Mostrando entradas con la etiqueta Scarlett Johansson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Scarlett Johansson. Mostrar todas las entradas

Musas: Scarlett Johansson



Nombre: Scarlett Ingrid Johansson 

Edad: 30 años

Nacionalidad: Estadounidense

Debut: Un muchacho llamado Norte (1994)

Descubrimiento: Arac Attack (2002)

Conocida mundialmente por... Lost in Translation (2003)

Última aparición en pantallas: Lucy (2014)

Lucy (2014) de Luc Besson


Del 1% al 100%

Una estudiante llamada Lucy es raptada por la mafia coreana y obligada a trabajar como mula para pasar una sustancia sintética de caracter desconocido. Tras un fuerte golpe en el estómago, a Lucy se le abre una de las bolsas, haciendo que afecte a su capacidad cerebral, aumentando su capacidad cognitiva que acaba otorgandole unos poderes que harán que la buena de Lucy se cobre su venganza.

Luc Besson, autor que de un tiempo a esta parte ha trabajado más como productor (saga Venganza) que de director, vuelve al cine que le parió y para suerte nuestra vuelve por todo lo alto.
Aunque enmascarado por tanto efecto especial y un diseño de producción apabullante, vemos como el director de Nikita sigue siendo el de siempre y no ha perdido un ápice de la acción frenética y sin concesiones de sus primeros trabajos, salpicado en ocasiones por un fino sentido del humor basado en las situaciones descabelladas que vive la protagonista. Si bien Besson ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, los momentos de acción siguen siendo de la vieja escuela, cargada de momento trepidantes - la persecución en el coche, que no falte, o el primer tiroteo contra los traficantes - y lo mejor; no hay rastro de la odiada cámara-tembleque, que tanto da por saco en esta clase de producciones.
El guión, firmado por el propio Besson, pese a estar cargado de los fallos que habréis leído en otras páginas - lo del cacareado del uso al 100% de la mente, mostrado mediante un contador que empieza en el 10%, entre otras licencias -, no es algo que moleste en absoluto, al contrario, se disfruta a tope cuando ves que esa "licencia" importa más bien poco cuando ves que la historia no llega a darte ni un segundo de descanso durante su más que ajustado metraje de hora y media. 
Ahora bien ¿quién en su sano juicio se plantea la veracidad de una película sobre una mujer con poderes casi absolutos? La respuesta debería ser nadie, y más cuando se trata de cine de entretenimiento pero, ay, de capullos está lleno el orbe. 
Ah, y atención a ese final cortahipos que me dejó pegado a la butaca. Ya os aviso.

Pero si hablamos de Lucy es hablar de Scarlett Johansson, espléndida en su rol de, en principio atormentada joven, y luego una máquina a la que no parece importarle la vida humana. Asombra ver como ha madurado como actriz, ya daba muestras de ello en las películas de Marvel, y que aquí demuestra galones al cargar con el peso entero de la película, y más cuando parte de un personaje a priori tan estereotipado como esta Lucy (reconozcamoslo), logrando sacar petróleo en cada aparición, lo que es prácticamente la totalidad del film. Pero sería injusto no citar el trabajo de dos titanes de la interpretación como son Morgan Freeman y Min-sik Choi, el primero en su papel habitual de amigo/mentor y el segundo, en su primera película angloparlante, como una versión más implacable de su Nameless Gangster que hace sentir la tensión cada vez que aparece en pantalla. Ambos secundan con bastante dignidad a Johansson, lo que no se puede decir de Amr Wake, que interpreta al policía encargado del caso, y que directamente no es más que una comparsa vacía.

En resumidas cuentas, una Scarlett Johansson impecable como (super) heroína de acción, secundada por unos más que solventes Morgan Freeman y Min-sik Choi, todos ellos dirigidos por el Luc Besson más acertado en mucho tiempo.
Acción, ritmo y diversión sin límite en una película que es sincera al darnos lo que promete desde el principio, y eso hoy en día ya es mucho.

Nota: 7/10

#Chef (2014) de Jon Favreau


#Chef nace como la apuesta más personal de Jon Favreau en sus años como director. Una modesta comedia, de presupuesto limitado con la que el director de Iron Man pretende desligarse de las superproducciones de acción o las destinadas al público infantil, las cuales le aportaron éxitos y batacazos a partes iguales. Supongo que fue a raíz del fracaso comercial de Cowboys vs Aliens  y de su salida de la saga Marvelita, cuando se dio cuenta que necesitaba un respiro tras tanto pin pan pun. Así que presto, Favreau consiguió una reducida cantidad de dinero, agarró a cuánto amiguete tenía y decidió embarcarse en esta agradable comedia, que, sí, para variar hace gracia sin necesidad de usar el recurso del cacaculotetapedopis (el cual adoro, pero es una novedad) y sobretodo tiene alma. 
Chupáos esa hermanos Farrelly.

A fuego lento

Un cocinero es despedido tras una mala pasada con el encargado del restaurante en el que trabaja. Sin desanimarse, decide abrir su propio puesto de comida (las camionetas típicas de los USA) con el que va triunfando entre la gente, y sobretodo volviendo a unirse a su familia.

