Hola buenas, ¿qué tal vamos? Yo la verdad que no me puedo quejar hoy por hoy, con mucho curro y eso es lo que importa, aunque satura algo, no demasiado.
Por suerte, También he he podido ir al cine a ver no pocas películas, muchas de las cuales tenía ganas desde hace mucho. Desde El árbol de la vida a Mientras duermes,pasando por Contagio y otra vez Intruders (que gana aún mas con el segundo visionado). Dentro de nada haré las críticas de todas, aunque algunas me costaran más, como es el caso de El árbol de la vida que...bueno si la habéis visto sabréis el motivo.
Para terminar, recomendar los cines de La Vaguada, los cuales son de los pocos que tienen aún horario matinal, además de estar francamente bien.
Un saludo Cinéfagos.
Intruders (2011) de Juan Carlos Fresnadillo
¿Os acordáis cuando de pequeños, o no tan pequeños, dejabais la puerta entreabierta, haciendo que un pequeño hilo, un minúsculo hilo de luz, procedente del pasillo entrase a vuestra sombría habitación? ¿Os acordáis también cuando por la noche, el silencio sepulcral de la casa era roto por un crujir de madera, y solo vuestras sábanas eran el escudo protector más fiable ante ese “monstruo” que con seguridad vivía dentro de vuestro armario (o bajo la cama) y era el causante de dicho ruido?
Tal vez si, tal vez no, pero Intruders nos recuerda que ese “miedo” primigenio, un miedo que llevamos en nuestro ADN desde tiempos inmemoriales, sigue ahí, y jamás lo dejaremos atrás aunque crezcamos.
ERASE UNA VEZ…
Esta película puede ser tomada por dos caminos:
1) Un film al que hay que analizar y aplaudir sus virtudes y abuchear sus faltas (que las tiene).
2) Un cuento. Un cuento terrorífico sin duda, pero un cuento.
A mí, que me gusta el riesgo, decidí verla de el último modo, asumiendo de primeras que la película iba a ser un cuento de antes de irme a dormir, y que me recordaría a esos de la abuela, en los que se me advertía de tener cuidado con el Coco.
No quiero decir con esto que sea una película ligera, al contrario, trata temas tales como la familia desunida, el amor paterno-filial, el miedo a lo que albergamos en nuestro interior y el miedo a la realidad….pero eso lo iré detallando más adelante.
La historia nos lleva a una casa.
En esa casa vive un niño con su madre.
Es por la noche y llueve como si no hubiese mañana.
El niño duerme.
Llueve. Llueve. Llueve.
Derepente, algo le despierta ¿qué puede ser?
Un maullido. Un maullido de gato.
El niño se levanta de la cama.
Está extrañado.
El maullido procede de fuera de su casa.
Sale, sin importarle la lluvia.
Ve al gato encaramado a una de las barras, al parecer están remodelando el edificio.
Está extrañado.
El maullido procede de fuera de su casa.
Sale, sin importarle la lluvia.
Ve al gato encaramado a una de las barras, al parecer están remodelando el edificio.
El niño llama al gato…pero algo le llama más la atención:
Un extraño fantasmagórico trepa por la fachada del edificio.
Asustado, el niño se esconde tras una esquina, pero no para de ver al extraño.
Su capucha no le deja ver su cara, aunque su aspecto le recuerda a un monstruo sediento de sangre, y sus movimientos, casi etéreos, los de una serpiente al acecho.
Horrorizado el chaval ve como el extraño se cuela por la ventana de su casa.
El niño, reúne el valor para entrar, ya que sabe que su madre está dentro y corre peligro si no la ayuda.
Cuando entra en la habitación, intenta evitar un grito que le sale por la garganta:
¡¡EL EXTRAÑO LE ESTÁ ROBANDO LA CARA A SU MADRE!!
Un extraño fantasmagórico trepa por la fachada del edificio.
Asustado, el niño se esconde tras una esquina, pero no para de ver al extraño.
Su capucha no le deja ver su cara, aunque su aspecto le recuerda a un monstruo sediento de sangre, y sus movimientos, casi etéreos, los de una serpiente al acecho.
Horrorizado el chaval ve como el extraño se cuela por la ventana de su casa.
El niño, reúne el valor para entrar, ya que sabe que su madre está dentro y corre peligro si no la ayuda.
