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ESPECIAL VERANO. DIA 11: "Wet hot american summer" (2001) de David Wain.



Volvemos al campamento. Ya os aviso que durante este Verano nos iremos a pasar unos días en medio de la naturaleza más de una o dos veces. Pero si el otro día os traía una cinta tan conocida como “Los incorregibles albóndigas”, hoy os traigo una bastante desconocida y que, sin duda merecía mejor suerte: “Wet hot American summer” de David Wain.


La cinta nos traslada al última día de campamento en 1981. Hasta el día de hoy el campamento no ha ido mal: Han habido deportes, trabajos manuales, mala comida… Es decir, lo típico. Pero los que hemos ido a estos lugares sabemos que el último día siempre es día de cagaprisas, de querer solucionar todo lo que durante las semanas previas no has hecho y con las vistas puestas en las despedidas del día siguiente.
Pero en este campamento, no vamos a fijarnos en los campistas, si no en los monitores. Estos jóvenes han dejado unos temas sin terminar de perfilar hasta el último día y como no, estos temas están relacionados con el frote. Desde la directora, que conoce a un interesante científico, hasta el tímido que se muere por estar con la pijita… Todos tendrán 24 horas para solucionar la situación ya que al día siguiente tienen que volver a la realidad y despedirse del campamento.

Destacar antes que nada su reparto. Sin duda, los encargados de casting tuvieron mucho ojo para fichar talentos que estaban comenzando a despuntar y que a día de hoy son estrellas del cine y la televisión: Paul Rudd como el chulo Andy, Elizabeth Banks como la sueltecita Lindsay, Amy Poehler como la insoportable Susie, Bradley Cooper como su amigo Ben, Janeane Garofalo como Beth la directora del campamento o David Hyde Pierce interpretando al científico del cual Beth se enamora. Un reparto de campanillas que casan perfectamente con los personajes a los cuales interpretan.



Y como cabezas pensantes del invento tenemos a David Wain como director y guionista y a Michael Showalter como guionista y uno de los protas. La pista de ambos podemos seguirla tanto en cine como en televisión, donde han llevado varios proyectos a cuatro manos. En cuanto al primer medio, podemos ver tanto episodios de “MadTv” como la aclamada serie “Childrens hospital”. En la pantalla grande por su parte, hemos podido verlos en cintas tan simpáticas como “Mal ejemplo” o “Sácame del paraíso”.


En definitiva, una cinta muy divertida que compagina el tono amable inicial, con algunas situaciones más que incómodas: niños que se ahogan y posteriormente son lanzados a cunetas o ver al cocinero montándoselo con el frigorífico. Y si os gusta, he aquí una grandísima noticia: Netflix estrena a final de este mes de Julio la serie basada en la cinta. Y por supuesto, tendrá un apartado en nuestro largo especial veraniego, porque un Verano sin campamento no sería un Verano completo. 

Guardianes de la Galaxia (2014) de James Gunn

Gracias Marvel. Gracias Marvel por arriesgarte y darle cientos de millones a un zumbado que trabajó en Troma. Gracias Marvel por poner de protagonista a un tío que aún no había sido cabeza de cartel de nada. Gracias Marvel, por poner de sidekick a un mapache y un árbol. Gracias Marvel, porque ha funcionado.
Ya os aviso que esta crítica no viene dada por un fan talibán de las películas de superhéroes y menos de las de Marvel. Hay muchas de estas películas, que el público general considera buenas y yo no aguanto – las del Capitán América- y otras que la peña dice que son truños y yo las disfruto – “Green Lantern”- Yo divido las películas Marvel a grosso modo  en 3 categorias: 
1.       Las que me encantan, entre las que estarían las de X-Men –todas- y Spidey.
2.       Las que veo pero ni fu ni fa, donde estarían las del universo de los Vengadores.
3.       Las basuras, “Los 4 fantasticos” o “Ghost rider”.
Esta “Guardianes de la galaxia” entra de cabeza en el primer grupo. Recupera esa sensación de antiguo cine de aventuras que no sentía desde “El señor de los anillos”. Es un film espectacular para ver en pantalla grande, con el sonido envolvente y sobretodo con el botón de desconectar activado. La película está llena de deus exmachina y ciertas cosas no tienen mucho sentido. Pero, no pienses en ello hasta que se enciendan las luces, aquí hemos venido a disfrutar del viaje, no a pensar.

En la dirección tenemos a James Gunn. Un tio salido de Troma y que en mi opinión es peor director –“Slither”, “Super”- que guionista – “Dawn of the dead”, “Lollipop Chainsaw”-. Pero en esta cinta se nos presenta como un cuenta historias de primera, que nos lleva de A a Z a través de todas las letras de la galaxia sin que la velocidad baje en ningún momento. Entre los grandes aciertos que introduce James Gunn a la peli es su ritmo. Estamos ante una montaña rusa hecha película. Vamos de un sitio a otro, de una prisión a una especie de rastro espacial, a la capital, al portal de Thanos –por que en verdad nuna se entra en el hogar de Thanos, el tío llega a recibirnos al umbral en su sillón incómodo-. Y sobretodo, James Gunn encuentra el punto exacto entre el tono coñero y el épico, sin caer en la vergüenza ajena en ningún momento.


