a mis espaldas, así que presto me dejé sumergir en las profundidades de esta bahía de sangre, orquestada por la mano de (sorpresa) Barry Levinson.

El film, rodado con apañado formato found footage en dónde se juega con los múltiples puntos de vista- una niña con el móvil, web cam, cámara de periodistas, videollamadas...-, nos plantea una serie de cuestiones que muchos de nosotros nos habremos hecho alguna que otra vez; ¿no será tarde para poder salvar el mundo de nosotros mismos?, ¿en verdad hemos jodido tanto el planeta que ya no hay marcha atrás? y finalmente ¿seremos la causa de nuestra destrucción como especie? Supongo que Barry Levinson al hacer The Bay no trata de ir más allá de facturar un simple entretenimiento, exagerando en todo momento y en donde encontramos una serie de guiños a las películas de terrores marinos y de denuncia ecológica que tan en boga estaban en los setenta y ochenta - desde Vinieron de dentro de.., Piraña, La amenaza de Andrómeda o incluso Tiburón -, pero que no deja de poner sobre la mesa estas cuestiones tan interesantes que nos harán plantearnos del modo en el que el ser humano hace las cosas. Tras un visionado reciente pude ver otras cosas, como por ejemplo una dura crítica a lo alienados que estamos a grabarnos en vídeo, ejemplificado en unos chavales que son devorados sin soltar el móvil, o a cuestiones mas relativas a la vida en un pueblo del medio este americano, en donde si no lo vemos no nos importa, aunque esto también sería aplicable a cualquier parte del mundo occidental.

Los actores sin duda sería lo menos destacable del conjunto. Pese a contar con un reparto de caras reconocibles del género, como Kristen Connolly (a la que vi un día después en The cabin in the woods), Christopher Denham (Shutter Island), Anthony Reynolds (El dragón rojo) o Frank Deal (Don´t Stop), ninguno de ellos es que ejerza una interpretación para el recuerdo, quedándose la mayoría en correctas o simplemente episódicas, como es el caso de Connolly a la que solamente la dejan lucirse cerca del final. La en principio protagonista y finalmente narradora de la historia, Kether Donohue, tiene un peso en la trama más bien escaso, quedándose en mero nexo de la acción pasada y futura, además su personaje sale muy pronto fuera de pantalla, sin apenas haber aportado algo a la historia.

Una pregunta antes de terminar, ¿no os cansa ya ese subtitulo "de los productores de..." que para nuestra desgracia abunda tanto en el cine de terror últimamente? En serio ¿es necesario que nos recuerden que fueron los mismos que pusieron la pasta a un título que lo petó en la taquilla la temporada pasada? Como si eso fuera garantía de la calidad final que va a tener el film, digo yo.

En resumidas cuentas, más que un film de terror con monstruos marinos de por medio (que lo es en cierto modo), Barry Levinson dirige un thriller rodado en formato found footage que acaba resultando muy entretenido. Con un discurso muy claro, es cierto que hay detalles en la trama que no hacen que destaque más, y por supuesto no es una película que viene aquí a reinventar el género. pero el rato que dure os mantendrá pegados a la pantalla.

P.D. Recomiendo verla en V.O.S.E, puesto que salvo algunas excepciones los dobladores al castellano de la cinta parecen estar acatarrados en todo momento.

Nota: 7

Rincón Misingno: Open Water (2004) de Chis Kentis


Barridos por la marea

Una joven pareja harta de su agitado ritmo de vida, decide tomarse unos días de descanso en Australia, concretamente en la zona de la Gran Barrera de Coral, en donde tienen previsto practicar submarinismo. Ya en alta mar, y por una serie de fallos en el conteo, serán abandonados por el barco que les llevaba a merced del oleaje. 
Pronto descubrirán que no sólo los nervios, el cansancio, el hambre y la sed serán obstáculos en la lucha por su supervivencia, si no que hay algo más en bajo esas aguas que pretenderá ponerlos en el menú del día.

Una de los principales aciertos de este film es que no se abusa en ningún momento del susto fácil o de la hemoglobina sin control, dejando que sea la tensión, creciente y sin efectismos baratos, la que sea la que sobrecoja al público. Imagino que fue más por lo ajustado que fue su presupuesto que por otra cosa, pero se agradece que en ningún momento del film veamos un ataque gráfico de un tiburón hacia los protagonistas, puesto que la mayoría son en off, dejando que la tensión aumente mediante la sugestión que produce el ver como sobresale amenazante la aleta de un escualo. El formato vídeo digital en el que está rodado el film, no muy alejado del formato found footage, sólo que ficcionado, también ayuda a que nos sumerjamos dentro del film, apoyado en que nunca se ve rastro de elementos CGI (sí, los tiburones son reales) aportando veracidad al conjunto, quizás en algunos puntos de forma desmedida, haciendo que se resienta el ritmo, sobretodo al principio.
Sin duda unos detalles deudores de la fantástica Tiburón de Spielberg, a la que  por cierto se le dedican unos guiños muy sutiles a lo largo del film.

Las nada desmedidas interpretaciones de la pareja protagonista, interpretados por Blanchard Ryan y Daniel Travis, que bien podrían caer en los típicos catetos llorones arquetípicos y para fortuna nuestra no lo hacen - cerca del final, la escena en la que sólo vemos a los protagonistas cada vez que cae un rayo, mientras son atacados por los tiburones-, componen unos personajes por los que sentimos auténtica lástima ante su destino. El resto de actores tampoco tienen un peso especial dentro de la trama, quizás el que más sea el personaje por el cual los protagonistas se quedan fuera del barco, y que acaba resultando su interpretación cargante.

El director, guionista y editor, Chris Kentis, se basó para escribir el guión de la película en la historia real de dos turistas que a finales de los noventa, por un fallo de los organizadores durante una excursión submarina en la Gran Barrera de Coral, fueron abandonados en alta mar y nunca más de volvió a saber de ellos, y, tal y como se ve en el film, se especula con que fueron devorados por los tiburones que abundan por esas aguas. 
Hablando de Kentis, este no volvió a ponerse tras una cámara hasta 2011, cuando le fue encargada la dirección de Silent House, el remake norteamericano de la película uruguaya La casa muda, y de la cual os hablaré dentro de poco. Este film protagonizado por la ascendente Elizabeth Olsen (Godzilla), no llegó a estrenarse en salas españolas (y van...), por tanto no he podido verlo, aunque se rumorea su estreno en unas pocas salas de la Comunidad de Madrid hacia el mes de octubre. Mantendremos la antena puesta.