Cuando entra en la habitación, intenta evitar un grito que le sale por la garganta:
¡¡EL EXTRAÑO LE ESTÁ ROBANDO LA CARA A SU MADRE!!
El niño chilla al intruso que se gira y va hacia él…
Bueno, lo mío nunca han sido los cuentos, pero los primeros minutos transcurren así, con la presentación de la historia en Madrid, en el que Fresnadillo nos obsequia con el mejor momento de tensión de la película, en el que una madre (Pilar López de Ayala, que hasta con ojeras es preciosa) lucha contra el mal para salvar a su hijo, sin importarle el precio a pagar por proteger a su cachorro.
Esta escena te mantiene pegado al asiento hasta su conclusión, en la que, creemos que ha sido todo una pesadilla del niño al que su madre trata de consolar.
Bueno, lo mío nunca han sido los cuentos, pero los primeros minutos transcurren así, con la presentación de la historia en Madrid, en el que Fresnadillo nos obsequia con el mejor momento de tensión de la película, en el que una madre (Pilar López de Ayala, que hasta con ojeras es preciosa) lucha contra el mal para salvar a su hijo, sin importarle el precio a pagar por proteger a su cachorro.
Esta escena te mantiene pegado al asiento hasta su conclusión, en la que, creemos que ha sido todo una pesadilla del niño al que su madre trata de consolar.
Ahora coged las maletas que nos vamos a Londres, donde un padre (Clive Owen, sublime) trata de comprender quién es el intruso que se cuela por la noche en la habitación de su hija Mia (Ella Purnell, a la que auguro un buen futuro) .
Ambas historia, que en principio no tienen relación entre si, se van uniendo cada vez más hasta desentrañar el misterio que une a ambos:
¿Quién o qué es Carahueca?
Ambas historia, que en principio no tienen relación entre si, se van uniendo cada vez más hasta desentrañar el misterio que une a ambos:
¿Quién o qué es Carahueca?
TEMED A CARAHUECA
Una de las escenas que más recuerdo, y que me recordó a una anécdota de cuando era ñajo, es la de John (el padre) con Mia en el jardín, donde este saca un cuento que le leía cuando era pequeña y tenía pesadillas, pero al ver que no le ayuda, coge un impermeable, unas botas y una pelota de baloncesto (a modo de cara) y crean un espantapájaros al que queman, a modo de purgar sus pesadillas.
Esa escena en cuestión resume, a mi parecer, lo que más importa y lo que hace mayor hincapié Fresnadillo a lo largo del film: Lo que un padre/madre hace por un hijo.
Un planteamiento de sobra conocido y tremendamente explotado, pero que no deja de ser interesante y, que coño, emotivo verlo en la pantalla.
Aunque tierna, la escena se va tornando a oscura, gracias a que nuestro querido villano Carahueca acecha a la preadolescente, ya que desde ese momento es y será su presa.Un planteamiento de sobra conocido y tremendamente explotado, pero que no deja de ser interesante y, que coño, emotivo verlo en la pantalla.
Carahueca se nos presenta así, como un monstruo despiadado, al que no le importa nada ni nadie, solo tiene una meta en su existencia: Poseer una cara en el sentido mas literal de la palabra, es decir, arrancársela parte por parte, ya que él no tiene una.
En el caso de Madrid, la de Juan, en Londres la de Mia, pero ambos casos unidos por un nexo que no explicaré…y espero que no sepáis porque os chafa la película, pero Carahueca es la respuesta.
Una cosa que quiero destacar es el aspecto de Carahueca según es visto en Madrid o en Londres. En Madrid es representado como un encapuchado cuasi fantasmagórico, capaz de levitar y hacerse incorpóreo a su antojo, a modo de un hombre del saco clásico y salvaje, mientras que en Londres es representado como un encapuchado fantasmagórico, sí, pero más coherente con las leyes de la física. En este caso parece más una persona enfundada en una gabardina y unos guantes. Me pareció un detalle genial, no solo por los efectos usados cada vez que hace entrada Carahueca, si no que su evolución según avanza el film es más que evidente.
En el caso de Madrid, la de Juan, en Londres la de Mia, pero ambos casos unidos por un nexo que no explicaré…y espero que no sepáis porque os chafa la película, pero Carahueca es la respuesta.