En cuanto a los actores, tenemos a la cabeza de los guardianes a Chris Pratt. Para muchos será un descubrimiento, pero los que seguimos religiosamente “Parks and Recreations”, sabíamos de lo que era capaz. Con socarronería y un buen control del humor físico confecciona un personaje hecho a retazos –en el buen sentido de la palabra- de los mejores antihéroes de los 80´s-90´s. Este Peter Quill tiene un poco de Snake Plinsken, una pizca de Ash, un aroma a Han Solo, pero en mi opinión su fundamento de antihéroe no es otro que el gran Napoleon Wilson de “Asalto a la comisaría del distrito 13”.
Acompañándole, tenemos a Zoe Saldana, como Gamora que como personaje en si no tiene mucho que aportar, pero como contrapunto de Quill hace un buen papel. También está Dave Bautista, como Drax. Este en mi opinión, es el mejor de los secundarios que acompañan a Quill. Se nota que el luchador se ha pagado unas clases de interpretación para hacer un personaje que podría ser la típica mole y darle una serie de matices muy de agradecer. Y para finalizar tenemos a Rocket, un experimento con un ingenio aún más afilado que su lengua. Y Groot, un ser arbóreo con poco vocabulario pero gran corazón.
Entre los malos tenemos también a un grupo variopinto. Cabe empezar con el actor fetiche del director, Michael Rooker. Aquí hace de Yondu Udonta,  el en principio jefe del cazador de tesoros Quill, pero que por culpa del vil metal su relación cambiará. También tenemos a Nebula, interpretada por la ex doctor companion Karen Gilan, como parte de una familia muy poderosa. Y por último los amos de la función: Thanos, con la voz de Josh Brolin, haciendo su presentación en el universo Marvel; y Ronan –interpretado por Lee Pace- un malo de los de verdad, y con un plan de los de verdad: cargarse a todo bicho viviente.
En cuanto a los cameos y apariciones tenemos desde John C. Reilly como soldado o Glenn Close como la presidenta de Nova hasta Lloyd Kauffman –descubridor de James Gunn- como preso o cierto ánade del que hablaré al final.


Otro gran acierto es el diseño de producción. Gunn y su equipo podrían haber tirado por copiar el estilo suntuoso de Guillermo Del Toro, o el horror vacui del último George Lucas. Pero acertadamente, tiran por un estilo más “Gallactica” donde las naves tienen pinta de oler a orín y hay diferencias entre los personajes que hay en una cárcel o en la capital pero sin llegar a chirriar. Y hablando de la capital, no puedo dejar de decir que –aunque no lo he visto en ningún sitio, y lo he buscado- los  responsables de diseño de producción seguro que han ido a Valencia, porque la ciudad capital de Nova es una versión XXXL de la Ciudad de las Ciencias en el año 3000. Y como valenciano, es algo que me encantó.

Es cierto que disfruté como un enano con la película, pero un pensamiento pasó por mi cabeza: ¿Cómo hubiera sido la película si la hubieran hecho en los 80? Eso ya hubiera sido lo más. Veo unos guardianes interpretados por Kurt Russell como Quill, Sigourney Weaver como Gamora, Arnold Schwarzenegger como Drax, Warwick Davies –con la voz de John Belushi- como Rocket y el vozarrón de James Earl Jones para darle vida a Groot. Estos se enfrentarían a Linda Hamilton como Nebula, Harrison Ford en el papel de Yondu Udonta. Y como malos malísimos: Mel Gibson haciendo de Ronan y Sly de Thanos. Y todos ellos dirigidos por John Carpenter. Esta fantasía de nostalgia mal comprendida es lo único que podría mejorar esta genial película.

Para terminar, no puedo dejar de comentar la escena post créditos (EMPIEZA SPOILER). Imaginaos una sala de cine un Lunes de Agosto a las 2 de la tarde, lleno de adolescentes y chavalitos – aunque aquí los chavales son respetuosos y no hablan en las pelis ni dan por saco-. Y cuando aparece Howard el Pato haciendo una coña con Benicio del Toro empezaron todos: ¿Y ese quien es? ¿Howard quien? Entonces llegue a una conclusión: Me hago mayor. Pero espero que dentro de 15 años, vayan ellos a ver “Ant- Man 3” y en los títulos de crédito aparezca El Anillador y los entonces chavalines se empiecen a preguntar quién narices es, y ellos tengan el mismo sentimiento que tuve. (FINAL DEL SPOILER)

En resumidas cuentas, después de la mala leche que le dejaron los últimos trabajos de Marvel Studios como “El Capitán América 2” y “Iron-man 3”, tenemos una cinta que nos devuelve la ilusión de ir a ver una peli de aventuras y estar durante dos horas en un vórtice temporal en el cual todos los asistentes a la sala tenemos 8 años otra vez. Once again, gracias Marvel.

