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"The hateful eight" (2015) de Quentin Tarantino.


Tarantino regresa esta Navidad con una nueva peli. Y eso es siempre ocasión de alegría. Y vuelve al western que tan buen resultado le dio previamente con “Django unchained”.
Pero tras visionar la cinta el jolgorio es más comedido y los aplausos más sordos y secos.

Sin embargo, como bien dirían los protagonistas de esta cinta hold your horses, ya que tal y como está el panorama cinematográfico actual no debemos desdeñar una cinta que, si bien no llega a las cotas de previos trabajos del director de Tennessee, tiene un buen puñado de puntos a favor para que su visionado sea más que placentero.



El director favorito de tu cuñao nos trae una cinta épica. Tres horas de western americano de la vieja escuela –si, gente a la que gusta de poner etiquetas, esto NO es spaghetti western-. En ella nos cuenta la historia de ocho cabrones a los que no querrás encontrarte ni en pintura, los cuales por azares del ¿destino?  deberán pasar un par de días encerrados en una cabaña en las montañas de Wyoming esperando a que pase la ventisca.
Y es en este momento cuando el realizador se pone el chal de Agatha Christie y nos propone un 10 negritos a la Tarantino, con mucha sangre, saltos en el tiempo y chascarrillos a tutiplén.

Con todos estos ingredientes podríamos estar ante la peli definitiva de Tarantino, como siempre parece ser. Pero tiene una serie de características que lastran el producto.
La primera sería el hecho que estamos ante una serie de lugares comunes en el universo del director de Knoxville. Aunque quien conozca algo del tema sabrá que Tarantino más que un buen creador es un buen demiurgo, y que más que parir ideas originales, mezcla –aunque como pocos- ingredientes que ya estaban sobre la mesa. Y esta cinta recoge escenarios y situaciones ya conocidos del  western –esos primeros 40 minutos oliendo a “La diligencia” de John Ford-  o de su propio universo – una historia de venganzas como “Kill Bill” o el hecho de tener gente durante horas en un escenario como en “Reservoir Dogs”-. Echamos de menos algún escenario original y un poco más de frescura.
Otro aspecto negativo-pero por ser una peli de Tarantino si fuera de otro director otro gallo cantaría - es el hecho de no tener personajes tan carismáticos como en sus anteriores cintas. Aunque las historias y trasfondo de estos ocho desgraciados nos interesen, echo en falta alguna personalidad arrolladora como Hans Landa o Jules Winnfield.



No obstante estamos ante una cinta más que competente con un componente de misterio que hará que te quedes pegado a la butaca durante las tres horazas de metraje.

Y vigila tus simpatías, ya que en esta cinta de influencia claramente hobbesiana la muerte no está en la ventisca más allá de la puerta, si no que cada uno de estos ocho odiosos trae a su parca particular su propia faltriquera.

Filtrado el teaser de "The Hatefull Eight", la nueva obra de Tarantino

Parece que no dejan de tocarle los kinders a nuestro amigo Quentin. Ya se filtro a principios de año el libreto de la última cinta con la que pretende deleitarnos. Agarrandose tal cabreo que llego, incluso, a cancelar todo el proyecto...

Parece que se ha cansado de "encubrir" sus western

Ahora, meses después y con el guión rescrito por segunda vez, se la vuelven a jugar. Esta vez con el teaser que iba a estrena mañana mismo ante de "Sin City 2: una dama por la que matar". No os emocionéis demasiado, todavía no ha comenzado el rodaje así que no ofrece ninguna imagen real. Pero si podemos sentir la tónica general que llevara la película.

Enjoy

Musas: Uma Thurman


Nombre: Uma Karuna Thurman

Edad: 44 años

Nacionalidad: Estadounidense. 

Debut: Kiss daddy, good night (1987)

Descubrimiento: Pulp Fiction (1994)

Conocida mundialmente por... Kill Bill (2003)

Última aparición en pantallas: Nymphomaniac. Volume 1 (2013)

¡Cartelicos!: The Hateful Eigth (2015)

Creo que su caravana tiene un escape.

Lo mejor: Tarantino volviendo al western tras su paso por Django Desencadenado. El reparto.
Lo peor: Que no se haga.
¿Qué se espera de ella? Tarantino mezclando western y cine negro, se espera de mucho y todo bueno.

BONUS TRACK: Oh, yeah!!