Una cosa que quiero destacar es el aspecto de Carahueca según es visto en Madrid o en Londres. En Madrid es representado como un encapuchado cuasi fantasmagórico, capaz de levitar y hacerse incorpóreo a su antojo, a modo de un hombre del saco clásico y salvaje, mientras que en Londres es representado como un encapuchado fantasmagórico, sí, pero más coherente con las leyes de la física. En este caso parece más una persona enfundada en una gabardina y unos guantes. Me pareció un detalle genial, no solo por los efectos usados cada vez que hace entrada Carahueca, si no que su evolución según avanza el film es más que evidente.
UN HOMBRE SIN CARA ES UN HOMBRE SIN VIDA
De los actores, bueno, admitir que hay alguno mal desarrollado como el de la madre, interpretado por la alemana Carice Van Houten, y que hay momento en el que parece distraída con algo, pero admito que tiene una escena con un cigarro muy curiosa (y embarazosa). Lo que es de juzgado de guardia es tener a Daniel Brühl en el reparto y darle un personaje tan pequeño y soso. En los minutos que aparece no se le ve con muchas ganas, resultando poco creíble en su rol. Incluso Héctor Alterio en unos minutos, los que aparece, se come la pantalla, además de darle una paliza de campeonato al alemán, pero hay que reconocer que el argentino tiene tablas y Brühl todavía le queda aún que aprender.
Como he dicho antes, Carahueca es el eje central sobre el que rotan los demás personajes, pero ¿y los radios que sujetan la rueda? Pues ellos son Clive Owen, Ella Purnell, Pilar López de Ayala e Izán Corchero.
Que decir de cada uno de ellos, simplemente aplaudir la elección al director de casting que les señaló como intérpretes. Bravo. De verdad llegas a creer que son familia, como el citado momento de la quema, o cuándo Juan está jugando al fútbol y su madre se asusta de un encapuchado que les vigila (o no). De verdad, una gran elección.
Como puntos negativos podría destacar lo denso que resulta en ocasiones, incluso repetitivo en los primeros compases, o el empleo del giro final sorpresa, que en este caso de sorpresa poca, porque se ve a la legua.
MEJOR CON LA LUZ ENCENDIDA
En resumidas cuentas, una película imperfecta, pero que no deja de ser interesante dentro del panorama actual.
No recomendada a personas que aún duermen con la luz encendida o con su osito de peluche.
No recomendada a personas que aún duermen con la luz encendida o con su osito de peluche.
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Capitán Truñ..digo, Trueno.
No os preocupéis, en esta reseña no diré, o lo intentaré, todo lo que se ha dicho sobre este film. Que si los continuos cambios de presupuesto, director, actores y chicos para el café han hecho mella en esta producción que ya todos tildaban de maldita, eso a mí no me interesa, pero me parece insultante que se acuse a la falta de presupuesto, siendo10 millones lo que tenían entre manos…pero bueno, vamos a centrarnos en la película.
¿TRUENO? LLOVIZNA, MÁS BIEN.
La historia no comienza del todo mal, ya que vemos el asalto a la fortaleza árabe del Rey Hassan (Asier Etxeandia, que hace lo que puede para lo poco que le dejan) por parte de un ¿ejército? de cristianos comandados por el Capi (Sergio Peris Mencheta, del que ojalá tenga mejor suerte en Hollywood) en pos de rescatar a los amigos de este, Crispín (insufrible Adrián Lamana) y Goliat (cachondo Manuel Martínez), antes de que sean ejecutados. Estas escenas en el castillo, son de las mejores que se ven en todo el film, ya no porque tienen un aire a películas de aventuras clásicas, si no que la fotografía y la cámara están perfectamente ajustados a la acción, en la que las espadas cortan infieles como si fuesen paja, como en el cómic.
Digo que el comienzo es lo mejor del conjunto, ya que en ese momento no es tan evidente la falta de ganas (que, repito, no de medios) por hacer este film, aunque también tiene momentos como el de la serpiente que se teleporta (¿en el suelo? No, en el techo) o el momento chica al rescate, usease, Sigrid (Natasha Yarovenko que…¿le habrá dado un ictus? Ni pestañea en toda la película) en la que canta al metro que no es la actriz si no una doble la que se carga a los esbirros, que por cierto se reproducen a una velocidad pasmosa (aunque Hassan diga que son pocos al principio), deben tener una fábrica de esbirros de mala calidad en el sótano.
Aún así son momentos entretenidos, incluso diría que da síntomas de lo que quiso y no fue
Lo malo llega ahora.
