La la land (2016) de Damien Chazelle

Nacida de un guión original que el director Damien Chazelle escribió en 2006, se nos narra la historia de una pareja de "bichos raros" (Emma Stone y Ryan Gosling en sustitución de Emma Watson y Miles Teller) tratando en un principio sobrevivir a la vorágine de Hollywood y finalmente triunfar en su terreno - ella en la actuación y él en la música -, mientras el amor va surgiendo entre los dos.

A mi modo de ver, esta película arrastra el mismo "problema" que tenía The Artist (Michel Hazanavicius, 2011), es decir; una buena película, no sobresaliente, pero sí muy entretenida, a ratos mágica, pero que de manera sistemática fue hinchada de sobremanera tanto por la crítica como por el público, haciendo que gane premios por el simple hecho de respirar, pero que pasado un tiempo nadie recordará. No es algo nuevo, si se mira en perspectiva a muchas les pasa el mismo caso, pero dado el boom de la Ciudad de las estrellas (¿mejor el título en castellano que el original? es posible) era de recibo señalarlo.

El guionista de El último exorcismo 2, Damien Chazelle (me encanta recordar ese detalle) realiza una copia del mismo esquema argumental visto en Whiplash (comparadlas y entenderéis lo que digo) sólo que quitando el mal rollo generalizado y tras haberse visto Cantando bajo la lluvia (Gene Kelly y Stanley Donen, 1952) unas setecientas veces. Eso hace que, aunque veamos una trama de comedia musical - por otro lado, cabe decir que hay pocos números musicales y están muy repartidos a lo largo del metraje - la trama tire por otros derroteros llegados a cierto punto de la historia, cosa que o bien puedes pasar por alto o bien es algo que consigue sacarte de la película si se es muy puntilloso.

Como podéis ver, La la land me ha resultado una película muy simpática y desde luego se puede llegar a entender que muchos la puede considerarla una de las mejores películas de lo que llevamos de año. La puesta en escena de los números musicales coreografiados por Mandy Moore (no la actriz) , la dirección de Chazelle, los dos actores principales están magníficos - Emma Stone cantando sobre su tía o Gosling en sus intervenciones con el piano, ponen los pelos como escarpias haciéndote ver lo completos que son los actores en EEUU y lo limitados que están los de aquí -, coronado por la partitura de Justin Hurwitz, la cual no lograrás sacarlas de tu cabeza, y un final bastante arriesgado para la película que en principio parecía querer ser.

No creo que sea la obra maestra que todo el mundo quiere ver, pero sí conseguirá haceros pasar un buen rato...y canturrear la canción que da nombre al film.

"I am Thor" (2015) de Ryan Wise



Por mucho que pueda llevar a error, esta reseña no está relacionada con el personaje de Marvel, o puede que sí. Tampoco está relacionada con una estrella del cine, o puede que sí. Y ni mucho menos está relacionada con un grupo de vikingos que saben lo que quieren y harán lo indecible por conseguirlo, o puede que también. Todo esto y mucho más en el documental que os traernos hoy “I am Thor” de Ryan Wise.


Si sois fans de la serie B –y si estáis en esta web lo más seguro es que sea así-, es más que probable que conozcáis las películas “Al filo del infierno” y “Zombie Nigthmare”, auténticos despropósitos hechos para mayor gloria de la estrella Thor, un metalero canadiense con una ambición más grande que sus músculos y una meta: ser una estrella del séptimo arte.
Lamentablemente, este documental pasa por esta faceta de estrella de cine de puntillas. Tan solo es una etapa más en la vida de la persona tras la máscara: John Mikl Thor. Un hombre que se merece un biopic cuanto antes, ya que previamente a su salto al cine ya había sido Mister Canadá, camarero en un bar de striptease, había sido secuestrado a punta de pistola y, por supuesto, había sido estrella del heavy metal.



Y es justamente en esta faceta donde se recrea la cinta de Ryan Wise. La creación del personaje y del grupo Thor, sus shows cercanos a los de Alice Cooper y su caída y retiro junto a su mujer. Pero como en todas las grandes historias –y esta es una de ellas- el héroe no se deja agobiar por las situaciones. Puede que su mujer le haya dejado, que le hayan tenido que hacer 4 operaciones a vida o muerte, que ya nadie le recuerde… Pero Thor no se rinde, aún tiene una última oportunidad, una bala en la recámara y por Odín que va a usarla.  

