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Se estrenará por fin "Empusa"


Agárrense a los machos...

El próximo viernes 3 de octubre se estrena en pantalla grande, en la Sala Artistic Metropol de Madrid, así como en DVD y VOD, la película Empusa, escrita y dirigida por el maestro del fantaterror español Paul Naschy.

En abril del año 2007 se iniciaba el rodaje de la que por aquel entonces se conocía como “La gaviota”, escrita y protagonizada por Jacinto Molina (a.k.a. Paul Naschy) y dirigida por Carlos Aured. Naschy y Aured eran viejos amigos y habían cosechado grandes éxitos de taquilla en los años 70 con films como El espanto surge de la tumba o La venganza de la momia, producciones ambas de Profilmes, una factoría de fantaterror patrio que gozó de cierto esplendor en la década de los 70.

Todo parecía perfecto: unas estupendas localizaciones en la zona de Levante (Altea, Calpe, Denia, Ciudad de la Luz en Alicante), dos bregados cineastas curtidos en mil batallas y reunidos en un ambicioso proyecto, secundarios de la talla de Antonio Mayans (con más de 200 películas en sus espaldas), Saturnino García (Goya por Justino, un asesino de la tercera edad) o Paco Racionero, jóvenes promesas como Laura de Pedro (Nevando voy, Las maestras de la república), Cristina Carrión y María Jesús Solina; efectos especiales de maquillaje de Carmina García (Didi Hollywood, Wax) y Luis Colombo con amplísima experiencia como director de fotografía al frente del equipo técnico.

Al parecer, una serie de terribles acontecimientos empezaron a convertir “La gaviota” (ya desde la segunda semana de rodaje con el título de Empusa) en un verdadero proyecto “maldito”. Todo empezó con el brusco cambio de comportamiento y actitud del director, Carlos Aured. Un señor afable, cariñoso y comunicativo se empezó a convertir en un personaje agrio, distante y déspota y sus continuas desavenencias con el director de fotografía, productor ejecutivo, equipo técnico e incluso actores incluyendo a su viejo amigo Naschy llevaron a una situación límite.

Reunidos de urgencia los productores, decidieron que el film fuera finalmente co-dirigido por Aured y Naschy ya que el primero estaba creando un clima que ponía en peligro la continuidad del film. A regañadientes Carlos Aured accedió. Sin embargo, el primer día de rodaje en ese nuevo sistema de co-dirección, abandona el rodaje, sin despedirse de ningún miembro del equipo ni dar explicación alguna. Ante el desconcierto general el film pasa a ser dirigido únicamente por Naschy y del paradero de Aured no se tiene información alguna. Al poco tiempo una terrible noticia sacude el set de Empusa: Carlos Aured fallecía de un infarto.

El rodaje pese a la desgracia continúa. Y poco a poco es Paul Naschy el que empieza a sufrir síntomas de agotamiento. Su maltrecha rodilla le pasa factura y el realizador que además es protagonista principal y guionista tiene que hacer continuos cambios en el guion para simplificar varias secuencias dado su precario estado de salud. Los actores tienen que aprenderse los nuevos diálogos minutos antes del rodaje de cada secuencia. Se cambian a última hora las localizaciones, se llega a utilizar un doble para determinadas secuencias ya que Naschy se muestra cada día más débil e incluso se ruedan varias secuencias sin su presencia, dirigidas por el ayudante de dirección mientras éste descansa en el hotel. Poco después se conocería la terrible y fatal noticia que desencadenó en el más dramático final: Paul Naschy padece cáncer y a pesar de su asombrosa fortaleza física y psíquica el actor, guionista y director fallece sin concluir la post-producción del film.


Las tragedias siguen acompañando la película hasta su finalización, el director de fotografía sufre un accidente de tráfico y su vehículo queda siniestro total, el actor co-protagonista y jefe de producción es operado de urgencia de una grave dolencia; el productor ejecutivo sufre otro accidente y le implantan una prótesis de cadera.

Sin duda, fatalidades en cadena que finalmente convierten Empusa en una amalgama extraña de película maldita, inconexa e inclasificable. Siempre quedará la duda del film que en plenas facultades hubiese rodado Carlos Aured o el propio y genial Paul Naschy.