Tras un cara a acara con el príncipe Hassan, El Capi, muy gallardo él, sucumbe a su espada y apunto está de ser cortado en cachitos por el árabe, pero, oh, casualidades de la vida, el cristiano tiene la marca del Trueno (chan chnan channnn), de la que el padre de Hassan habló hace un momento y que tenía que proteger a toda costa, convirtiéndose en el ángel moreno de la guardia de El Capi desde entonces, y perdonándole la vida (sic.).
Tras matar a ciento y la madre (lo dicho: fábrica de mala calidad en el sótano), El Capi encuentra a un anciano prisionero cristiano (decidlo tres veces seguidas y ganareis un perrito piloto) que le encomienda una misión: Guardar un Cáliz de los chinos y llevarlo a España, ¿dónde si no? Pese a que el Capi piensa que chochea, decide guardar el Cáliz.
El entrañable yayo no dura mucho, ya que uno de los malos malosos de la función, interpretado por un cansado Ramón Langa, que ve en que pestiño se ha metido, se lo carga a golpe de daga (sin sangre, sin sangre) tras decirle que el Cáliz ya no lo tiene.
El entrañable yayo no dura mucho, ya que uno de los malos malosos de la función, interpretado por un cansado Ramón Langa, que ve en que pestiño se ha metido, se lo carga a golpe de daga (sin sangre, sin sangre) tras decirle que el Cáliz ya no lo tiene.
Tras la victoria en la fortaleza, El Capi y los suyos son encomendados a una misión en las tierras bajas de Aragón (sin haberlo deseado…), en las que ocurre algo “raro”, y que, casualidades de la vida, les viene al pelo para lo del Cáliz…y tu te cagas en ese momento en el guionista. En el viaje les acompañarán además Sigrid, que pasaba por allí a saludar, y un grupo de personas que sabes nada más verles que morirán de una forma dolorosa y cruenta, pero oye, no iban a matar al pesado de Crispín (aunque ganas no falten) o al buenazo de Goliat. Acabáramos.
Tras un viaje que dura un peo, ya que el puente marítimo por aquél entonces ibas directo y sin escalas (como bien detalla el mapa a lo Indy) .
Ah, se me había olvidado citarlo, pero les persigue “algo” que se arrastra por las dunas del desierto, creo que es un gusano gigante de Dune, y que ahora sabe atravesar mares por obra y gracia del guionista…genial.
Ya no me explayo más en la historia, porque la verdad, ni merece la pena citar que grandes actores como Roberto Álvarez o Alejandro Jornet estén en papeles ridículos, o que la historia acabe siendo una fantasmada de cero interés y menos medios para realizarla (si…claro), en la que solo hay DOS momentos de FX y son realizados de manera chapucera, siendo el caso del gusano de Dune el caso mas bochornoso, y que luego detallaré.
En fin, ahora centrémonos en los villanos, porque aquí hay miga.
CON ENEMIGOS COMO ESTOS…
Lo digo desde ya. ¿Qué cojones le pasa a Gary Piquer, que últimamente nos “regala” esta mierda de interpretación? En serio, es frustrante ver como un actor de tal calibre se mete en berenjenales como este, sobretodo siendo uno de los villanos más histriónicos y oligofrénicos que ha parido España, y eso que José Luis Moreno dejó el listón alto en Torrente 2. Es tal su nivel de ida de cabeza, que en varios momentos crees que del presupuesto le dieron 5 millones a él solito para coca, y luego le pusieron una cámara a ver que pasaba.
Recuerdo un momento en el que está peleando contra El Capi y empieza, sin venir a cuento, a chapurrear en inglés, haciendo denotar sus raíces inglesas el villano, supongo, pero que en ese momento te quedas con cara de póker y recagandote en el guionista y en el actor y en sus madres.
Turno ahora de Jennifer Rope, porque esa también se las trae como bruja Ariadna, que comparte oligofrenia e histrionismo con Piquer, además que denota unas ansias extremas de carne de macho o de hembra según le de la situación, lo que nos da una mala y encima negra bollera…Aplausos para el guionista por favor por mandar ese mensaje tan alegre (jooooder).
Luego tenemos al anteriormente mentado Langa, que a cada plano se pregunta ¿dónde coño estará mi agente, que le voy a matar? Respuesta: Con el guionista, Piquer y el director, puliéndose el presupuesto a golpe de nieve.
