Mostrando entradas con la etiqueta Michael Eklund. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michael Eklund. Mostrar todas las entradas
Festival Nocturna: Cruel & Unusual (2014)
Bueno, una pena, pero se nos terminó el Nocturna. Tras siete días de non stop, nos encontramos en el momento de hacer memoria y pasar cuentas con las películas que nos han acabado llegando a lo más hondo de nuestro friki corazones, y me parece justo empezar este repaso con la que para mí ha sido La Película del festival...a falta de ver "Found", que todos dicen que es tremenda.
Pecadores anónimos.
Un hombre aparece un día en un recinto en el que se reúne un peculiar grupo de ayuda. Poco a poco se dará cuenta de los motivos por los que acabó allí y, lo más importante, cómo puede salir de esta situación.
Aunque pueda parecer gratuito decir que una película independiente como esta, hecha con las vueltas del pan y con actores poco (o nada) conocidos, sea mejor producción que una con mayor presupuesto, pero es que en este caso es la pura verdad. Merlin Dervisevic, director al que no conocía trabajo previo pero que acaba de ganarse mis simpatías, compone un relato sin grandes artificios pero sí con un guión trabajado, al que de primeras le cuesta arrancar (al principio no te enteras ni de la misa la media) para posteriormente ir dejándonos con el corazón en un puño y el culo torcido con cada "avance" que da el protagonista. Tener como eje central de la narración a un grupo de ayuda compuesto por personas que jamás lograrán rehabilitarse, es tan bien llevada que incluso tienes ganas de que dure más la película para así saber las historias de cada persona que se sienta en una de las sillas.
Como podéis ver a lo largo de la crítica, he evitado en la medida de lo posible el contar en profundidad el argumento general del film. Esto sería, a parte de una pérdida de tiempo, una falta de respeto hacia vosotros, ya que hablar de cualquier detalle, por pequeño que fuera, sería un spoiler como un castillo y una putada macabea hacia vosotros puesto que os machacaría la sorpresa. Lo mejor en este caso es ir cuanto más desinformado mejor.
En resumidas cuentas, una ingeniosa película que habla sobre temas como el sentimiento de culpa y la responsabilidad sobre los actos que comentemos. Bien filmada, actores excelentes, un guión con un mensaje muy sólido y, ante todo, sorprendente.
La película del festival...por ahora.
Nota: 9
Etiquetas:
2014,
Bernadette Saquibal,
Canadá,
Cruel & Unusual,
David Richmond-Peck,
Festival Nocturna,
Kyle Cassie,
Merlin Dervisevic,
Michael Eklund,
Michelle Harrison,
Nocturna 2014
The Divide (2011)
Estamos acostumbrados cuando en las películas se nos muestra una explosión nuclear, vemos el resultado de sus efectos sobre la gente (muerta ya) y los edificios devastados, pero en muy pocos exploran la otra cara de la moneda:
Los estragos que causan sobre los supervivientes. A voz de pronto me viene a la cabeza "Cuando el viento sopla" del recientemente finado Jimmy T Murakami, en la que una pareja inglesa de ancianos sobrevivía a un ataque nuclear, y como estos, de manera casi cotidiana, intentaban sobrevivir ante una situación tan extraña para ellos, y con un desenlace que aún provoca en mí escalofríos.
Como dicen en un momento dado los protagonistas del film que os traigo hoy, los muertos ya no sufren, los que quedan con vida tras esto les queda algo peor que la muerte.
SOBREVIVIR, QUE PALABRA TAN BONITA
Tras un ataque nuclear del que nunca conoceremos responsable, un grupo atípico de supervivientes se refugia en el sótano del inmueble en el que residían, el cual está preparado por el conserje para ser un refugio anti bomba que ha llenado de comida, agua y demás enseres para sobrevivir si se diera el caso.