¿Oís eso? Ukashakaukaukauka

Trailer final, y muy muy gamberro, de "Guardianes de la Galaxia"

¿Qué os puedo decir? Ah, sí, ya me la han vendido.

Luchas de egos entre los personajes, acción estelar, exitazos de los noventa (sí, existen), efectos currados..."¡¡I AM GROOT!!". Sólo me falta ver más al Coleccionista y menos a Ronnan El Acusador, pero supongo que es una baza que se guardan los de Marvel para dejarnos picuetos.

Una salida de tiesto magnífica, así SÍ.



No necesito decirlo, pero este verano pinta de putísima madre.

La Gran Estafa Americana (2013)


Tras ver los antecedentes del director David O. Russell, no me presentaba en la sala con bastantes ánimos a visionar “American Hustle”. Pero lo cierto es que esta historia basada en hechos reales sobre un caso de corrupción en la América de los setenta es una experiencia muy satisfactoria.
 Como Russell acostumbra a hacer, crea una realidad bastante onírica, aliñada con un breve toque de pseudo-comedia que te deja adulterado tras contemplar sus historias. Es un buen narrador, no cabe la menor duda y en esta trama plagada de clichés lo deja bastante claro. Los clichés de los que hablo no son de los molestos, ya que aunque repetitivos, la forma de llevarlos a cabo es singular y divertida gracias a lo cual hacen que el film no se convierta en una pedantería gafapasta, aún así se encuentra a breves centímetros de lograrlo. La estructura es hollywoodiense a más no poder y refleja de forma armónica los excesos de la época, de la cual se nutre la cinta. En una producción de estas características es irresistible fijarse en la dirección de arte, vestuario, peinados y demás, y es ahí donde el film gana enteros, todos los elementos están logradísimos y encajan a la perfección con la acertadísima banda sonora, que desprende un buen gusto envidiable. Destacar también la cálida fotografía digna de una historia de trapicheos como esta, historia algo simple y que en ciertos momentos nos traslada a una realidad paralela en la que parece que estamos viviendo en un culebrón venezolano, sensación que viene y va durante todo el metraje sin que podamos hacer nada para evitar el horror, aunque al final seamos rescatados por las actuaciones maestras de varios de los actores principales del multimillonario casting. Capitaneándolo encontramos al todopoderoso Christian Bale, que una vez más apela a su capacidad de transformación física, un Optimus Prime en potencia, para acercarse al personaje que encarna con una soltura y una pasividad que pasma y que sin casi “despeinarse” nos brinda una interpretación de las difíciles de olvidar. Tras él encontramos a Bradley Cooper, tal vez el menos acertado de la cinta aunque sea el personaje sobre el que recae el mayor cargo cómico del film. En el reparto femenino nos encontramos con una correctísima Amy Adams a la que cada vez la van “desvistiendo” con menos ropa según el metraje avanza. Me recordó bastante a los juegos de peleas clásicos rollo “Tekken o Street Fighter”, según iba avanzando la pelea a tu personaje le iba disminuyendo la barra superior de energía, aquí igual, sustituyendo la pelea por “American Hustle” y la barra de vida por el vestuario de Amy Adams. Tras esta demente/gamer conclusión, citar que aunque Adams está perfecta en la película, queda eclipsada por uno de los mayores descubrimientos interpretativos jamás filmados; Jennifer Lawrence. Una vez más la chica de los grandes pómulos esta que se sale y clava su personaje de despreocupada y repelente esposa con un hijo, casa y marido infiel a su cargo. Puede que algún día, gracias a esta chica de mi quinta, vea “Los juegos del hambre” y todo…
Se ha especulado mucho con que el film es una copia barata del estilo de Scorsese. No me parece una afirmación efectista, puede que beba un pelín en exceso de su estilo narrativo o se sustente en plan influencia de la obra del neoyorkino, podríamos catalogarlo de una camaleonización del estilo de Scorsese, pero para nada una copia y mucho menos barata. Pero, ¿Cuántos films vemos al año 100% originales, que no se alimente de ningún otro realizador?Prácticamente ninguno. Para ir terminando, he de marcar de acertada la aparición de Robert De Niro haciendo de mafioso, ¿O era un mafioso haciendo de Robert De Niro? Es igual... Decir que el final es algo difícil de explicar, ya que en los últimos compases de la obra puede abordarte la sensación de que se esté alargando más de la cuenta y aún así, cuando llega el desenlace y giro final te parece precipitado y deja una sensación medio amarga. Pero en conjunto “American Hustle” es una cinta adecuada para cualquier momento, una digna candidata a los oscars y sobre todo, una inteligente manera de conseguir que le demos otra oportunidad (cinematograficamente hablando) al cineasta David O. Russell.