Mostrando entradas con la etiqueta Cine de terror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine de terror. Mostrar todas las entradas

"Terrorvision" podcast.



¿Usar este espacio como lugar de autobombo? Pues si, que por algo es gratis. Debido a eso os traigo hoy un podcast, pero no uno cualquiera, si no el mejor podcast del mundo mundial: “Terrorvision”.

¿Y que es “Terrorvision”? ¿La peli aquella de Ted Nicolau con el extraterrestre chungo que tanta gente reivindica y que a mí me parece una chufa? Pues casi, ya que es un nuevo podcast nacido el pasado Diciembre y destinado a que nuestros oyentes se lo pasen bien. Si, has leído bien, he usado la primera persona del plural ya que tengo la gran suerte de formar parte de este selecto grupo que no tiene otra pretensión que pasar un buen rato hablando de aquellas pelis de las que poca gente habla.



¿Y qué películas tratamos en Terrorvision? Como bien dice el título, hablamos de cine de género. En este caso centrándonos casi en exclusividad en el cine fantástico y de terror. Pero a diferencia de otros podcast, aquí tratamos de centrarnos en aquellas películas que pasaron más desapercibidas, aquellas que no todo el mundo reivindica (para eso ya hay mil podcast más)… si, en el fondo somos unos hipsters de mierda. Y todo esto con un tono desenfadado, descarado y falto de lógica. Porque si no decidme: ¿Qué otros podcast tienen una sección llamada “El ciempiés humano” o puntúan sus películas en Vigalondos?

Y claro, ahora toca hablar de las celestiales voces que cada dos semanas nos reunimos por Skype para darle forma a esta maravilla de programa. Como capitoste y capitán de este barco de locos tenemos a Jose Antonio con su voz calentita y su pasado como dios del rock navarro, Cesar y su lengua viperina que tan buenos ratos nos hace pasar en otros podcast como “Butaca residual” o “Pelulazas”, y Rocio (porque sí, tenemos una fémina) que trata de imponer la cordura fracasando una y otra vez en su intento. Bueno, y luego estoy yo y mis chistes malos, pero eso es secundario. Y como toda buena serie tenemos invitado sorpresa, nuestro Al Molinaro particular, José Viruete,  que aparece de vez en cuando para imponer su sabiduría  y para disparar las escuchas de Ivoox.

Y esto es “Terrorvisión”. Un podcast de obligada escucha (ya puedes ir corriendo al Ivoox), donde podrás encontrar mucha peli italiana, cintas dignas del autocine más costroso, films que nunca debieron dejar las estanterías del videoclub de tu barrio y por supuesto mucha locura, calumnias y verborrea incontenida. 

Rob Zombie inicia un crowfundind para financiar su nuevo proyecto: "31"


Rob Zombie acaba de dar a conocer el argumento de su próximo proyecto, "31":

"Cuenta la historia de cinco personas al azar secuestradas durante cinco días previos a Halloween y mantenidos como rehenes en un lugar llamado Murder World (Mundo Asesinato). Mientras están atrapados dentro de este Infierno creado por el hombre, deben luchar para sobrevivir en el juego más violento conocida por el hombre… un juego llamado 31."

 A su vez a abierto una campaña de crowdfunding para su financiación, a la cual podéis acceder AQUÍ.

Para aquellos que su sueño fuera producir un film del maestro Zombie, nunca lo van a tener tan a huevo...

¡Cartelicos!: The Damned (Antigua "Gallows Hills")


Lo mejor: Terror, terror y terror; en un 2014 en el que se nos ha privado excesivamente de él.

Lo peor: Que Víctor García nos encasquete otro muermo.

Lo que se espera de ella: Altos niveles de entretenimiento y que por lo menos intente erizarnos el vello.

Cryptshow Festival dedica su exposición a H.P. Lovecraft


El Cryptshow Festival 2014 dedica su exposición colectiva a HP Lovecraft, símbolo indiscutible de la literatura fantástica y, al mismo tiempo, un personaje fascinante. La sala de exposiciones del Centro Cívico Dalt de la Vila de Badalona acoge el homenaje de un puñado de artistas que todavía sueñan con criaturas abisales y mundos imposibles: David Jordan, Inés Ugalde, Benages i Pla, Joan, Sam Delgado, Toni Benages y Gallard, Marta Anais, Jaume Fibla, Javier Moreno, Eduardo Arroyo, Juan Rubí, José Miguel Álvarez, Sam, Mariona Tolosa y sistemas, Oscar Julve, Sónia Pellejero y Xavi Reñé.