El paso de los días, la irrupción de unos desconocidos de aviesas intenciones, la escasez de alimentos, el envenenamiento por radiación del ambiente y el sellado completo del refugio, hacen que este grupo olvide las buenas formas y, desatando sus más bajos instintos, se embarquen en una batalla por la supervivencia.
Xavier Gens, salido de la misma generación que Aja, Bustillo, Dulon y compañía, se cascó hace unos años la película "Frontera(s)", una versión europea y cazurra de "La matanza de Texas" con toques de crítica social, que logró un culto inmediato por parte de los fans del género, además de un billete en primera con destino USA para Gens.
Lo que es la vida.
Tras dirigir la fallida adaptación cinematográfica del videojuego "Hitman", a la que sus productores recortaron en la sala de montaje todas las escenas de tiros (ahí es nada), Gens volvió a su Francia natal en dos mil nueve para dirigir el corto de superhéroes "Les incroyables aventures de Fusion Man" al que siguieron dos años de silencio, hasta que en dos mil once se anunció su vuelta al género de suspense-terror con el escueto título de "The Divide".
Con reparto estadounidense, encabezado por caras conocidas en el género como Michael Biehn ("Abys"), Lauren German ("Hostel 2") o Milo Ventimiglia ("Héroes"), y rodado con apenas once millones en una única localización, Gens compone una película claustrofobia, axfixiante a cada segundo que pasa, en el que abunda el empleo del plano corto para dar una mayor sensación de incomodidad y aislamiento. Es increíble la atmósfera que crea el director de "Fronteras(s) en tan solo los primeros minutos de metraje, ya sea con un cigarro humeante o el polvo de los escombros, casi hace que nos cueste respirar, y ya según se acerca el final todo se convierte en una pesadilla de carácter kafkiano, en la que vemos la verdadera cara del ser humano en todo su esplendor. Es cierto que hay veces que el director se pasa tres pueblos y alarga mucho las escenas hasta hacerlas pesadas, amén de unas tramas que no quiere/sabe llevar a una finalización concreta - el asunto con los soldados sólo sirve para que tengan el traje antiradiación y unas escenas de tiros -, además de un final que, pese acorde con lo que quiere contar, te deja frío...ya lo veréis.
De los actores no sabría quedarme con uno tras ver el nivel de implicación que tiene cada uno con el film, aunque, si uno acaba por destacar por encima del resto, ese sería Michael Biehn, que compone aquí uno de esos papeles que son un auténtico caramelo si se saben manejar, y creedme, Kyle Reese lo sabe muy bien. Sin entrar en los temidos SPOILERS, el veterano actor interpreta de manera magistral al paranoico conserje que ha estado "acicalando" el sótano del inmueble hasta convertirlo en algo parecido a un refugio. Por suerte a este personaje no lo hicieron extremadamente racista como apuntaba el guión original, porque si no el resultado no hubiera sido el mismo, puesto que ya oculta muchas capas de las que se puede apreciar a primera vista y otras más hubiera sido redundante. Es un cabronazo egoísta con los demás y no lo deja de ser en ningún momento, sí, pero con ligeros matices que lo hacen imprescindible. El resto del reparto, como apuntaba al principio, muestra un nivel de implicación apabullante, que va desde raparse el pelo a adelgazar todos ellos unos kilos en pos de mostrar los efectos de la falta de alimentos. Brutal es también la evolución a la que son sometidos...y que prefiero que veáis y os quedéis atónitos.
Para terminar, os recomendaría que vieseis este film un día en el que hayáis dormido bien, no se hacen precisamente cortitas sus casi dos horas de metraje, y a ser posible obviar sus numerosos agujeros de guión y tramas que no van a ningún lado, porque mucha explicación no vais a tener. Si dejáis eso de lado y admiráis el hercúleo trabajo tanto de los actores como del director, disfrutaréis mucho más durante este viaje por el fin del mundo, os lo aseguro.
