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El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos (2014) de Peter Jackson



Cerrar el círculo.


¿No habéis notado alguna vez esa sensación de alivio cuando al terminar algo, sabes que de verdad ha terminado? ¿Que algo que empezó hace mucho tiempo y que tras pasar por mucho finalmente puedes dar carpetazo?  Pues esa es la sensación que he tenido tras ver esta tercera - y última - parte de El Hobbit, la trilogía-precuela que, como suele ser normal en estos tiempos que vivimos, nadie pidió, pero finalmente por fortuna o por desgracia acabó por ser. Desde el comienzo, con ese cambio a última hora de director y guionista en favor de Peter Jackson, mucho se ha criticado la decisión de hacer en tres entregas un libro que sinceramente daría para dos como mucho, pero que el tiempo, y añadiduras a parte, demostró que pese a hacer una segunda parte algo floja, la Tierra Media tenía historias que daban para mucho que contar, y que aquí finalmente llegan a una relativa conclusión.

Elijo...GUERRA

Abrimos la película por dónde nos dejó La desolación de Smaug, con el dragón arrasando la ciudad de Lago y con Bardo desgañitándose para matarlo, hasta que finalmente (y gracias al usar a su hijo como soporte) logra trincharlo con la dichosa flecha negra. Títulos de crédito, y ya tenemos el mejor oppening de las seis películas ¿Necesario? Puede que no, ya que perfectamente esta escena podría haber entrado en la segunda parte en favor de los enanos luchando en la fragua (aunque más adelante hay una escena tremenda con el oro que envolvió a Smaug), pero bueno, se acaba perdonando. En fin, el dragón está muerto, la entrada a la montaña está libre, la atención de los elfos, humanos y orcos conseguida...¿y ahora qué es lo que nos queda para acabar? Pues la guerra. La guerra sin cuartel que tanto se nos ha prometido y que finalmente vemos a los cinco ejércitos luchando a los pies de la Montaña Solitaria. Eso sí, no me quedó muy claro de donde salía tanto humano si en teoría la mayoría murió en Lago bajo el fuego de Smaug, pero bueno...lo hizo un mago.
La trama como podéis ver, salvo añadidos y motivaciones de unos cuantos personajes de las que hablaré más adelante, más simple no puede ser, y tampoco se deja mucho para ampliar, no en vano es la película más "corta" de la saga con 144 minutos, y que por suerte nuestra va directa al grano sin pararse...aunque seguimos con el añadido que a todo el mundo cabreó, y no, no me refiero a Legolas, que al menos aquí tiene ciertas escenas de acción bastante trabajadas: La historia de amor la cual no vería con malos ojos si no fuera tan ñoña, y que curiosamente soporté mejor en la segunda entrega, aquí alcanza cotas de auténtico ridículo cuando casi al principio del film vemos como el enano hace una declaración de amor de lo más insulsa a la elfa. No me opongo a que se permitan ciertas concesiones y añadan una trama amorosa a una saga que en principio no tenía tal argumento, pero se te cae el corazón al suelo cuando ves que hay partes añadidas, como ver Gandalf encerrado en la torre y su posterior rescate por parte del Concilio Blanco - con Galadriel, Elrond y Saruman en modo badass matando orcos a troche y moche...y Radagast por ahí - están reducidas en favor de la dichosa tontería que ni tan siquiera acaba de cerrada.
Por fortuna nuestra lo que sí se amplia y bien, es esta locura de Thorin por recuperar la fortuna de su familia y el afán por encontrar la joya del arca. Si esto se nos hace entre ver durante el principio de la primera y que acaba destapándose a la mitad/final de la segunda, aquí evoluciona gracias a la magistral interpretación de Richard Armitage (el mejor actor de la cinta por encima a Freeman y McKelen) que consigue incluso que sintamos una pena constante por él, incluso en los momentos donde deberíamos odiarle. Da un poco de rabia ver que el propio Bilbo en ocasiones sea más un secundario en su propia película, pero tampoco es raro si acudimos al libro donde no es más que un mero pelele (lo siento, pero es así), aunque Freeman tiene la particular virtud que tiene los grandes secundarios de conseguir destacar siempre que abre la boca.
Los FX de Weta no sabría deciros. Siguen siendo increíbles por momentos - Smaug arrasando Lago - y por contra encontramos resbalones muy claros - los elfos y los orcos se les ve el pixel -, cuando es algo que en teoría habían solventado en la primera entrega de El señor de los anillos. En serio, revisionarla y prestarle especial atención a los efectos y veréis que están mil veces mejor. Al menos en esta ocasión no vemos a ningún enano de oro gigante.
Una cosa antes de acabar ¿Howard Shore vive de las rentas de El señor de los anillos? Porque menudo reciclaje hace el amigo.

