Mostrando entradas con la etiqueta Jack Taylor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jack Taylor. Mostrar todas las entradas
Corto- La cañada de los ingleses (2014)
Erase una vez...
Vaya por delante que no soy una de esas personas que les gustan los cuentos, al contrario. Opino que las películas de la factoría Disney, por mucho que nos gusten y nos diviertan, han ido distorsionado de manera irremediable el carácter pedagógico de estos cuentos al añadirle una temática poco más que de parvulario. Pero para nuestra suerte este corto no lo factura la compañía de ratón Mickey, y sí un enamorado del cine clásico como es el director Víctor Matellano.
El responsable de ese documental imprescindible llamado Zarpazos: Un viaje por el Spanish Horror, nos brinda en esta ocasión un viaje por la psique del escritor Hans Christian Andersen (Manuel Bandera), ya anciano, no por fuera si no por dentro, en busca de la sirena de su cuento más famoso (Nadia de Santiago) mientras recorre el cementerio inglés de Málaga. Todo ello narrado por las voces en off de Jack Taylor y Leonor Watling, la cuales sólo podría calificar de magnificas debido a que ambos les ponen una pasión y una arrojo a cada sílaba que resulta ejemplar.
Referente al apartado técnico, es por ahorrarme calificativos, un cuento en imágenes. Una ensoñación plasmada con unas escenas calcadas a las que pudimos leer en un libro u oír en boca de nuestro abuelo. La aparición de la sirena, recorriendo con ese vestido blanco la playa, Andersen recorriendo el cementerio o la escena del entierro, en donde aparece brevemente Lone Fleming, son momentos que dan fe de que Matellano ha sabido plasmar su "sueño" en celuloide sin ahorrarse detalles.
En resumidas cuentas, un corto...no...un cuento en imágenes que nadie debería de perderse. Sobre todo los soñadores.
Etiquetas:
2014,
Cortometrajes,
Fantasía,
Jack Taylor,
La cañada de los ingleses,
Leonor Watling,
Manuel Bandera,
Nadia de Santiago,
Victor Matellano
"Wax" premiada con el Flash-Back a la mejor película 2014
Wax recibirá el galardón a la mejor película en la segunda edición de los premios “Flash-Back“. De esta forma, se reconoce a la película dirigida por Víctor Matellano “su calidad y contribución al fantaterror español”.
La película recibe este reconocimiento tras su presentación en el Festival Internacional de Cine Fantastico de Madrid (Nocturna), y su actual paso por los festivales de Alicante y Fimucité. De esta forma se premia una de mejores películas de terror españolas del año, sobre la que se han interesado diferentes convenciones y festivales internacionales, por cuyo paso serán anunciados en breve.
Protagonizada por Jack Taylor, Geraldine Chaplin y Jimmy Shaw, en Wax han participado diferentes nombres del fantástico europeo, como son los actores Lone Fleming y Antonio Mayans, el técnico en efectos Colin Arthur, la figurinista Yvonne Blake, o el ilustrador Alfonso Azpiri. Incluye la participación póstuma de Paul Naschy, poniendo voz a un animatronic de la historia que transcurre en el Museo de Cera.
Junto a Wax, los premios Flash-Back reconocerán la labor del ilustrador Toni Sánchez, el artista gráfico Paco Nájera, el fanzine Exhumed Movies o la actriz Lone Fleming, presente también en la película de Matellano.
El festival dirigido por Vicky Rodriguez y Antonio Busquets, incluirá la premiere en Valencia de Wax, junto a otras proyecciones y conciertos.
Nocturna. Wax (2014) de Víctor Matellano.
Wax nos narra la historia de Mike, un fan del horror que por dinero acepta protagonizar un reality donde veremos su odisea, pasar una noche dentro del Museo de Cera de Barcelona.
Mezclando referencias a cientos al cine de horror, fandom español, prensa especializada, fantaterror español con cine clásico, gore y found footage, Wax, prometía ser un producto bastante singular. Y lo es, desde luego. Por eso, visto el resultado final, cuesta tanto criticarlo. Quizá el problema básico, es que le cuesta tomar forma de película. Y más, de película de terror. Muy divertido en su sentido experimental y en su juego de guiños y referencias, el film resulta más una película de arte y ensayo interactiva con el espectador de cine de género que una de terror pura y dura. No ayuda el que no se decida entre los subgéneros, transita entre cine de terror clásico, gore bestia y found footage, con un protagonista que no termina de comportarse de manera consecuente en su supuestamente acongojante situación.
