Sesión triple: Abracadabra (2017) de Pablo Berger




Terminamos ésta sesión triple con uno de los platos fuertes de la temporada cinematográfica a lo que cine español se refiere, y yo, como romántico que soy, aún conservo la esperanza de ver una buena película nacional éste verano...que no encontré en Abracadabra. Y mira que tenía ciertas expectativas con el tercer largo de Pablo Berger, director del clon de combate de The Artist (Michel Hazanavicius, 2011) ,  Blancanieves (2012) - film que, ojo cuidado, me gustó bastante, pero cuando Berger realizó unas declaraciones donde desmentía lo obvio, me cabreó en extremo, con lo orgulloso que podría sentirse de haber hecho una película bastante digna pese a ser claramente lo que era - además de esa oda la caspa que nos alegró las Navidades hace tres años, ya que prometía ser una vuelta al microcosmos de esa familia de clase media/baja española-cañí que tan bien supo recrear en la simpática Torremolinos 73 (2003). Pero ay amigos, aquí estamos lejos de ese film caricaturesco pero veraz donde una pareja tiene que recurrir al porno para salir de su miseria económica, y nos planta un esperpento camuflado como una comedia disparatada de enredo cuando se trata de un drama con grandes dosis de ... terror y fantástico (¿¡E!?).

Carlos (Antonio de la Torre), es el típico garrulo de barrio de extrarradio el cual sólo tiene un objetivo en la vida: criar una imponente barriga cervecera ante la televisión. Carmen (Maribel Verdú) es su sufridora esposa, quien aguanta sus constantes desplantes viéndose arrastrada junto a su hija (Priscilla Delgado) a una vida rutinaria, pero todo ésto cambia el día de la boda de su sobrino, en la cual, mientras están asistiendo en el convite a un espectáculo de hipnotismo orquestado por el primo de ella, Pepe (José Mota), es poseído por el espíritu de un antiguo camarero del salón donde se encuentran (Quim Gutiérrez). Los efectos pronto se hacen notar, y el otrora saco de carne es ahora un marido atento y un padre ejemplar...eventualmente, porque la personalidad de Carlos se niega a irse, creando confusas situaciones llenas de (supuesta) hilaridad, que harán que Carmen busque el origen de esta extraña posesión y, a ser posible, recuperar al 100% a su marido. Y os estaréis preguntando ¿pa´qué quiere traer a un amargas existencias de ese calibre? Pues porque el espíritu es un homicida en potencia...y bailón.

El principal problema de Abracadabra no se encuentra en la fusión de géneros, incluso eso se le puede ver como un acierto - la escena que mejor funciona es cuando el clavo inmobiliario (Julián Villagrán) cuenta en penumbra la historia de la casa que trata de vender -, sino más bien su falta de cohesión dentro de un guión que hace aguas nada más ponerse en materia, por no decir que éste nunca termina de pillar el tono ni en la comedia ni en el drama, haciendo que todo se convierta por instantes en una maraña sin sentido. Sirva de ejemplo la escena en la que Verdú, Mota y Josep Maria Pou (el mejor personaje de la historia y el actor que mejor se lo pasa), embutidos en ropas de enfermeros, tratan de "matar" al ente encerrándolo en el cuerpo de un moribundo hospitalizado (cameo de Saturnino García). Bien. A priori la escena tendría que estar enmarcada en el terreno del drama, pero Berger rueda la escena de una manera tan confusa, añadiendo unos chascarrillos sonrojantes como son esos calzoncillos de Superman (pose de Saturnino incluida). Además, esta escena es
contradicción dentro de la personalidad del personaje de Carmen, quien en el último segundo se apiada del espíritu (quien es un homicida recordemos, debe dar unos masajes de puta madre), salvándole en el último momento de ser expulsado del cuerpo de su marido ¿Confundidos? Pues agarraos donde podáis, porque todavía tenemos el final, donde monos, matanzas , cuchillos nupciales y números de magia casposa se dan cita en un aquí vale todo para dar punto y final a la historia.