En resumidas cuentas, por momentos muy tonta, por momentos brillante, esta última vuelta a la Tierra Media da lo que promete al ofrecernos una guerra total donde todo lo expuesto en las en las anteriores entregas queda atado. 
Aún a años luz de El Retorno del Rey, al menos supone un final satisfactorio para este "inicio" de la saga del anillo. Eso sí, por favor Peter Jackson: 
No vuelvas.

Nota: 8

Guardianes de la Galaxia (2014) de James Gunn

Gracias Marvel. Gracias Marvel por arriesgarte y darle cientos de millones a un zumbado que trabajó en Troma. Gracias Marvel por poner de protagonista a un tío que aún no había sido cabeza de cartel de nada. Gracias Marvel, por poner de sidekick a un mapache y un árbol. Gracias Marvel, porque ha funcionado.
Ya os aviso que esta crítica no viene dada por un fan talibán de las películas de superhéroes y menos de las de Marvel. Hay muchas de estas películas, que el público general considera buenas y yo no aguanto – las del Capitán América- y otras que la peña dice que son truños y yo las disfruto – “Green Lantern”- Yo divido las películas Marvel a grosso modo  en 3 categorias: 
1.       Las que me encantan, entre las que estarían las de X-Men –todas- y Spidey.
2.       Las que veo pero ni fu ni fa, donde estarían las del universo de los Vengadores.
3.       Las basuras, “Los 4 fantasticos” o “Ghost rider”.
Esta “Guardianes de la galaxia” entra de cabeza en el primer grupo. Recupera esa sensación de antiguo cine de aventuras que no sentía desde “El señor de los anillos”. Es un film espectacular para ver en pantalla grande, con el sonido envolvente y sobretodo con el botón de desconectar activado. La película está llena de deus exmachina y ciertas cosas no tienen mucho sentido. Pero, no pienses en ello hasta que se enciendan las luces, aquí hemos venido a disfrutar del viaje, no a pensar.

En la dirección tenemos a James Gunn. Un tio salido de Troma y que en mi opinión es peor director –“Slither”, “Super”- que guionista – “Dawn of the dead”, “Lollipop Chainsaw”-. Pero en esta cinta se nos presenta como un cuenta historias de primera, que nos lleva de A a Z a través de todas las letras de la galaxia sin que la velocidad baje en ningún momento. Entre los grandes aciertos que introduce James Gunn a la peli es su ritmo. Estamos ante una montaña rusa hecha película. Vamos de un sitio a otro, de una prisión a una especie de rastro espacial, a la capital, al portal de Thanos –por que en verdad nuna se entra en el hogar de Thanos, el tío llega a recibirnos al umbral en su sillón incómodo-. Y sobretodo, James Gunn encuentra el punto exacto entre el tono coñero y el épico, sin caer en la vergüenza ajena en ningún momento.