Empusa arranca en una playa. Dos amigos, Abel (Paul Naschy) ,un viejo actor ya retirado y Víctor (Antonio Mayans), un veterano marinero encuentran en la orilla del mar un brazo seccionado y con un extraño símbolo tatuado a la altura de la muñeca. En lugar de comunicarlo a la policía Abel decide investigar su procedencia descubriendo que la marca que presenta es el símbolo de las empusas, unos seres milenarios híbridos entre vampiros y serpientes. Mientras tanto una serie de extrañas muertes llevan el caos a la ciudad.

Feliz Cumpleaños Waldemar



Feliz Cumpleaños Paul, allá donde estes.

Desde McFly nunca olvidaremos al mayor referente que hemos tenido en cuanto a fantaterror español se refiere.

Sigue descansando en paz maestro.

Nocturna. Zarpazos (2014) de Victor Matellano

¿Mimetismo puro o cine de autor enmascarado de fantástico? ¿Época pasajera o puro retrato involuntario de la España Cacique y represiva a través del cine de género? ¿Explotación, cine de consumo o espectáculo con mensaje? Una cosa está clara. El Fantaterror fue una época única que jamás volverá. Unos años fascinantes, detrás y delante de las cámaras.
Son reflexiones sobre las que Zarpazos profundiza mientras hace un espectacular recorrido a través de los sucesos, películas y protagonistas clave del Spanish Terror, del Fantaterror Español. Paul Naschy, Jose Ramon Larraz, Narciso Ibañez Serrador, Juan Piquer Simón, Jesus Franco...son tantos y tan fascinantes realizadores y películas (mejores o peores en cuanto a calidad pero siempre cautivadores tanto películas como quienes las realizaron) que comprimidos en 90 minutos de documental y aún con el conocimiento profundo que pueda uno tener de ellos, es imposible no encontrarse pensando...demonios ¿está esta época suficientemente reivindicada, valorada y sobretodo, reconocido su valor histórico? y la respuesta, por más que se reivindique al fantaterror (que por fortuna se hace mucho más actualmente) es que aún podemos y debemos profundizar mucho más en los años venideros en esta década que nos dio obras tan singulares como La Residencia, Quien Puede Matar a un Niño, La Noche de Walpurgis, Gritos en la Noche, Pánico en el Transiberiano, La Noche del Terror Ciego...y tantas películas que pueden y deben revisarse y que lejos de perder vigencia la ganan con el paso de los años, si no desde el punto de vista estético, si de la relevancia cinematográfica no solo española, sino diría que mundial.
Un documental que es recomendado sobretodo para todos aquellos jóvenes amantes del cine de género que no conozcan a fondo el fantaterror hispano, porque es un repaso acelerado a todo lo más fundamental que sobre el deben conocer. Pero también para los veteranos, porque contado por sus protagonistas, y visto en cine, es alucinante, y obliga a una necesaria reflexión y sobretodo valoración de un cine fantástico, el nuestro, del que debemos despojar de una vez de falsos complejos y disfrutar con orgullo.

Nocturna. La Cronica de Raúl. Día 4.