Pese a éste barullo argumental, se pueden sacar momentos verdaderamente interesantes a la película, que entroncarían dentro del terreno del fantástico o terror, es decir, lo que mola: El vídeo de ¡Informe Semanal! donde relatan los hechos acaecidos treinta años atrás y que involucran a la entidad, no sé si estará rodado con una cámara MiniDv pero da el pego y ante todo impacta; la escena del dentista-médium; el baile entre Maribel Verdú y Antonio de la Torre al ritmo de (como no) la canción compuesta por Steve Miller o la alucinación donde el personaje de de la Torre cree que - y ésto no es coña - un mono ha matado a todo el equipo de catering de una boda. Además, salvo casos puntuales - Mota sobreactuando a más no poder, algo normal - el caso es que no me chirrían mucho la interpretación de los actores quienes se defienden bastante bien en sus roles. Al menos se les entiende al hablar.

Para terminar, decir que éste film es uno de los tres seleccionados para representar a España en Eurovisión la ceremonia de los Oscars del año que viene junto a 1898. Los últimos de Filipinas (Salvador Calvo, 2016) y Verano 1993 (Carla Simón, 2017), y donde seguramente, como viene siendo tónica general durante los últimos años, no nos comeremos ni un rosco.

Nota: 5

Azpiri, de profesión vendedor de sueños.


Escribo éstas líneas nada más enterarme del fallecimiento del dibujante madrileño Alfonso Azpiri Mejía por culpa de esa lacra llamada cáncer.

Nadie, absolutamente nadie ha vendido tantos videojuegos como él aunque la mayoría fuesen penosos y tirando a injugables. Daba igual. Era ver esa portada que había dibujado para tal juego de carreras o aventuras poligonales - que ni él mismo sabía de qué iban, salvo pequeños resúmenes que él mismo preguntaba y los cuales le ayudaban a dibujar, reconoció en múltiples ocasiones - que directamente hacían que fueses hacia él, imantado por esa mujer rubia/pelirroja que te guiñaba el ojo de manera pícara. No sabías cómo sería, sólo veías esa portada y tú corazón se enamorabas del juego que tenías entre las manos para  acto seguido pasar por caja para finalmente hacerte con él.

Sobran ya las palabras en éste post y solamente queda decir que hoy, como siempre que muere un icono de éstas características, el mundo ha perdido parte de su magia.

Descansa en paz compañero. Siempre te recordaremos.

Sesión Triple: Emoji la película (2017) de Tony Leondis

Antes de empezar con la crítica, quisiese haceros una pequeña recomendación, y si en algún momento decidís hacer una escapada a ese lugar increíble que es Dénia, hagáis un parón entre tanta playa y paelladas y no dejéis escapar la oportunidad de ir al Auto Cine Drive In, donde pude ver en pase triple la serie de películas que comentaré durante éstos días y que sin duda alguna es un tesoro que se debería disfrutar.

Dicho ésto continúo con la reseña.