NOTA: 8
Etiquetas:
2011,
Courtney B. Vance,
Iván González,
Lauren German,
Michael Biehn,
Michael Eklund,
Milo Ventimiglia,
Rosanna Arquette,
suspense,
terror,
Xavier Gens
The Call
Cosas extrañas de la vida: Hará unos dos años salía del Melià de Sitges rabiando contra la anterior película de Brad Anderson, "Vanidingh on 7th Street"(2010), esa payasada sobre el Apocalipsis que parecía un precedente de "Juerga hasta el fin" sólo que sin gracia alguna y con el nuevo Darth Vader inexpresivamente fostiable. Una película que, poco después me enteré de este hecho, marcaría un punto de inflexión en la carrera de Anderson, el cual en vez de tirar la toalla decidió decidió volver a aprender la lección olvidada. Para ello dirigió varios capítulos de series de la talla de "Fringe", "The Killing", "Rubicon" o "Boadwalk Empire". Unas series cojonudas todas ellas, en las que Anderson supo volver a coger el ritmo perdido y la voluntad necesaria para dirigir de nuevo largos.
Hasta "The Call".
La historia que nos cuenta "The Call" es la de una operadora de la línea 911 de la policía que anteriormente había vivido un suceso traumático al no poder ayudar a una chica que finalmente murió. Un día, recibe la llamada de una chica que ha sido secuestrada por un misterioso asesino en serie.
Un punto de partida que sí, puede pecar de simple, y no seré yo el que os diga lo contrario, pero por suerte el guión de Richard D'Ovidio logra huir los lugares comunes del género, acabando por centrarse en lo que de verdad importa, y que es en donde destaca este film sobre otros, y es en la construcción tanto de personajes como en la construcción de la atmósfera asfixiante que te envuelve desde el principio. Dicho esto, hay que elogiar también la mano firme de Anderson tras la cámara, ya que hace suya una historia digna de la sobremesa de Antena tres, convirtiéndola en algo que pese a no reinventar nada (ni lo pretende), te hace incapaz de despegar los ojos de la pantalla, cosa que a día de hoy ya es mucho.
De los actores, puedo decir sin lugar a equivocarme que es de los mejores elecciones de casting que he visto en lo que llevamos de año, junto a quizás al de "World's End" o "Juerga hasta el Fin". Berry directamente se sale en su papel de telefonista torturada por el pasado, Breslin nos hace olvidar a aquella niñita de "Pequeña Miss Sunshine" y centrarnos en la pedazo de actriz en que se ha convertido, Michael Imperioli pese a tener un papel de mayor brevedad (sería estupendo verle más en pantalla) da gusto comprobar que sigue dando caña, y por último, pero no menos importante, tenemos a Michael Eklund, al que recuerdo sobretodo por "The Divide", y que aquí ejerce las funciones de villano con bastante solvencia y bastante mal rollo, así que sí, lo hace muy bien. Todos ellos por suerte se alejan del estereotipo al que más o menos Hollywood tiene asignado esos roles, y por suerte le logran dar una serie de matices/trasfondo a aquellos que interpretan.
Lo repito, un casting de diez, sin duda alguna.
En aspectos negativos pues podría señalar que a veces su falta de pretensiones logra sacarte de la película, siendo claro esto durante su segundo tercio, por no hablar de lo agobiante (si a eso se le puede llamar algo negativo) que resulta a veces, en especial las escenas del coche.
En resumidas cuentas, un eficaz trabajo por parte de Anderson, que recupera el ritmo perdido, y un rato agradabilísimo a costa del sufrimiento de la pobre Breslin. De lo mejorcito que pude ver en Sitges.
Nota: 7
Etiquetas:
2013,
Abigail Breslin,
Brad Anderson,
Críticas,
Evie Thompson,
Halle Berry,
José Zúñiga,
Michael Eklund,
Michael Imperioli,
Morris Chestnut,
Roma Maffia,
Sitges
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