Un personaje este Thor que se quedará en tu corazón. Un tío que hace todo lo que está en su mano por su música, pero sin olvidar en ningún momento de donde proviene y sobretodo, un músico que se debe a su show y a sus fans. Ya le ha dicho el médico que si sigue así puede morir, pero él es el último rey del metal, es el espectáculo hecho hombre, él es Thor. 

En serie: "Curb your enthusiasm" de Larry David (2000 - actualidad)


Hoy tenemos serie. Una de esas que tantos nos gustan a nosotros, con gente que dice las cosas como son, sobre personas de orden que se viste por los pies. Una serie que junto con “Sexo en Nueva York” sentó las bases de la comedia HBO a principios del nuevo milenio. Nada más y nada menos que “Curb your enthusiasm” o como se tituló en España “El show de Larry David”.



¿Quién es Larry David? Es  la mente detrás de “Seinfeld”. En España puede que no sea muy conocido, pero en USA es una de las series más reverenciadas. Y esta serie con sus continuas reprogramaciones por cadenas alrededor del mundo le reportaron a Larry David unos dineros más que importantes.
Pero aún con la fama y el dinero, Larry sigue siendo un tío bastante normal, un neoyorkino de clase media: Le gusta llevar ropa cómoda, conduce un coche normalito… Aunque también tiene sus caprichitos: una casa grande, jugar al golf de manera continuada….

Pero lo importante de esta serie no es el exterior, sino el interior. Es el carácter del personaje de Larry David el que da vida a la serie. Porque  Larry es, como mínimo, especial. Es un tío inteligente y culto, con un sarcasmo a prueba de bombas, una lengua muy afilada y la mala suerte de estar siempre en el sitio menos adecuado en el peor momento.

Las primeras temporadas (cada una de ellas con unos 10 episodios) no tienen mucha continuidad y suelen cerrar sus tramas en cada uno de los episodios. Son episodios autoconclusivos sobre el día a día de Larry: Un día en la playa, la preparación de una cena… Pero con el paso de las temporadas sí que tratan de crear un hilo conductor para toda la temporada.
Otro punto interesante es ver como realidad y ficción es mezclan. Por ejemplo, aparecerán como personajes Ben Stiller, Ted Danson, los protagonistas de “Seinfeld”… Incluso el divorcio en la vida real de Larry David se volvió parte de la trama. Aunque, también es cierto que añade tramas basadas en la ficción, como la adopción de la familia Black.



El estilo de “Curb your enthusiam” podemos decir que es cercano al falso documental. Por ejemplo, en los viajes en coche la mayoría de veces la cámara está en los laterales en vez de en de rodas de frente. Además, la iluminación y sonorización es natural, por lo que hace más cercanos a unos personajes que a primera vista pueden resultas distantes.


Una de las razones que puedan tirarte para atrás a la hora de seguir la serie es irónicamente el propio Larry David. Si entras en su juego te lo pasaras en grande, pero si pasados un par de capitulos no puedes aguantarlo… hazte un favor y deja la serie. Porque Larry siempre será como Larry, un bocazas cabezón con el que muchas veces te sentirás identificado. Y eso, sí que da miedo.  

"Crystal Lake memories" (2013) de Daniel Farrands.


El Verano está a la vuelta de la esquina. Lo noto en el aire, lo noto en el agua, lo noto en las cartucheras… ¿Y qué cosa hay más veraniega que los campamentos? Esos lugares donde padres pueden mandar a los chavales por dos semanas para que no den por sa… para que se lo pasen bien y aprendan de la naturaleza y todas esas cosas.



Por supuesto, si el año pasado estuvisteis al tanto del Especial Verano que inundó esta santa casa os disteis cuenta que el subgénero campista es toda una institución al otro lado del Atlántico. Por eso os traigo hoy un documental que aborda la saga más representativa de dicho subgénero, “Viernes 13”, con el documental “Crystal Lake Memories” de Daniel Farrands.



Primeramente, sería injusto decir de la cinta que es tan solo un documental, ya que estamos ante un titánico documento de casi 7 horas que cuenta con todo lujo de detalles los entresijos de la saga de la familia Voorhees, basándose en el libro homónimo de Peter Brake.  
Durante los 3 DVDs –al menos en la edición que poseo- verás a la gran mayoría de actores y actrices que se foguearon con Jason y su madre –aunque para nuestro disgusto algunos de los más famosos hace mutis por el foro- contando sus batallitas, o a directores y productores en una diatriba dialéctica por ver quién era el más visionario… En fin, asuntos que todo fan apreciará.