Big Bad Wolves (2013)


Sorpresón Judío


A veces (no siempre) tenemos la suerte de visionar sorpresas exóticas. Esas películas que tienen el aliciente de que nos llegan de países de los cuales no estamos acostumbrados a recibir obras cinematográficas, por lo cual no tenemos experiencia en estas culturas y no sabemos a ciencia cierta que esperar de ellas. He de reconocer que "Big Bad Wolves" es una de estas gratas sorpresas, aunque aquí confieso que algo esperaba, gracias a las ya archiconocidas críticas que Tarantino vertió acerca de la película. Ya saben, esas en las que el genio de Tennesse afirmaba que el film judío que nos ocupa era el mejor que había visionado en 2013. Es motivo además de alegría que la cinta co-dirigida por Aharon Keshales y Navot Papushado llegue este próximo fin de semana a las carteleras españolas, aunque como era de esperar, con un número limitado de copias a exhibir. Y como era de esperar, el director de "Death Proof" (Grindhouse, 2007) no falló.


La primera secuencia ya engancha, con sus elegantes y oportunas cámaras lentas acompañadas de una exquisita fotografía y una banda sonora clásica y adecuada. Lejos del apartado técnico, nos encontramos, de nuevo, con una caja de sorpresas. Una trama divertida y tensa en todo momento que hace alarde de lo fabuloso de su libreto, y que bien podría tratarse de la versión judeo-tarantinesca de "Prisioneros" (2013) de Denis Villeneuve. Humor negro en píldoras usado con astucia, subtrama policíaca y algo de torture-porn (lo bueno, si breve, dos veces bueno) es lo que nos aguarda tras la genial y reveladora "Big Bad Wolves".


A mitad de película, tras quedarse los protagonistas atrapados en el sótano, parece que se avecina un bajón, pero nada más lejos de la realidad se trata de un breve espejismo, paciencia McFlys. La película se completa con unas interpretaciones sorprendentes, que harían envidiar a más de un proyecto hollywoodiense, ya más de veinte, gracias a su exitoso casting que crea personajes reales, creíbles e incluso empatizantes. Te pones de parte de uno de ellos antes de la mitad del metraje. No falta además el toque político en el asunto, con una secuencia entre un judío y un árabe demostrándole al mundo entero como andan las cosas por Israel.


Para cerrar, un film altamente recomendable y atractivo, con un final algo confuso pero que no defrauda. Un soplo de aire fresco para nuestra selección personal de "pelis inolvidables".


Django desencadenado




Título original: Django Unchained.

Duración: 165 min.

País: USA

Dirección: Quentin Tarantino.

Intérpretes: Christoph Waltz, Jamie Foxx, Kerry Washington, Leonardo DiCaprio, Samuel L.Jackson, Don Johnson, Walton Goggins, James Remar, Dennis Christopher, Michel Parks, Bruce Dern, Jonah Hill, Tom Savini, RZA...

Sinopsis:

Dos años antes de la Guerra Civil americana, unos negreros trasportan a lo largo del sur una  partida de esclavos en el que se encuentra nuestro protagonista, Django. Por el camino son interceptados por King Schulz, un dentista alemán que en realidad es un caza recompensas, y que intenta comprar a Django, pero  es amenazado por los negreros a los que acaba por liquidar en un tiroteo a oscuras.
El buen doctor acaba  liberando a los esclavos, proponiendo a Django que le ayude a encontrar y matar a una familia de forajidos a los que persigue y que da la casualidad que el ahora hombre libre conoce.

Crítica:

A mi modo de ver, lo más justo y acertado en lo referente a la crítica de esta película es que, en resumidas cuentas, todo lo que acabo de ver en la pantalla - dirección, historia, actores, fotografía, música, realización...-, pero todo, me ha encantado. Me ha encantado a tal nivel que desde hoy ya la considero un Peliculón con todas las de la ley, y que, por si no había quedado claro, os recomiendo que la veáis...y muchas veces a ser posible.
Y ya. Acabar ahí mi reseña con ese párrafo, pero bueno, como eso no sería una crítica ni sería nada mejor seguiré durante unas cuantas líneas más, aunque creerme cuando os digo que no hay mejor crítica hacia esta película que esa, ya que las demás no le harían justicia o le sobrarían muchas palabras.
En fin, que prometo hacer lo que pueda.