Inaugración “H.P. Lovecraft, visiones”
Viernes 27 de junio 19h
Vernissage a cargo de Pastisseria Comas
Centre Cívic Dalt la Vila (C. Germà Bernabé, 1 Badalona)


RINCÓN SURFERO CANÍBAL: Truco o Trato (2007)


La "Pulp Fiction" del cine de terror


Corren fechas en las que no está de moda Halloween y su parafernalia. Ni mucho menos. Tampoco lo estaban cuando yo visione por primera vez esta cinta, más o menos por estas fechas pero unos seis años atrás (como pasa el tiempo). Hubiera ganado mucho más al verla en la noche de brujas lo sé, pero no pude aguantar. Era una soleada tarde de junio, con los exámenes del instituto recién terminados y el verano esperándome. Entre baño y baño de mi recién abierta piscina me lance a lo que a la postre sería una de las más grandes sorpresas que el cine de género directo a DVD haya podido darme jamás: "Truco o Trato", subtitulada con el previsible "Terror en Halloween".


De la mano de Michael Dougherty, el flamante guionista de adaptaciones de cómic a la gran pantalla como "X-Men 2" (2003) de las mejores de la saga, por cierto y "Superman Returns" (2006), nos llegaba esta aventura de historias cruzadas entre si, de genial factura y niveles de entretenimiento que podrían llegar a rozar lo peligroso. Dougherty, aparte de cineasta es dibujante y guionista de cómics, y aquí lleva su profesión hasta el límite convirtiendo su película en un homenaje constante a las revistas de comics de terror editadas y publicadas en los USA desde los 50´s tales como "Eerie" o "Creepy". De hecho la intro del film utiliza los créditos iniciales para crear un desfile vario de viñetas inspiradas en estos tebeos y que muestran una profunda admiración  y respeto hacia ellos, como no podía ser de otro modo. 


Su composición, montaje y manera de narrar los acontecimientos que se dan en el metraje recuerdan en exceso al segundo largometraje de Quentin Tarantino, y es que como ya digo en el subencabezado bien podría tratarse de la versión Pulpfictionada del cine de horror. Bastante menos conocida que la película pop por excelencia eso sí, aunque con el paso de los años la lógica se ha impuesto y la película ya cuenta con una extensa legión de fans a lo largo y ancho de todo el globo terráqueo.Como buen dibujante de cómics, Dougherty controla y compone a la perfección el plano, que son sus viñetas pero mediante el objetivo de la cámara y utilizando su pulida dirección como lápiz de dibujo. Para colorear hace gala de la intensa y apropiada fotografía (en especial la quemada de los flashbacks) y un diseño de producción valiente y que refleja a la perfección los barrios americanos de las familias acomodadas en la noche del 31 de octubre.


Comentar también la influencia en el desarrollo de las historietas de los relatos firmados por el neoyorkino R.L. Stine, tipo que tiene una estantería en mi cuarto solo para sus obras desde hace ya unos diez años. Aquellos títulos mágicos que siempre tenían por protagonista o a un niño/a o adolescente que se veían envueltos en embrollos con monstruos, brujas, aliens, hombres lobo y otros terrores del panorama literario juvenil. Si a todo esto le sumamos una adecuada banda sonora, con temas de entre los cuales se eligió a Marilyn Manson y su adaptación eterna de "Sweet Dreams" para una secuencia épica de transformación plenilúnica femenina, solo nos puede quedar aplaudir.


Pero no se vayan todavía. No sin que os haya hablado de Sam. Ese agradable personaje, de mínima estatura, que porta chuches y golosinas varias, oculta su rostro tras una bolsa de trapo vieja con botones por ojos y que campa a sus anchas por la película llevando a cabo maldades varias para nuestro placer. El colofón ideal para un producto de estas características. Queda decir que aunque la empresa responsable de la producción de este film cerró (Warner Premiere, una de las muchas filiales del gigante Warner Bros) se está haciendo todo lo posible por llevar a buen puerto una secuela, también con Dougherty tras el combo y que haría delicias de nuestros paladares cinematográficos en el formato más exigente. Decir que el sueño de Michael Dougherty y su equipo es convertir "Truco o Trato" en trilogía, de momento soñemos con que su secuela verá la luz y mientras tanto podemos seguir disfrutando de esta pequeña-gran joya cuantas veces deseemos.
De obligada visión.

NOTA: 9

surfmangorehound.tumblr.com

La Mano Fest prepara su segunda edición



Las asociaciones Famelia, Vértigo y Cine Invisible presentan la segunda edición de La Mano, Festival Internacional de Cine Fantástico de Alcobendas.