Cuesta creer que hoy en día se facturen comedias de este tipo. La mayoría están fagocitadas por el humor políticamente incorrecto y de muy mal gusto con el que  las productoras creen gustar al público...y bueno, aciertan a la mitad. La mayoría se han vuelto repetitivas y algo pasadas de rosca, así que es raro ver que una comedia vuelva a las raíces del humor, y rescate ese aroma puro mediante una historia que, aunque no invente nada, sí logra dar en el blanco no pocas veces sin pasarse de blando o de socarrón. Favreau se descubre como un director capaz de mostrar una historia que podría haberse pasado de blanda (escenas conel niño) o de mil veces vista (el final), dando para ello su buena mano en el manejo de la acción. Para mí que se deje de tanto Iron Man y se dedique sólo a comedias.

El elenco con el que cuenta el film es para aplaudir. El poder de convocatoria mostrado por Favreau, que, como si fuera un Santiago Segura de la vida, ha reunido a una cantidad enorme de amiguetes. Ver a actores de la talla de Dustin Hoffman, Sofía Vergara, Scarlett Johansson o Robert Downey Jr desfilando ante la pantalla siempre es de agradecer, además, más aún si es haciendo unas interpretaciones muy correctas. 
Otro tema es el protagonismo que se concede Favreau, que aviso ya, el amigo no lo hace mal, pero es que siempre le he visto como un excelente secundario (Te quiero tío) o quizás con un protagonismo más coral (Very Bad Things), y que aquí, pese a todo, el protagonismo debería haber recaído en otro actor y haberse quedado únicamente en labores de dirección o de secundario para que hubiera salido un resultado más redondo.
Por cierto, Sofía Vergara, te quiero.

En resumidas cuentas, una comedia que quizás le pese el tener un humor demasiado blanco, pero lo cierto es que es muy entretenida, tiene unos personajes trabajados y una historia de autosuperación que, pese a tener un mensaje la mar de tópico, nunca nos viene mal.
Infinitamente superior a muchas comedias actuales.

Nota: 8

¡Cartelicos!: Lucy (2014)

Rubia, pero no tonta.
Lo mejor: Un villano como Choi Min-sik, un secundario robaescenas como Morgan Freeman y una protagonista como Scarlett Johansson. Trío de ases.
Lo peor: Que sea guión de Luc Besson indica que su trama no dará todo lo que debiera, perdiéndose en una marea de balas y escenas de acción.

Lo que se espera de ella: Podría ser la vuelta de tuerca que necesita Besson para volver a despuntar. 


Oh, sweet Lucy

Scarlett Johansson a parte de ser ya el icono sexuarl de nuestra generación, incluso comparable a Marilyn Monroe (ay, lo que ha dichooo), poco a poco le está cogiendo el gustillo al bello arte de reventar ombligos desde que en dos mil diez acompañó a Robert Downey Jr. en "Iron Man 2". Pero no os preocupéis fans de la Scarlett indie, ya que compagina estos roles más movidos con peliculillas de corte dramático, véase "Chef" (Jon Favreau, 2014), "Under the Skin" (Jonathan Glazer, 2013) o en "Her" (Spike Jonze, 2013), en la que interpreta al iSO con la voz más sexy del mundo.

La trama nos sitúa en el punto de vista de Lucy, una pivón joven que un día es secuestrada por ¿la mafia? ¿la yakuza? ¿un cartel coreano?, bueno, no sabemos quienes son, pero obligan a la chavala a ejercer de mula y transportar en su interior una peligrosa droga de efectos desconocidos. Tras una brutal paliza, una de las bolsas que contiene la droga se abre, y esta, en vez de matarla que sería lo lógico, otorga a Lucy unas capacidades que van más allá de lo humano, y que gracias a ellas logra escapar y trame una venganza contra aquellos

Entre esta, "Limitless" (Neil Burger, 2010) y "El lobo de Wall Street" (Martin Scorsese, 2013), me hacen poner en duda eso de que las drogas son malas. Luego pongo un poco Telecinco y se me pasa.

Acompañan a Johansson Diox en persona, Morgan Freeman, y Choi Min-ski ("Old Boy", "Nameless Gangster", "Encontré al demonio" y mil más), dos de esos actores con los que hay que tener cuidado o te roban la escena sin que te des cuenta.

Dirige Luc Besson, autor de "León: El Profesional", "El Gran Azul", "El Quinto Elemento", que vuelve a la dirección de acción pura y dura (con mujeres) tras su incursión en el drama gansteril con "Mala Vita" y esa basura que es la trilogía de "Arthur y los Minimoys".


BONUS TRACK: No me he podido contener.