La película comienza de la manera más potente posible, con esos títulos de crédito rojo sangre - inspirados, por no decir calcados, a los del Django de Corbucci -, mientras la caravana de esclavos sigue su tortuoso trayecto hasta que se topan con el Doctor King. Lo que ocurre a continuación mejor no digo nada, porque es para verlo, aunque es increíble como te atrapa con solo dos frases ingeniosas y un par de miradas, que además sirven para presentarte a los protagonistas, y continuando con la escena del bar, para mí una de las mejores escenas que ha parido el cine en sus últimos años, culminando con ese "me debe 200 dólares" espetado por el alemán en un momento de alta tensión en que él y Django son encañonados por todo un pueblo con ganas de sangre. Durante esa increíble media hora (increíble porque se te pasa volada) hemos oído diálogos chulos, visto personajes carismáticos, cameos, homenajes al género y dos tiroteos...¡y solo ha pasado media hora! así que presupones, muy erróneamente, que a partir de ahora solo puede bajar nivel como suele pasar, desgraciadamente de manera muy habitual, en el cine que se hace hoy. Por suerte, pronto ves que no es así, ya que Tarantino ha creado un guión sólido y sin casi fisuras (excepto esos veinte minutos finales de los que ya hablaré más adelante), en el que siempre está pasando o hablando algo de interés hasta los títulos de crédito del final, que por cierto hay una breve escena tras ellos. Quería destacar una cosa antes de acabar de hablar del director de Pulp Fiction, y es su capacidad de crear una creciente tensión mientras acontece algo tan cotidiano como el que unas personas estén sentadas a una mesa, charlando de sus cosas, pero que la cosa derive cada vez más y más hasta estallar por los aires. El tercio final de la cinta es una media hora en la que King, Django, Candie y demás están conversando mientras cenan. Nada más. Sólo decir que esa cena me pudo poner los pelos de punta más que, por ejemplo, el exorcismo de El exorcista, que ya es decir. La manera de rodar de Tarantino, junto a las interpretaciones y un par de planos fijos crean una atmósfera que ya quisiesen ciertas películas de suspense y que culmina de la manera más insospechada, pero a la vez lógica. De diez.
El único punto flaco que le veo a la cinta son sus veinte minutos finales, de los que me ahorraré de spoilers, ya que no sería justo para nadie que no la ha visto aún, así que sólo diré que me resultó un poco aburrido (y eso que hay tiros y explosiones) e incluso hace que te aburras de lo redundante que parece, aún así, no baja lo visto con anterioridad.
Decir Tarantino es decir homenaje o plagio, eso según a quién preguntes, y en esta ocasión tampoco faltan a la cita los pequeños guiños a películas del género, pero en esta ocasión son menores y más continuados en comparación a los vistos en Kill Bill o DeathProof (en esta última llegaban a lastrar su desarrollo). Si al principio mentaba su claro homenaje al Django de Corbucci, la lista de films continúa con El profesional (el caballo de Django se llama Roscoe), Centauros del Desierto (el paso por las montañas nevados y los búfalos), Mandingo (las peleas homónimas entre negros), Tombstone (escena del bar), The Son of a Gunfighter (la aparición de Amber Tablyn), los cameos de actores tan vinculados con el western como son Franco Nero, Robert Carradine, Gerald McRaney o James Russo, aunque la que más me chocó fue ver a Django ataviado con las mismo atuendo que llevaba Michael Landon en Bonanza. Podría continuar el listado, pero prefiero terminarlo diciendo que el caballo de King se llama Fritz en homenaje al director Fritz Lang (sic).
Lo que más agradezco de estos guiños, es que están al servicio de la historia y no al revés (como suele ocurrir), puesto que estos en ningún momento llevan la voz cantante y están ahí para dar mayor profundidad al conjunto. Pongo de ejemplo los mencionados cameos de los actores, puesto que casi todos son apenas apreciables, e incluso algunos de ellos no tienen ni un triste diálogo, cosa que me hace sospechar el por qué del abandono en mitad del rodaje de los actores Kevin Costner, Sacha Baron Cohen y Kurt Russell.

Si hay algo que destacar en este film, y creerme que hay mucho, son los actores que la componen, ya que desde Christoph Waltz hasta Don Johnson tienen su momento, aunque, claro está, en diferente medida por el peso de su personaje en la trama. Waltz es sin duda el eje central de la historia, arrebatando muchas veces el protagonismo al mismo Foxx - de ahí mi cabreo con los Oscars de este año, que le ha relegado a secundario - , cosa que no quiere decir que el protagonista de Ray sea mal actor, pero sí que le faltan todavía tablas y un poco más de carisma para igualar al alemán, aunque cuando ambos comparten escena se ve que lucen incluso más. En cuanto a Leonardo DiCaprio y Samuel L. Jackson, bueno, ¿qué puedo decir que no se haya dicho ya? Es increíble como ha madurado como ha madurado como actor el primero y como el segundo es simple y llanamente acojonante, tanto su interpretación, como su caracterización (ese parkinson...), y te hacen creer que los académicos en realidad no ven los films que nominan, porque si no estos dos ya hubiesen recibido el galardón nada más terminar de filmar la película. En cuanto a la chica de la película, Kerry Whasington, lo hace bien, aunque mejor cuando habla en alemán con King (si no está doblada lo habla perfectamente) o la compenetración que tiene con Foxx.