Ahora bien, los esbirros aparecen caras conocidas por el fansdom, como es el caso de los Inmortales de 300 haciendo apariciones estrellas en plan cargarse a secundarios sin importancia y solo aparecen dos veces y ni se enfrentan a personajes principales, solo a los secundarios que llevan MUERTE a fuego en la frente.
Y otra eminencia como el Caballero del Antifaz sale como esbirro, bueno, esbirros, ya que Piquer a clonado en su sótano (again) a este entrañable personaje para que le sirva como guarda espaldas, aunque luego no guarden una mier…Da igual que sea un personaje legendario, aquí caen bajo la hoja de los protagonistas, hasta por la de los secundarios, que es más triste.
El gusano de Dune, que cómo he dicho antes, persigue (creo) a nuestros héroes a lo largo de toda la aventura, con corrimientos de tierra, y zampándose cadáveres de buenos y de malos, para luego hacer su aparición estrella…aunque eso es decir demasiado. Mucho ponernos la miel en los labios para que solo salga cinco segundos para zamparse al malo malísimo de la función…e irse para jamás volver, y sin suscitar ninguna reacción en nuestro héroes. Bien.
LEED EL CÓMIC, ANDA.
Nada más que añadir, salvo esos primeros minutos, lo demás se hace cuesta arriba, incluso apagas más de una vez deseando haber elegido otra película y no esta (verídico).
Si sois fans de los cómics, ni se os ocurra.
Es un insulto prolongado a la figura del autor y su obra.
Al resto.
Ved No habrá Paz para los Malvados o Intruders.
No habrá paz para los malvados.
Difícil película la que voy a tratar hoy. Difícil en varios sentidos, los cuáles ahora explicaré, pero no continuar sin hacer mención a ese Director con mayúsculas que es Enrique Urbizu, y a esa bestia de la interpretación que es José Coronado. Sus colaboraciones nos han regalado los mejores Thrillers que ha parido este país desde, bueno, desde que Garci se decantó por el drama histórico-añejo. A los dos, mi mas sincero agradecimiento.
DIFICULTADES VARIAS
¿Por dónde iba? Ah, si. Difícil. Difícil en su punto de partida, difícil en su desarrollo, difícil en sus personajes, difícil para conectar…podía continuar, pero creo que habéis captado cuál es la palabra que describe al susodicho film, ¿no?
Los que la habréis visto coincidiréis conmigo en que no es una película para todos los paladares, incluso a alguno le chirriará oír que se califique como thriller de acción, ya que la acción tarda mucho en aparecer, pese a que desde el principio ya tenemos un tiroteo, pero cuando aparece…merece la pena la espera, aunque lo dicho, tarda en llegar, pero no hace falta gastar ni una bala para conmocionar a los espectadores, os lo aseguro.
Los que la habréis visto coincidiréis conmigo en que no es una película para todos los paladares, incluso a alguno le chirriará oír que se califique como thriller de acción, ya que la acción tarda mucho en aparecer, pese a que desde el principio ya tenemos un tiroteo, pero cuando aparece…merece la pena la espera, aunque lo dicho, tarda en llegar, pero no hace falta gastar ni una bala para conmocionar a los espectadores, os lo aseguro.
Se le pude acusar un poco al director, no sin motivo, de querernos vender un drama camuflado como si fuese una de acción al uso. En la que las miserias y fallos de los protagonistas son mostrados en la pantalla, y en la que el uso de un guión es incluso más necesario que el empleo de pirotecnia, cosa que ojalá tomasen nota los de Hollywood.
Su principal baza y reclamo es un personaje, a priori, nada atractivo: Santos Trinidad, el cuál haré un apartado aparte, pero solo decir por ahora de él que no es el tipo de personaje con el que conectas en el minuto uno del film, sobretodo porque se carga a tres personas a sangre fría casi sin pestañear.
Como los buenos antihéroes.
TRINIDAD, SANTOS TRINIDAD
Eje y columna vertebral de la historia. Mejor dicho, sin él no habría historia. Bebedor compulsivo de cubatas que tienen más ron que coca cola, por descontado un alcohólico pasado de vueltas que dejó hace mucho de ser su mejor momento en operaciones especiales, y que ahora se dedica a buscar personas desaparecidas, pero más dedicación le pone a que le echen del cuerpo. Ah, si, divorciado también, para completar el cupo…y nuestro héroe, o, como he dicho antes, antihéroe, palabra que últimamente a perdido el significado por los engendros con los que se les ha calificado así (saga Crepúsculo, os odio), pero que aquí adquiere un sentido claro y puro.