Pero a su favor hay que decir, que tiene el mérito de resultar un producto coherente a sus intenciones, aunque estas entren en conflicto con sus intenciones como película de terror. Una estridente y exagerada banda sonora, que pretende dar una intensidad épica (bocinas a lo Nolan incluídas) a unas imágenes que a las claras no la buscan, ayuda más a generar confusión que otra cosa. Aunque resulta un film ligero, simpático y se hace cortito, mérito que no hay que olvidar. Además de ese gran villano interpretado por el no menos grande Jack Taylor, todo fina ironía inglesa disfrazando un sadismo sin límites (aunque no me encajan dos cosas, que sea un Canibal que sin venir a que, se obsesiona con ver su figura de cera y que Jack Taylor, por buena que sea su interpretación, no me deja de resultar inverosimil como psicokiller ¡tiene demasiada cara de buena persona!). Un producto que no por ciertos fallos de montaje y conflictos de intenciones deja de ser recomendable, sobretodo por lo original y extraño de su propuesta. Me quedo con esas chulísimas escenas oníricas del Doctor Knox ataviado como la misma muerte subido en su negro carro tirado por caballos. Si podéis echadle un ojo.
Mezclando referencias a cientos al cine de horror, fandom español, prensa especializada, fantaterror español con cine clásico, gore y found footage, Wax, prometía ser un producto bastante singular. Y lo es, desde luego. Por eso, visto el resultado final, cuesta tanto criticarlo. Quizá el problema básico, es que le cuesta tomar forma de película. Y más, de película de terror. Muy divertido en su sentido experimental y en su juego de guiños y referencias, el film resulta más una película de arte y ensayo interactiva con el espectador de cine de género que una de terror pura y dura. No ayuda el que no se decida entre los subgéneros, transita entre cine de terror clásico, gore bestia y found footage, con un protagonista que no termina de comportarse de manera consecuente en su supuestamente acongojante situación.
Pero a su favor hay que decir, que tiene el mérito de resultar un producto coherente a sus intenciones, aunque estas entren en conflicto con sus intenciones como película de terror. Una estridente y exagerada banda sonora, que pretende dar una intensidad épica (bocinas a lo Nolan incluídas) a unas imágenes que a las claras no la buscan, ayuda más a generar confusión que otra cosa. Aunque resulta un film ligero, simpático y se hace cortito, mérito que no hay que olvidar. Además de ese gran villano interpretado por el no menos grande Jack Taylor, todo fina ironía inglesa disfrazando un sadismo sin límites (aunque no me encajan dos cosas, que sea un Canibal que sin venir a que, se obsesiona con ver su figura de cera y que Jack Taylor, por buena que sea su interpretación, no me deja de resultar inverosimil como psicokiller ¡tiene demasiada cara de buena persona!). Un producto que no por ciertos fallos de montaje y conflictos de intenciones deja de ser recomendable, sobretodo por lo original y extraño de su propuesta. Me quedo con esas chulísimas escenas oníricas del Doctor Knox ataviado como la misma muerte subido en su negro carro tirado por caballos. Si podéis echadle un ojo.
Nocturna. La Cronica de Raúl. Día 4.
Y llega el quinto día de este Festival. El tercero yo, tuve que perdérmelo. El cansancio acumulado me pasó factura y tuve que reponer fuerzas. Y bien que lo sentí porque me comentan que Cruel and Unusual es la película del festival y esperaba con ganas poder ver La Matanza de Texas restaurada y la entrega del premio a su director allí presente, Tobe Hopper. Circus of the Dead, que vio mi buen amigo Charly tuvo también una buena acogida por lo retorcido y a la vez divertido de sus secuencias. La gran decepción, teniendo en cuenta la expectación que generó y las opiniones que he podido recolectar, fue Lord of Tears, a la que todo el mundo tilda de aburrida hasta el extremo de ser inaguantable, pretenciosa y hasta ridícula. Pero vayamos al quinto día que es el que nos ocupa, en el cual vi dos películas y un documental.
Zarpazos es un documental de Victor Matellano que fue proyectado muy apropiadamente como prefacio al clásico del Fantaterror Una Vela para el Diablo. Con el director, algunos de los protagonistas clave del género presentaron la cinta (aunque me perdí esta presentación por la cola para coger las entradas de prensa, demonios, allí estaban y la presentaron) Antonio Mayans, Lone Fleming y Eugenio Martín, el director de nada menos que Pánico en el Transiberiano, auténtico film de culto y de los más reconocidos del fantaterror español, y del film que se exhibiría tras el documental, el mentado Una Vela para el diablo. Zarpazos se basa en Spanish horror, el libro escrito por el mismo director del documental y nos hace un ameno e interesante recorrido por estos años claves de nuestra filmografía.