Tras el éxito del film - costó ciento treinta mil dólares (o quinientos mil dependiendo de la fuente) y recaudó unos cincuenta y dos millones en sólo EEUU -, en 2006 se rodó una segunda parte llamada simplemente Open Water 2, al que se le añadió el subtítulo de A la deriva. Curioso es el hecho que en España fuera llamada por el subtítulo mientras que los traductores se dejaron el título por el camino (o en alta mar).
En este film, ahora de nacionalidad alemana (¿?), en el que lógicamente no repetían ni los actores y ni el director de la primera entrega, eran unos amigos recién salidos de un odioso anuncio de Estrella Damm los que eran abandonados a su suerte en alta mar, y todo porque no se les ocurrió poner la escalerilla al barco en el que viajaban. 
El premio Darwin es para... 
Lo cierto es que el film es regulero tirando a malo; ni en las decisiones que toman los protagonistas abunda la lógica, y ni la tensión está tan trabajada como en la original - las escenas del bebé provocan más incomodidad que angustia -, además que la dirección del desconocido Hans Horn es tan torpe que llega a cargarse todo el potencial que podía tener un film de estas características, dejándolo en un "a ver cuál es la gilipollez más gorda que hacen los protagonistas antes de palmar", cosa que para nuestra desgracia no llega ni a hacerse divertido. Eso sí, para suerte nuestra por ahí vemos a unos guapetes Cameron Richardson (que bien luce el bikini) y Eric Dane al principio de sus carreras, que al menos logran alegrar la vista.

En resumidas cuentas, una angustiosa cinta de suspense/terror que conseguirá ponerte los nervios a flor de piel. 
No ver si piensas hacer submarinismo en alta mar este verano.

Nota: 7/10

Sex Tape (2014) de Jake Kasdan


Con el absurdo subtitulo de "algo pasa en la nube" nos llega esta nueva comedia a mayor gloria de Cameron Díaz y Jason Segel, los cuales deberían leerles la cartilla a sus agentes, porque...joder, y dirigidos por Jake Kasdan, con el que ya participaron en Bad Teacher, esa comedia a mayor ¿gloria? de Díaz que nadie recordara porque básicamente era una mierda del tamaño de King Kong, pero, ah, por cuestiones que nunca comprenderé, el film acabó siendo un moderado éxito que provocó esta nueva reunión.
Y bueno, os estaréis pregunta que, visto el resultado de esta Sex Tape, ¿deberían de volver a reunirse en una tercera película? Esperad a que firme esta orden de alejamiento que prohibe a Kasdan acercarse a más de quinientos metros de Díaz y Segel y os cuento.

El folleteo soporífero.

Siendo sincero, la película no empieza mal, durante unos primeros veinte minutos bastante graciosos, en los que se nos muestra la vida de esta pareja formada formada por Diaz y Segel, y vemos como esa llama sexuarl que existía al principio de su relación, tras diez años de convivencia, se ha consumido casi por completo. Hasta ahí los chistes, los juegos de palabras y los gags físicos se van sucediendo de manera correcta, mientras se nos van presentando la gama de secundarios que pueblan el film (podéis ver en el tráiler todo esto), entre los que destaca por encima de todos el personaje de Rob Lowe, del que hablaré un poco más adelante. Pero, ay Merceditas, pasados esos veinte minutos viene la mierda. La pareja se da cuenta que han de reavivar su vida sexualr, y para ello montan el rollo del vídeo de marras que...bueno, lo habréis visto los tráilers, pues eso, accidentalmente se cuelga en la Nube y tienen que ir borrándolo de todas las tablets de sus amigos, familiares y gente varia.
Decir que me a mitad de la película sentía la necesidad de golpear en la cabeza de Kasdan con un mazo de treinta kilos, y luego, como en la película, ir borrando una a una las copias de la cinta, a ser posible con un lanzallamas. Que este incompetente, que ya demostraba su poca mañana en la comedia con Bad Teacher (aunque no tan escandalosa), consiga hacer aburrida una película que tiene en su reparto a tanto buen actor con una gran bis cómica, y además un(os) polvo(s) salvaje(s) entre Cameron y Segel, pues apaga y vayámonos a ver a los monetes otra vez. La cosa adquiere tintes dantescos cuando lees que en el guión, junto a una que hizo una película para Jenny Farlopa, han participado el mismo Jason Segel y Nicholas Stoller, el director de la genial Eternamente Comprometidos. O una de dos; se quedaron sin María al principio del rodaje, o la productora metió mucho la mano, porque si no no me lo explico.  
Ya volviendo a la película e sí, veo que uno de sus problemas más graves ha sido el mostrar todas sus cartas en los diversos tráilers que han ido apareciendo hasta en la sopa. Aunque hoy en día esta práctica no es rara, ahí están los casos recientes de Amazing Spiderman 2 y Maléfica que te destripaban la trama a golpe de avance (incluso te mostraban el final) pero en esta el caso es más hiriente al mostrarnos TODOS Y CADA UNO DE LOS GAGS QUE FUNCIONAN, y no, no me refiero sólo a los principales, si no a TODOS. Joder, hasta la escena del perro te la ventilan en el tráiler, y eso que es de las más graciosas de toda la película. Me gustaría saber quién controla esto, porque vamos, te mereces una patada en los huevos campeón.