Un hombre que en la primera escena, rompe la nariz a uno (que le invitaba a copas, ojo), dispara a quemarropa a otro, dispara a la camarera por la espalda (!!!) y luego remata al primero en el suelo, pues…¿cómo decirlo? suena a cabrón total, hablando en plata, da igual que luego sean quiénes sean los que se cargó, de primeras viene atravesado.
Pero ocurre algo, al menos a mi modo de ver, que no ocurría desde que Malamadre asomó su calvo semblante por la pantalla, y es que desearíamos ser como él, o al menos de nuestro lado.
Gran culpa de ello la tiene Coronado, que con unas pocas líneas de diálogo, mucha chulería y muchísimo mas talento, compone uno de los personajes mas rico en matices que ha dado el cine español este año, y que sería de juzgado de guardia no darle el Goya el año que viene, aunque va a estar reñida la cosa con Luis Tosar…el tiempo dirá.
El único problema que le veo es que el guión se centra tanto en él que han olvidado a los demás personajes, los cuales son eclipsados por el bueno de Coronado. Ya sea porque no les da para más como a Rodolfo Sancho, Nadia Casado o Juanjo Artero, que ojalá saliesen más, o porque no aprovechan los minutos en pantalla como Helena Miquel, ver el momento del interrogatorio a Santos, en el que pone cara de circunstancias, aunque no sería justo decir que lo hace mal.
Un hombre que en la primera escena, rompe la nariz a uno (que le invitaba a copas, ojo), dispara a quemarropa a otro, dispara a la camarera por la espalda (!!!) y luego remata al primero en el suelo, pues…¿cómo decirlo? suena a cabrón total, hablando en plata, da igual que luego sean quiénes sean los que se cargó, de primeras viene atravesado.
Pero ocurre algo, al menos a mi modo de ver, que no ocurría desde que Malamadre asomó su calvo semblante por la pantalla, y es que desearíamos ser como él, o al menos de nuestro lado.
Gran culpa de ello la tiene Coronado, que con unas pocas líneas de diálogo, mucha chulería y muchísimo mas talento, compone uno de los personajes mas rico en matices que ha dado el cine español este año, y que sería de juzgado de guardia no darle el Goya el año que viene, aunque va a estar reñida la cosa con Luis Tosar…el tiempo dirá.
El único problema que le veo es que el guión se centra tanto en él que han olvidado a los demás personajes, los cuales son eclipsados por el bueno de Coronado. Ya sea porque no les da para más como a Rodolfo Sancho, Nadia Casado o Juanjo Artero, que ojalá saliesen más, o porque no aprovechan los minutos en pantalla como Helena Miquel, ver el momento del interrogatorio a Santos, en el que pone cara de circunstancias, aunque no sería justo decir que lo hace mal.
ARTESANO URBIZU
He mencionado en el comienzo a Urbizu, uno de esos directores que se sienten cómodos con ambientes mal sanos, donde la realidad más extrema es la que les toca vivir a sus personajes, y la violencia es la única respuesta lógica a sobrevivir en el, como si del salvaje oeste se tratase. Con La caja 507 demostró ese concepto, subrayándolo en el personaje que interpreta Antonio Resines en dicho film, que pasa de ser un inofensivo personaje gris a una bestia airada en busca de venganza, sin importar que los que se lleva por delante sean buenos o malos… aunque que digo, aquí no hay ninguno bueno.
En cierto modo me recordó esta película, salvando las distancias, al antiguo David Fincher o al Anthony Faqua de Training Day en la forma de planificar las escenas y de ir añadiendo subtramas que encajen en la historia principal. Puede que su manera de rodar, pausada y con calma, no sea del gusto de todo el mundo que hubiese preferido más acción en pro del desarrollo, incluso yo esperaba eso, pero lo que queda claro es que a este director le encanta el buen cine policiaco, ese que vimos en El Crack, en el que una sola mirada podría hacer caer de culo al malo de turno.
…NUNCA HABRÁ PAZ
En resumidas cuentas me ha encantado, sin ninguna duda, aunque como he ido diciendo a lo largo de la crítica, hubiese añadido mayor dinamismo y mejor profundidad a los personajes secundarios, pero aparte de eso una película bien rodada, mejor dirigida y con un Coronado al que, ojalá, le den una precuela.
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