Mostrando entradas con la etiqueta Robert Endgulnd. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robert Endgulnd. Mostrar todas las entradas

FANTER FILM FESTIVAL - Pesadilla en Elm Street (1984)


Escribo estas líneas tras enterarme que mi Atleti ha ganado al Barcelona y se ha clasificado para cuartos de final de la Champions, así que disculpadme si estoy pletórico.
¡¡¡Atleti!!!

Sí pequeños McFlys, el Festival FanTer de Cáceres ha acabado en un visto y no visto, dejando tras de si una buena cantidad de grandes títulos, cada uno de ellos capaz de ser el cabeza de cartel de cualquier festival que se precie. Todo un lujo para todos los asistentes de la sala Capitol, que pudieron disfrutar con títulos de la talla de "The Collector", "You´re the next", que se alzó como la ganadora del certamen, "The Woman" o  "Cabin in the Woods". Pero, vista esta cantidad de "Pelulazas" ¿cuál ha sido el cabeza de cartel de este festival? Pues sin duda alguna el título más mítico, y el que, curiosamente, me toca comentar:

"Pesadilla en Elm Street".

Hablar de ella, sería hablar de una de las mejores películas de terror de la historia según los aficionados al género, y de uno de los personajes más incónicos del terror ochentero, que a día de hoy sigue presente en el imaginario colectivo, ya seas fan o no de la saga. Freddy Krueger, ese asesino con la cara derretida, garras en vez de dedos y que atacaba donde más indefensa estaba su víctima (sus propios sueños), no fue el primero de estos denominados iconos del terror, recordemos que antes de él están Michael Myers o Jason Voorgues, pero acabó por imponerse a ellos mediante su carisma e inigualable capacidad de soltar chistes mientras "despachaba" a una de sus desdichadas víctimas...pero adelantemos acontecimientos, que estamos por la primera y aquí todavía no era ese bufón escalofriante al que luego nos acostumbraron entrega tras entrega. No, aquí el Señor Krueguer es una máquina de matar, carente de sentimientos y con una especial predilección por los niñitos (lirili). Un acierto por parte de Wes Craven, que creó este film al aunar una experiencia que vivió siendo un niño - un vagabundo de aspecto siniestro que le miró fijamente -, y cierta noticia que leyó en la que se aseguraba la posibilidad de la muerte durante el sueño. Ambas anécdotas, unidas al nombre del abusón de su colegio, que era, como no, Freddy, dieron con ese toque mágico que pocas veces aparece en el director neoyorquino, creando una perfecta película que a día de hoy, con sus faltas, sobretodo en el apartado de efectos y algunas interpretaciones, sigue siendo una imprescindible y reivindicable muestra del mejor cine de terror. 
A lo mejor a más de uno le quita de dormir unos días.

Un broche perfecto para un festival al que espero ir el próximo año...

Retrocrítica: Freddy vs Jason

Ayer por la tarde tuve la suerte de asistir al Artistic Metropol a un pase de la última película en la que se daban cita y mamporros las encarnaciones clásicas de los Jason y Freddy originales. Recordemos que lo que hubo a continuación (casi seis años después) fueron dos remakes, uno muy correcto y otro que digamos no cumplió las expectativas suscitadas, pero que al menos abren la puerta para ver futuras secuelas. Algo es algo.

Volviendo a la película, tras verla y disfrutarla sólo me queda una pregunta que hacer:
¿Por qué no se hicieron más de estas películas? Es decir, ¿por qué dado el éxito que generó este film, tanto monetario como de crítica, no se probó a meter a Michael Myers, Chucky o Pinhead? Cierto es que mucho se habló de una secuela en la que aparecería nuestro asesino favorito del día de los muertos, pero con el paso de los años nadie quiso arriesgar y en vez de eso optaron por los citados remakes, tan en boga últimamente, aunque sí que apareció una secuela en cómics llamada "Freddy vs Jason vs Ash", en la que el héroe de Michigan mediaba con su motosierra en la contienda de los dos asesinos y que sobra decir el si no estáis leyendo ese cómic ya tardáis en conseguirlo.
La cinta la dirige el interesante Ronny Yu, el director que devolvió a la vida (y al interés) al muñeco diabólico en "La novia de Chucky", y lo hace de manera ejemplar. En ningún momento de la cinta cae en la autoparodia barata y se toma bastante en serio las bases por las que ambas sagas se han sustentado a lo largo de los años (sangre y sexo), e incluso las expande para goce y disfrute del personal. Como ejemplo de ello, tras un prólogo que podría calificase de diez (Freddy como narrador incluido), ahí está la primera muerte en la que un chaval, tras el fornicio, se tumba en la cama para que a continuación Jason le haga una cirugía machetil para acto seguido ser rematado al doblarse la cama (¡!). Acaba de comenzar y ya tenemos sexo, desnudos gratuitos y muertes aún más gratuitas, por no hablar del uso que hace del suspense (yo hubiese apostado por la negra chillona), así que tenemos un comienzo de diez. Lástima que lo que viene a continuación es algo más soso, incluso los momentos de la fiesta, que deberían ser masacre continua, son de un lento que asustan, incluso Yu afirmó que él lo que quería era hacer en vez de una macrofiesta un funeral pero que New Line no le dejó por falta de presupuesto (sí...claro) y que si se piensa bien hubiese sido más lógico. Para nuestra suerte y disfrute encontramos que según avanza la película el ritmo aumenta cada vez más, incluido hay un amago de boca a boca a Jason, hasta tocar techo con el clímax en el que vemos nuestro ansiado enfrentamiento, y que me cuelguen si no cumple o sobrepasa las expectativas. Pura delicia friki en una ensalada de golpes bajos y machetazos sin control, de esos que verías una y otra vez en bucle y que por desgracia te dejan con ganas de más.

Referente a los actores decir que los "humanos" son mera carnaza, como suele ser habitual, y tanto sus motivaciones como trasfondo nos importan más bien poco, aunque la galería de chicas y chicas random de cuerpos neumáticos es amplia eso sí y al menos la vista lo agradecerá, en especial la protagonista (muy parecida a la finada Brittany Murphy) y sus dos gemelos siameses calvos. Carnaza nada más al servicio de Jason y de Freddy, que son el verdadero motivo por el que vemos esta película, y la verdad es que cumple más que de sobra. Robert Endgulnd es de esos actores que con sólo su voz y presencia logran que miremos embobados a la pantalla (también llamado el "síndrome Freeman"), y nos atrapa cada vez que aparece en pantalla ya sea caracterizado, a rostro descubierto o simplemente una sombra. Un grande entre los grandes, sin duda alguna. Por el otro lado tenemos a Jason, interpretado esta vez por el especialista Ken Kirzinguer, un mostrenco de dos metros diez, y que aporta poco más que presencia y mala baba al personaje del asesino de Cristal Lake, dada cuenta que ya sabemos su tendencia a ser parco en palabras. No se explota mucho al personaje en realidad, dado que poco mas se puede mostrar que no se haya visto ya en sus diez entregas anteriores, aunque casi al final vemos como fue el momento del ahogamiento de un pequeño y deforme Jason en el lago, y que queda la mar de chulo todo sea dicho.

En resumidas cuentas, una monster movie con asesinos que sabe ser entretenida hasta decir basta, y que es sin duda alguna un choque de titanes que nadie debería perderse.