De los actores cabría destacar al dúo protagonista, que si bien Cameron Diaz parece que le hayan picado un enjambre de abejas en los morros y Jason Segel está poniendo cara de alelado todo el rato, al menos le ponen ganas al asunto y tienen algún que otro puntazo durante los mentados primeros veinte minuitos. Pero el que mejor está, y si me apuras lo mejor de toda la película, es un Rob Lowe - muy parecido a Neil Patrik-Harris en Dos colgaos muy fumaos - interpretando al jefe de la protagonista. En serio, cada vez que aparece en pantalla el actor de Rebeldes, que por desgracia sale muy poco, la película mejora de manera increíble, llegando a cotas de pura locura drogadicta (¿en serio es coca?) o si no cuando se marca un PQC como una catedral (la charla que tiene con el personaje de Segel). Nada mal para el hombre que pudo haber sido Iron Man, y que acaba siendo el único miembro del reparto que sabe en qué tipo de proyecto se encuentra, haciendo una interpretación similar a su papel en El mundo de Wayne. Lástima que el resto de secundarios queden tan desaprovechados, especialmente da rabia la pareja de amigos interpretada por Ellie Kemper y Rob Corddry, los cuales generalmente son unos tíos muy graciosos, pero que aquí pasan sin pena ni gloria sin conseguir hacer un gag decente...que no se vea en el tráiler, claro.
Ah, hay un cameo cerca de la mitad, que, bueno, no está mal y tiene su punto. Creo que lo podéis encontrar por YouTube.

En resumidas cuentas, pese a sus primeros veinte minutos y pese a las ganas que le ponen la pareja protagonista (y Rob Lowe) la película naufraga estrepitosamente. Se hace lenta, no es tan políticamente incorrecta como pretende y lo peor de todo es que sus chistes no tienen gracia.
Si os véis todos los tráilers que han salido hasta la fecha, donde se condensan, repito, TODOS los chistes con gracia de la cinta, os podéis ahorrar la entrada.

Nota: 3

Wrong Cops (2013)


Quentin Dupiex una cosa no, pero no se puede negar que es director poseedor de una mente retorcida privilegiada, capaz de fraguar esa clase de argumentos capaces de hacer estallar la cabeza a Homer Simpson. Tal y como se pudo ver en su ópera prima, la archifamosa Rubber, Dupiex, lejos de hacer un trabajo que contentase a todos, directamente hacía un corte de mangas sonoro a la platea, los cuales esperábamos ver una película de terror sobre un neumático con poderes mentales, y lo que finalmente vimos fue...un "algo" sobre neumático con poderes mentales.
Ahora nos llega esta Wrong Cops, que supone para su filmografía un cambio de rumbo, muy leve eso sí, centrándose ya en la comedia 100% chabacana, deudora de la serie/película como Reno 911 e incluso referencias a la saga Agárralo como puedas, pero sin abandonar su tema característico; el not reason predominante en su filmografía.

Recomendación: No llaméis al 911.

En realidad su argumento no tiene mucho más que ver la vida y "milagros" de una panda de policías totalmente salidos de madre y con mucho tiempo libre, empleando su jornada laboral para intentar lucrarse de todas las maneras imaginables, eso sí, todo ello mediante el abuso del relativo poder que les proporciona su placa.

Entonces ¿Dupieux hace con esta película, además de una comedia, una crítica de nuestras fuerzas del orden? Puede, lo cierto que la historia es lo de menos; cuando ves casi al principio que uno de ellos empieza a traficar con droga camuflada dentro de cierto animal o cuando otro policía (tuerto) intenta triunfar con una cutre-canción de sintetizador, la verdad, todo mensaje tenga o que deje de tener te importa una mierda. En su sentido del humor donde radica su principal baza, un tipo de humor en el que predomina la sal gorda y las coñas poco políticamente correctas que tanto nos gustan. Para muestra ahí tenemos el cameo de Marilin Manson interpretando a un escolar "abusado", el tráfico de ratas con relleno, el moribundo componiendo una canción tecno y otras situaciones que, si bien a veces rayan la vergüenza ajena y otras la risotada incómoda, aportan el dinamismo que hace que en ningún momento decaiga nuestra atención de la pantalla...y sobretodo que no se dejen de oír nuestras risas.

De los actores decir que, a menos que seáis asiduos de la televisión estadounidense o YouTube, no reconoceréis a nadie más que a Ray Wise, Eric Roberts o al citado Manson en sus descacharrantes cameos. Ver a Mark Burmham , Steve Little, Eric Wareheim o Arden Myrin se salen interpretando a esta cuadrilla de patéticos policías, y no os penséis que uno logra brillar más que otro ya que todos tiene su momento de gloria (es un decir) a lo largo del metraje. Por otro lado, tenemos al actor fetiche de Dupiex, Jack Plotnick, interpretando durante un breve cameo su rol en Wrong. ¿Encontraría al perro?

En resumidas cuentas, una película alocada, carente de lógica y con unos personajes que son gratamente asesinables, pero que cuando te acabas por meterte en su juego la disfrutas por eso y por más. Quentin Dupiex lleva a un nivel más el not reason con Wrong Cops, que acaba convirtiéndose en esa clase de películas que te alegran el día.

NOTA: 7

Scooby Doo!: La maldición del monstruo del lago (2010)



Vuelve a la carga la amiga Miriamelle con esta "Scooby-Doo 4: La maldición del monstruo del Lago", una película directa a televisión, la cual desconocía su existencia, aunque ya viendo sólo el póster se entiende el por qué.
Bueno, disfrutarla.

Del director de Padre en apuros, Los Picapiedra, Beethoven, Byan Levant, ahora productor, nos llega este telefilme dirigido por David Newman, y la verdad que resulta sorprendente que un tipo con ese curriculum, sumado al tino de Newman de usar chascarrillos clásicos de la misma serie de dibujos, cómo ha sido posible que haya salido un aborto fílmico de tal magnitud.

SCOOBY, ¡PIÉRDETE!