En cuanto a los actores, tenemos a la cabeza de los guardianes a Chris Pratt. Para muchos será un descubrimiento, pero los que seguimos religiosamente “Parks and Recreations”, sabíamos de lo que era capaz. Con socarronería y un buen control del humor físico confecciona un personaje hecho a retazos –en el buen sentido de la palabra- de los mejores antihéroes de los 80´s-90´s. Este Peter Quill tiene un poco de Snake Plinsken, una pizca de Ash, un aroma a Han Solo, pero en mi opinión su fundamento de antihéroe no es otro que el gran Napoleon Wilson de “Asalto a la comisaría del distrito 13”.
Acompañándole, tenemos a Zoe Saldana, como Gamora que como personaje en si no tiene mucho que aportar, pero como contrapunto de Quill hace un buen papel. También está Dave Bautista, como Drax. Este en mi opinión, es el mejor de los secundarios que acompañan a Quill. Se nota que el luchador se ha pagado unas clases de interpretación para hacer un personaje que podría ser la típica mole y darle una serie de matices muy de agradecer. Y para finalizar tenemos a Rocket, un experimento con un ingenio aún más afilado que su lengua. Y Groot, un ser arbóreo con poco vocabulario pero gran corazón.
Entre los malos tenemos también a un grupo variopinto. Cabe empezar con el actor fetiche del director, Michael Rooker. Aquí hace de Yondu Udonta,  el en principio jefe del cazador de tesoros Quill, pero que por culpa del vil metal su relación cambiará. También tenemos a Nebula, interpretada por la ex doctor companion Karen Gilan, como parte de una familia muy poderosa. Y por último los amos de la función: Thanos, con la voz de Josh Brolin, haciendo su presentación en el universo Marvel; y Ronan –interpretado por Lee Pace- un malo de los de verdad, y con un plan de los de verdad: cargarse a todo bicho viviente.
En cuanto a los cameos y apariciones tenemos desde John C. Reilly como soldado o Glenn Close como la presidenta de Nova hasta Lloyd Kauffman –descubridor de James Gunn- como preso o cierto ánade del que hablaré al final.


Otro gran acierto es el diseño de producción. Gunn y su equipo podrían haber tirado por copiar el estilo suntuoso de Guillermo Del Toro, o el horror vacui del último George Lucas. Pero acertadamente, tiran por un estilo más “Gallactica” donde las naves tienen pinta de oler a orín y hay diferencias entre los personajes que hay en una cárcel o en la capital pero sin llegar a chirriar. Y hablando de la capital, no puedo dejar de decir que –aunque no lo he visto en ningún sitio, y lo he buscado- los  responsables de diseño de producción seguro que han ido a Valencia, porque la ciudad capital de Nova es una versión XXXL de la Ciudad de las Ciencias en el año 3000. Y como valenciano, es algo que me encantó.

Es cierto que disfruté como un enano con la película, pero un pensamiento pasó por mi cabeza: ¿Cómo hubiera sido la película si la hubieran hecho en los 80? Eso ya hubiera sido lo más. Veo unos guardianes interpretados por Kurt Russell como Quill, Sigourney Weaver como Gamora, Arnold Schwarzenegger como Drax, Warwick Davies –con la voz de John Belushi- como Rocket y el vozarrón de James Earl Jones para darle vida a Groot. Estos se enfrentarían a Linda Hamilton como Nebula, Harrison Ford en el papel de Yondu Udonta. Y como malos malísimos: Mel Gibson haciendo de Ronan y Sly de Thanos. Y todos ellos dirigidos por John Carpenter. Esta fantasía de nostalgia mal comprendida es lo único que podría mejorar esta genial película.

Para terminar, no puedo dejar de comentar la escena post créditos (EMPIEZA SPOILER). Imaginaos una sala de cine un Lunes de Agosto a las 2 de la tarde, lleno de adolescentes y chavalitos – aunque aquí los chavales son respetuosos y no hablan en las pelis ni dan por saco-. Y cuando aparece Howard el Pato haciendo una coña con Benicio del Toro empezaron todos: ¿Y ese quien es? ¿Howard quien? Entonces llegue a una conclusión: Me hago mayor. Pero espero que dentro de 15 años, vayan ellos a ver “Ant- Man 3” y en los títulos de crédito aparezca El Anillador y los entonces chavalines se empiecen a preguntar quién narices es, y ellos tengan el mismo sentimiento que tuve. (FINAL DEL SPOILER)

En resumidas cuentas, después de la mala leche que le dejaron los últimos trabajos de Marvel Studios como “El Capitán América 2” y “Iron-man 3”, tenemos una cinta que nos devuelve la ilusión de ir a ver una peli de aventuras y estar durante dos horas en un vórtice temporal en el cual todos los asistentes a la sala tenemos 8 años otra vez. Once again, gracias Marvel.

¿Oís eso? Ukashakaukaukauka

Trailer final, y muy muy gamberro, de "Guardianes de la Galaxia"

¿Qué os puedo decir? Ah, sí, ya me la han vendido.

Luchas de egos entre los personajes, acción estelar, exitazos de los noventa (sí, existen), efectos currados..."¡¡I AM GROOT!!". Sólo me falta ver más al Coleccionista y menos a Ronnan El Acusador, pero supongo que es una baza que se guardan los de Marvel para dejarnos picuetos.