Miedo. Mucho, mucho, muchísimo miedo me daba ésta película distribuida por los amigos de Columbia y producida por  Coca Cola  Sony Pictures Animation, quienes son capaces tanto de lo mejor como son Hotel Transylvania y secuela, pero también de lo peor, como han ido demostrando con todo trabajo en el que Genndy Tartakovsky no estuviese involucrado. No ayudó que en un primer avance en el que se entreveía la trama, ésta fuese una fusión un tanto bastarda entre Rompe Ralph y mi adorada La LegoPelícula  - película, al igual que ésta, con alma mercantilista pero que por casualidades del destino se convirtió en una de las mejores de la temporada - cumpliéndose mis augurios cuando las primeras críticas al otro lado del charco eran poco más que nefastas. No mejoró la cosa cuando se supo que como viene siendo norma en la casa de Sonycola, los encargados de doblar a los personajes principales serían actores como Quim Gutiérrez, Macarena Gómez, Carlos Latre, Úrsula Corberó o (Diox mío) Mario Vaquerizo en vez de contar con actores de doblaje profesionales. Es decir, Emoji: La película tenía todas papeletas para ser una mierda tan grande y hedionda como la que sale en el cartel...y el caso es que sí, lo ha sido, pero no de la magnitud esperada o la que cabría esperar dado el aluvión de ídem que se ha dicho sobre el film de las caritas.
La trama de Emoji: La película podría resumirse en la servilleta de un bar de carretera en la que hacer la gracia de GRACIAS PUTITA  , tras haberse puesto hasta el culo de LSD, claro está:
En nuestro móvil hay un mundo habitado por los emojis (las caritas del WhatsApp) entre las que hay un inadaptado/repudiado por los suyos, que emprenderá un viaje para cambiar su forma de ser pero por el camino descubrirá que no hay nada como la amistad y serbla bla bla bla.
Sí amigos, todos hemos lo hemos visto en innumerables ocasiones, plagiando con gusto a las dos películas anteriormente mentadas - el personaje principal saltando entre "mundos", con chuches incluidas, un protagonista a priori insulso, la aparición de una princesa ... - , y creerme cuando os digo que aquí no encontraréis una vuelta de tuerca a la fórmula o un posible soplo de aire fresco dentro del panorama actual de animación colmado por franquicias nacidas muertas pero harto lucrativas, como son los Gru y sus molestos cojones amarillos o los Cars - que ya directamente plagia sin ningún tipo de disimulo sagas icóRockynicas del cine -, pero he de decir que, si lo miras bien, al menos es un film sincero en el contenido de su mensaje. No me malinterpretéis, sigue siendo un mensaje muy perezoso y contado de la forma más perezosa que os podáis imaginar, pero es de agradecer que no se líen en exceso con las más que evidentes pretensiones de trascendencia que sí tienen compañías como Pixar, yendo directamente al grano para "intentar" entretener sin ningún tipo de pretensión por el camino. Que ésto se haya logrado por pura chiripa es otra cosa, pero al menos la cosa está bastante clara durante todo el metraje, y eso es algo que acaba haciendo de Emoji: La película un producto tan orgullosamente malo como orgullosamente sincero de ser como es.
Se hacen varias coñas a lo largo del film a costa del mundillo que rodea Internet, como es la hilarante escena, y posiblemente la mejor llevada, en la que los protagonistas entran a un bar hacker regentado por un trollano (con cara de caballo) y entre la clientela encontramos desde Spams a Trolls de la red, o cuando se meten en la aplicación de Facebook y se dice la que posiblemente sea la línea más incendiaria de la película: "¿Quién quiere tener amigos de verdad teniendo seguidores?". También se pueden ver otras Apps como son el Candy Crush, Just Dance, YouTube o Instagram aunque apenas se les saca el partido que cabría esperar.
Sin embargo hay algo que no pude pasar por alto y eso son las voces de la versión en castellano. No tanto los personajes de Latre y de Úrsula Corberó que al menos saben coger el tono con cierta gracia, pero Quim Gutiérrez y en especial Macarena Gómez sueltan sus frases con una falta de vida pasmosa...¡y eso que la personalidad de sus roles son todo lo contrario! No hablo de Mario Vaquerizo porque al menos sale poco y no lo hace tan mal en comparación, pero resulta estúpida ésta práctica (por suerte ya menos en boga si se compara de unos años hasta ahora) que solo quiere equipararse al modelo estadounidenses, sólo que los actores/famosos de turno de aquí han demostrado que no llegan por más que quieran, no dejando así a los profesionales ejercer su oficio. Una pena, pero lo dicho, por suerte cada vez se hace menos.
Hablando del doblaje, en la versión original tenemos a T.J. Miller (Deadpool), Anna Faris (May), Patrick Stewart (X-men) o el cómico James Corden además de muchos actores salidos del programa SNL, no obstante a quien me sorprendió ver en los créditos fue al músico y ocasional actor Steven Wright, quien en los noventa también dobló a la tortuga de La princesa cisne, y que aquí presta sus calmadas cuerdas vocales al padre de protagonista. Lo más curioso es que en una licencia algo algo extraña por parte de la versión castellana está doblado con acento cubano (¿!EH¡?).
Pese a todas las penosas críticas por parte tanto del público como de la crítica, la película ha recaudado (y sobrepasado) su presupuesto sólo en territorio estadounidense a falta de estrenarse en otros mercados, lo que ha supuesto un negocio redondo para Sony quienes necesitaban un tanto así junto al de Spiderman Homecomming tras encadenar varios fiascos en su sección de imagen real, donde aún les duele el culo tras el relativo descalabro que supuso Cazafantasmas el verano pasado.
Dirige el asunto Tony Leondis, realizador y guionista curtido en animación estrenada directamente para el mercado doméstico bajo el sello Disney El emperador y sus locuras 2: La gran aventura de KronkLilo & Stitch 2: El efecto del defecto - y que en 2008 dirigió la simpaticona Igor, la cual fue masacrada de manera un tanto injusta por la crítica y por el público estadounidense, haciendo que en nuestro país fue editada directamente en DVD.