Tras una primera escena mezcla la serie clásica y series de esas de Disney Chamel, en la que te destripan en parte lo que va a pasar, ya que es la escena de desenmascarar al villano, como en el primer film de imagen real que se hizo, pero sin destilar la esencia de la cinta, pasamos a un Shaggy ansioso por acabar las clases en el último día, se termina y sale al patio a lo hawaiano, ligón y carismático... que no, que es solo lo que él se imagina... ¿Desde cuando los perros van a clase? Cuando vemos a Fred nos sale un WTF? del copón, es el típico cachitas desneuronado apagado de sus bíceps y moreno (vamos que ni en el color de ojos se parece), la caracterización en más bien... noventera, alejada de los looks setenteros clásicos de la franquicia de Hanna Barberá (los cuales se darían un megafacepalm de ver esta obra). Primera escena de coma diabético cuando Fred y Daphne cuentan el cómo se enamoran (voy por una dosis de insulina rápida). La clásica escena de la serie donde alguien les advierte que no vayan a donde deben ir, en este caso una vieja que, por alguna extraña razón, tiene un cuadro de si misma delante de la caja registradora. Exceso de ego supongo. Llegan a la zona, Shaggy se cae de la furgoneta (esta al menos SÍ es la de la serie) y Belma acaba por cogerle en brazos, en nueva escena hipermoñas y ultraglucósida con amenaza de coma diabético severo... Van a la playa estos dos, Sahggy intenta ligar, con la habilidad de una piedra pómez, Belma encuentra una piedra azul brillante y parece quedar drogada por la misma (¿costo?). Por la noche hay una fiesta, momento en la que aparece el munstruo, en este caso un sapo ultrahormonado con colmillos de vampiro, cunde el pánico, la gente huye, el bicho se da el piro... Deciden ir a visitar al único que ha sacado foto previamente al sapo-vampiro que, casualmente es un farero huraño, PEOR es el mismo farero huraño de Ghost Shark, que les cuenta la historia; una vieja bruja que vivía en una cueva (yo diría que es prima de la que hizo la cueva de Ghost Shark) que, mira tú por donde, está en el lago y, qué casualidad esta bruja crea al sapoconcho ese para vengarse de los colonos por joderle las tierras (creo que el guionista es el de el tiburción pitufo ortodóncico perdido), la atrapan y la hacen a la barbacoa. Nueva escena glucósida de Shaggy con una servilleta (He dicho glucosa, no pornosa), llega Daphne, se come la servilleta garabateada y ella ve a Fred tonteando con unas chicas (ataque de cuernos a la vista), se reúnen todos y Belma les enseña un vídeo más pixelado que un juego de la NES donde se ve a la bruja de colegueo con el sapoconcho vampiro, pero cuando va a limpiar la imagen y ver la cara, zas, la máquina se jode porque Belma a tirado sin querer queriendo un té encima (muy a lo CSI el zoom, sobretodo porque esos píxeles eran tan grandes como el culo de Godzila), como la ha cagado, decide presentar su dimisión y se pone derrotista y medio emo (¿Belma emo? amos no me jodas), Shaggy vuelve al ataque con más moñería ñoña e hiperglúcida. Ya de noche la clásica escena de la serie de los bocadillos gigantes, pero Shaggy huele "a Belma" y desaparece "volando" dejando a Scooby de mal humor y sin pegar bocado... mientras tanto el sapoconcho persigue a Daphne y Fred que acaban por disfrazarse con la ropa de la serie (hasta se pone un tupé rubio este Fred musculitos). Nueva escena glucósida de Shaggy, pide cita de rodillas a Belma, la cual le rechaza, pero al final admite, después de haberlo dejado más tocado que los barcos del hundir la flota, al festejarlo se come la puerta y se cae dos veces pegando botes... Shaggy y Belma tienen la cita, la cual jode con mucho amor Scooby (y porque no decirlo ataque de cuernos), yéndose Belma. Mientras tanto, Daphne y Fred han ido a un barco-museo color rosachicle, muy mono, en el cual, como es cotidiano, en la habitación más lúgubre y la única que puede atrancarse, encuentran recortes de periódico en los cuales descubren, tachán, tachán, que la bruja lameranas tuvo descendencia y ¿a que no adivináis quién es? Pues sí, es la vieja tronada del cuadro - algo de lameranas tiene, al menos los pelos digo yo - van a su casa y allí se encuentran a la bruja (primera escena, ¿recordáis?), cuando la atrapan descubren que es...¡BELMA!, la cual ha sido poseída por la bruja vengativa, les da una lección de fuegos artificiales, les noquea y se pira, aparece la vieja, la cual los dirige... pues sí, a la cueva del puñetero lago. Cuando allí llegan la bruja crea otros tres sapoconchos, ya tenemos a los Batletoads amigos, persiguen a Scooby, Daphne y Fred, mientras Shaggy, en un arrebato de cursilería moñosa y más ñoña que aquel conejito de "Besos, caricias y mimitos" inunda la pantalla con un torrente de glucosa tan infartable que he tenido que pensar en como Gatsu empala a un bicho con su espadón vía rectal (vale, eso a quedado muy gay, pero yo pretendía que sonara gore), total que vence a la bruja a base de ñoñerías megaglucósidas, mientras Daphne y Fred huyen, este de un soberano guarrazo, revienta un tronco que ni un Aizkolari vasco (así, a lo Hulk) para que las Batletoads no se hagan unos noddles con sus higadillos, cuando la bruja es vencida, vuelven a ser unas inocentes ranitas... Resuelto el misterio y vencida la bruja, todos vuelven a ser amigos, ya se sabe que no se debe mezclar el trabajo con líos de alcoba... Scooby se sube por resbalón a una máquina enceradora, cae del balcón y tenemos una escena homo-zoofílica entre éste y Shaggy... y fin.

A pesar de todo sigue bastante bien las pautas clásicas de la serie; desde las pistas evidentes, un malo que "no te esperas"...bueno, no, aquí ya sabes desde que Belma coge la piedra que será la bruja berrugosa (de chupar tanto sapo digo yo), también se incluye para la ocasión la clásica escena de ingesta bocadillos, la clásica persecución con mil puertas a lo Benny Hill, pero nos damos cuenta de lo fallida que es cuando vemos que el propio Scooby, el protagonista absoluto, sale realmente poco. Para ser "un telefilme barato", entretiene, pero no va más allá, ya que como fan del Gran Danés no me satisface y eso que hay partes que en verdad era la serie, pero tal exceso de glucosa en sangre y la deformación de los personajes casi me hacen quitarla.

Ghost Shark (2013)


El horror en forma de tiburón...o de película.

La amiga Miriamelle se suma a la fiesta, y nos narra paso a paso la tremebunda experiencia que ha supuesto el visionado del típico subproducto televisivo con monstruo; una mierda enorme que haría sonrojar incluso a "Sharknado" que hará las delicias - o le hará salir los ojos de las cuencas - de todo fan del Scifi que se precie. Me refiero a la película de Griff Furst "Ghost Shark".