Tras la buena acogida que obtuvo el debut del festival, tanto por parte de medios como de público, la organización se encuentra preparando la segunda edición. Junto a las conferencias, las secciones oficiales a competición de cortometrajes y largometrajes y los concursos literarios, La Mano 2014 contará con varias novedades entre las que destacan dos: la ampliación de cinco a siete días de festival y la presencia de más sesiones fuera de concurso.

A la sesión infantil, presente en la anterior edición, se unirán varios pases que homenajearán a clásicos del cine fantástico y una propuesta que la organización ha dado a conocer en la redes sociales como anticipo del festival: “Nollywood, terror africano”, una muestra del cine fantástico que se realiza en una de las industrias cinematográficas con mayor número de películas producidas al año.

El festival se celebrará del 25 al 31 de octubre. La sede principal seguirá siendo el Centro de Arte de Alcobendas, donde tendrán lugar la gran mayoría de las proyecciones y actividades del evento.

Desde abril está abierta la convocatoria para participar en los diferentes concursos de La Mano –largometrajes, cortometrajes, relatos y audio relatos–. 

La fecha límite para la entrega de obras es el 1 de septiembre

Nocturna. Wax (2014) de Víctor Matellano.

Wax nos narra la historia de Mike, un fan del horror que por dinero acepta protagonizar un reality donde veremos su odisea, pasar una noche dentro del Museo de Cera de Barcelona.
Mezclando referencias a cientos al cine de horror, fandom español, prensa especializada, fantaterror español con cine clásico, gore y found footage, Wax, prometía ser un producto bastante singular. Y lo es, desde luego. Por eso, visto el resultado final, cuesta tanto criticarlo. Quizá el problema básico, es que le cuesta tomar forma de película. Y más, de película de terror. Muy divertido en su sentido experimental y en su juego de guiños y referencias, el film resulta más una película de arte y ensayo interactiva con el espectador de cine de género que una de terror pura y dura. No ayuda el que no se decida entre los subgéneros, transita entre cine de terror clásico, gore bestia y found footage, con un protagonista que no termina de comportarse de manera consecuente en su supuestamente acongojante situación.
Pero a su favor hay que decir, que tiene el mérito de resultar un producto coherente a sus intenciones, aunque estas entren en conflicto con sus intenciones como película de terror. Una estridente y exagerada banda sonora, que pretende dar una intensidad épica (bocinas a lo Nolan incluídas) a unas imágenes que a las claras no la buscan, ayuda más a generar confusión que otra cosa. Aunque resulta un film ligero, simpático y se hace cortito, mérito que no hay que olvidar. Además de ese gran villano interpretado por el no menos grande Jack Taylor, todo fina ironía inglesa disfrazando un sadismo sin límites (aunque no me encajan dos cosas, que sea un Canibal que sin venir a que, se obsesiona con ver su figura de cera y que Jack Taylor, por buena que sea su interpretación, no me deja de resultar inverosimil como psicokiller ¡tiene demasiada cara de buena persona!). Un producto que no por ciertos fallos de montaje y conflictos de intenciones deja de ser recomendable, sobretodo por lo original y extraño de su propuesta. Me quedo con esas chulísimas escenas oníricas del Doctor Knox ataviado como la misma muerte subido en su negro carro tirado por caballos. Si podéis echadle un ojo.

¿Por qué ya no funciona el terror?


Alentado por el amiguete Daniel, autor del anterior post que debéis leer sí o sí, cambio de tercio tras una temporada dedicándola exclusivamente a las críticas de cine, y vuelvo nuevamente a escribir estas reflexiones que no me dejan pegar ojo durante las noches. Bueno, en realidad duermo como un bebé al que le han dado valium, pero sí quiero volver a los orígenes de la página, y que mejor manera de volver que de la mano de mi género favorito.
Si amiguitos, de nuevo voy a hablar del terror. Ese género tan nuestro que nos hace conmovernos, cabrearnos, emocionarnos, entusiasmarnos, aburrirnos y aterrorizarnos, aunque he de decir que ese último objetivo últimamente no lo consiguen muchas películas, por no decir ninguna.
Pese a que hoy en día se emplean todos los giros de guión habidos y por haber, todas las escenas de tensión, los golpes de sonido que te perforan los tímpanos, mala baba en sus escenas, o incluso su nivel de truculencia llega a tal nivel que harían vomitar a un cerdo, contemplamos sin apenas inmutarnos esta clase de películas como si se tratasen de un divertimento más, y no el acto de masoquismo que se presupone que es. Por desgracia, ya quitando que se ha rebajado bastante el nivel de crudeza (sólo hace falta ver algunos remakes que se facturan y compararlos con el original), los espectadores que a día de hoy ven esta clase de películas están curtidos tras años de constantes burradas que han desfilado en continuo tras la pantalla.
Es decir, algo que que antes hubieran hecho cagarse en la butaca a media platea, ahora directamente nos aburriría.
Bueno, esta terror terror...pero como mola la portada

