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Gran Fiesta Cannon Films


El próximo VIERNES 13 de marzo la sala Artistic Metropol acogerá un evento de asistencia obligatoria. 

Tras la presentación de los libros de la editorial Applehead Team Creaciones "Cannon Films: La Generación del Videoclub" y la segunda edición de "Manual de Supervivencia para Cinéfagos" se  proyectará el documental Electric Boogaloo: La Loca Historia de Cannon Fils que repasa la andadura que la prolífica productora tuvo en los años 80. 

Precio del evento: 6.50  €


"Electric Boogaloo: The Wild, Untold Story of Cannon Films" (2014) de Mark Hartley.



Esta es la historia de dos locos primos israelíes (aunque a decir verdad uno más que otro) que tan solo querían hacer películas como las de Hollywood pero al margen de los estudios. Tenían todo para conseguirlo: ganas, contactos, dinero, visión… Pero solo había una cosa que les faltaba: Talento.
A grandes rasgos, este es el argumento de este esperadísimo documental. Podríamos decir que el más esperado de la década junto al “Jodorowsky´s Dune”.  Un documental hecho desde el cariño a este tipo de películas de serie B. Esas películas que se les puede poner el resobadísimo epíteto de malas pero divertidas, pero que en esta ocasión le queda como un guante.
El documental nos cuenta en orden cronológico las aventuras de Menahem Golan y Yoram Globus, como petaron el mercado israelí con “Polo de limón” de Boaz Davidson y su posterior aventura americana – que podríamos titular “Vente a USA Menahem”- lleno de subidas y bajadas como si del Dragon Khan se tratara.


Detrás de esta cinta está un señor llamado Mark Hartley, curtido en otros documentales que bucean en las cloacas del género como  “Not quite Hollywood: The wild, untold story of Ozploitation” o “Machete maidens unleashed!”. Es decir, no estamos ante un advenedizo, si no ante la persona idónea para acercarse al universo Cannon con cierto bagaje y con el callo suficiente para separar el grano de la paja y conseguir un documental equilibrado y sobretodo divertido.
Uno de los puntos a favor del documental es el hecho que aunque muchas veces la nostalgia haga acto de presencia, no todo el rato se tiene la lengua en el ano de Golan y Globus. Si el entrevistado en cuestión no tiene buen recuerdo, pues se dice. Si se piensa que eran unos explotadores, pues se dice. Y si reniegas de una película y quieres quemar ante la cámara la única copia que tienes de la misma, pues que narices, se hace.
Lo cierto es que el documental tiene su mejor virtud en que no es tanto una crónica de lo que sucedía sino que un anecdotario. Aunque siga cierto orden cronológico salvo excepciones, cuando se llega a una película se cuentan algunas anécdotas y chascarrillos sin necesidad de saber mucho del argumento. Gracias a estos chismes sabremos de los ardides y el talento no cinematográfico de Golan y Globus para vender una película solo con un poster, de la jeta que tenían para poner tetas sin ton ni son o de lo bonicos que eran al creer que Brooke Shields iba a ganar el OSCAR por “Sahara”.



Entre los contras que podrías sacar al tema estarían en primer lugar la ausencia de una entrevista a Ana Obregón cuando hablan de “Bolero” y el hecho que al haber demasiado que contar y debiéndose centrar en el formato de largometraje; Hartley entra muy pronto al trapo. Y en verdad, si no tienes cierto bagaje sobre el tema Cannon es fácil perderse y no disfrutar con la experiencia. Quizás hubiera sido más interesante tratar el tema como una serie por capítulos, al estilo “Monty Python la versión de los abogados”, pero no vamos a ponernos exquisitos a estas alturas de la vida. ¿Cómo te puedes quejar después de ver a Golan meter a su hijo recién nacido en un canastillo dentro de un carro tirado por caballos porque necesitaban un bebe en cámara y no había pasta? ¿Cómo puedes renegar tras ver las artimañas que hicieron para completar el casting de la saga Ninja? Y ¿Cómo podrías decir algo malo de estos dos después del discursito de Franco Zeffirelli?


En definitiva, una película para los que amamos el cine. Para aquellos que disfrutamos con cualquier película que nos emocione aunque el resto del mundo diga que es una basura. Para aquellos que nos frotamos las manos con los ninjas de colores. Para aquellos que nos la metieron doblada en el videoclub del barrio. Para aquellos que pensamos que “Delta Force” es la mejor película de aviones de la historia. Para los que pensamos que un concurso de pulsos es argumento suficiente para una peli. Y sobretodo, para aquellos que pensamos que Electric Boogaloo es el nombre más fardón que puedas imaginar para una peli.

In Memorian: Fallece el productor Menahem Golan


El productor Menahem Golan, ha fallecido a los 85 años de edad en Israel, tras perder la conciencia. Puede que a muchos su nombre no les diga nada, pero si echáis un ojo a su filmografía, veréis que es el hombre que estuvo detrás de la mítica Cannon Films, y con ello tras la mayoría de los films de acción de los 80s con Jean-Claude Van Damme y Chuck Norris. 

También tuvo su impacto en el mundo del terror con títulos como Fin de Año Maldito, Rayos X, La Casa de las Sombras del Pasado, La Matanza de Texas 2, Invasores de Marte, Fuerza Vital o Masters del Universo... Descanse en paz.