La película comienza con un padre y una hija pescando algún tipo de merluza, o pezón pesado para un concurso, momento en el cual aparece el tiburón (que necesita una ortodoncia urgente vista pobre dentadura) y les jode el pezonaco a bocados y escupiéndoles la raspa encima (¡!) entonces le comienzan a disparar con un revolver. El pobre bicho ante tal agresión les va a atacar, pero se queda delante del barco como tonto, mientras lo asaetan con una ballesta, le echan salsa picante (no sé con qué fin) y luego le meten una granada en la boca, explota, pero... ¡Ojo, está entero! y se aleja moribundo hacia una cueva que, curiosamente, queda allí delante, entra, luces por aquí, luces por allá, efectos de chichinavo y sale convertido en...El tiburón fantasma. Como la metamorfosis ectoplasmática parece no haber aplacado sus ansias asesinas, vuelve al lugar donde fue asesinado, se come a la hija, luego al padre y a posteriori sale de un cubo de agua (sí, un cubo de agua) y se merienda al padre de las que serán las protagonistas. 
Luego y como tiende a ser lo clásico hay un ataque en la playa y el "cherif" no les hace caso, porque claro, los fantasmas no existen, menos aún de animales y menos aún de un tiburón que necesita ortodoncia y es tuerto. El viejo farero sabe algo, pero no suelta prenda, es un viejo agriado aparte de un actor venido a menos. A pesar de las muertes, el hijo del alcalde monta fiesta (como no) en su piscina, efectivamente, nuevo ataque, pero este muy fardón, en el momento que un tío salta a la piscina ahí que sale disparado desde el agua el tiburón pegando un brinco y desapareciendo en el infinito cielo, la cabeza del chico cae y, curiosamente se ensarta en un botellín de cerveza, el tiburón es grabado zampándoselo, el amigo con sobrepeso es usado de postre... A esto le siguen una serie de ataques de lo más variopintos, siendo uno de ellos las típicas universitarias que limpian coches en bikini, es que donde hay agua, el colega sale y claro tiene un hambre... ¿Pero cómo coño puede tener hambre un FANTASMA? Ataca a una de las protagonistas en la bañera, llega a tenerla COMPLETAMENTE en la boca ¡¡Y sólo tiene una herida en la rodilla derecha!! 
Deciden ir al museo, porque seguro que allí averiguan cosas del faro que no aparecen en Google (que lo busque en Bing) y el tipo les cuenta una historia que si en la cueva (sí, la de los Cazafantasmas de antes) muere algo o alguien, volverá a la vida, pero arrasando con todo lo que pille, la culpa de los españoles, que hicieron pupa a los nativos y ale, estos se vengaron desde el por acá (ni más allá hay), el archivero dice que el farero ha birlado un grimorio que justo tiene que ver con la cueva, y que (obviamente) es la solución contra el tiburón ortodóncico tuerto, salta la alarma de incendios, el archivero es atacado, brazo fuera y muerto, luego se pimpla de regalo medio hijo del alcalde. Por fin cunde el pánico, hay cientos de llamadas al sheriff acorde el tiburón se está llenado la panza sin fondo a base de pueblerinos, pero lo fuerte llega cuando un ayudante del alcalde bebe agua... ¡Y el tiburón le sale por dentro!
Lo que queda de chicos, las dos hermanas y el enamorado de la mayor, van a buscar al farero, allí el tipo les cuenta que su mujer sigue viva porque él la mató (creo que hay dos cosas que no van en esa frase), entonces la protagonista manda al amigo que lleve a la hermana a casa mientras ella va a la cueva. Ya allí, ve el cadáver del tiburón, y junto al viejo agrio lee en el grimorio que con el arma que le mató, hecha talismán, se le mata del todo, aunque habría que aclarar que fue la granada quien le mató, pero bueno, el argumento ya se sostiene poco así que no se va a joder, ¿no? Total, llaman al tiburón pitufoso (que se ha vuelto como si a un pitufo le metes una bombilla alógena por el culo) y cuando va a comerse a la chica, ale, pues lo pincha y se fragmenta explotando, pero no, no se acaba aquí, porque el virote no fue el arma que lo mató y le pega bocado al viejo en la mano al viejales agriado. vuelven al faro, discuten sobre derribar la cueva, pero el viejo se niega y los encierra, se pira, la hermana hable con un cinturón el cerrojo (aprendido de Youtube, esto tengo que ver si es cierto), van a por dinamita y van hacia la cueva, comienza a llover según tienen las cargas, el tiburón "comienza a lloverles", se come al viejo (menudo ardor de estómago con el agrio ese), intenta comerse al colega y a la hermana de la prota mientras esta va a la cueva a prender fuego, porque la mecha se ha apagado cosa de la lluvia, mientras está dentro, la golpea y pierde la conciencia, pero se despierta justo para salir cagando leches de la cueva que se va a petar. Al reventar la mina, la prota sale despedida al mar, donde el tiburón fantasma le espera para merendársela, pero justo cuando va a darle con esos dientes más feos que el hijo de Gollum y la duquesa de alba, la cueva colapsa del todo y el tiburón desaparece. se meten los tres chicos al agua. 
Fin.


Vamos que tiene un argumento más flojo que el peo una mosca, es como si juntásemos "Tiburón 4: la venganza" con la serie aquella de las sirenas australianas ("H2O"), pero con unos efectos especiales hechos a partir del Paint, unos gags tan predecibles como cutres... y por alguna extraña razón el tiburón no puede entrar en un puesto de pesca, vamos como si fuera terreno sagrado o algo.
Tremebunda de principio a fin.


Otro motivo para ver "Mil maneras de morder el polvo"

Sólo es una imagen, pero yo ya estoy palote

Si esta vuelta al wenster de la mano de Seth McFarlane se postula como Pelulaza, más el mojo añadido de tener a... ains... la bella Charlize, se suma este GRAN hombre.

Y sip, es el jodido Doc antes de volver al futuro, supongo. 

¡Cartelicos!: Open Windows (2014)

Con que mirando el historial del Crome, ¿eh?

Lo mejor:
Su estética cercana al found footage. El dúo protagonista. Recuperar al Vigalondo con ideas de bombero.

Lo peor:
¿Podrá soportar sus 100 minutos de duración?


Lo que se espera de ella:  
Una imaginativa cinta de suspense que te mantendrá en tensión de principio a fin. Vigalondo, no la líes.


La suma:
Enterrado + Grand Piano + La ventana indiscreta


BONUS TRACK: Gracias a Aullidos.com por el trailer.