Tras una introducción un poco innecesaria sobre las características del miedo y su impacto en el cine nos sumergimos en un recorrido por el Fantaterror Español que surgió alrededor de finales de los 70 para ir languideciendo poco más que una década más tarde hasta desaparecer como tal. Contado a través de sus protagonistas (los que quedan vivos, aunque aparece Larraz que murió recientemente y la voz de Paul Naschy abre y cierra el documental) Zarpazos es recomendable, especialmente para aquellos que desconozcan el género o no hayan visto gran cosa de el. Pero también para el espectador veterano, porque conforma un gran collage de imágenes, sucesos, anécdotas...sin duda rápido y fugaz, sobre el que habría que profundizar más, pero altamente interesante en cualquier caso, porque se tenga una valoración más positiva o negativa de estas películas, es una época de nuestro cine irrepetible y fascinante, delante y detrás de las cámaras. Como punto negativo, me pareció extraño hablar tanto de La Residencia como cumbre de nuestro cine y obviar por completo un clásico tan importante como Quien Puede Matar a un Niño, ambas de Chicho Ibañez Serrador. Entiendo que al dar el espacio a La Residencia se suple la de quien Puede Matar a un Niño, por no reiterar dos grandes obras del director, pero me parece un poco feo ni tan siquiera un film tan redondo de nuestra filmografía. No obstante un gran documental, y un placer visto en pantalla grande.
Una Vela para el Diablo, que yo no había visto es un muy buen ejemplo de lo mejor que pudo dar el fantaterror Español. Un film con violencia, sexo soterrado y que además habla mucho de nuestra sociedad. De la represión sexual, los prejuicios moralistas, y nos entrega un duo de protagonistas para el recuerdo. Esas Dos Hermanas corrompidas por la envidia y los celos hacia todo y todos, que un buen día deciden rebasar la línea del juicio moral verbal a la ejecución, y llega una ola de violencia y asesinatos a su pensión que son incapaces de detener. Del film no olvidaré a esa Aurora Batista terrible y brutal, que ni por un segundo se plantea que lo que comete sean crímenes. Un clásico de nuestro cine, que lamentablemente también muestra debilidades derivadas del paso del tiempo, y escenas que en su día serían sin duda terribles e impactantes, vistas hoy resultan cómicas. Aunque es una comicidad que no implica burlarse de la película por su realización, sino que con el paso de los años, la percepción que tenemos es de escenas de comedia paródica, pero que funcionan como tales. Tampoco la hora (18:00 de la tarde del Viernes, con un calor veraniego en el centro de Madrid) era la más adecuada para el pase. No obstante me alegro mucho de haberla visto en pantalla grande, y es del las proyecciones más interesantes a las que he podido asistir en este segundo Nocturna.
Antes de Wax, de Victor Matellano (que a punto estuvo de proyectarse el año anterior y se cayó a última hora). Vimos La Ropavejera, cortometraje cuyo rodaje fue presentado el año anterior en el primer Nocturna y que fue presentado anoche por su director y trío de actrices protagonista. El director nos recordó antes de empezar la proyección de su cortometraje que no olvidáramos votar a la salida, que existe un premio del público "y queremos ganar" con una falta de modestia un poco deleznable. El cortometraje tiene buena producción e interpretaciones, pero adolece de un exceso de metraje (para un corto) y de una torpeza narrativa derivada de sus ambiciones pretenciosas que consiguió que desconectara y no me enterara absolutamente de nada.
En cuanto a Wax, resulta un producto simpático (ante todo por sus multiples guiños al fantaterror, terror clásico y por la actuación brutal de Jack Taylor) al que cuesta criticar, pero no puedo mentir, como película es fallida. Los sucesivos re-montajes puede que le hayan pasado factura y no parece decidirse entre ser una especie de experimento de arte y ensayo, un found footage o un film de terror clásico, sin terminar de ser ninguna de las tres cosas. A su favor diré que sus 89 minutos se hacen bastante cortos y me hizo reír bastante en algún momento, aunque no fueran las intenciones del film. No obstante mi opinión no es la generalizada ya que el público asistente hablaba maravilla de Wax. Y terminó para mi el quinto día de Nocturna. Pin Up Dolls on Ice era el siguiente film a proyectar en sesión golfa, yo preferí marcharme, pero a juzgar por la cola formada para entrar a verla, la sala debió estar repleta. Tendréis una reseña de Nacho de dicho film pronto. Y ahora vamos por el día de Clausura de este Festival.
Zarpazos es un documental de Victor Matellano que fue proyectado muy apropiadamente como prefacio al clásico del Fantaterror Una Vela para el Diablo. Con el director, algunos de los protagonistas clave del género presentaron la cinta (aunque me perdí esta presentación por la cola para coger las entradas de prensa, demonios, allí estaban y la presentaron) Antonio Mayans, Lone Fleming y Eugenio Martín, el director de nada menos que Pánico en el Transiberiano, auténtico film de culto y de los más reconocidos del fantaterror español, y del film que se exhibiría tras el documental, el mentado Una Vela para el diablo. Zarpazos se basa en Spanish horror, el libro escrito por el mismo director del documental y nos hace un ameno e interesante recorrido por estos años claves de nuestra filmografía.