Porque no nos engañemos, esto es un producto para el fan y hecho por fans. No en vano, Daniel Farrands ya nos brindó “His name was Jason” – de donde fusila entrevistas para la cinta de hoy-  y otro de esos documentales totémicos como “Never sleep again” – de donde también extrae una ingente cantidad de material- ; basado en la saga de “Pesadilla en Elm Street”. Todos ellos auspiciados por la productora 1428 Films. Si veis un DVD con su logo, haceros con él.


En definitiva, un documental para aquellos que nos sabemos la saga de Viernes 13 al dedillo, y que pillaremos la mayoría de referencias que saltarán a tu cara como si estuviéramos en su tercera entrega. Todo ello conducido por un maestro de ceremonias de excepción como Corey Feldman. ¿Quién mejor para hablar de Jason que aquél que se lo cepilló? ¡Bienvenidos a Crystal Lake!

"Un genio en apuros" (1983) de Lluís Josep Comerón


Ya comienza el buen tiempo, nuestras neuronas se relajan y nuestros estándares cinematográficos con ellas. Ya no apetece tanto ver una peli gorda de esas que te epatan (o que tratan de hacerlo) durante 3 horazas. Ahora es el momento de ver cosas ligeritas mientras haces la digestión para volver a la piscina. Y justamente, hoy os traigo una de esas. Ligera, divertida, ciertamente veraniega y sobretodo ignota. Uno de esos títulos que pocos recuerdan y que debería tener mejor prensa: “Un genio en apuros” de Lluis Josep Comerón.



La cinta tiene su mayor baza en su protagonista, el cómico catalán Eugenio. Un señor que a mí me parecía muy divertido (aún de vez en cuando me escucho sus chistes) y que debutaba en esta película hecha para su entero lucimiento. Casi hasta parece que haya sido escrita por él de lo surrealista que es. Pero nada más lejos de la realidad, ya que es el propio Comerón el creador del divertido libreto.
La película nos relata la vida de Durán, un bon vivant que es aprendiz de todo y maestro de nada. Trata de vender sus guiones, escribir una novela, inventar cacharros esperpénticos… pero nada le sale a derechas. El problema se agrava cuando su burguesa familia decide que ya es suficiente, que ya tiene los huevos negros y una hija y ha estado mucho tiempo chupando del bote. Por eso, su hermano hará todo lo posible para que lo enchufen en el banco donde trabaja. Pero Durán no está por la labor, y aparte de no conseguir el trabajo se verá inmiscuido en una trama mafiosa mientras trata de recuperar a su hija de la mano de sus familiares.

“Un genio en apuros” podríamos englobarla dentro de esas cintas que salieron con los diferentes estatutos de autonomía – no en vano, el título original de la cinta es “Un geni amb l' aigua al coll” -y que se adscribían a los géneros más diversos: cintas erótico festivas –“El virgo de Visanteta” –, películas históricas – “Companys, procés a Catalunya”- o comedias surrealistas  - “Un, dos, tres… ensaïmades y res mes”-.



Aún y el tono amable de la película, con sus malos de opereta, su niña simpática y su humor visual; debemos señalar que tiene varios puntos que te harán levantar la ceja y pensar ¿Pero que estarían pensando dándole un Para todos los públicos? Entre estos dos puntos destacaría el hecho de que durante el tiroteo que desata toda la trama con la mafia, hay un señor al que lo cosen a tiros y los agujeros de bala se ven en primer plano mientras sangre brota de ellos. Y en segundo lugar toda la subtrama de Durán y la chavalita bachiller que se enamora de él tiene un aire más que sórdido. Desde luego, estos tiempos de incorrección política eran mucho más divertidos.


En definitiva, estamos ante una cinta de la que no se tiene un vivo recuerdo, pero que tiene unos secundarios de lujo –Joan Monleón, Agustín González o José Luis López Vázquez solo por nombrar a algunos-, una historia lo suficientemente loca para mantenerte entretenido y un señor tan divertido como Eugenio durante todos los minutos que dura la cinta.