Y llega el quinto día de este Festival. El tercero yo, tuve que perdérmelo. El cansancio acumulado me pasó factura y tuve que reponer fuerzas. Y bien que lo sentí porque me comentan que Cruel and Unusual es la película del festival y esperaba con ganas poder ver La Matanza de Texas restaurada y la entrega del premio a su director allí presente, Tobe Hopper. Circus of the Dead, que vio mi buen amigo Charly tuvo también una buena acogida por lo retorcido y a la vez divertido de sus secuencias. La gran decepción, teniendo en cuenta la expectación que generó y las opiniones que he podido recolectar, fue Lord of Tears, a la que todo el mundo tilda de aburrida hasta el extremo de ser inaguantable, pretenciosa y hasta ridícula. Pero vayamos al quinto día que es el que nos ocupa, en el cual vi dos películas y un documental.
Zarpazos es un documental de Victor Matellano que fue proyectado muy apropiadamente como prefacio al clásico del Fantaterror Una Vela para el Diablo. Con el director, algunos de los protagonistas clave del género presentaron la cinta (aunque me perdí esta presentación por la cola para coger las entradas de prensa, demonios, allí estaban y la presentaron) Antonio Mayans, Lone Fleming y Eugenio Martín, el director de nada menos que Pánico en el Transiberiano, auténtico film de culto y de los más reconocidos del fantaterror español, y del film que se exhibiría tras el documental, el mentado Una Vela para el diablo. Zarpazos se basa en Spanish horror, el libro escrito por el mismo director del documental y nos hace un ameno e interesante recorrido por estos años claves de nuestra filmografía.
Tras una introducción un poco innecesaria sobre las características del miedo y su impacto en el cine nos sumergimos en un recorrido por el Fantaterror Español que surgió alrededor de finales de los 70 para ir languideciendo poco más que una década más tarde hasta desaparecer como tal. Contado a través de sus protagonistas (los que quedan vivos, aunque aparece Larraz que murió recientemente y la voz de Paul Naschy abre y cierra el documental) Zarpazos es recomendable, especialmente para aquellos que desconozcan el género o no hayan visto gran cosa de el. Pero también para el espectador veterano, porque conforma un gran collage de imágenes, sucesos, anécdotas...sin duda rápido y fugaz, sobre el que habría que profundizar más, pero altamente interesante en cualquier caso, porque se tenga una valoración más positiva o negativa de estas películas, es una época de nuestro cine irrepetible y fascinante, delante y detrás de las cámaras. Como punto negativo, me pareció extraño hablar tanto de La Residencia como cumbre de nuestro cine y obviar por completo un clásico tan importante como Quien Puede Matar a un Niño, ambas de Chicho Ibañez Serrador. Entiendo que al dar el espacio a La Residencia se suple la de quien Puede Matar a un Niño, por no reiterar dos grandes obras del director, pero me parece un poco feo ni tan siquiera un film tan redondo de nuestra filmografía. No obstante un gran documental, y un placer visto en pantalla grande.
Una Vela para el Diablo, que yo no había visto es un muy buen ejemplo de lo mejor que pudo dar el fantaterror Español. Un film con violencia, sexo soterrado y que además habla mucho de nuestra sociedad. De la represión sexual, los prejuicios moralistas, y nos entrega un duo de protagonistas para el recuerdo. Esas Dos Hermanas corrompidas por la envidia y los celos hacia todo y todos, que un buen día deciden rebasar la línea del juicio moral verbal a la ejecución, y llega una ola de violencia y asesinatos a su pensión que son incapaces de detener. Del film no olvidaré a esa Aurora Batista terrible y brutal, que ni por un segundo se plantea que lo que comete sean crímenes. Un clásico de nuestro cine, que lamentablemente también muestra debilidades derivadas del paso del tiempo, y escenas que en su día serían sin duda terribles e impactantes, vistas hoy resultan cómicas. Aunque es una comicidad que no implica burlarse de la película por su realización, sino que con el paso de los años, la percepción que tenemos es de escenas de comedia paródica, pero que funcionan como tales. Tampoco la hora (18:00 de la tarde del Viernes, con un calor veraniego en el centro de Madrid) era la más adecuada para el pase. No obstante me alegro mucho de haberla visto en pantalla grande, y es del las proyecciones más interesantes a las que he podido asistir en este segundo Nocturna.
Antes de Wax, de Victor Matellano (que a punto estuvo de proyectarse el año anterior y se cayó a última hora). Vimos La Ropavejera, cortometraje cuyo rodaje fue presentado el año anterior en el primer Nocturna y que fue presentado anoche por su director y trío de actrices protagonista. El director nos recordó antes de empezar la proyección de su cortometraje que no olvidáramos votar a la salida, que existe un premio del público "y queremos ganar" con una falta de modestia un poco deleznable. El cortometraje tiene buena producción e interpretaciones, pero adolece de un exceso de metraje (para un corto) y de una torpeza narrativa derivada de sus ambiciones pretenciosas que consiguió que desconectara y no me enterara absolutamente de nada.
En cuanto a Wax, resulta un producto simpático (ante todo por sus multiples guiños al fantaterror, terror clásico y por la actuación brutal de Jack Taylor) al que cuesta criticar, pero no puedo mentir, como película es fallida. Los sucesivos re-montajes puede que le hayan pasado factura y no parece decidirse entre ser una especie de experimento de arte y ensayo, un found footage o un film de terror clásico, sin terminar de ser ninguna de las tres cosas. A su favor diré que sus 89 minutos se hacen bastante cortos y me hizo reír bastante en algún momento, aunque no fueran las intenciones del film. No obstante mi opinión no es la generalizada ya que el público asistente hablaba maravilla de Wax. Y terminó para mi el quinto día de Nocturna. Pin Up Dolls on Ice era el siguiente film a proyectar en sesión golfa, yo preferí marcharme, pero a juzgar por la cola formada para entrar a verla, la sala debió estar repleta. Tendréis una reseña de Nacho de dicho film pronto. Y ahora vamos por el día de Clausura de este Festival.