Tras una introducción un poco innecesaria sobre las características del miedo y su impacto en el cine nos sumergimos en un recorrido por el Fantaterror Español que surgió alrededor de finales de los 70 para ir languideciendo poco más que una década más tarde hasta desaparecer como tal. Contado a través de sus protagonistas (los que quedan vivos, aunque aparece Larraz que murió recientemente y la voz de Paul Naschy abre y cierra el documental) Zarpazos es recomendable, especialmente para aquellos que desconozcan el género o no hayan visto gran cosa de el. Pero también para el espectador veterano, porque conforma un gran collage de imágenes, sucesos, anécdotas...sin duda rápido y fugaz, sobre el que habría que profundizar más, pero altamente interesante en cualquier caso, porque se tenga una valoración más positiva o negativa de estas películas, es una época de nuestro cine irrepetible y fascinante, delante y detrás de las cámaras. Como punto negativo, me pareció extraño hablar tanto de La Residencia como cumbre de nuestro cine y obviar por completo un clásico tan importante como Quien Puede Matar a un Niño, ambas de Chicho Ibañez Serrador. Entiendo que al dar el espacio a La Residencia se suple la de quien Puede Matar a un Niño, por no reiterar dos grandes obras del director, pero me parece un poco feo ni tan siquiera un film tan redondo de nuestra filmografía. No obstante un gran documental, y un placer visto en pantalla grande.
Una Vela para el Diablo, que yo no había visto es un muy buen ejemplo de lo mejor que pudo dar el fantaterror Español. Un film con violencia, sexo soterrado y que además habla mucho de nuestra sociedad. De la represión sexual, los prejuicios moralistas, y nos entrega un duo de protagonistas para el recuerdo. Esas Dos Hermanas corrompidas por la envidia y los celos hacia todo y todos, que un buen día deciden rebasar la línea del juicio moral verbal a la ejecución, y llega una ola de violencia y asesinatos a su pensión que son incapaces de detener. Del film no olvidaré a esa Aurora Batista terrible y brutal, que ni por un segundo se plantea que lo que comete sean crímenes. Un clásico de nuestro cine, que lamentablemente también muestra debilidades derivadas del paso del tiempo, y escenas que en su día serían sin duda terribles e impactantes, vistas hoy resultan cómicas. Aunque es una comicidad que no implica burlarse de la película por su realización, sino que con el paso de los años, la percepción que tenemos es de escenas de comedia paródica, pero que funcionan como tales. Tampoco la hora (18:00 de la tarde del Viernes, con un calor veraniego en el centro de Madrid) era la más adecuada para el pase. No obstante me alegro mucho de haberla visto en pantalla grande, y es del las proyecciones más interesantes a las que he podido asistir en este segundo Nocturna.
Antes de Wax, de Victor Matellano (que a punto estuvo de proyectarse el año anterior y se cayó a última hora). Vimos La Ropavejera, cortometraje cuyo rodaje fue presentado el año anterior en el primer Nocturna y que fue presentado anoche por su director y trío de actrices protagonista. El director nos recordó antes de empezar la proyección de su cortometraje que no olvidáramos votar a la salida, que existe un premio del público "y queremos ganar" con una falta de modestia un poco deleznable. El cortometraje tiene buena producción e interpretaciones, pero adolece de un exceso de metraje (para un corto) y de una torpeza narrativa derivada de sus ambiciones pretenciosas que consiguió que desconectara y no me enterara absolutamente de nada.
En cuanto a Wax, resulta un producto simpático (ante todo por sus multiples guiños al fantaterror, terror clásico y por la actuación brutal de Jack Taylor) al que cuesta criticar, pero no puedo mentir, como película es fallida. Los sucesivos re-montajes puede que le hayan pasado factura y no parece decidirse entre ser una especie de experimento de arte y ensayo, un found footage o un film de terror clásico, sin terminar de ser ninguna de las tres cosas. A su favor diré que sus 89 minutos se hacen bastante cortos y me hizo reír bastante en algún momento, aunque no fueran las intenciones del film. No obstante mi opinión no es la generalizada ya que el público asistente hablaba maravilla de Wax. Y terminó para mi el quinto día de Nocturna. Pin Up Dolls on Ice era el siguiente film a proyectar en sesión golfa, yo preferí marcharme, pero a juzgar por la cola formada para entrar a verla, la sala debió estar repleta. Tendréis una reseña de Nacho de dicho film pronto. Y ahora vamos por el día de Clausura de este Festival.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