Una salida de tiesto magnífica, así SÍ.



No necesito decirlo, pero este verano pinta de putísima madre.

Licoln


Título original: Lincoln.

Año 2012

Duración: 149 min.

País: EE.UU

Dirección: Steven Spielberg.

Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Sally Field, Tommy Lee Jones, Joseph Gordon-Levitt, David Strathairn, James Spader, Lee Pace, Jared Harris...

Sinopsis:

Durante los últimos años de la Guerra Civil americana, el Presidente Abraham Lincoln decide una enmienda que prohíba la esclavitud en los Estados Unidos, pero que supondría alargar la guerra, con la consiguiente pérdida de vidas en la contienda.

Crítica:

Yo admiro al Steven Spielberg director (no al productor de Transformers).
Mucho.
Mucho más que de lo que llegaría a admirar algún día a un Scorsese, un Tarantino o un JJ Abrams.
No en vano fue el creador de varias de mis películas favoritas, entre ellas Tiburón y la TRILOGÍA de Indiana Jones, y es evidente que si algo bueno se puede decir siempre de él es que sabe como rodar una película, cosa que no se puede decir de muchos. No es que sea difícil eso, ya dispone de medios, equipo y se rodea de la gente adecuada para dar un acabado perfecto a sus películas, pero lo que quiero decir es que el hombre tiene un don para saber como darle el toque necesario a un film y que luzca como la estrella más brillante de la cartelera.
Lo malo llega cuando el Spielberg director se le pone entre ceja y ceja el ganar un Oscar, cosa muy habitual, recordemos hace un año Caballo de batalla o con La terminal, y te crea una película, si bien con una factura increíble y con de actores de renombre, que es un aburrimiento, un duerme culos de casi tres horas capaz de desesperar hasta al más paciente, pero que hará las delicias del académico medio. Y este es el caso de Lincoln, que en ocasiones llegó a ofrecerme gentilmente que saliese de la sala en busca de otra película más amena y no un pedazo de ladrillo con diálogos y más diálogos. Entenderme, no digo que componer una película con base en los diálogos sea malo, mitad el cine de Tarantino si no, lo malo llega cuando con tanta palabrería te ves saturado y necesitas un diccionario a tu lado para saber a qué narices se refieren cuando hablan. Y no, no digo que sea poco interesante lo que nos cuentan, al contrario, pero si el guión hubiese sido simplificado hubiese llegado a más gente. Yo lo veo así; para un catedrático de historia norteamericana seguramente sea su película perfecta, pero para el espectador medio que acude al cine a entretenerse (o a aprender algo, de todo hay) solo puede suponer un suplicio comparable a que te taladren el tímpano con una Black&Dekker.
En el apartado actoral encontramos a actores de la talla de Daniel Day-Lewis, Sally Field, Tommy Lee Jones, Joseph Gordon-Levitt, David Strathairn, James Spader, Lee Pace o Jared Harris, que realizan unas actuaciones que se encuentran entre lo mejor que he visto en pantalla, en especial Day-Lewis que es increíble su composición de Lincoln, lo malo es que están al servicio de los mentados diálogos inacabables y de la acción pausada, cosa que hace que no puedas "disfrutar" (que no valorar) de sus interpretaciones. Recuerdo el caso de Gordon-Levitt, en el rol del hijo de Lincoln, Robert, que mi acompañante dijo que lo hacía bien pero que con tanta palabrería estaba para matarlo. No puedo estar más de acuerdo.
En cuanto a la acción y desarrollo de la historia, es cierto que hay escenas de batallas (creo que son tres en total), pero el libreto de Tony Kushner hace que la mayoría se intercalen con las escenas de los políticos discutiendo sobre la liberación de los esclavos, y es una pena que no rebaje los diálogos y meta más acción al asunto, porque aquí Spielberg sí que se hubiese ganado más aplausos de los que llevó. Es de sobra sabido, si no mirad Salvar al soldado Ryan o La Guerra de los mundos, que es en las escenas bélicas es donde encontramos más cómodo al director de Tintín, y donde saca partido a la épica banda sonora de, como no, John Williams.
Ya para finalizar, recomendar única y exclusivamente esta película a la gente que disfrute plenamente de los (interminables) diálogos cargados de épica.
Para los demás, mejor que veamos la de Django.