Nota: 5

Sesión Triple: Atómica (2017) de David Leitch


Lorraine Broughton es una agente secreto del MI6 quien tras la muerte de un colega/amante en la Alemania pre caída del muro es enviada para esclarecer el caso y de paso conseguir una lista con nombres de agentes que custodiaba el finado. Ya allí descubrirá dos cosas: la Guerra Fría sigue más caliente que nunca (siempre quise soltar ese topicazo) y que no debe confiar en nadie, ni tan siquiera en sus presuntos aliados (otro topicazo, me encantan).

Basada en la novela gráfica de Antony Johnston, Atomic Blonde: The Coldest City - la cual no he leído, pero por lo que he oído está adaptada de una forma más o menos fiel, al menos inicialmente -, Atómica es un proyecto nacido de la mano de una Charlize Theron deseosa de consolidar su faceta de heroína de acción que tan buenos frutos le aportaron en la gloriosa Mad Max: Fury Road (2015), y de paso, por qué no decirlo, sacarse la espinita que supuso el fiasco de la que fuese otra apuesta personal: Æon Flux (2005). Para tal empresa, la buena de Charlize pidió consejo a su compañero inmortal actor Keanu Revees, quien por aquél entonces estaba rodando John Wick (Otro día para matar) (2014) y le recomendó para que llevase tal empresa a buen puerto al cincuenta por ciento de los cineastas que hicieron posible la primera entrega del sicario "retirado", es decir, David Leitch.
Leitch, director ocasional pero especialista y doble de acción de la vieja escuela - atesora en su curriculum más de ochenta títulos, entre los que destacan Blade (1998), El club de la lucha (1999), Matrix Reloaded y Revolution (2003) y 300 (2006) - , era la opción evidente para un film en el presumiblemente las hostiejas volarían libres como palomas en una película de John Woo, todo ello aderezado por las licencias creativas que le han permitido al guionista Kurt Johnstad, autor también del libreto de 300 y su secuela (2013), frente al material original de Johnston. Sí, unas líneas más arriba he dicho "presumiblemente" y no, no es una errata, ya que Atómica  decepcionará a todos aquellos que esperasen ver a un John Wick con cromosoma XX masacrando a media URSS en el contexto de la caída del Telón de Acero.
Con esto no quiero decir que en Atómica no encontremos espectaculares coreografías de acción (que las hay) y muertes de boches de la forma más sangrienta y enrevesada posible (que también), pero en éste caso hay una trama de espías de toda la vida, la cual por momentos cuesta seguir el ritmo por lo liada que está, muy en la línea de Spy Game (2001) con muchos saltos temporales - no en vano, la historia está narrada a modo de flashback durante un interrogatorio -, amén de las consabidas traiciones cada cinco minutos. No es algo que llegue a sacarte de la película, la verdad que es muy entretenida, pero si consigue resultar un tanto frustrante tener que hacer un repaso a todos los nombres que hay en la película para saber de quién/con quién cojones están hablando, no ayuda que sean la mitad nombres alemanes. Pero bueno, ya centrándome en las espectaculares set pieces de acción donde Charlize demuestra todo su potencial físico y Leitch su oficio como planificador, como decía sí las hay, pocas pero ciertamente muy espectaculares, sobretodo el (falso) plano secuencia que empieza en las calle de Berlín Oeste, continúa en un edificio donde se desata toda la acción y culmina en una persecución en coche. Leo en IMDb que se rodó con unas cámaras Arri Alexa MHawk V-Lite Vintage, y por lo que se ve en pantalla les sacaron todo el partido imaginable.
La película, que costó unos 30 millones de dólares, está funcionando bastante bien y ya lleva recaudados casi el doble de su presupuesto, además de estar respaldado tanto por crítica como por público, con un 63/100 en Metacritic y un 7,1 en IMDb, con lo que Charlize (también productora) puede sentirse orgullosa de éste triunfo. Y nosotros tan contentos.

Nota: 7

Musas: Alex Essoe



Nombre: Alex Essoe

Edad: ¿?

Nacionalidad: Estadounidense. Nacida en  Dhahran, Arabia Saudí.

Debut: Surviving Crooked Lake (2008)

Descubrimiento: Cuentos de Halloween (2015)

Conocida mundialmente por... The Neighbour (2016)

Última aparición en pantallas: Midnighters (2017)