La BSO es como siempre de diez, aunque el tema estrella es el Ancora Qui compuesto por el mítico Ennio Morricone y cantado por Elisa Toffoli, la cual que acompaña una de las escenas más bellas (por como está rodada y su nivel de detalle) precediendo a la escena de la cena.
Por lo demás, oír como suena un rap en medio de un tiroteo, es, si bien chocante al principio, un ingenio que extrañamente no se le había ocurrido antes a nadie, pero que seguro en breves veremos más.
Ah, se me olvidaba decir el tema "Django" aquí casa más con la historia que nos cuentan que el del propio film original.

En resumen, un Peliculón que debéis de ver sí o sí. Es de esas películas que cuanto más las ves más te gustan...aunque yo rebobinaría los veinte minutos minutos finales hasta el último minuto.

Retrocrítica: Kill Bill. Vol.1



¿Sabéis? Ví esta película junto a mi hermano Daniel y su ex-novia el fin de semana en el que se perpetró el atentado del 11 de Marzo en Madrid.
Recuerdo además lo vacía que estaba la sala, al fin y al cabo creo yo que la gente no tendría muchas ganas de ir al cine a ver más masacres, aunque fuese de Yakuzas con máscaras de Kato. Es curioso sin duda como puedes asociar una película que te gustó tanto con un suceso tan terrible como fue el 11 M...curioso o que estoy peor de lo que me imaginaba.
Volviendo a la película, de la que acaban de cumplirse diez (sí, diez, que se dice pronto) años de su estreno en salas comerciales, fue dirigida y guionizada por ese Diox de las masas llamado Quentin Tarantino, y que supuso su tercer trabajo (cuarto según IMDb) en el cine tras su ¿fallida? Jackie Brown.
La película, de la que sobra decir la sinopsis, es la película que todo chaval ha querido ver en su infancia/pubertad en la gran pantalla, ya que Tarantino trata unos temas que son desde el principio una grandiosa oda al frikismo de videoclub de barrio.
El argumento, basado en una historia ideada a dos manos por el director de Pulp Fiction y la actriz Uma Thurman, mezcla en la turmix varios géneros (Artes Marciales, un poco de Western, suspense, anime y acción), en los que tienen cabida personajes como Ninjas, mujeres cañón con mala hostia y, ante todo, asesinos sin escrúpulos. Unos personajes estereotipados hasta la saciedad, pero que aún así destilan un carisma desde el primer minuto que sale en pantalla, e incluso acabarás por sentir empatía hacia ellos...o mejor dicho hacia Ella.
La Novia de nombre desconocido.
Hablar de Kill Bill es hablar de Uma Thurman, una actriz que fue (y sigue siendo) infravalorada en el mundillo, pero que Tarantino logró que con este film luciese como nunca. Habla japonés, pelea a espada, llora, grita, salta, golpea, mueve el dedo gordo...a Uma sólo le falta volar con el impulso de las manos, cosa que no niego que haga en sus ratos libres, y lo único que se puede entristecer uno es que no fuese nominada a los Oscars de ese año, una injusticia que es habitual para la industria.
Los demás personajes también se lucen, como Sony Chiva, Lucy Liu o Vivica Fox (esta solo en una escena hace la mejor interpretación de su vida), mientras que otros, Carradine, Hanna, Gordon Liu o Marsen, se reservan para la segunda parte.
Pese a seguir una estricta censura para evitar la temida R, por ejemplo, la escena de la pelea contra los 88 Maníacos se vuelve en blanco y negro, Tarantino no escatimó en momentos de auténtica crudeza y bestialidad, como el enfrentamiento de La Novia y Vernita Green,el origen de O-Rhen, la decapitación del jefe Tanaka o el enfrentamiento contra los 88 Maniacos, aunque hay que reconocer que su violencia es tan cartoon, y más parece que estemos viendo un capítulo de los Looney Toons, sólo que con muuuuuucha, pero que muuuuuuuuucha salsa de tomate. Eso sí, mejor que no la vean embarazadas a punto de casarse.
En resumidas cuentas, una gran película a la que el tiempo ha reivindicado como una de las grandes películas de los 00, y una carta de amor a los que consumimos cine cutre de videoclub.