Ahora es Viral.

Vigalondo. Cabrón. No la cagues.

Trailer de "V/H/S 3: Viral"

Tercera parte de esta antología de "relatos de terror", de corte similar a lo visto en los ochenta con "Creepshow", en el que las nuevas caras del género se libran de las ataduras impuestas por las mayors y dan rienda suelta a sus ganas de pasarlo en grande haciendo burradas, como si de una fiesta entre colegas se tratase.

Tras ver el trailer se aprecia que han optado más por el dinamismo demostrado en la segunda entrega - ya tardaba en incluir a un equipo SWAT - , aunque no se olvidan de los sustos "cámara en mano" que hicieron grande a esta saga, como el momento de las manos saliendo de la nada y atrapando a la chica.

Por ahora tiene pintaza.

¡Chacho, ya tenemos el carro!



AVISO: LA SIGUIENTE IMAGEN PUEDE PROVOCAR ORGASMOS E INFARTOS DE MIOCARDIO.
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EN SERIO. CUIDADO.
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¿AÚN POR AQUÍ?
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BUEEEEEENO, VENGA...
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Por fin, Constantine, por fin.

"Ni infierno ni pollas, yo quiero un pitillo".

Tras la no bochornosa pero sí deficiente adaptación del cómic "Hellblazer" por parte de la Warner, hoy por fin nos llegan buenas nuevas sobre el personaje de John Constantine, y es que esta vez se han querido hacer las cosas bien, y las cabezas pensantes del canal NBC han decidido traerlo nuevamente, esta vez en formato de serie. E inglés. Y rubio.

Con Matt Ryan, Harold Perrineau, Lucy Griffiths y Charles Halford en los roles principales, y con un valor seguro como es el inglés Neil Marshall tras la cámara, la acción nos pone en el punto de vista de John Constantin, un investigador sobrenatural que tendrá que lidiar, entre otras cosas, demonios, exorcismos y ángeles.

Pintaza por ahora.



NBC Constantine Trailer por todosyfy

Los huéspedes (2011)


Con huéspedes como ellos, no temerás sólo el que no te paguen.

Con un estreno limitado a sólo unas pocas pantallas, y gracias a la productora "La Aventura" que está realizando una labor increíble al traernos películas de terror que por H o por B no han llegado a estrenarse en su momento, nos llega ahora "Los huéspedes" ("The innkeepers"), la tercera película del director estadounidense Ti West, uno de los autores predilectos de esta página.
Tras unos trabajos "menores", West logró hacerse un nombre en el mundillo hará unos años con la secuela de "Cabin Fever" (mil veces más divertida que la original de Eli Roth), y sobretodo con la genial  "La casa del diablo", en la que demostró su particular estilo narrativo que primaba la tensión en vez del dinamismo, un recurso no demasiado habitual en el cine de terror reciente que le hizo ganarse un nombre entre la crítica especializada y sobretodo entre los aficionados del terror, que llegaron a encumbrarlo como cabeza visible en esta nueva ola de autores de terror estadounidenses formada por Adam Wingard, David Bruckner, Gleen McQuaid o Joe Swanberg.
Volviendo al film que nos atañe, "Los huéspedes" fue una de las películas que muchos fans del fantástico pudimos disfrutar en el Festival ScyFy de Madrid previo paso por el Festival Internacional de Sitges, suponiendo una auténtica criba entre el público que al ver la película quedó dividido en fans acérrimos o en detractores de su director.

 El arte de sugerir.

Tras caños de ininterrumpido servicio, el hotel de un pequeño pueblo cierra sus puertas. Sus dos empleados, una joven crédula y un friki casi cuarentón, invierten el poco tiempo que les queda en sus puestos de trabajo intentando captar señales de los fantasmas que teóricamente ocupan el inmueble. Poco a poco lo que empezó como un juego para pasar las horas muertas, irá tornándose en obsesión por parte de la chica, desencadenando una serie sucesos paranormales que harán peligrar la vida de todos los habitantes del hotel.

Creo firmemente en la teoría que circula sobre Ti West; de que es un ser creado por las fuerzas del mal para causar desasosiego y el pesar entre el público, inocente consumidor de productos de terror, que aquí se encuentra desprotegido ante el diabólico juego del escondite que propone este ser.
Soltada la parida del día he de decir que en un principio "Los huéspedes" me pareció la película más floja entre toda la filmografía del director estadounidense, incluso rindiendo por debajo del nivel visto en su segmento en "V/H/S" (varios, 2012), aunque posteriormente llegó su capítulo sobre el aborto para "ABC´s of Death" (varios, 2012) al que sólo podría calificar de mierda. El caso es que la historia del film conseguía engancharme, los puntuales sustos funcionaban al intercalarlos con golpes de humor y los personajes se me hacían entrañables (con una gran Sara Paxton a la cabeza), pero en cuanto reparabas en la tensión mediante el tempo pausado, una de las señas de identidad de West en sus otros trabajos, me parecía que quedaba eclipsada por un desarrollo más cotidiano y menos sugestivo que el visto en su anterior trabajo "La casa del diablo". Aún así, vista nuevamente fuera del ambiente festivalero y morrallas de ese estilo, pude apreciar que no solamente esa tensión con tempo pausado sigue presente, si no que esta se incrementa según va acercándose el final, lo que pasa es que West la raciona a lo largo del metraje en forma de detalles sutiles, como puertas que se abren, pianos que parecen tocar solos, ruidos en el sótano...vamos, un malrollismo sutil pero constante que nunca llega a saturar, proporcionando momentos de auténtico miedo - la escena de la cama llegué a saltar - por medio de la sugestión a la que te ves sometido.
Otro aspecto a destacar son el empleo de la música por parte de Jeff Grace (ayudante de sonido en la trilogía de "El Señor de los anillos") que en vez de abusar del golpe de sonido, el típico ¡PAM!, emplea melodías ligeras, casi clásicas que se tornan poco a poco en terroríficas, más o menos como hizo Jerry Goldsmith en "Poltergeist", aunque aquí con un poco más de gracejo.
En los aspectos negativos destacaría la fotografía casi telefilmesca del habitual Eliot Rockett, que salvo algún detallito suelto como los travelings y los planos sostenidos típicos en los trabajos para West, no está del todo lucida que debería sobretodo tras ver su labor en "Cabin Fever 2" o "La casa del diablo". Una pena. Otra cosa que no me acabó de gustar fue su final al parecerme algo apresurado tanto en su concepción como en la manera de ejecutarlo. Entiendo que sea el final lógico de toda la serie de acontecimientos vistos previamente, pero también podría haberse tomado cinco minutos más para explicarlo y dejarlo todo medianamente atado.