Pero, ¿a qué se debe esto?
Es cierto que en esta llamada "Era de la (des)información" estamos siendo continuamente bombardeados por imágenes que, por decirlo suavemente,  superan de ancho a las que solemos ver en la ficción. Si no os lo creéis, por favor, os animo a poner el telediario/programa de Telecinco y veréis lo que es canela, aunque si indagamos más, esto no acaba de justificar (en parte) que en en algunos casos, no es raro ver que en una película dónde un asesino masacra, en el gráfico sentido de la palabra, a una panda de adolescentes, este llegue a provocar la risa colectiva entre los espectadores.
Entonces, ¿es cierto que nos hemos vuelto insensibles película tras película, hasta el punto de ser capaces hasta reírnos de las burradas que ocurren en la pantalla? Esa pregunta podría ser afirmativa si se ve en un primer momento, pero no, yo opino que la verdadera raíz de esta historia viene de lejos. Durante el ya lejano boom que se produjo en el género durante los años ochenta, concretamente, con las secuelas de "Pesadilla en Elm Street" (Wes Craven, 1984), "Pesadilla en Elm Street: La venganza de Freddy (Jack Sholder 1985), y lo que aconteció con la figura de su verdadero protagonista.
El icónico Freddy Krueger.


"Welcome to primetime, bitch!"

Instaurado ya en el imaginario colectivo, el matarife de la calle Elm adquiere en la tercera entrega de sus correrías una nueva personalidad. Más ácido, cínico, con instantes de puro humor (humor negro eso sí), además, poco a poco sabíamos de su vida previa a convertirse en el monstruo que era ahora, así que de este "nuevo" Freddy poco queda de la amenaza que era en las primeras entregas; seguía siendo un asesino cruel y despiadado, sin duda, pero definieron su personalidad en tal grado, que su sola presencia era carismática. Este carisma traspasó la pantalla, e hizo que a los espectadores les empezase a caer bien este "cara de pizza" con jersey, llegando incluso al punto de querer que se cepillase a esos niñatos/carnaza y que ganase de una vez él.
Las otras productoras, que no son tontas del todo, vieron el filón comercial que supone la estrategia de convertir al asesino de marras en un personaje más complejo y desarrollarlo, o incluso de llevarlo al terreno de la comedia negra. Las salas se llenaban porque, en mayor o menor medida, los espectadores podían identificarse con el propio asesino. Ya no se buscaban más sustos elaborados, únicamente los necesarios, y ya no existía una atmósfera sobrecogedora que hiciese entrar al espectador en materia, ahora se reclamaban más entregas en las que se explotase la figura del psicokiller. Así que ni cortos ni perezosos, las cabezas pensantes de los estudios se pusieron manos a la obra y comenzaron a "probar", lo aprendido con Freddy en otras sagas del género, como son "Viernes 13", "Halloween", "Re-Animator", "Evil Dead" o "El muñeco diabólico".  El problema que causó esta tendencia fue que a estos "monstruos" modernos se les empezó a conocer bien, incluso llegábamos a saber de su pasado en algunos casos, dejando de intentar que estos diesen un miedo de verdad, y ya sólo contase el número de cadáveres. Esto acabó por hacer que el género entrase en un estancamiento de tal magnitud que a día de hoy aún seguimos notando sus secuelas. 
El caso es que esto ya pasó en su día con los monstruos de la Universal, a pequeña escala eso sí,cuando al productor de marras vio que estaban gastados y se las ingenió para juntarles con Abbott y Costello y así se pudo seguir explotándolos desde otro terreno, lo mismo que aquí, sólo que ahora es menos obvio, puesto que a esta situación nos hemos ido acostumbrando.
Claro está que aún quedan honrosas excepciones que salen del saco en ocasiones. Si no ahí tenemos a James Wan que aún conserva ese don para hacer que se nos escape un grito, o incluso la nueva hornada de directores de terror estadounidense, como Ti West y con la saga "V/HS" como bandera, que intentan recuperar ese aire de terror clásico y primigenio, en el que sí se sabe explotar la tensión del espectador, y que no intentan asustarnos constantemente con un golpe de sonido o el desmembramiento de un pobre gilipollas random.

Cuanto menos se sabe de algo más miedo te da, esto es así, y hasta que esta frase no vuelva a sonar entre los autores del género, pues tendremos lo mismo sólo que contado de manera diferente.