Capitán América: El soldado de invierno

Los amigos de "Pelulazas", Raúl, Charlie "Voz Dormida" Rendezvous y José Viruete, se encargan de hacernos la crítica de la esperada revienta taquillas película sobre el superhéroe de la Marvel, que en esta ocasión se enfrentará a su gobierno y a un antiguo amigo. Como podéis intuir por mis palabras, todavía no he podido ver el film por falta de tiempo, además, no he escuchado esta audio-crítica por la ración considerable de spoilers que hacen ella, así que ojo cuidado los que no la hayan visto. Que ganazas tengo de verla mae mía. ¡Disfrutad!

Her (2013)


Nada más acabar el visionado de este film, me dirigí a casa con una sensación general de desasosiego tras ese futuro tan triste que habían contemplado mis ojos. Y no, no me refiero a que finalmente sean las máquinas quienes acaben por gobernarnos, como se veía en la visionaria "Wall-E" (Andrew Stanton 2008), si no algo infinitamente peor: 
Los modernillos heredaran la tierra. 
Sí pequeños McFlys, esos gafapastosos que vemos en entrada de los Starbucks, acabarán siendo la única tendencia que quede en la tierra, obligándonos a vestir con ropas de abuelo (con pantalón sobaquero y todo), juegar a videojuegos existenciales y a comer en woks, todo ello a ritmo de una pausada música new age cantada por unas mujeres a las que les vendría bien un caramelo de menta para curar esa ronquera.
Aclarado esto, ¿la película? Pues tras rumiarla durante unas cuantas horas, he de decir que coincido con la mayoría de los críticos y reconozco la gran historia de amor (poco convencional) que es. Sin duda es una excelente muestra de que la ciencia ficción, aunque sea de andar por casa (como "Coherence"), si se hace con oficio y ganas, pueden llegar a mirar de tú a tú a los films de la temporada, e incluso vencerles de manera aplastante en la carrera hacia los Oscars. 
Como podeís leer, a mí me ha encantado...pero menuda distopía se ha cascado Spike Jonze.

NO ME VA EL ROUTER

El argumento es el simple chico conoce chica, chica se va enamorando de chico y a la inversa, sólo que Jonze, en su faceta de guionista, ha querido introducir como base principal del argumento la escalada tecnológica a la que estamos sometidos diariamente. Esta base hace que la historia se vea de diferente forma que otras películas románticas al uso, por decirlo de algún modo, y salvando las distancias, ha hecho como "Brokeback Mountain" (Ang Lee, 2005) sólo que en vez de homosexuales, ha introducido una IA que aprende según sus vivencias, y, por raro que pueda sonar, funciona realmente bien al hacerlo de esa manera tan natural y poco efectista. A fin de cuentas no se necesita mucho más que una buena imaginación para crear el mundo del mañana.
El principal problema, aunque llamarlo así no sería del todo justo, es el bajón típico que suele encontrar este tipo de historias. El llamado "momento trifulca", cuando la pareja protagonista se tiene que separar por un motivo random, hace que la trama quede estancada en un punto muerto en donde no pasa nada, por suerte Jonze lo compensa rápidamente al retomar la acción. 
De los actores, podría hablar largo y tendido sobre todos los interpretes que aparecen en esta película, todos ellos sobresalientes en sus roles aún siendo sus voces lo único que aparece de ellos, pero sin duda los que se llevan el gato al agua son el dúo protagonista formado por Theo y Samantha. Las interpretaciones tanto de Phoenix como de Johansson son de esas que marcan época, mostrándonos unos sentimientos, como el amor, tan veraces que nos hacen dudar si esto que vemos es una realidad en vez de ficción. Desde aquí quiero partir una lanza a favor de Johansson, a la que se le debería de haber dado un mayor reconocimiento, puesto que suyos son los momentos de mayor carga dramática y, pese a que en ningún momento la llegamos a ver en pantalla, llegamos a comprender/empatizar con todo lo que le ocurre en cada momento.

VOZ QUE ME ACOMPAÑAS

Antes de darle la puntilla a esta crítica, queda decir que todavía no he podido ver el film en su versión original. Una cosa que muchos acusan de ser un pecado mortal, pero que a mí en realidad no me molesta, incluso diría que me facilita el disfrutar de la película al no tener que estar leyendo todo el rato los subtítulos. En lo que a este film se refiere, pues he de decir que se hace un gran trabajo con cada uno de los personajes, aunque destacaría a los que se encargan de Theodore (el habitual de Joaquin Phoenix) y de Samantha. Las escenas intimistas entre ambos, el principio con las cartas, el no trío o el final, son de una intensidad increíble, en las que sus voces transmiten lo que vemos en las imágenes. Un buen trabajo, y espero se sepa valorar tal esfuerzo hasta por los talibanes anti doblaje.
En resumidas cuentas, una gran película. Todo en ella se ajusta como un guante: Interpretaciones, dirección, guión, música y fotografía son de diez. Puede que se pase de pretenciosa en ocasiones, como ese viaje en barco durante la doble cita, y  acusa una pequeña bajada de ritmo durante su segundo acto, pero con tan solo tener ese final tan...tan (como me jode no poder hacer SPOILER), ya se le puede perdonar todo.
Por cierto ¡¡ME NIEGO A LLEVAR POLOLOS!!

NOTA: 8