En resumidas cuentas
, una película que como casi todas las dirigidas por Ti West puede gustarte o no, pero no dejarte indiferente.
Atención a su "susto final" con la puerta. Un West en estado puro.

NOTA: 7




Juego de Tronos: 4ª temporada.



Ya es difícil en sí mismo ponerse a destripar un capítulo suelto de una serie que ya va por su 4ª temporada. Sin embargo, debido a las circunstancias sucedidas en dicho episodio, es de rigor que le dé un repaso.

WARNING! SPOILERS INCOMING!

Tras los precedentes de las tres temporadas anteriores de las que se destaca que NINGÚN personaje está a salvo, y tras la puñalada en el corazón que recibimos tras los eventos de la Boda Roja (al final de la tercera), la cuarta temporada arrancó con la intensidad narrativa que se destila siempre que empieza una nueva sesión: poniéndonos a cada uno en su sitio para retomar la historia.

Cabe destacar que de entre todos los personajes, empiezo a tener cierta empatía (sobre todo por la interpretación) con las niñas Stark, y el omnipresente Tyrion Lannister (Peter Dinklage). Arya (Maisie Williams), que según pasan los capítulos se vuelve cada vez más cabrona e incluso sádica, realiza un dueto interpretativo con el Perro (Rory McCann) de grandísima factura, dejándonos casi sin aliento al final del primer episodio. Y como broche añadido, la intrusión de uno de los personajes más enigmáticos de toda la saga: Oberyn Martell (Pedro Pascal) y que interpretativamente me ha dejado muy buen sabor de boca.

Volviendo ya al segundo capítulo, empezamos volviendo a ver a Theon Greyjoy (Alfie Allen), ya reconvertido en "Hediondo" junto con su secuestrador, el lunático Ramsay Bolton (Iwan Rheon) y cuya visita a su padre, Roose Bolton (Michael McElhatton), se convierte en un momento de mucha miga y que aspira a darnos momentos épicos a corto plazo. Seguimos comprobando la evolución de Bran Stark (Isaac Hempsted Wright), el estado de ánimo del oscuro Stannis Baratheon (John Adams), etc... todo, ABSOLUTAMENTE TODO queda empequeñecido con la Boda Púrpura.

A lo mejor lo que pienso decir va a ser muy fuerte, pero cinematográficamente hablando, los ultimos 20 o casi 25 minutos que dura toda la secuencia de la boda entre el inefable rey Joffrey (Jack Gleeson) y Margaery Tyrell (hiper-pivón Natalie Dormer) junto con la presencia de todos los miembros de la corte, son casi perfectos. La cantidad de pequeños momentazos que se suceden es tan abrumadora, que seguro que se me ha escapado algún detalle que puede llegar a ser determinante en el devenir de la serie. Me quedo sobre todo con la humillación pública que somete a la pareja Tyrion-Sansa, por parte de (porqué no decirlo) el hijoputa de Joffrey y cómo termina por ser, finalmente y deseado por todo hijo de vecino, asesinado por envenenamiento. El final me deja con un gustazo exultante, pero con el temor de que toda la ira de Cersei Lannister (Lena Heady) hacia el Gnomo de la familia Lannister, acabe con la cabeza de éste separada de su cuerpo antes de lo que le gustaria a cualquier fan de la serie.

En fín, más de uno y una ha dormido como un niño pequeño al ver a ese bastardo palmar, pero para ser el comienzo de la cuarta temporada, nos augura una cantidad de movidas que nos hará permanecer ansiosos delante de la tele esperando que lleguen más novedades en ésta ya mítica serie.

Morfeo ha escrito.

https://www.youtube.com/watch?v=V2bH19KTBZk

Semana Santa McFlyera: Los Diez Mandamientos.


Escribo estas líneas antes de entrar en al cine para ver la tan cacareada (y taquillera) "8 apellidos vascos", para así comprobar si en verdad es para tanto. 

"Yo soy faraón".

Mientras estaba haciendo tiempo a que llegase la hora, he visto pasar por la venta una procesión de fieles cargando la representación de un Cristo con cara de hemorroides, entonando a su paso una cancioncilla sonora pero a la apenas entendía la letra. 
El caso es que esto me ha hecho pensar en la Semana Santa. En cuántas veces, siendo yo un ñajo, acudía a procesiones acompañando a mis abuelos, la mayoría de veces en el pueblo mientras caía una lluvia helada típica de la zona de Sanabria, pero también me ha retrotraído a los días de ayuno en los que sólo comíamos bacalo (¿eso no es carne?) con torrijas y únicamente se programaban películas de temática religiosa en la televisión. De esos días conservo un gran recuerdo de varios films: "Rey de Reyes", "Barrabás", "La túnica sagrada" y "Los Diez Mandamientos", siendo esta última con la que mejor me lo pasaba, puesto que en su momento flipaba con sus efectos especiales, asombrosos a mis ojos de doce años, la interpretación de Charlton Heston y con la mala leche que gastaba ese Diox representado con una zarza ardiendo, al que no le temblaba el pulso cuando tenía que cargarse a cuanto niño egipcio se le pusiera por delante. Además, me ponía la churra dura Nefertiti...aunque eso es otra historia, el caso es que era una historia la cual me encantaba ver, aunque recuerdo que pocas veces la vi acabar, me quedaba en el principio y en las siete plagas, y no fue hasta años después cuando por fin pude ver el final de la odisea de Moisés y los suyos...y bueh, todavía no entiendo porque un ya canoso Moisés no puede entrar a la tierra prometida. 
Los caminos del Señor son inescrutables, o eso o es un jachondo al que le gusta putear a sus subordinados.
Con el tiempo he llegado maravillarme con el trabajo desempeñado Cecill B DeMille, el cual realizó un trabajo hercúleo con esta película, que en realidad es un "remake" de otra versión muda que dirigió en los años veinte. Con un presupuesto colosal, un despliegue de medios a la zaga y un equipo artístico que contaba con los mejores actores de la época, DeMille creo una película colosal, que creó el género de "épica bíblica" como tal, sirviendo de ejemplo para proyectos posteriores.
A día de hoy, pese a lo desfasados que se encuentran sus efectos especiales y algunas interpretaciones muy de opereta, sigue siendo una obra clave en la historia del cine


Primera batalla de X-men Días del futuro pasado

Gracias a los premios Mtv que se dieron esta madrugada, por fin tenemos el primer avance en el que conseguimos ver una secuencia entera del film de Bryan Singer. ¿Escena de charla? ¿Pa qué? Mejor una en la que veamos hostiacas, en la que los mutantes despliegan todos sus poderes en una batalla a muerte contra los Centinelas, los enemigos a batir de esta entrega. Es esperanzador ver al Hombre de Hielo por fin desatando su poder, y unos Bishop, Sendero de Guerra y Mancha Solar clavados a los del cómic. Recordemos que el film se estrenará el día veinticinco de mayo, y será la mayor reunión mutante hasta la fecha, y adaptará una de las sagas más conocidas por los fans.

Rincón Misingno: All the Boys love Mandy Lane


Todos gritan por ella. Todos morirían por ella.

Escribo estas líneas nada más acabar de ver el film, y lo cierto es que, pese al buen sabor de boca dejado por la interesantísima ópera prima de Jonathan Levine, puedo decir que no es la película esperada por todos los asistentes de la sala Artistic Metropol, para bien o para mal.
Mandy Lane es una de las chicas más deseadas del instituto. Ya sea por hombres o por mujeres, lo cierto es que nadie puede evitar caer rendido a sus pies por esa actitud timorata unida a un cuerpo de escándalo. Un día es invitada a pasar un fin de semana de desparrame en el rancho propiedad de los padres de un compañero del instituto, lo malo es que todavía no sabe hasta que límites están dispuestos a llegar algunos por ganarse su favor...incluido matar.
Aunque a primera vista parezca lo contrario, a este film no se puede adjudicar únicamente la etiqueta de slasher, o al menos de ser uno al uso. Tampoco se podría decir que sea un film en el que el autor de "50/50"  marque paquete y haga su particular homenaje a este género, aunando para ello muchos de los elementos que lo encumbraron en los ochenta, como son el sexo descontrolado entre adolescentes, las fiestas, el alcohol y las drogas en exceso, pero no, no es así. Lo cierto es que durante su primera hora, tanto en estructura narrativa como en la construcción de personajes, por no hablar de la abundancia de lugares comunes, como primero por los pasillos del instituto y luego durante el viaje en coche hasta la casa, bien podría formar parte de una película de carácter amoroso/comedia adolescente, del palo "American Pie" o "Road Trip". Yo diría que Levine emplea aquí la misma fórmula, salvando las distancias, que ya usase el director Robert Rodríguez con su "Abierto hasta el amanecer", en la que dos géneros - allí el género negro y terror vampírico- se conjugan hasta construir un film en el que una parte acabe siendo la complementaria de la otra. Aquí lo cierto es que la fórmula funciona...por momentos. 
"Mandy Lane" peca de un guión confuso, a veces algo descontrolado al no seguir una temática definida, volviéndose muy irregular según se acerca el final. Se nota que el guión de Jacob Forman ("The Well") se pierde varias veces durante su casi hora y media de metraje, haciéndose más evidente a partir de su segundo acto, cuando las muertes se suceden, y nosotros como espectadores disfrutamos con estas muertes al ser algunas muy burras, pero también queremos/exigimos una respuesta, un "porque" que acabe por explicar estos hechos, pero llega el tercer acto y esa respuesta no acaba de llegar. Yo entiendo hasta cierto punto este juego de incognitas sin respuesta que nos plantea Levine, pero también destapa la carencia argumental que acaba imponiéndose durante el film; volviéndose innecesariamente enrevesada en algunos puntos, como el citado motivo del asesino y la extraña relación de Mandy con el guardés, contrastando con otros resueltos de manera chapucera por lo simple que resultan. Incluso cuando se desvela la identidad del asesino, algo que debería dejarnos picuetos, no nos pilla por sorpresa, ya que se veía a la legua y sólo le faltaba un cartel de: CUIDADO ASESINO. Aún así, el film contiene varias escenas notables, en las que destaca el asedio y posterior enfrentamiento final, y se acaba perdonando la rabia que da el olerse a la legua el devenir de los acontecimientos, además, el empleo de un espacio limitado (una casa, un lago y un camino de tierra) esta aprovechado al máximo, llegando a dar instantes de auténtica tensión.
En el aspecto técnico destaca la fotografía tostada de Darren Genet, similar a la vista en el remake de "La maranza de Texas", y la música de Mark Schulz, que aquí crea una partitura que pasa de lo melódico a lo siniestro en unos instantes, por no hablar de los golpes de sonidos bien repartidos a los largo del film y que literalmente te harán saltar.
En cuanto a los actores, la verdad que todos los que aparecen en la cinta están bien dentro de sus roles adolescentes, sin las sobreactuaciones típicas de esta clase de productos, y, salvo a dos de ellos, acabas por cogerles cierto aprecio. Lo bueno de contratar a adolescentes, toma nota Hollywood. El punto negativo en este apartado llega curiosamente cuando nos paramos a analizar el trabajo de la protagonista, Amber Heard, que sí, está que se rompe de buena, pero su interpretación llega en ocasiones a ser tan sosa que acaba rayando la inexpresividad absoluta, planteándonos la duda de que si hubiera sido mejor emplear una roca con peluca en vez de la novieta de Johnny Depp. Bueno, a lo mejor es más problema del papel que de la actriz, ya que este sólo le hace poner cara de guapa y poco más.

En resumidas cuentas. Una película entretenida, bien dirigida y con unos (buenos) actores adolescentes haciendo de adolescentes para variar. Peca cuando el guión trata/intenta dar un paso más allá durante su tercer acto, perdiéndose y perdiendo al espectador de paso. 
Una película que si contara con menos pretensión y un guión más trabajado, hubiese resultado mucho más redonda. Al menos se disfruta.

NOTA: 6